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Vértigo: Recuperar tu equilibrio

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El vértigo es una sensación de giro o movimiento del entorno que puede ir acompañado de mareo y desequilibrio. No es una enfermedad en sí, sino un síntoma que puede aparecer en distintas condiciones. Este artículo describe qué es el vértigo, sus tipos (periférico y central), las causas más habituales, las posibles complicaciones, las pruebas para su diagnóstico y las opciones de tratamiento, así como pautas para el manejo en casa y cuándo acudir al médico.

Definición y alcance

Vértigo es una experiencia sensorial en la que la persona percibe que el mundo alrededor está girando o moviéndose, incluso cuando está quieta. Es un síntoma que puede acompañarse de otros signos y síntomas, como náuseas, sensación de mareo, problemas de equilibrio, o incluso pérdida de audición en uno o ambos oídos, tinnitus (zumbidos), dolores de cabeza, cinetosis, una sensación de plenitud en el oído y movimientos oculares anómalos como nistagmo. Aunque el vértigo puede presentarse de forma aguda o crónica, su presencia sugiere la existencia de un desequilibrio en el sistema vestibular, que involucra principalmente el oído interno y/o el nervio vestibular, o bien un problema en el sistema nervioso central.

Tipos de vértigo

Vértigo de origen periférico

Este es el tipo más frecuente de vérigo. Surge cuando hay una alteración en el oído interno o en el nervio vestibular, estructuras clave para la percepción del equilibrio. Dentro de este grupo se reconocen varias condiciones, entre ellas:

  • Vértigo paroxístico posicional benigno (VPPB).
  • Labirintitis.
  • Nueritis vestibular.
  • Enfermedad de Ménière.

En estas situaciones, los síntomas suelen estar relacionados con cambios de la posición de la cabeza o con eventos específicos y pueden presentarse de manera episódica o fluctuante.

Vértigo de origen central

Este tipo es menos frecuente y ocurre cuando existe una afectación en el cerebro, por ejemplo por una infección, un accidente cerebrovascular o un trauma craneoencefálico. Las personas con vértigo central tienden a presentar, frente a crisis, una mayor inestabilidad o dificultad para mantener la marcha, y en algunos casos pueden acompañarse de otros signos neurológicos.

Posibles causas

Las causas del vértigo pueden variar entre personas y pueden incluir distintos factores, como:

  • Migrañas u otros trastornos secundarios a cefaleas.
  • Medicamentos, entre ellos algunos antibióticos, antiinflamatorios y fármacos cardiovasculares.
  • Accidente cerebrovascular o eventos vasculares que afecten el sistema nervioso.
  • Arritmias cardíacas.
  • Diabetes.
  • Traumatismos craneales o de cuello.
  • Reposo prolongado en la cama.
  • en o alrededor del oído.
  • Cirugías del oído.
  • Fístula perilinfa (fuga de líquido del oído interno hacia el oído medio).
  • Hiperventilación (respiración rápida).
  • Hipotensión ortostática (presión arterial baja al ponerse de pie).
  • Ataxia (debilidad muscular y alteración de la coordinación).
  • Sífilis.
  • Otoscrosis (alteraciones óseas que afectan al oído medio).
  • Enfermedades cerebrales.
  • Esclerosis múltiple.
  • Neoplasias del oído o nervio acústico (neuroma acústico).

Complicaciones posibles

El vértigo puede provocar caídas, con el riesgo de fracturas o de otros traumatismos. puede afectar la calidad de vida, limitando actividades cotidianas como conducir, trabajar o realizar tareas habituales, y generar estrés o ansiedad por la recurrencia de los episodios.

Diagnóstico y tratamiento

Cómo diagnostican los profesionales el vértigo

El equipo sanitario realiza un examen físico y pregunta sobre la evolución y las características de los síntomas. pueden solicitar una o varias pruebas para confirmar el diagnóstico y distinguir entre causas periféricas y centrales.

Pruebas diagnósticas del vértigo

  • Prueba Fukuda-Unterberger: se solicita que la persona marche en el sitio durante 30 segundos con los ojos cerrados. Si hay giro o exceso de inclinación hacia un lado, podría indicar un problema en el laberinto del oído interno.
  • Prueba de Romberg: la persona cierra los ojos, se mantiene de pie con los pies juntos y los brazos a los lados. Si aparece inestabilidad o desequilibrio, podría sugerir afectación del sistema nervioso central.
  • Prueba de impulso de la cabeza: el examinador mueve suavemente la cabeza del paciente hacia los lados mientras éste fija la mirada en un objetivo inmóvil. Se observan movimientos oculares para evaluar la función del sistema de equilibrio del oído interno.
  • Batería de pruebas vestibulares: conjunto de pruebas que evalúan diversas funciones del sistema vestibular para distinguir entre causas en el oído y en el cerebro.
  • Pruebas de imagen: tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM) para visualizar estructuras del cerebro y del oído y descartar condiciones graves.

¿Cómo tratan los profesionales el vértigo?

El abordaje terapéutico se adapta a la causa subyacente del vértigo. Las opciones pueden incluir maniobras de reposicionamiento, medicación, rehabilitación vestibular y, en algunos casos, cirugía.

Maniobras de reposicionamiento

El vértigo periférico por presencia de cristales de carbonato de calcio que se desplazan dentro de los canales semicirculares (cristales canaliculares) se trata con maniobras específicas para devolver estos cristales a su lugar. Las maniobras de reposicionamiento de canalículos, como la maniobra de Epley, pueden ayudar a desplazar los cristales fuera de los canales semicirculares hacia la utrícula. Estas maniobras consisten en una serie de movimientos de la cabeza y el cuerpo. Un profesional de la salud puede realizarlas en la consulta o enseñar a la persona a realizarlas en casa para que las use ante cada episodio.

Medicación para el vértigo

En casos de vértigo agudo, los médicos pueden indicar medicamentos para disminuir los síntomas. Entre ellos se incluyen fármacos para el mareo, como meclizina o dimenhidrinato, o antihistamínicos como la cyclizine para aliviar la sensación de vértigo.

Rehabilitación vestibular (ejercicios para el vértigo)

La rehabilitación vestibular suele implicar una serie de ejercicios destinados a mejorar los signos típicos del vértigo, como mareo, visión inestable y problemas de equilibrio. Un profesional adaptará el programa a las necesidades individuales de cada paciente. Los ejercicios pueden incluir estiramientos, fortalecimiento, control ocular y marcha en el sitio. El objetivo es mejorar la estabilidad y la tolerancia a los movimientos, y se puede enseñar al paciente a realizarlos en casa para el manejo diario de los episodios.

Cirugía

La cirugía es poco frecuente y se reserva para casos en los que una causa subyacente grave, como un tumor cerebral o una lesión cervical, esté provocando el vértigo, y cuando otros tratamientos no han sido eficaces. En estos casos, el equipo médico indicará el tipo de intervención y explicará qué esperar.

Autocuidado y manejo en casa

En algunas situaciones, los síntomas pueden mejorar con medidas de autocuidado, especialmente cuando no se cuenta con una intervención médica inmediata. Algunas recomendaciones basadas en la experiencia clínica incluyen:

  • Moverse con lentitud al ponerse de pie, al girar la cabeza o al realizar movimientos que suelen desencadenar el vértigo.
  • Dormir con la cabeza elevada usando dos almohadas para reducir la sensación de giro durante la noche.
  • Descansar en un cuarto oscuro y silencioso para disminuir la estimulación sensorial que puede empeorar la sensación de giro.
  • Sentarse de inmediato si aparece el mareo para prevenir caídas.
  • Aflexionar las rodillas al recoger objetos en el suelo, en lugar de doblarse desde la cintura, para evitar desequilibrio repentino.
  • Asegurar iluminación al levantarse por la noche para evitar tropiezos.
  • Uso de ayudas para la marcha como un bastón o un apoyo si hay riesgo de caída.

¿Es posible curar el vértigo de forma permanente?

En la realidad clínica, no siempre existe una forma infalible de eliminar el vértigo de forma permanente ni de garantizar que no vuelva a aparecer. Algunas personas experimentan un solo episodio y nunca más, mientras que otras pueden presentar recurrencias a lo largo del tiempo. Si se presentan episodios severos o frecuentes, es importante consultar con un profesional de la salud para explorar estrategias de manejo que permitan mejorar la calidad de vida y reducir el impacto de los síntomas.

Cuándo consultar al profesional de la salud

Cuándo buscar atención médica

Si se presentan episodios intensos o repetidos de vértigo, es aconsejable consultar a un profesional de la salud para descartar causas subyacentes que requieran tratamiento específico.

Cuándo acudir a emergencias

Debe llamar a los servicios de emergencia o acudir a la sala de emergencias si el vértigo aparece acompañado de alguno de los siguientes signos:

  • Dolor en el pecho o palpitaciones.
  • Dolor de cabeza repentino o intenso.
  • Problemas para caminar o debilidad marcada en extremidades.
  • Fiebre alta (> 38 °C o 100.4 °F).
  • Bajas o cambios en la visión.
  • Debilidad en un brazo o una pierna.

No conduzca si está experimentando vértigo; pida asistencia para llegar al servicio de urgencias si no hay alguien que pueda conducir.

Recursos y referencias

  • American Speech-Language-Hearing Association. Balance System Disorders.
  • Johkura K. Vertigo and dizziness. Rinsho Shinkeigaku. 2021.
  • Kim HJ, Park J, Kim JS. Update on benign paroxysmal positional vertigo. J Neurol. 2021.
  • Saha K. Vertigo Related to Central Nervous System Disorders. Continuum. 2021.
  • Voetsch B, Sehgal S. Acute Dizziness, Vertigo, and Unsteadiness. Neurol Clin. 2021.

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Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.