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Profilaxis preexposición (PrEP): Propósito y qué es

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La profilaxis preexposición (PrEP) es una estrategia de prevención destinada a reducir el riesgo de infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en personas que podrían estar expuestas al virus. Consiste en tomar medicamentos antirretrovirales de forma regular para evitar que el VIH se establezca en el organismo, incluso ante relaciones sexuales sin protección o al compartir agujas. Esta guía resume qué es la PrEP, a quién va dirigida, cómo se administra, qué efectos secundarios puede producir y qué consideraciones deben tenerse en cuenta para maximizar su beneficio y seguridad.

Qué es la PrEP y a quién está dirigida

La PrEP es un tratamiento farmacológico cuyo objetivo es prevenir la infección por VIH en personas que, por su conducta o circunstancias, presentan un riesgo elevado de exposición al virus. Al tomarse de forma adecuada, reduce notablemente la probabilidad de adquirir el VIH tras una relación sexual sin protección o al compartir agujas para consumo de drogas intravenosas.

Personas para las que está indicada

  • Adolescentes y adultos sin VIH que pueden estar en riesgo de contagio por exposición sexual sin protección o por uso compartido de agujas.
  • Mujeres con riesgo de VIH que están considerando quedar embarazadas. En este grupo, PrEP puede aportar protección para el feto frente al virus durante el embarazo y podría colaborar también en la protección del bebé durante la lactancia.

Qué sucede antes de empezar la PrEP

La decisión de iniciar PrEP debe involucrar una evaluación médica previa y la prescripción por parte de un profesional de la salud. Antes de recetar PrEP, se realiza un examen físico y se solicitan pruebas diagnósticas para descartar condiciones que podrían impedir su uso seguro. Entre estas condiciones se incluyen:

  • Infecciones por VIH existentes, que contraindicarían la PrEP hasta su resolución.
  • Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (AIDS/SIDA) o deterioro renal severo que impidan el uso adecuado de los fármacos.

se efectúan pruebas para detectar otras infecciones de transmisión sexual y enfermedades que suelen asociarse con el riesgo elevado de VIH. Entre ellas se encuentran:

  • hepatitis B y hepatitis C.
  • Enfermedades de transmisión sexual como sífilis, clamidia y gonorrea.

Modalidades de PrEP

Existen varias formas de administrar PrEP, cada una con características propias en cuanto a dosis, adherencia y periodo de protección. A continuación se detallan las opciones más utilizadas, descritas de forma general sin referirse a marcas comerciales.

Vía diaria en forma de comprimidos

Esta opción implica tomar un tablilla diaria que contiene una combinación de dos fármacos antirretrovirales. Estos fármacos actúan bloqueando enzimas necesarias para que el VIH se propague y se establezca en los tejidos del cuerpo. Esta modalidad es adecuada para cualquier persona que cumpla con las indicaciones de PrEP.

Otra opción diaria en forma de comprimidos

Existe una segunda opción diaria basada en un conjunto diferente de fármacos que también impide la reproducción del VIH en el organismo. Esta alternativa está aprobada para ciertas poblaciones y contextos, con la especificación de que está indicada para personas cuyo sexo asignado al nacimiento fue masculino.

Opción de acción prolongada: PrEP inyectable

Existe también una prEP de acción prolongada inyectable, que se administra mediante una serie de inyecciones de dosis fijas. El régimen típico inicia con dos inyecciones, separadas por un mes, y luego se realizan inyecciones cada dos meses. Esta modalidad está diseñada para ofrecer protección sostenida sin necesidad de tomar comprimidos diarios y puede ser adecuada para quienes prefieran o necesiten una opción diferente a la toma diaria.

Qué efectos secundarios puede producir la PrEP

Los efectos adversos dependen de la modalidad de PrEP elegida. En general, pueden ocurrir molestias leves, y en raros casos, efectos más serios que requieren atención médica. A continuación se describen las posibles repercusiones por cada opción.

PrEP diaria en forma de comprimidos

Los efectos adversos más comunes suelen ser gastrointestinales y generales, tales como:

  • Diarrea
  • Fatiga
  • Dolores de cabeza
  • Náuseas
  • Dolor abdominal
  • Pérdida de peso inesperada

Entre las efectos poco frecuentes pero potencialmente graves pueden estar:

  • Pérdida de densidad ósea
  • Problemas renales
  • Lácticoacidosis, acumulación de ácido láctico en la sangre
  • Problemas hepáticos
  • Erupciones cutáneas

PrEP inyectable

La PrEP inyectable comparte muchos efectos secundarios con la forma diaria, pero puede presentar además reacciones locales en el sitio de la inyección, tales como:

  • Nódulo endurecido en la zona
  • Pérdida de sensación en el área
  • Inflamación o hinchazón
  • Aprecio de dolor o molestia en el lugar de la inyección
  • Calor localizado en el sitio de la inyección

Beneficios y eficacia de la PrEP

La PrEP, bien administrada y adherida, ofrece una reducción significativa del riesgo de adquisición del VIH en personas expuestas a través de relaciones sexuales o por uso compartido de agujas.

  • Riesgo reducido en un ~99% ante la exposición por actividad sexual sin protección.
  • Riesgo reducido en un ~74% ante la exposición por uso compartido de agujas.

Riesgos y consideraciones importantes

Aunque la PrEP es una herramienta eficaz, existen consideraciones clave que deben evaluarse antes de iniciar el tratamiento y durante su uso:

Cuestiones a tener en cuenta antes de decidir

  • La PrEP no protege contra otras infecciones de transmisión sexual (ITS). Por ello, es fundamental continuar utilizando métodos de barrera (condones) para reducir el riesgo de ITS.
  • En personas que ya padecen ciertas ITS, como una infección por hepatitis B, iniciar PrEP puede empeorar los síntomas si no se maneja adecuadamente; se requiere supervisión médica.

Interacciones farmacológicas

Los fármacos utilizados en PrEP pueden interactuar con otros medicamentos. Entre las interacciones relevantes se encuentran:

  • Carbamazepina
  • Oxcarbazepina
  • Fenobarbital
  • Rifampicina
  • Rifapectina

Estas interacciones pueden alterar la eficacia de la PrEP o aumentar el riesgo de efectos adversos. Por ello, es crucial informar al profesional de la salud sobre todos los fármacos que se estén tomando, incluyendo tratamientos de uso regular, suplementos y fármacos de venta libre.

Precauciones, monitorización y autocuidado durante la PrEP

Para optimizar los resultados y reducir el riesgo de complicaciones, se recomiendan las siguientes pautas de cuidado:

  • Continuar con las visitas de seguimiento con el profesional de la salud para pruebas de VIH y otros controles cada tres meses.
  • Contactar de inmediato a un profesional de la salud ante cualquier posible exposición al VIH, lo que puede implicar acudir a servicios de urgencia o atención especializada.
  • Adherirse a la pauta de dosis. Olvidar dosis puede disminuir la eficacia de la PrEP.
  • Informar si se está o se podría quedar embarazada, para ajustar la conducta clínica y la monitorización.
  • Practicar sexo más seguro, incluyendo el uso consistente de condón cuando sea apropiado.

¿La PrEP es para toda la vida?

La duración del tratamiento con PrEP dependerá del nivel de riesgo de exposición al VIH. En la medida en que persista el riesgo, puede ser razonable continuar con PrEP. Si el riesgo disminuye o cesa, podría considerarse la interrupción de la PrEP, previa consulta con el profesional de la salud.

Cuándo contactar al profesional de la salud para orientación o dudas

Durante el uso de PrEP, es recomendable buscar asesoría médica si se presentan:

  • Señales de efectos adversos graves o que no mejoran con el tiempo.
  • Efectos suaves que persisten o empeoran; signos de daño hepático seudoseñales como coloración amarilla de piel u ojos (ictericia), orina oscura o heces claras.
  • Cambios repentinos del estado de ánimo, como depresión, ansiedad o pensamientos suicidas.
  • Embarazo o posibilidad de embarazo.
  • Cualquier duda sobre la adherencia, interacciones con otros fármacos o la necesidad de pruebas de VIH y ITS.

Resúmenes prácticos para decisiones compartidas

En la práctica clínica, la decisión de iniciar, continuar o descontinuar la PrEP debe basarse en una evaluación individualizada que considere:

  1. El riesgo real de exposición al VIH en la vida diaria del paciente.
  2. La capacidad de adherencia a la pauta de dos fármacos diarios o del programa de inyección cada dos meses.
  3. La presencia de condiciones médicas que pudieran influir en la seguridad del tratamiento, así como la presencia de hepatitis B u otras ITS.
  4. Las preferencias del paciente respecto a las formas de administración (tabletas diarias vs. inyecciones periódicas) y el impacto en la calidad de vida.

Notas finales sobre la PrEP

La PrEP representa una herramienta de salud pública para reducir la incidencia de VIH entre grupos con alto riesgo de exposición. Su beneficio depende de una evaluación clínica adecuada, una adherencia sostenida y la realización regular de pruebas de VIH y ITS, así como de la vigilancia de posibles efectos adversos y de la interacción con otros fármacos. Con un manejo prudente y un seguimiento cercano, la PrEP puede contribuir de forma significativa a la prevención del VIH sin necesidad de recurrir a medidas restrictivas o invasivas.

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Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.