Gasometría arterial (ABG): qué es, para qué sirve, procedimiento y niveles
La prueba de gas arterial en sangre (ABG, por sus siglas en inglés) es un análisis que requiere una muestra de sangre extraída de una arteria para medir la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono, así como el equilibrio ácido-base de la sangre (pH). Es fundamental para entender qué tan bien está funcionando la respiración y el metabolismo, especialmente en situaciones de urgencia o en pacientes con enfermedades pulmonares o cardíacas. Esta prueba ayuda a los profesionales de la salud a interpretar alteraciones que pueden afectar múltiples sistemas del cuerpo, y guía decisiones terapéuticas rápidas y precisas.
Propósito y utilidad de la prueba
La regulación del oxígeno y del dióxido de carbono en la sangre es esencial para proteger el funcionamiento de los órganos, especialmente del cerebro y del corazón. Los test ABG permiten evaluar condiciones que afectan el sistema respiratorio, el sistema circulatorio y los procesos metabólicos, es decir, cómo el cuerpo transforma los nutrientes en energía y cómo se manejan los gases en la sangre. existe una prueba llamada “análisis de gases sanguíneos” que utiliza una muestra de sangre que puede provenir de una arteria, una vena o uncapilar; sin embargo, la prueba ABG se realiza específicamente con una muestra arterial.
Otros nombres y variantes comunes
- Prueba de gas en sangre
- Gases arteriales
- ABG
- Análisis de gas sanguíneo
Qué se mide en la prueba de gas arterial
- Contenido de oxígeno (O2CT): mide la cantidad de oxígeno presente en la sangre.
- Hemoglobina: cuantifica la cantidad de hemoglobina, la proteína responsable de transportar oxígeno a las células.
- Saturación de oxígeno (O2Sat): determina qué porcentaje de la hemoglobina está transportando oxígeno.
- Presión parcial de oxígeno (PaO2): indica la presión de oxígeno disuelto en la sangre y ayuda a valorar la transferencia de oxígeno desde los pulmones a la sangre.
- Presión parcial de dióxido de carbono (PaCO2): mide la cantidad de CO2 en la sangre y la capacidad del organismo para eliminarlo.
- pH: evalúa el balance de ácidos y bases en la sangre; el rango habitual es 7.35 a 7.45, y desviaciones hacia abajo indican acidez, mientras que desviaciones hacia arriba indican alcalinidad.
- Bicarbonato (HCO3): se calcula partiendo de los valores de pH y PaCO2 y ayuda a caracterizar el componente metabólico del desequilibrio ácido-base.
Cuándo se solicita la ABG
Los médicos solicitan la ABG en determinados escenarios clínicos y áreas de la medicina, principalmente cuando es necesario evaluar de manera rápida el estado ventilatorio y metabólico del paciente. Entre estas áreas se incluyen:
- Urgencias: atención a enfermedades o lesiones que requieren intervención inmediata.
- Anestesiología: manejo de pacientes antes, durante y después de una cirugía, incluyendo áreas de cuidados intensivos y manejo del dolor.
- Neumología: enfermedades que afectan el sistema respiratorio.
La ABG permite evaluar diversas condiciones que pueden comprometer la oxigenación o la eliminación de CO2, así como detectar desequilibrios ácido-base que requieren intervención. Entre las condiciones que suelen evaluarse con ABG se encuentran:
- Síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA/ARDS): lesión pulmonar potencialmente mortal que provoca niveles peligrosamente bajos de oxígeno.
- Sepsis severa y choque séptico: respuestas inflamatorias graves ante infecciones que pueden comprometer la estabilidad hemodinámica y respiratoria.
- Choque hipovolémico: pérdida severa de sangre o fluidos que reduce la perfusión y el aporte de oxígeno a los tejidos.
- Acidosis diabética (ketoacidosis diabética, DKA): complicación grave de la diabetes que produce acidez en la sangre.
- Acidosis tubular renal (RTA): alteración renal que afecta la eliminación de ácidos y provoca acidez sanguínea.
- Insuficiencia respiratoria aguda: dificultad para ventilar adecuadamente el aire hacia la sangre.
- Insuficiencia cardíaca aguda: debilitamiento súbito de la función cardíaca que puede requerir tratamiento urgente.
- Paro cardíaco: cese repentino de la actividad cardíaca que necesita atención inmediata.
- Astma o crisis asmática: empeoramiento repentino de la obstrucción de las vías respiratorias.
- Errores metabólicos congénitos raros en los que el cuerpo no puede convertir adecuadamente los alimentos en energía, debido a deficienias en enzimas específicas.
el médico puede solicitar ABG para confirmar que el tratamiento está funcionando en ciertas condiciones pulmonares:
- Astma
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
- Fibrosis quística
- Enfermedades cardíacas
Detalles de la prueba
Quién realiza la prueba
Un profesional de la salud conocido como terapeuta respiratorio suele realizar la extracción de sangre arterial para la ABG desde una arteria en la muñeca, el brazo o la ingle. Posteriormente, el análisis del muestra puede realizarlo el laboratorio o personal de laboratorio médico. Este proceso es rápido y está diseñado para proporcionar resultados casi en tiempo real.
Qué ocurre antes de la prueba
Antes de extraer la muestra, el terapeuta respiratorio puede realizar una prueba de circulación denominada prueba de Allen para confirmar que ambas arterias en la muñeca funcionen adecuadamente. En esta prueba se eleva la mano, se cierra el puño y se comprimen temporalmente las arterias para verificar que haya oclusión y que exista flujo suficiente cuando se libera. Si el paciente depende de oxígeno suplementario, es posible que se apague por aproximadamente 20 minutos para realizar la prueba en condiciones de aire ambiental; si la oxigenación del paciente depende de la oxigenoterapia continua, no se suspende su oxígeno.
Qué ocurre durante la prueba
La ABG requiere una muestra de sangre arterial, ya que la sangre arterial contiene niveles de oxígeno más altos que la sanguínea venosa. Normalmente la extracción se realiza desde una arteria de la muñeca (arteria radial); en algunos casos se puede extraer desde la arteria braquial (braquial) o desde la arteria femoral (ingle). En recién nacidos, la muestra puede tomarse del talón o del cordón umbilical. Extraer sangre de una arteria suele ser más doloroso que de una vena, porque las arterias están más profundas y rodeadas de nervios. Es común experimentar sensación de mareo, aturdimiento o náuseas durante la punción.
Pasos habituales de la extracción:
- La persona se sienta o se acuesta; el terapeuta localiza la arteria objetivo, a veces con ayuda de ultrasonido.
- Se limpia y desinfecta la zona de punción.
- Se introduce una aguja pequeña en la arteria para obtener la muestra de sangre; puede haber dolor breve al penetrar la arteria.
- Una vez obtenida la cantidad necesaria, se retira la aguja y se aplica presión con algodón o gasas para detener el sangrado.
- Se coloca una venda en el sitio y se finaliza el procedimiento.
Qué ocurre después de la prueba
Es posible presentar dolor o malestar leve y hematomas en la zona de la punción. En general, se recomienda evitar levantar objetos pesados o realizar esfuerzos intensos con el brazo utilizado durante al menos 24 horas.
Riesgos y consideraciones
- Sinus de desmayo o mareo durante o después de la extracción.
- Punciones múltiples para localizar la arteria adecuada.
- Hematoma o acumulación de sangre bajo la piel en el sitio de punción.
- Sangrado excesivo en el sitio de extracción.
- Infección en la piel o alrededor de la zona de punción; aunque el riesgo es mínimo, existe una posibilidad.
Cuándo se obtienen los resultados
Los resultados de la ABG suelen estar disponibles de forma muy rápida gracias a analizadores automáticos. Los profesionales de laboratorio y los terapeutas respiratorios suelen obtener y comunicar los resultados en un lapso de 10 a 15 minutos.
Resultados y seguimiento
Qué significan los resultados
Los informes de laboratorio de ABG detallan el nombre del análisis, el valor medido en la muestra y la indicación de si ese valor es normal o anormal. Si los resultados son fuera de lo esperado, pueden indicar que la persona no está absorbiendo suficiente oxígeno o que no está eliminando adecuadamente el dióxido de carbono. También pueden señalar un desequilibrio en el pH de la sangre, ya sea ácido o básico, lo que sugiere un trastorno ácido-base. En caso de resultados anómalos, el equipo médico puede solicitar pruebas adicionales, como otros análisis de sangre o estudios de imagen, para confirmar un diagnóstico o descartar otros problemas.
Valores normales y consideraciones sobre la altitud
Los rangos normales pueden variar ligeramente entre laboratorios, por lo que siempre debe consultarse el rango específico de ese laboratorio. En términos generales, a nivel del mar se aceptan estos rangos:
- pH: 7.35 a 7.45
- PaO2 (presión parcial de oxígeno): 75 a 100 mmHg
- PaCO2 (presión parcial de dióxido de carbono): 35 a 45 mmHg
- HCO3 (bicarbonato): 22 a 26 mEq/L
- O2Sat (saturación de oxígeno): 95 a 100%
Cuando se encuentran a grandes alturas, los niveles de oxígeno de referencia pueden ser menores, y el equipo médico interpretará los resultados considerando ese contexto.
Seguimiento: cuándo contactar al equipo de salud
Si tiene una condición pulmonar crónica, como EPOC o asma, es probable que necesite controles periódicos con ABG para asegurar que el tratamiento esté funcionando. Si aparece alguno de los síntomas preocupantes relacionados con la condición pulmonar, se debe contactar al profesional de salud de inmediato. El ABG es una herramienta rápida y útil para guiar decisiones clínicas en el corto plazo y para monitorizar la respuesta al tratamiento.
Vídeo sobre Gasometría arterial (ABG): qué es, para qué sirve, procedimiento y niveles
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.