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¿Qué es un escaneo del hígado y por qué necesito uno?

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Una exploración de hígado y bazo basada en medicina nuclear es una prueba de imagen funcional que evalúa cómo funcionan estos órganos y qué tan bien absorben y procesan un trazador radioactivo. El objetivo es obtener imágenes que revelen la distribución de la actividad en el hígado y el bazo, detectar cambios en la perfusión y la función de las células, y descubrir posibles lesiones o enfermedades que afecten a uno o ambos órganos. Esta prueba complementa otras exploraciones de imagen, ya que aporta información sobre la fisiología y no solo sobre la estructura anatómica.

Qué es una exploración hepático-esplénica (liver-spleen scan)

Una exploración hepático-esplénica es un tipo de prueba de medicina nuclear que examina el hígado y, con frecuencia, el bazo. Ambos órganos se sitúan próximos entre sí y presentan relaciones fisiológicas estrechas: las condiciones que afectan a uno a menudo repercuten en el otro. Durante la prueba, se inyecta una cantidad pequeña de material radiactivo en una vena, el cual es absorbido por el torrente sanguíneo y posteriormente utilizado por las células del hígado y del bazo. El material emite rayos gamma, que son captados por una cámara gamma para generar imágenes. Las zonas con mayor absorción aparecen más brillantes en la imagen, mientras que las zonas con menor absorción se ven más oscuras. Este patrón de captación ayuda al médico a valorar la función y la integridad de los tejidos hepáticos y esplénicos.

Propósito y utilidad clínica

La exploración hepático-esplénica puede emplearse para distintos propósitos clínicos, entre los que se destacan:

  • Monitorear la progresión de enfermedades crónicas del hígado.
  • Evaluar la respuesta a tratamientos destinados al hígado o al bazo.
  • Detectar daño de órganos tras una lesión traumática.
  • Identificar lesiones en el hígado o el bazo, como abscesos, tumores, hemangiomas o quistes.
  • Detectar enfermedades sistémicas que afecten a ambos órganos, por ejemplo cuando una patología no se limita a un solo órgano.
  • Averiguar causas de dolor abdominal superior de origen indeterminado.

Una característica diferencial de este tipo de prueba es que evalúa la funcionalidad celular y la respon­sividad de las células en distintas áreas de los órganos, lo que puede permitir identificar lesiones que alteran el funcionamiento tisular de manera difusa o focal. la exploración puede proporcionar indicios sobre cambios generales en el hígado, como cicatrización (fibrosis), inflamación o alteraciones en el flujo sanguíneo y la perfusión.

Detalles del procedimiento

Qué sucede durante la exploración (pasos típicos)

  1. Al llegar, se solicita al paciente que se cambie a una bata de hospital y se retire cualquier objeto de metal. Si el paciente tiene ansiedad o nervios, puede solicitar un medicamento para ayudar a relajarse. Este paso facilita la realización de la exploración y reduce artefactos en las imágenes.

  2. Un técnico de radiología inyecta de forma intravenosa una pequeña cantidad de trazador radiactivo (habitualmente Tc-99m sulfur colloid). La aguja se introduce en una vena del brazo y el paciente puede sentir un pinchazo cuando la aguja entra. El trazador circula por la sangre y es absorbido por el hígado y el bazo, iniciando el proceso de generación de señal detectable por la cámara gamma.

  3. Tras un breve periodo de absorción, el paciente se acuesta en una camilla y se coloca la cámara de detección sobre la región superior del abdomen. Inicialmente se realiza una exploración general del cuerpo para detectar la presencia de radiación gamma.

  4. La exploración se realiza con un equipo capaz de generar imágenes tridimensionales combinando una cámara gamma con una tecnología de tomografía por emisión de single photon (SPECT) y, en algunos casos, TC. Este sistema, al girar alrededor del cuerpo, produce imágenes en 3D que permiten distinguir diferencias de captación entre el hígado y el bazo.

  5. El técnico puede solicitar que el paciente adopte diferentes posturas para optimizar la visualización de las estructuras. Es esencial permanecer inmóvil durante cada posición para evitar desenfoques y obtener imágenes claras.

  6. Al finalizar la exploración, se retira la vía intravenosa, se ayuda al paciente a levantarse y a vestirse. Después del estudio, se recomienda beber abundante agua durante las próximas 24 horas para favorecer la eliminación del trazador del organismo.

Duración y preparación

La exploración suele durar aproximadamente una hora en total. Después de la inyección del trazador, se espera entre 15 y 30 minutos para que los órganos absorban la sustancia. A continuación, se obtienen dos series de imágenes: una con la cámara gamma y otra con la combinación SPECT/CT, con una duración aproximada de 15 a 20 minutos cada una. Es fundamental seguir las indicaciones del equipo médico respecto a la ingesta de líquidos y la inmovilidad durante el procedimiento para garantizar la calidad de las imágenes.

Riesgos y consideraciones de seguridad

  • Exposición a la radiación: la dosis es baja y se utiliza con fines diagnósticos precisos.
  • Embarazo: se debe informar si la paciente está embarazada, ya que la radiación podría afectar al feto.
  • Lactancia: si se está amamantando, la radiación podría transmitirse a la leche; se deben tomar medidas de seguridad apropiadas.
  • Alergias: se debe informar cualquier alergia conocida al trazador utilizado (sulfur colloid).

Resultados y seguimiento

Qué tipo de resultados proporciona la exploración

La sensibilidad de la prueba permite generar imágenes en 3D del hígado y del bazo, con la información de la lectura gamma superpuesta sobre las imágenes anatómicas. Las áreas donde los órganos han absorbido más el trazador se ven más brillantes, y se describen como “hot spots” o zonas de mayor actividad. Las áreas con menor absorción aparecen oscuras o como “cold spots”. Estos patrones ayudan a evaluar la función y el estado del parénquima hepático y esplénico, así como su perfusión y estructura general.

El médico también puede comparar la captación entre el hígado y el bazo. Normalmente, el hígado presenta una captación mayor que el bazo. Si la captación hepática es menor de lo esperado y la esplénica es relativamente mayor, se describe un fenómeno de colloid shift, lo que puede ser indicativo de deterioro de la función hepática. Este hallazgo refleja cambios en el procesamiento de la sustancia dentro del hígado y puede orientar el diagnóstico y manejo clínico.

Qué pueden detectar

  • Inflamación hepática (hepatitis).
  • Cicatrización del hígado (fibrosis y/o cirrosis).
  • Insuficiencia hepática o deterioro progresivo de la función.
  • Lesiones hepáticas, como abscesos, tumores, hemangiomas o quistes.
  • Acumulación de grasa en el hígado (esteatosis hepática) o, de forma asociada en ciertos trastornos, enfermedades metabólicas que pueden afectar al hígado.
  • Hipertensión portal (hipertensión sanguínea en el sistema portal del hígado).
  • Síndrome de Budd-Chiari (obstrucción o estrechamiento de venas hepáticas).
  • Hígado o bazo agrandados (hepatoesplenomegalia, esplenomegalia).
  • Infarto esplénico (tisento muerto en el bazo).
  • Ruptura del bazo o daño esplénico asociado a trauma.

Qué hacer después de obtener los resultados

Los resultados de la exploración hepático-esplénica pueden tener o no una evidencia concluyente de una patología específica. En algunos casos, el hallazgo puede permitir al médico realizar un diagnóstico y discutir el plan de tratamiento de forma directa. En otros casos, puede ser necesario realizar pruebas adicionales para confirmar o aclarar los hallazgos. El médico interpretará los resultados a la luz de los síntomas, antecedentes y otros estudios de imagen, y decidirá si se requieren pruebas complementarias o un seguimiento periódico.

Exploraciones complementarias para problemas hepáticos

Qué otros exámenes detectan problemas del hígado

Además del escaneo hígado-bazo, existen otras modalidades de imagen que pueden ayudar a evaluar el hígado y el bazo, cada una con sus indicaciones y ventajas específicas:

  • Ecografía hepática: utiliza ultrasonido para visualizar la estructura hepática y detectar lesiones, grasa o agrandamiento, sin radiación.
  • Tomografía computarizada (CT): ofrece imágenes anatómicas detalladas y puede evaluar cambios estructurales, masas o áreas de cicatrización en el hígado.
  • Elastografía (MRE o FibroScan): evaluate la rigidez hepática para estimar fibrosis y etapas de cirrosis, sin necesidad de biopsia en muchos casos.
  • Resonancia magnética (RM): proporciona imágenes de alta resolución y puede caracterizar lesiones hepáticas, edema, grasa y cambios fibrosos con diferentes secuencias y contraste.

La elección de la prueba se realiza en función de la sospecha diagnóstica, la información clínica disponible y la necesidad de evaluar función, estructura o ambas de forma complementaria. En algunas situaciones, se utilizan varias pruebas de forma secuencial para obtener una visión más completa del estado hepático y esplénico.

Vídeo sobre ¿Qué es un escaneo del hígado y por qué necesito uno?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.