¿Qué es un hisopo nasofaríngeo?
Una muestra nasofaríngea obtenida con un hisopo es un examen diagnóstico utilizado para identificar bacterias o virus que pueden causar infecciones de las vías respiratorias. El procedimiento se realiza con la intervención de un profesional de la salud, quien toma una muestra de células de la nasofaringe, la región superior de la nariz y la garganta. La técnica exige cuidado para evitar molestias y posibles complicaciones, y su resultado puede confirmar o descartar la presencia de un agente infeccioso específico. A continuación se detallan su uso, el procedimiento, las expectativas y los posibles resultados.
Qué es una muestra nasofaríngea por hisopo
Una muestra nasofaríngea por hisopo es un tipo de muestreo nasal en el que se extrae material de la nasofaringe, que es la parte superior de la cavidad nasal y la garganta. El hisopo consta de una porción larga y delgada, fabricada en plástico flexible o, en algunos diseños, en un alambre, con una punta que está diseñada para absorber el fluido o las células presentes en la nasofaringe. Este material se envía a un laboratorio para su análisis y detección de posibles patógenos, como virus o bacterias responsables de infecciones respiratorias.
Quién realiza la prueba
La prueba debe ser realizada por un profesional de la salud autorizado. A diferencia de otros tipos de hisopos que pueden requerir menos profundidad de inserción, la muestra nasofaríngea implica una inserción más profunda y precisa. Si no se ejecuta correctamente, pueden ocurrir complicaciones o resultados menos fiables. Por ello, no se recomienda realizar el procedimiento de forma autónoma fuera de un entorno clínico o sin la capacitación adecuada.
Cuándo se recomienda la prueba
La indicación de realizar una muestra nasofaríngea depende de la sospecha clínica de una infección respiratoria. Entre las condiciones que pueden justificar la prueba se encuentran:
- COVID-19, la infección por SARS-CoV-2.
- Influenza (gripe), causada por los virus influenza.
- Tos convulsa (tos ferina), infección bacteriana que puede presentar tos intensa.
- Meningitis, inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, que puede requerir identificación del agente causal.
- Virus respiratorio sincitial (RSV), patógeno común en infecciones respiratorias, especialmente en niños y adultos con condiciones de alto riesgo.
- Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA), una bacteria resistente a ciertos antibióticos que puede estar relacionada con infecciones respiratorias en algunos casos.
Los signos y síntomas que pueden motivar la realización de la prueba incluyen, de forma general, la presencia de una infección respiratoria sospechada, a menudo acompañada de varios de los siguientes síntomas:
- Dolor de garganta y malestar faríngeo.
- Tos persistente
- Dolor de cabeza
- Fiebre
- Secreción o congestión nasal
- Nariz tapada
- Calambres musculares o cansancio
Detalles de la prueba
Procedimiento paso a paso
- El paciente inclina ligeramente la cabeza hacia atrás para que la nariz tenga una ligera inclinación hacia arriba.
- El profesional introduce el hisopo por la fosa nasal correspondiente y continúa avanzando con suavidad hasta alcanzar la nasofaringe, la región superior del tracto respiratorio.
- Con el hisopo aún dentro de la nariz, se realiza un giro suave para recoger mucosa y fluido de la nasofaringe, y luego se retira lentamente.
- Si se obtiene una cantidad adecuada de muestra de una fosa nasal, puede no ser necesario entrar en la otra fosa. No obstante, si la muestra resulta insuficiente, es posible intentar recogerla de la otra fosa nasal.
Preparación para la prueba
En general, no se requieren preparaciones específicas para la prueba. En algunos escenarios, como una prueba para COVID-19, puede indicarse sonarse la nariz con un pañuelo justo antes del procedimiento para facilitar la toma de muestra.
Qué esperar durante el procedimiento
La realización de la muestra suele implicar la introducción del hisopo desde la fosa nasal hacia la nasofarínge, una trayectoria cercana a la región del oído. Esta maniobra puede resultar incómoda y, en algunos casos, provocar ganas de estornudar, arcadas o tos breves.
Qué esperar después
Una vez que se ha recogido la muestra, ésta se coloca en un contenedor sellado y se envía al laboratorio para su análisis. El laboratorio procesará la muestra para determinar la presencia de los patógenos para los que se solicita la prueba. En función de los resultados, el profesional de la salud comunicará el veredicto y las recomendaciones siguientes.
Resultados y seguimiento
Cuándo se obtienen los resultados
La rapidez de obtener los resultados depende de la cercanía del laboratorio y de la carga de trabajo en el momento de la prueba. Si el laboratorio se encuentra cerca, la respuesta puede estar disponible con relativa rapidez; si la muestra debe enviarse a otra ciudad o región, el tiempo puede prolongarse. En general, el laboratorio informará al profesional de la salud sobre el tiempo estimado para la entrega de resultados, y éste, a su vez, comunicará al paciente. Si no recibe noticias dentro del plazo estimado, se recomienda hacer un seguimiento con el profesional que solicitó la prueba.
Resultados y qué significan
Los resultados pueden presentarse como negativos o positivos.
- Resultado negativo: indica que la persona no presenta la infección por el patógeno específico para el que se solicitó la prueba, en el momento de la toma de muestra.
- Resultado positivo: indica la presencia del patógeno para el que se solicitó la prueba, confirmando la infección correspondiente.
Riesgos y consideraciones de seguridad
- En algunas personas, la toma de muestra puede provocar epistaxis o sangrado nasal leve tras el procedimiento.
- Rara vez, podría ocurrir que se tenga que retirar un hisopo roto del conducto nasal o de la nasofarínge, y esto debe ser realizado por un profesional entrenado que conozca la anatomía nasal para minimizar complicaciones.
- La precisión del resultado puede verse afectada si la técnica no se realiza correctamente, si la muestra es insuficiente o si se maneja de forma inadecuada durante el transporte al laboratorio.
Consideraciones prácticas y seguimiento
Una vez obtenido el resultado, el equipo de atención de salud proporcionará las recomendaciones pertinentes en función del diagnóstico. En caso de resultados positivos, se indicarán las medidas de aislamiento, tratamiento o atención complementaria necesarias, así como las indicaciones para informar a contactos cercanos cuando corresponda. En caso de resultado negativo, se considerarán los síntomas, el momento de la infección y la posibilidad de infecciones distintas o de alcance limitado que podrían requerir otros estudios o pruebas complementarias. El seguimiento puede incluir nuevas evaluaciones clínicas o pruebas de control si la situación clínica lo justifica.
Vídeo sobre ¿Qué es un hisopo nasofaríngeo?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.