EEG (electroencefalogramas)
Un EEG, o electroencefalograma, es un examen que registra la actividad eléctrica del cerebro para ayudar a diagnosticar trastornos neurológicos, especialmente crisis y epilepsia. Durante la prueba se colocan pequeños electrodos en el cuero cabelludo, que se conectan a un equipo que capta las señales de las neuronas y las transforma en gráficos de ondas. En este artículo se describe qué es un EEG, cuándo se solicita, los tipos existentes, el procedimiento, los posibles efectos y la interpretación de los resultados.
Propósito y uso clínico
El EEG se solicita principalmente cuando hay sospecha de alteraciones en la actividad eléctrica cerebral. A continuación se detallan los escenarios más comunes y los signos que suelen justificar la realización de este examen.
Motivos habituales para pedir un EEG
- Convulsiones o episodios que podrían corresponder a epilepsia.
- Presentación de síntomas que sugieren una condición epiléptica no diagnosticada previamente, como:
- Confusión
- Desmayo o síncope
- Pérdida de memoria
- Cambios en el comportamiento
- Seguimiento para detectar signos de epilepsia en el marco de otras condiciones neurológicas, entre ellas:
- Enfermedad de Alzheimer u otros trastornos de la memoria
- Estado de coma
- Infecciones del sistema nervioso central, como encefalitis
- Lesión cerebral traumática
- Tratamiento o vigilancia de tumores cerebrales
Tipos de pruebas de EEG
Existen distintas modalidades de EEG que se eligen en función de la cuestión clínica a resolver. Las diferentes pruebas permiten obtener información adicional sobre la actividad cerebral bajo distintas condiciones.
Pruebas habituales
- EEG rutinario: se realiza en una única sesión de corta duración. En algunos casos se pueden incorporar estímulos como luces intermitentes o cambios en la respiración para observar respuestas específicas. Su duración típica es de 20 a 30 minutos.
- EEG prolongado: ofrece información más detallada que el EEG rutinario, especialmente cuando hay dudas sobre la relación entre síntomas y crisis convulsivas. Puede extenderse aproximadamente una hora o más.
- EEG ambulatorio: el paciente puede realizar sus actividades diarias mientras se registra la actividad cerebral. Se utiliza un pequeño grabador que se lleva puestos durante uno o varios días.
- Video EEG: cuando se quiere documentar tanto la actividad eléctrica como el comportamiento durante una crisis. Se llama también monitorización EEG o telemetría EEG con video.
- EEG de sueño: se puede solicitar junto con un estudio del sueño (polisomnograma) para obtener información adicional, especialmente si se sospecha que ciertos problemas del sueño están relacionados con condiciones epilépticas.
Detalles prácticos de la prueba
A continuación se explican los aspectos clave sobre el funcionamiento, la preparación y el desarrollo de la prueba.
¿Cómo funciona un EEG?
- Se colocan electrodos en el cuero cabelludo. Estos dispositivos no deberían causar dolor y están diseñados para registrar las señales eléctricas que emiten las neuronas cuando se comunican entre sí.
- Los electrodos están conectados a un aparato de EEG que registra las señales y genera una representación visual en forma de ondas cerebrales en una pantalla de la computadora.
- Las ondas cerebrales cambian según el estado de vigilia, el sueño o cuando alguna condición afecta a las células cerebrales, y la imagen en la pantalla refleja ese patrón de actividad.
- El personal sanitario revisará las grabaciones para identificar patrones anómalos que sugieran disfunción cerebral o actividad epiléptica.
Preparación para la prueba
La preparación puede variar ligeramente según el tipo de EEG, pero, en general, conviene seguir estas indicaciones para asegurar una lectura fiable:
- Informar al equipo sobre todos los medicamentos que se están tomando, ya que algunos pueden influir en la actividad cerebral.
- Lavarse el cabello la noche anterior para que la adherencia de los electrodos sea adecuada; evitar el uso de acondicionadores o productos para el cabello que puedan interferir con la transmisión de las señales.
- Si se indica, mantener la hidratación adecuada y cumplir otras indicaciones específicas del centro.
- En algunos casos, puede requerirse no dormir la noche previa a la prueba, según la indicación del equipo médico.
Qué ocurre durante un EEG rutinario
- Se solicita al paciente que permanezca sentado en una silla o acostado en una camilla.
- Un técnico coloca aproximadamente 23 electrodos en el cuero cabelludo utilizando una adhesivo o pastas especiales. Los electrodos no producen dolor y solo sirven para grabar la actividad eléctrica.
- Se solicita al paciente que permanezca quieto, con los ojos abiertos o cerrados, según lo indique el protocolo.
- En algunos casos se puede pedir que el paciente mire una luz brillante para activar áreas visuales del cerebro.
- También pueden pedirse respiraciones profundas como parte de un protocolo estandarizado.
Qué ocurre después de una EEG rutinario
Una vez concluida la grabación, el técnico retira los electrodos y limpia la zona del cuero cabelludo. Por lo general, se puede regresar a las actividades habituales en cuanto se haya finalizado. Es normal que el cabello y la piel queden algo pegajosos debido al adhesivo utilizado, por lo que puede ser recomendable lavarlos al llegar a casa.
Riesgos y efectos secundarios
Las EEG son procedimientos de bajo riesgo. Sin embargo, pueden ocurrir efectos adversos poco frecuentes y deben informarse antes de la prueba.
- La mayoría de las personas no presenta efectos significativos.
- Algunas personas pueden sentir mareo al realizar respiraciones profundas durante la prueba.
- En ciertas formas de epilepsia, la hiperventilación o la estimulación visual durante el EEG pueden disparar una convulsión, aunque esto es poco común. En caso de ocurrir, el personal entrenado sabe cómo actuar para ayudar durante la convulsión.
- Puede existir pérdida de cabello o irritación de la piel en el lugar donde se colocaron los electrodos.
Resultados y seguimiento
Después de la prueba, se programará una consulta de seguimiento para revisar los hallazgos. El análisis de las ondas cerebrales busca identificar patrones anómalos o ritmos atípicos que indiquen disfunción cerebral o actividad epileptiforme.
Cuándo se obtienen los resultados
El equipo de atención revisará las grabaciones y concertará una cita para comunicar la interpretación de las ondas cerebrales y su relevancia clínica. La interpretación dependerá del tipo de EEG realizado y de la situación clínica del paciente.
Qué significan los resultados
Los resultados del EEG deben interpretarlos profesionales de la salud, ya que pueden indicar:
- Presencia de patrones anómalos compatibles con disfunción cerebral o actividad epiléptica.
- Normalidad de la actividad eléctrica en ausencia de síntomas específicos; una lectura normal ayuda a excluir algunas causas de los síntomas, aunque no descarta por completo una condición epiléptica.
Próximos pasos ante un EEG anormal
Si el EEG es anormal, las medidas a seguir dependen de la situación clínica particular. En muchos casos, se puede derivar al paciente a un neurólogo para un diagnóstico más detallado y para definir el tratamiento o manejo adecuado de la condición. Las decisiones pueden incluir pruebas adicionales, ajustes de medicación o estrategias de control de los síntomas.
Vídeo sobre EEG (electroencefalogramas)
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.