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Inyección de prilocaína

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La prilocaína es un anestésico local que previene o trata el dolor durante determinados procedimientos. Actúa adormeciendo una zona concreta del cuerpo y bloqueando las señales dolorosas hacia el cerebro. Se administra mediante inyección por personal sanitario. Antes de recibirla, es importante informar sobre enfermedades previas, embarazo, lactancia, alergias y todos los medicamentos o suplementos que se utilizan.

Para qué se utiliza la prilocaína

La prilocaína pertenece al grupo de los anestésicos locales. Su función es disminuir o impedir la sensación de dolor en una zona específica del cuerpo, especialmente durante un procedimiento médico.

Al producir el adormecimiento de los tejidos, la prilocaína bloquea las señales de dolor que normalmente se dirigen hacia el cerebro. El efecto se limita principalmente al área en la que se administra, por lo que la persona puede dejar de percibir el dolor en esa zona durante el procedimiento.

Este medicamento puede emplearse para otros fines distintos de los descritos en esta información. Si necesita saber por qué se le ha indicado, debe consultar al médico, al farmacéutico o a otro profesional sanitario.

Información que debe comunicar antes de recibir el medicamento

Antes de la administración de prilocaína, informe al equipo sanitario sobre sus antecedentes médicos, sus alergias y cualquier situación especial de salud. Esta información ayuda a valorar si el medicamento es adecuado y qué precauciones deben adoptarse.

Enfermedades y situaciones relevantes

Debe comunicar si presenta o ha presentado alguna de las siguientes condiciones:

  • Deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, conocida como deficiencia de G6PD.
  • Enfermedad del corazón.
  • Enfermedad renal.
  • Enfermedad del hígado.
  • Presión arterial baja.
  • Enfermedad pulmonar.

También debe informar si ha tenido una reacción inusual o alérgica a la prilocaína, a otros medicamentos, a alimentos, a colorantes o a conservantes. Es importante describir, si se conocen, los síntomas de reacciones anteriores, como erupción cutánea, picor, ronchas o hinchazón.

Embarazo y lactancia

Informe al equipo sanitario si está embarazada, si está intentando quedarse embarazada o si está amamantando. Esta información debe comunicarse antes de recibir la inyección para que el profesional valore la situación clínica.

Cómo se administra

La prilocaína se administra mediante una inyección en la zona que se desea anestesiar. No se trata habitualmente de un medicamento que el paciente se administre por su cuenta. La aplicación la realiza el equipo sanitario en un hospital, una clínica u otro entorno asistencial.

Durante la administración y el procedimiento, el estado del paciente se vigila de forma cuidadosa. Siga las instrucciones que le proporcione el personal sanitario y comunique cualquier síntoma inesperado mientras recibe el medicamento.

Uso en niños

La prilocaína puede administrarse a niños en determinadas situaciones, pero deben aplicarse precauciones específicas. La indicación, la forma de administración y la vigilancia necesaria deben ser establecidas por el equipo sanitario.

Los padres, cuidadores o responsables del menor deben informar al profesional sobre las enfermedades, alergias y medicamentos del niño antes del procedimiento.

Qué hacer ante una cantidad excesiva

Si cree que ha recibido una cantidad excesiva de prilocaína o que se ha producido un problema relacionado con la administración, solicite ayuda médica de inmediato. Debe ponerse en contacto con un centro de información toxicológica o acudir a un servicio de urgencias sin demora.

Este medicamento está destinado exclusivamente a la persona a la que se le ha indicado. No debe compartirse con otras personas, aunque tengan síntomas parecidos o vayan a someterse a un procedimiento similar.

Dosis olvidada

La información sobre una dosis olvidada no suele aplicarse a la prilocaína, ya que se administra por el equipo sanitario durante un procedimiento concreto y no como un tratamiento que el paciente deba tomar habitualmente en casa.

Medicamentos y sustancias que pueden interactuar

La prilocaína puede interactuar con determinados medicamentos y sustancias. Informe al profesional sanitario de todos los productos que utiliza, incluidos los tratamientos con receta, los medicamentos sin receta, las plantas medicinales, los suplementos alimentarios y otros productos de venta libre.

Entre los productos que pueden requerir una valoración especial se encuentran los siguientes:

  • Paracetamol.
  • Algunos antibióticos, como dapsona, nitrofurantoína, ácido aminosalicílico y sulfonamidas.
  • Determinados medicamentos utilizados para tratar la presión arterial.
  • Algunos medicamentos para las convulsiones, como fenobarbital, fenitoína y ácido valproico.
  • Cloroquina.
  • Ciclofosfamida.
  • Alcaloides del cornezuelo de centeno, como dihidroergotamina, ergonovina, ergotamina y metilergonovina.
  • Flutamida.
  • Hidroxiurea.
  • Ifosfamida.
  • Metoclopramida.
  • Óxido nítrico.
  • Nitroglicerina.
  • Nitroprusiato.
  • Óxido nitroso.
  • Otros anestésicos locales, como lidocaína, pramocaína y tetracaína.
  • Primaquina.
  • Quinina.
  • Rasburicasa.
  • Sulfasalazina.

La lista anterior no incluye necesariamente todas las interacciones posibles. Por este motivo, es importante proporcionar una lista completa y actualizada de los tratamientos que se utilizan. También debe informar si fuma, consume alcohol o utiliza drogas ilegales, ya que algunos de estos factores pueden ser relevantes para la atención sanitaria.

Precauciones durante el efecto anestésico

El equipo sanitario controlará cuidadosamente su estado mientras recibe la prilocaína. No obstante, cuando una parte del cuerpo está anestesiada, puede no percibir dolor, calor, presión u otras señales que normalmente alertan de una lesión.

Mientras persista el adormecimiento, tenga especial cuidado para evitar golpes, cortes, quemaduras u otras lesiones en la zona tratada. La ausencia de dolor no significa necesariamente que el área no pueda dañarse.

Posibles efectos adversos

Como ocurre con cualquier medicamento, la prilocaína puede causar efectos adversos. Algunos requieren atención médica inmediata, mientras que otros suelen ser leves y pueden desaparecer. Informe siempre al equipo sanitario si nota síntomas nuevos, intensos o persistentes.

Reacciones que requieren atención inmediata

Solicite atención sanitaria rápidamente si aparecen signos de una reacción alérgica, alteraciones importantes de la respiración, cambios del ritmo cardíaco o síntomas neurológicos. Entre las reacciones que deben comunicarse de inmediato se incluyen las siguientes:

  • Reacción alérgica: erupción en la piel, picor, ronchas o hinchazón de la cara, los labios, la lengua o la garganta.
  • Depresión del sistema nervioso central: respiración lenta o superficial, falta de aire, sensación de desmayo, mareo, confusión o dificultad para mantenerse despierto.
  • Posible metahemoglobinemia: dolor de cabeza, debilidad o cansancio inusuales, dificultad para respirar, náuseas, vómitos, latidos rápidos del corazón o coloración azulada de la piel o de los labios.
  • Alteraciones del ritmo cardíaco: latidos rápidos o irregulares, mareo, sensación de desmayo o aturdimiento, dolor en el pecho o dificultad para respirar.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Presión arterial baja: mareo, sensación de desmayo o aturdimiento y visión borrosa.
  • Convulsiones.

Efectos que suelen ser leves

Algunas reacciones no suelen necesitar atención médica urgente. Sin embargo, deben comunicarse al equipo sanitario si continúan, empeoran o resultan molestas:

  • Ansiedad o nerviosismo.
  • Somnolencia.
  • Náuseas.
  • Vómitos.

Esta relación no recoge necesariamente todos los efectos adversos que pueden producirse. Ante cualquier síntoma que preocupe al paciente, debe solicitar consejo médico o farmacéutico. No suspenda ni modifique tratamientos por cuenta propia.

Conservación y almacenamiento

La prilocaína se administra en un hospital, una clínica u otro centro asistencial, por lo que no suele almacenarse en el domicilio del paciente. El equipo sanitario se encarga de su conservación y preparación según los procedimientos establecidos.

Aspectos importantes para el paciente

  1. Informe de todas sus enfermedades, especialmente si tiene problemas cardíacos, renales, hepáticos, pulmonares, presión arterial baja o deficiencia de G6PD.
  2. Comunique cualquier alergia a medicamentos, alimentos, colorantes o conservantes.
  3. Indique si está embarazada, intenta quedarse embarazada o está amamantando.
  4. Proporcione una lista completa de medicamentos, suplementos y plantas medicinales.
  5. Extreme las precauciones mientras la zona permanezca adormecida, ya que puede lesionarse sin notar dolor.
  6. Avise de inmediato si presenta dificultad para respirar, coloración azulada de piel o labios, convulsiones, desmayo, alteraciones del ritmo cardíaco, hinchazón de la cara o la garganta, o confusión marcada.

La información de este texto es un resumen de los aspectos principales de la prilocaína y no sustituye la valoración individual de un profesional sanitario. Si tiene dudas sobre el motivo de la administración, sus posibles interacciones, los riesgos o los síntomas que presente, consulte al médico, al farmacéutico o al equipo que realiza el procedimiento.

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.