Vidaliax VIDALIAX

Electroencefalografía estereotáxica (SEEG) para epilepsia focal

hospitaldelmar.cat

La estereoelectroencefalografía (SEEG) es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite localizar con alta precisión las zonas del cerebro donde se originan las crisis epilépticas difíciles de tratar. A través de la colocación de electrodos en estructuras profundas del cerebro, los equipos de epileptología pueden registrar la actividad eléctrica de regiones que no son accesibles con un electroencefalograma convencional (EEG). Este procedimiento guía decisiones terapéuticas, incluidas intervenciones quirúrgicas dirigidas, y puede emplearse durante la cirugía o para orientar otras terapias. A continuación se detallan sus indicaciones, el proceso, los riesgos y el seguimiento asociado.

Propósito y fundamentos de SEEG

Qué es SEEG y para qué sirve

SEEG es una estrategia diagnóstica y terapéutica que ayuda al equipo de epilepsia a determinar si un paciente puede beneficiarse de una intervención focal específica, como la resección de áreas cerebrales causantes de las crisis. Además de facilitar la planificación de una cirugía destinada a eliminar células cerebrales que provocan crisis, SEEG puede emplearse durante un procedimiento quirúrgico o para orientar otras modalidades de tratamiento para la epilepsia.

Aplicaciones clínicas habituales

  • Evaluar adultos y niños mayores de 2 años con epilepsia refractaria (no responde a al menos dos tratamientos anticonvulsivos) para determinar la elegibilidad de una cirugía.
  • Mapear áreas cerebrales sensitivas, motoras y del lenguaje para protegerlas durante una intervención quirúrgica.
  • Utilizar SEEG como parte de la estrategia terapéutica, por ejemplo en:
    • Termocoagulación por radiofrecuencia para destruir células cerebrales relacionadas con las crisis.
    • Termoablation (terapia por láser intersticial) para destruir zonas cerebrales que causan convulsiones mediante energía térmica.
    • Estimulación neuroeléctrica dependiente de laactividad (stimulation) que entrega impulsos donde comienzan las crisis (foco epiléptico).

Indicaciones de SEEG: quiénes pueden ser candidatos

  • Personas con epilepsia focal compleja (crisis que se originan en una zona determinada del cerebro) en las que otros estudios han sido inconcluyentes o poco informativos.
  • Pacientes que no presentan epilepsia generalizada y que podrían beneficiarse de una cirugía dirigida a la zona responsable de las crisis.

EEG vs SEEG: diferencias esenciales

  • Alcance anatómico: SEEG permite estudiar áreas más amplias y profundas del cerebro, mientras que EEG convencional examina la superficie del cráneo.
  • Ubicación de los electrodos: SEEG coloca electrodos dentro de estructuras cerebrales profundas; EEG coloca electrodos en el cuero cabelludo.
  • En población pediátrica, el EEG suele ser más adecuado para niños pequeños (<2 años) en determinados escenarios, y se utiliza como fase 1 de evaluación en algunos casos. Si los resultados son poco claros, se puede recomendar SEEG como fase 2 para obtener información más detallada.

Datos sobre resultados y beneficios Clave

En escenarios comparativos, se ha observado que quienes reciben SEEG antes de una cirugía de epilepsia suelen presentar tiempo reducido en la sala de operación y una estancia hospitalaria más corta en comparación con enfoques que emplean técnicas intracraneales superficiales. se ha reportado un menor uso de analgesia y una recuperación temprana respecto a enfoques alternativos, lo que favorece una evaluación más clara de la seguridad y la eficacia del tratamiento definitivo.

Preparación y planificación previa a SEEG

Qué esperar antes del procedimiento

El equipo de atención informará sobre los pasos necesarios para la preparación de SEEG. En la mayoría de los casos se requieren pruebas previas para confirmar la elegibilidad quirúrgica. Entre las evaluaciones habituales se encuentran:

  • Análisis de sangre para garantizar la seguridad general y valorar factores que puedan afectar la anestesia.
  • Electrocardiograma (EKG) para evaluar el ritmo cardiaco y la salud cardiovascular.
  • Imagenología con TC (tomografía computarizada) y/o resonancia magnética (MRI) para planificar la colocación exacta de los electrodos y entender la anatomía cerebral.
  • Posibles dudas o inquietudes sobre la necesidad de disminuir o suspender temporalmente la medicación anticonvulsiva; estas cuestiones deben discutirse con el equipo para optimizar la seguridad y la eficacia del procedimiento.

Es importante conversar con el equipo de atención sobre cualquier preocupación, como la posibilidad de afeitar parcial de la cabeza o molestias asociadas. El objetivo es que el proceso sea lo más cómodo y libre de estrés posible para el paciente y la familia.

Qué implica el día del SEEG: la experiencia intraoperatoria

La intervención suele durar entre cuatro y seis horas. En la jornada, el anestesiólogo administra la inducción de anestesia y el paciente permanece inconsciente durante el procedimiento, sin dolor. Los pasos habitualmente descritos incluyen:

  1. Colocación de un marco estereotáctico rígido sobre la cabeza para mantener la inmovilidad y garantizar la exactitud de la navegación.
  2. Perforación de entre 10 y 20 pequeños orificios en el cuero cabelludo, con un diámetro equivalente al de una hebra de espagueti, para permitir la inserción de los electrodos.
  3. Inserción de electrodos pequeños (fragmentos flexibles de plástico conectados por cables) a través de los orificios.
  4. Guía de los electrodos hacia las áreas del cerebro donde pruebas previas han sugerido que podría originarse la epilepsia.
  5. Retirada del marco craneal y vendaje de la cabeza.
  6. Traslado al cuarto de recuperación, donde se realiza una TC y una radiografía para confirmar la ubicación exacta de los electrodos y asegurar su correcto posicionamiento.

Después del SEEG: monitorización y evaluación

Transición y monitorización postoperatoria

Tras la colocación de los electrodos, la fase de monitorización se realiza en una unidad especializada para epilepsia. Un equipo de profesionales observa de forma continua la actividad convulsiva y registra la actividad cerebral mediante un sistema que conecta los electrodos a equipos de grabación. Un programa informático genera imágenes tridimensionales que permiten identificar con precisión el inicio y la propagación de las crisis.

Duración de la estancia y criterios de alta

La duración de la hospitalización varía según la frecuencia de las crisis y la evolución clínica; la estancia promedio suele ser de aproximadamente una semana, aunque puede extenderse o acortarse en función de la respuesta individual y los hallazgos. Al finalizar la monitorización, los electrodos se retiran mediante un procedimiento relativamente simple, que suele durar entre 10 y 15 minutos y se realiza con anestesia local.

Después del alta de SEEG: recuperación

La recuperación general se aborda en el plan de cuidados que el equipo establece para cada paciente. Se proporcionan pautas para retomar las actividades habituales y se indica cuándo es razonable esperar una mejora en la función cotidiana. En términos generales, muchos pacientes pueden experimentar una mejora significativa en las semanas siguientes a la extracción de los electrodos, aunque la evolución puede variar entre individuos.

Riesgos, efectos secundarios y seguridad

Riesgos asociados a SEEG

La SEEG, pese a ser una técnica mínimamente invasiva, conlleva riesgos inherentes a cualquier intervención quirúrgica craneal. Entre los riesgos más relevantes se incluyen:

  • Secuelas hemorrágicas en el cerebro (hemorragia intracraneal).
  • Infección a nivel del cuero cabelludo, de los electrodos o de las vías asociadas.
  • ACV (accidente cerebrovascular) o daño vascular significativo en áreas cercanas a la trayectoria de los electrodos.

Es importante que el equipo de atención discuta con el paciente y la familia estos riesgos, así como las medidas para mitigarlos y para actuar de forma rápida ante cualquier eventualidad.

Impacto sobre la recuperación

La recuperación inicial suele centrarse en la gestión del dolor leve, la observación de signos neurológicos y la vigilancia de posibles complicaciones. Las molestias o restricciones específicas se abordan en el plan personalizado. Con adherencia a las indicaciones médicas y asistencia adecuada, la mayoría de los pacientes pueden retornar a sus actividades cotidianas en un marco de tiempo razonable según su evolución clínica.

Resultados, interpretación y seguimiento a largo plazo

Qué tipo de resultados ofrece SEEG

Los resultados de SEEG dependen de lo que el equipo de epilepsia identifica a partir del registro de la actividad cerebral durante la monitorización. En la mayoría de los casos, SEEG permite localizar con precisión la fuente de las crisis. Con base en estos hallazgos, el equipo determina si el paciente es candidato a una cirugía para tratar la epilepsia o si se requieren otras modalidades terapéuticas. En la práctica habitual, la intervención quirúrgica suele programarse entre 4 y 8 semanas después de SEEG, periodo durante el cual el paciente se recupera de la monitorización y se planifican los siguientes pasos terapéuticos.

Cuándo se obtienen los resultados finales

Es posible obtener resultados preliminares antes de la alta hospitalaria, pero la decisión final sobre el plan de tratamiento se realiza tras una revisión exhaustiva de los hallazgos durante la monitorización, la interpretación de la grabación de la actividad cerebral y la discusión entre el equipo clínico y el paciente y sus familiares. Este proceso permite evaluar con claridad si la cirugía es factible, si se requieren ajustes en la técnica quirúrgica o si otras terapias, como la neuroestimulación o tratamientos focales, son más adecuadas para cada caso.

Seguimiento tras SEEG y planificación de tratamiento

El seguimiento tras la monitorización suele centrarse en confirmar el plan definitivo: si se realiza una resección de la zona epileptógena, qué alcance tendrá la resección, o si se adoptan otras estrategias de tratamiento. El equipo evalúa la seguridad, la función neurológica y el pronóstico de control de las crisis. Es fundamental que el paciente y sus familiares mantengan una comunicación estrecha con el equipo médico para comprender las opciones disponibles, los plazos y las expectativas realistas de éxito.

Resumen práctico

  • SEEG es una técnica diagnóstica y terapéutica que localiza con precisión el foco epiléptico mediante electrodos colocados en estructuras profundas del cerebro.
  • Se utiliza principalmente en epilepsia refractaria focal para determinar la idoneidad de una cirugía y para mapear áreas críticas que deben preservarse durante cualquier intervención.
  • Las intervenciones terapéuticas asociadas pueden incluir resección quirúrgica, RF thermocoagulation, thermoablation (LITT) y/o estimulación neuroeléctrica.
  • El proceso completo implica evaluación preoperatoria, procedimiento de colocación de electrodos, monitorización en una unidad especializada, y planificación de tratamiento a partir de los hallazgos.
  • Los riesgos, aunque relativamente bajos, contemplan hemorragia intracraneal, infección y accidente cerebrovascular, entre otros, por lo que la seguridad y el manejo de complicaciones son prioritarios.
  • La mayoría de los pacientes requieren una período de recuperación tras la monitorización y, en función de los resultados, la intervención definitiva suele programarse en un plazo de semanas para favorecer una recuperación adecuada.

En conjunto, la SEEG representa una herramienta poderosa para comprender la epilepsia refractaria y para guiar intervenciones focales que pueden ofrecer mejoras significativas en el control de las crisis y en la calidad de vida de los pacientes. La decisión de proceder con SEEG debe basarse en una evaluación cuidadosa de los riesgos y beneficios, en una discusión detallada con el equipo de epilepsia y en la consideración de las metas terapéuticas individuales de cada paciente.

Vídeo sobre Electroencefalografía estereotáxica (SEEG) para epilepsia focal

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.