Histerosalpingografía (HSG): Procedimiento, recuperación y resultados
La histerosalpingografía (HSG) es una prueba de diagnóstico por imágenes que utiliza un colorante para visualizar la cavidad uterina y las trompas de Falopio. Su objetivo principal es valorar la fertilidad comprobando si las trompas están abiertas y si la forma del útero es normal, detectando posibles anomalías que dificulten la concepción. A continuación se detallan su finalidad, cuándo se realiza, cómo se realiza, qué esperar y qué significan sus resultados para planificar los siguientes pasos.
Qué es la histerosalpingografía y qué evalúa
Definición y finalidad
La histerosalpingografía es un procedimiento de diagnóstico por imágenes que se realiza con la inyección de un colorante o solución de contraste dentro de la cavidad uterina y las trompas de Falopio. A través de una radiografía, se obtiene un contorno visible de estas estructuras. Si el colorante recorre las Trompas y se observa su paso hasta el área cercana al intestino, significa que están abiertas; si hay una interrupción del flujo, puede indicar una obstrucción. Este hallazgo ayuda a identificar causas de infertilidad relacionadas con la anatomía reproductiva femenina.
Cuándo se realiza
La prueba se programa en las primeras dos semanas del ciclo menstrual, después de la >última
periodo y antes de la ovulación. Este momento reduce la posibilidad de que la mujer esté embarazada o tenga la menstruación durante el procedimiento, minimizando riesgos y permitiendo una interpretación más clara de las imágenes.
Quien la realiza
La HSG puede ser realizada por diferentes especialistas: la ginecología, un radiólogo o un endocrinólogo reproductivo. Después de la realización, un radiólogo evalúa las imágenes obtenidas y redacta un informe que comunica los hallazgos al médico que coordina la atención de la paciente.
Procedimiento paso a paso
Antes del procedimiento
Antes de realizar la HSG, el equipo médico revisará la historia clínica para confirmar que la persona es candidata. Si se llevan a cabo pruebas de laboratorio para evaluar hormonas (por ejemplo, niveles de LH) y se consulta sobre posibles embarazos, se revisarán los resultados para confirmar que no hay embarazo. También se evalúan posibles alergias a los componentes del colorante utilizado.
Preparación
- Tomar analgésicos de venta libre una hora antes del procedimiento para reducir el malestar o el dolor asociado a la inyección del colorante.
- Antibióticos pueden administrarse previamente para prevenir infecciones, según indicación del profesional.
- Organizar el traslado de vuelta a casa, ya que ocasionalmente puede haber dolor, mareo o malestar que dificulte conducir.
Durante el procedimiento
La prueba dura menos de cinco minutos y se realiza en un entorno ambulatorio. El colorante se introduce en la útero y en las trompas mientras se registran imágenes mediante un equipo de fluoroscopia (una radiografía en tiempo real).
- El paciente se coloca en una postura similar a la de un examen pélvico, con las rodillas flexionadas.
- Se introduce un instrumento llamado especulo en la vagina para ensancharla y acceder al cuello uterino.
- Se limpia el cuello y se aplica un catéter o tubo delgado que se introduce a través del canal cervical e forma una vía para el colorante. En algunos casos, puede emplearse una microcámara o un balón en la punta del catéter para fijar la posición.
- Se retira el espéculo y se solicita al paciente que extienda las piernas, mientras el equipo supervisa la fluoroscopia.
- Se inyecta despacio la solución de colorante en el interior del útero y de las trompas, lo que puede provocar sensación de cólico o molestia.
- El médico puede colocar al paciente en distintas posiciones para observar cómo se distribuye el colorante por las trompas y confirmar su permeabilidad.
- Si las trompas están abiertas, el colorante sale y se observa su trayecto hacia el área cercana al intestino, donde será absorbido por el cuerpo sin complicaciones. Si hay obstrucción, el flujo se detiene y no se observa extensión completa.
- Una vez obtenidas las imágenes necesarias, se retira el catéter sin reintroducir el espéculo.
¿Es dolorosa?
La mayoría de las personas experimenta dolor leve o malestar durante la HSG, y también puede haber dolor posterior. El cólico suele aparecer al introducir el colorante y puede intensificarse si hay obstrucción de las trompas. En la mayoría de los casos, el malestar es de intensidad leve a moderada y tiene duración corta, desde unos minutos hasta varias horas. El uso de analgésicos de venta libre puede ayudar a aliviar las molestias.
Qué esperar después del examen
Después de la prueba, puede ser necesario usar una protección sanitaria para recoger el posible goteo del colorante que sale de la vagina. A menudo, la secreción es adhesiva y puede contener pequeñas manchas de sangre. Algunas personas presentan dolores en la región pélvica, mareos, malestar estomacal o náuseas, y una pequeña cantidad de sangrado vaginal durante uno o dos días. En función de la tolerancia y del consejo médico, se puede retomar la mayor parte de las actividades habituales de inmediato o tras un breve reposo.
Riesgos y consideraciones de seguridad
La técnica utiliza radiación para obtener imágenes, pero la dosis de radiación típica es mínima y, en general, la HSG no se considera riesgosa. Los riesgos raros pueden incluir:
- Infección pélvica
- Lesión uterina o de estructuras adyacentes
- Reacción alérgica al colorante
Resultados y seguimiento
Interpretación de los resultados
El médico informará sobre los hallazgos y las posibles etapas siguientes. Si la HSG demuestra obstrucción en una o ambas trompas, pueden considerarse procedimientos diagnósticos o terapéuticos adicionales, como una laparoscopia para confirmar y/o tratar la causa. También pueden plantearse opciones de tratamiento de la fertilidad que no requieren que las trompas estén permeables, como la fertilización in vitro (FIV).
¿Cuándo llamar al médico?
Debes comunicarte con tu profesional de la salud si desarrollas alguno de estos signos que podrían indicar una infección:
- Fiebre o escalofríos
- Sedación o desmayo
- Vómitos intensos
- Hemorragia vaginal abundante
- Secreción vaginal con mal olor
- Cólicos intensos o dolor abdominal severo
Detalles adicionales
La HSG aumenta las probabilidades de embarazo
El concepto de “expulsión tubal” se refiere a inyectar el colorante durante la HSG sin radiografía, con la idea de facilitar la permeabilidad de las trompas. Algunas investigaciones sugieren que la fertilidad podría mejorar en los primeros tres a seis meses tras la inyección, especialmente cuando se utiliza un medio de contraste de origen soluble en aceite. Sin embargo, la calidad de estos estudios es variable y no permiten afirmar que la HSG deba considerarse como un tratamiento de fertilidad, sino principalmente como una prueba diagnóstica. Se requieren más investigaciones para aclarar este posible efecto terapéutico.
¿Puede una HSG despejar obstrucciones?
En algunos casos, la solución de colorante podría despejar obstrucciones menores y aumentar la probabilidad de concepción. No obstante, esta posibilidad no está establecida de forma concluyente y se requieren más investigaciones para confirmar este efecto y su relevancia clínica.
Efectos secundarios y molestias
El efecto secundario más común de la prueba es el dolor o cólico. Se recomienda el uso de analgésicos de venta libre durante unos días tras la HSG para aliviar los síntomas. También puede presentarse una secreción vaginal adhesiva con un poco de colorante que, con el tiempo, se resuelve. En general, estos efectos tienden a desaparecer sin complicaciones importantes.
¿Es seguro intentar quedar embarazada justo después de la HSG?
En términos generales, se considera seguro intentar concebir dentro de los días siguientes a la HSG. No obstante, siempre es aconsejable consultar con el profesional de la salud para confirmar que no exista ninguna contraindicación específica para la persona y para determinar el momento adecuado para intentarlo.
Vídeo sobre Histerosalpingografía (HSG): Procedimiento, recuperación y resultados
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.