¿Dolor de espalda? Puede que necesites una mielografía y aquí está la razón.
Un myelograma es una prueba de imagen que ofrece una visión detallada de la columna vertebral, la médula espinal y las estructuras circundantes, como los nervios y los tejidos blandos. Utiliza un contraste que resalta el canal espinal y facilita apreciar la relación entre las vértebras y los discos. Se usa cuando otras pruebas, como la resonancia magnética o la tomografía computarizada, no explican adecuadamente los síntomas o hallazgos. A continuación se describen qué implica la prueba, cuándo se recomienda, cómo se realiza, posibles efectos secundarios y criterios de recuperación y seguimiento.
Qué es y para qué sirve un myelograma
El myelograma es una prueba de imagen que permite obtener imágenes detalladas del canal espinal, la médula y las raíces nerviosas, utilizando un contraste visible en radiografías o en TC. Se realiza bajo fluoroscopia, lo que significa que el radiólogo puede observar en tiempo real cómo circula el contraste a través del espacio alrededor de la médula espinal. Aunque hay pruebas como la RM y la TC, el myelograma puede proporcionar información adicional cuando esas exploraciones no han aclarado la causa de los síntomas.
Indicaciones: cuándo se solicita
Un médico puede pedir un myelograma si hay dolor de espalda crónico y las pruebas de imagen iniciales no explican la causa. Esta prueba puede ayudar a diagnosticar o evaluar distintas condiciones que afectan la columna vertebral, entre ellas:
- Discos herniados o protrusión discal
- Artritis en las articulaciones de la columna
- Estenosis espinal, es decir, estrechamiento de los espacios por donde pasan la médula y las raíces nerviosas
- Espolones óseos (osteofitos)
- Tumores de la columna
el médico puede recomendar un myelograma si ha habido una cirugía reciente y persiste dolor o debilidad, para evaluar cambios o restos que no se visualizan claramente con otras modalidades de imagen.
Detalles del examen
Cómo funciona un myelograma
Durante el myelograma, se introduce un material de contraste en el espacio alrededor de la médula espinal. Este contraste se desplaza a lo largo del canal espinal y, gracias a las imágenes de radiografía o TC, la médula obstinada, las raíces nerviosas y el entorno óseo quedan delineados con mayor claridad. De este modo, se pueden detectar regiones donde el tejido alrededor del canal comprime o irrita la médula espinal o las raíces nerviosas, información que puede no ser evidente en una radiografía convencional.
Cómo prepararse para un myelograma
Antes de la exploración, el equipo médico proporcionará instrucciones específicas. A grandes rasgos, las recomendaciones habituales son:
- Organizar el transporte: una persona de confianza debe conducir de ida y vuelta, ya que podría requerirse sedación o el paciente no debe conducir inmediatamente después del examen.
- Hidratación previa: empezar a consumir líquidos claros en abundancia el día anterior (4–8 onzas cada dos horas).
- Aproximación a la comida: suspender la ingesta de alimentos seis horas antes del examen; en las seis horas previas, se pueden consumir líquidos claros como agua, té sin crema, refrescos claros, café solo, zumos de fruta sin pulpa y caldo.
- Diabetes: continuar con la dosis habitual de insulina e informar al equipo sobre la diabetes al llegar.
- Pruebas previas: por lo general, no se requieren pruebas de laboratorio antes del procedimiento, salvo antecedentes de trastornos sanguíneos, deshidratación o enfermedad renal crónica.
Antes y durante el procedimiento
No suele requerirse dormir durante el myelograma, aunque puede administrarse sedación para ayudar a la relajación. En todo momento, un radiólogo y un técnico estarán presentes en la sala. Los pasos típicos son:
- La persona se coloca en la mesa de exploración, usualmente boca abajo o de lado.
- Se limpia la zona baja de la espalda con un antiséptico y se aplica anestesia local.
- Se inyecta el material de contraste en el saco alrededor de la médula espinal.
- La mesa puede inclinarse ligeramente para dirigir el flujo del contraste hacia una zona específica de la columna; podría pedirse al paciente que mueva la cabeza o cambie de posición.
- Se obtienen radiografías y/o una TC de la columna para visualizar la distribución del contraste y la anatomía del canal.
La duración total del procedimiento suele ser de aproximadamente una hora y puede generar cierta molestia o un dolor de cabeza leve.
Después del examen
Tras la realización, se monitoriza al paciente durante aproximadamente una hora y se verifica que esté apto para regresar a casa. Se entregarán instrucciones escritas para el cuidado en el domicilio y se enviará un informe detallado al médico de atención primaria para su interpretación y manejo.
Efectos secundarios y precauciones
Efectos secundarios comunes
Entre el 10% de las personas puede haber efectos secundarios tras un myelograma. Los efectos habituales que suelen resolverse en 24–48 horas incluyen:
- Dolor de cabeza
- Náuseas y, en algunos casos, vómitos
Señales de alarma que requieren atención médica inmediata
Acuda a emergencias o contacte a su médico de inmediato si presenta alguno de los siguientes signos o síntomas tras el examen:
- Fiebre superior a 38.3 °C (101 °F)
- Desmayo o pérdida de conciencia
- Hormigueo o entumecimiento en las piernas
- Dolor o secreción en el sitio de inyección
- Rigidez de cuello
- Dolores de cabeza que no ceden
- Dificultad para orinar
Recuperación y cuidados en casa
Cuánto suele tardar la recuperación
La recuperación habitual se estima en unas 24 horas. Después del procedimiento, conviene permanecer en reposo durante varias horas para reducir el riesgo de fuga de líquido cefalorraquídeo y facilitar la curación. En la mayoría de los casos, la gente retoma sus actividades normales al cabo de un día completo, pero debe consultar al profesional de salud si persisten dolor de cabeza, fiebre, rigidez de cuello, entumecimiento u otros síntomas que preocupen.
Consejos prácticos para el domicilio
- Mantener la cabeza por encima del resto del cuerpo y, cuando sea posible, permanecer acostado de espaldas para favorecer la recuperación.
- Beber líquidos abundantes y evitar el consumo de alcohol.
- El acetaminofén y bebidas con cafeína pueden ayudar a aliviar los dolores de cabeza que suelen aparecer tras el procedimiento.
- Evitar levantarse objetos pesados o realizar esfuerzos físicos intensos durante las 24 horas siguientes.
Resultados y Seguimiento
Cuándo se conocen los resultados
El médico de atención primaria revisará los resultados una vez que reciba el informe del radiólogo. Este proceso suele tardar unos días y, posteriormente, se contactará al paciente para explicar el resultado y los siguientes pasos a seguir.
Cuándo consultar de inmediato
Debe ponerse en contacto con su proveedor si experimenta alguno de los signos o síntomas siguientes después del myelograma:
- Fiebre alta (> 38.3 °C)
- Desmayo
- Hormigueo o entumecimiento en las piernas
- Dolor o drenaje en el sitio de inyección
- Rigidez de cuello
- Dolores de cabeza que no desaparecen
- Dificultad para orinar
Preguntas frecuentes
¿Qué tan doloroso es un myelograma?
La experiencia varía entre pacientes. Aunque no se espera dolor extremo, pueden presentarse molestias durante el procedimiento, como:
- Presión al inyectar el contraste
- Punzada aguda al mover la aguja
El contraste puede provocar además:
- Una sensación de calor o enrojecimiento
- Un sabor metálico en la boca
- Náuseas temporales
El equipo médico hará todo lo posible para mantener la mayor comodidad posible y completar la prueba de forma eficiente.
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Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.