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¿Qué es una sonohisterografía?

reproduccionasistida.org

El sonohisterograma (SHG) es una ecografía transvaginal que utiliza una solución salina para resaltar la cavidad uterina y el endometrio, permitiendo observar con mayor claridad posibles anomalías. Este estudio ayuda a identificar causas de sangrado uterino irregular, sangrado posmenopáusico, fibromas, pólipos, infertilidad o pérdidas gestacionales repetidas, entre otros trastornos. A continuación se detallan sus principios, preparación, desarrollo del procedimiento, posibles molestias, riesgos, resultados esperados y diferencias con otros tipos de estudios de imagen uterina.

Propósito y alcance

El sonohisterograma es una técnica de diagnóstico por imágenes diseñada para visualizar en detalle la cavidad uterina y el endometrio. Mediante la introducción controlada de solución salina en el interior del útero, se consigue un mejor contorno de las paredes y de las posibles estructuras dentro de la cavidad. Este método facilita la detección de anomalías como:

  • Forma anómala del útero.
  • Engrosamiento excesivo del endometrio.
  • Fibromas uterinos.
  • Pólipos endometriales.
  • Sugerencias de cáncer de endometrio o indicios de otras lesiones precancerosas.
  • Señales de adenomiosis (infiltración del tejido endometrial en la musculatura uterina).

Entre las indicaciones comunes se encuentran:

  • Sangrado uterino no asociado a la menstruación regular (bleeding) o sangrado entre periodos.
  • Sangrado posmenopáusico.
  • Presencia de fibromas que podrían explicar un sangrado abundante o irregular.
  • Problemas de fertilidad o pérdidas gestacionales recurrentes.
  • Periodos que se vuelven más largos o más intensos de lo habitual.

Detalles del procedimiento

Antes del examen

La cita para un sonohisterograma debe programarse robustamente conforme al ciclo menstrual de cada persona. El momento óptimo suele ser después de que termina la menstruación y antes de la ovulación, aproximadamente entre los días 6 y 11 del ciclo, cuando el endometrio está más delgado y las imágenes resultan más nítidas. Si la paciente es menopáusica, o si está en uso de píldora anticonceptiva continua o dispone de un DIU hormonal, el procedimiento puede realizarse en cualquier momento del ciclo.

En algunos casos, el equipo médico puede prescribir medicación para manejar de forma temporal posibles sangrados abundantes. La presencia de sangrado intenso puede dificultar la obtención de imágenes claras del endometrio. Si la persona es menopáusica o presenta un cuello uterino estrecho, podría indicarse tomar una pastilla la noche anterior para facilitar la dilatación cervical y el acceso al cuello.

Es fundamental seguir las instrucciones específicas proporcionadas por el profesional de la salud y, si corresponde, informar sobre antecedentes de infecciones pélvicas, alergias a medicamentos o antecedentes de complicaciones en exámenes ginecológicos.

El día del examen

  • Mantener la rutina habitual de alimentación, ingesta de líquidos y medicación.
  • Tomar ibuprofeno, naproxeno o paracetamol aproximadamente una hora antes para reducir molestias durante el procedimiento.
  • Usar una toalla o forro sanitario para absorber posibles pérdidas de la vagina tras la intervención.

Justo antes del procedimiento, se solicita vaciar la vejiga. Se toma una muestra de orina para una prueba de embarazo, ya que no se debe realizar un SHG en caso de embarazo. En algunas ocasiones se realiza una ecografía abdominal antes de vaciar la vejiga para asegurar la planificación adecuada del examen.

El profesional puede realizar un examen pélvico para descartar signos de infección previa. No se debe realizar un SHG si existe infección pélvica activa, ya que ello podría incrementar complicaciones.

Qué ocurre durante el SHG

  1. La persona se acuesta en una mesa similar a la de un examen ginecológico, con las rodillas flexionadas y separadas.
  2. Se introduce, de forma suave y lubricada, una sonda ultrasónica vaginal para obtener imágenes de la cavidad uterina desde el exterior.
  3. Se registran imágenes del interior del útero a medida que se moviliza la sonda. Cuando se considera suficiente, se retira la sonda.
  4. Se emplea un espéculo para mantener la vagina abierta y facilitar el acceso al cuello uterino.
  5. Se limpia el cuello uterino con una torunda y luego se introduce un catéter fino a través del cuello hacia la cavidad uterina. Puede haber sensación de calambres durante este paso.
  6. Con el catéter en su lugar, se retira el espéculo y se reintroduce la sonda ultrasónica mientras se infunde la solución salina en la cavidad uterina. Esta etapa puede generar sensación de presión o calambres adicionales.
  7. Cuando se han obtenido las imágenes necesarias, se retiran tanto la sonda como el catéter.

La duración total de la visita suele ser de 30 a 45 minutos, siendo la parte que implica la presencia de la solución salina la que dura aproximadamente entre 5 y 10 minutos.

¿Es doloroso?

La mayoría de las personas experimenta dolor leve o molestias durante un SHG. Es común sentir calambres cuando se inserta el catéter en el cuello uterino y presión cuando se llena la cavidad con la solución salina. En general, el dolor tiende a disminuir tras la introducción de la solución y a medida que el cuerpo drena la salina. Tomar analgésicos de venta libre y aplicar calor local puede ayudar a aliviar las molestias. Sin embargo, cada persona percibe el dolor de forma distinta; algunas describen molestias leves, mientras que otras pueden experimentar dolor moderado. Si el dolor es intenso en cualquier momento, es importante comunicarlo al profesional de la salud y no se debe tolerar un dolor desbordante.

Riesgos y consideraciones

  • En términos generales, el sonohisterograma es un examen seguro.
  • En casos poco frecuentes puede haber infección pélvica.
  • Se debe informar de inmediato al equipo médico ante signos de infección, tales como cambios en la descarga vaginal, fiebre o dolor intenso.

Resultados y seguimiento

Qué esperar después del examen

  • Comúnmente se puede regresar a las actividades habituales tras el SHG.
  • Pueden presentarse descargas acuosas durante las primeras horas tras el procedimiento; esto es la salina que abandona el cuerpo.
  • Pueden aparecer dolor leve o calambres que suelen aliviarse con analgésicos de venta libre.
  • Es posible observar un ligero manchado (descarga roja o cafeada) durante los próximos días, resultado de la irritación tisular producida por el procedimiento. En la mayoría de los casos no reviste gravedad.

Tipo de resultados y su significado

El SHG permite visualizar estructuras dentro de la cavidad uterina que podrían estar asociadas a los síntomas. Entre las posibles observaciones se encuentran:

  • Forma anómala del útero.
  • Endometrio engrosado o irregular.
  • Fibromas (tambien llamados fibromas uterinos).
  • Pólipos endometriales.
  • Señales de cáncer de endometrio o de etapas previas de lesión.
  • Síntomas compatibles con adenomiosis.

Después de la prueba, el equipo de atención médica explicará los resultados en un lenguaje claro. Es habitual que se indiquen los siguientes pasos en función de lo encontrado:

  • Establecer un diagnóstico o confirmar una sospecha clínica.
  • Planificar intervenciones quirúrgicas para eliminar crecimientos atípicos si fuera necesario.
  • Prescribir tratamientos médicos dirigidos a las condiciones identificadas.
  • Realizar un seguimiento para monitorear el crecimiento o la evolución de estructuras anómalas presentes en el útero.
  • Recomendar más pruebas de imagen o pruebas diagnósticas adicionales para completar la evaluación.

Preguntas frecuentes y comparaciones útiles

¿Cuál es la diferencia entre ecografía y sonohisterograma?

La diferencia principal radica en la introducción de solución salina durante un SHG para delimitar mejor la cavidad uterina. Una ecografía uterina convencional, ya sea ecografía pélvica o transvaginal, no utiliza salina y ofrece una visión general de las estructuras pélvicas, pero puede ser menos detallada para la cavidad interna del útero. La inserción de salina y la visualización previa y posterior al llenado permiten a los profesionales una valoración más precisa del contorno y del revestimiento endometrial.

¿Qué diferencia hay entre HSG y SHG?

La histerosalpingografía (HSG) utiliza radiación y un medio de contraste para estudiar las estructuras del útero y de las trompas de Falopio. Se emplea con frecuencia para investigar causas de infertilidad y para detectar bloqueos tubáricos. Por su parte, el sonohisterograma se basa en ultrasonido y solución salina para evaluar la cavidad uterina y el endometrio, con menos exposición a radiación. Aunque ambas pruebas pueden ayudar en problemas de fertilidad, el SHG es especialmente valioso para diagnosticar anomalías intrauterinas, mientras que la HSG se enfoca también en las trompas y en la permeabilidad tubaria. En algunos casos, ambas pruebas se utilizan de forma complementaria para obtener una imagen más completa de la anatomía uterina y de las trompas.

Notas sobre seguridad y preparación adicional

Es fundamental comunicar cualquier antecedente relevante al equipo médico, como alergias, infecciones pélvicas previas, o diagnósticos de condiciones que podrían influir en la realización del SHG. No se debe someter a un SHG si existe una infección pélvica activa. En tal caso, el tratamiento de la infección debe resolverse antes de reprogramar la prueba. Si se presentan signos de infección tras el examen (cambios en la descarga, fiebre o dolor intenso), se debe buscar atención médica de forma oportuna.

Resumen práctico

  • El sonohisterograma es una ecografía que utiliza solución salina para visualizar mejor la cavidad uterina y el endometrio.
  • Puede indicar causas de sangrado anómalo, infertilidad y otros trastornos uterinos como fibromas o pólipos.
  • La preparación depende del ciclo menstrual; se recomienda evitar el examen durante la menstruación y, si procede, tomar analgésicos antes del procedimiento.
  • El procedimiento combina exploración ecográfica y expansión suave de la cavidad con salina; la duración total es de 30 a 45 minutos, con 5–10 minutos dedicados a la infusión de la salina.
  • En la mayoría de los casos, las molestias son leves; se pueden emplear medidas de alivio del dolor para mejorar la experiencia.
  • Los resultados pueden guiar diagnósticos, terapias y, en su caso, planificación para intervenciones quirúrgicas o pruebas adicionales.

Vídeo sobre ¿Qué es una sonohisterografía?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.