Endoscopia nasal: qué es y por qué podría necesitarla
La endoscopia nasal es un procedimiento diagnóstico y, en ocasiones, terapéutico, que permite visualizar el interior de las fosas nasales y las comunicaciones con los senos paranasales mediante un endoscopio. Facilita la evaluación de síntomas persistentes y la realización de intervenciones mínimas. A continuación se explican su propósito, cuándo se utiliza, qué esperar y los posibles riesgos y resultados.
Qué es la endoscopia nasal
La endoscopia nasal, también conocida como rhinoscopia o nasoendoscopia, es una exploración en la que un profesional introduce un endoscopio —un tubo largo con una cámara y una luz— para examinar las estructuras internas de la nariz y las vías que comunican con los senos sinusales. La cámara transmite imágenes en tiempo real a una pantalla, lo que permite evaluar de forma directa las condiciones de las cavidades nasales y de los senos paranasales.
Usos y objetivos
- Detección de síntomas persistentes: anosmia (pérdida del olfato), dolor facial (especialmente por encima de los ojos y alrededor de los senos), congestión nasal, sangrado nasal y cefaleas de tipo sinusal.
- Aplicaciones diagnósticas y terapéuticas: realización de biopsias de tejidos nasales o de los senos paranasales; realización de intervenciones quirúrgicas de senos paranasales, conocidas como cirugía endoscópica sinusal funcional (FESS); extracción de un objeto extraño del nariz en pacientes pediátricos o en situaciones similares.
Detalles de la prueba
Cómo prepararse
En la mayoría de los casos no se requieren preparaciones especiales antes de la endoscopia nasal. Su equipo de atención médica le indicará si necesita realizar alguna acción previa específica. Si toma anticoagulantes (fármacos que dificultan la coagulación de la sangre), informe a su médico, ya que podría ser necesario suspenderlos temporalmente, aunque esto ocurre en muy raras ocasiones.
Qué esperar durante el procedimiento
La endoscopia nasal es un procedimiento ambulatorio que suele durar de 1 a 5 minutos y no requiere sedación; usted estará despierto y podrá comunicarse con su profesional durante el examen. Los pasos típicos que se siguen son:
- Aplicación de un descongestionante tópico: para reducir la inflamación y abrir las vías nasales.
- Spray anestésico en la nariz: para mayor confort durante el procedimiento.
- Inserción del endoscopio: se introduce por una de las fosas nasales y, en algunos casos, puede pasar por la garganta hasta quedar por encima de las cuerdas vocales.
- Examen de las vías nasales y de los senos: se inspeccionan las estructuras en busca de anomalías o signos de enfermedad.
- Procedimientos necesarios durante la misma sesión: si se requieren, pueden realizarse biopsias u otras intervenciones en los senos paranasales.
- Retiro del endoscopio y revisión bilateral: se retira y se repite la exploración en la otra cavidad nasal cuando corresponde.
La endoscopia nasal no suele causar dolor. Sin embargo, es común percibir una sensación de presión durante el examen. El rociado anestésico puede adormecer la nariz, la boca y la garganta; por este motivo, normalmente se recomienda evitar comer o beber durante aproximadamente una hora después de la prueba. Su equipo médico le indicará si debe seguir instrucciones adicionales tras la exploración.
Qué esperar después
Los efectos secundarios tras la endoscopia pueden incluir una ligera molestia en la nariz o la garganta y, en algunos casos, sangrado nasal leve. Estos síntomas suelen resolverse por sí solos en un par de días. Siga las recomendaciones de su profesional respecto a medicación, cuidados y necesidad de controles de seguimiento. Dependiendo de los hallazgos, podrían programarse endoscopias de control en el futuro para evaluar la evolución.
Riesgos y consideraciones de seguridad
En general, la endoscopia nasal es un procedimiento seguro. No obstante, pueden aparecer complicaciones, entre ellas:
- Reacciones alérgicas a la anestesia o al descongestionante utilizado.
- Síncope (desmayo);
- Infección.
El riesgo de complicaciones depende de varios factores, como la edad y condiciones de salud preexistentes. Es importante consultar con su profesional sobre posibles complicaciones durante la consulta previa al procedimiento y seguir las indicaciones específicas para su caso.
Resultados y seguimiento
Cuándo se conocen los resultados
El profesional puede revisar los hallazgos de la endoscopia de forma inmediata durante la consulta. Si se requieren más datos para diseñar un plan de tratamiento, es posible que se soliciten pruebas de imagen adicionales, como una tomografía computarizada (TC) de senos paranasales, para obtener una visión más detallada de las estructuras y confirmar hallazgos relevantes.
Cuándo llamar al médico
Si tiene preguntas o inquietudes sobre la endoscopia, puede ponerse en contacto con su médico en cualquier momento. Si ya se ha realizado el procedimiento y desarrolla dolor intenso, fiebre u otros síntomas preocupantes, comuníquese de inmediato con su equipo de atención. Informar sobre cualquier cambio anormal ayuda a garantizar una adecuada interpretación de los resultados y un manejo oportuno.
Vídeo sobre Endoscopia nasal: qué es y por qué podría necesitarla
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.