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Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB): tratamiento, síntomas y causas

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El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), también conocido como BPPV, es un trastorno frecuente del oído interno que provoca vértigo al cambiar la posición de la cabeza. Suele ocurrir al inclinarse, al incorporarse o al girar la cabeza, y aunque no es una enfermedad grave, puede generar mareo intenso, desequilibrio y un mayor riesgo de caídas, especialmente en personas mayores. A continuación se detalla su anatomía, causas, diagnóstico, opciones de tratamiento, pronóstico y consejos prácticos para vivir con esta condición.

Qué es el VPPB

El VPPB es un trastorno del oído interno caracterizado por episodios breves de vértigo desencadenados por cambios específicos en la posición de la cabeza. El vértigo suele durar segundos y puede acompañarse de otros síntomas. La base fisiopatológica implica la presencia de partículas diminutas de carbonato de calcio, llamadas otoconias, que se desprenden y migran a los conductos semicirculares dentro del oído interno. Normalmente, estas partículas forman parte del utrículo, otro componente vestibular. Si las otoconias se mueven hacia los conductos semicirculares, pueden estimular las células ciliadas (cilias) que transmiten información al cerebro sobre la posición del cuerpo, provocando la sensación de giro o vértigo.

¿Quiénes pueden verse afectados?

El VPPB puede presentarse a cualquier edad, pero es más frecuente en adultos mayores. En personas de más de 50 años, aproximadamente la mitad experimentará al menos un episodio a lo largo de la vida. Aunque también puede afectar a niños, es poco común en la infancia. Esta distribución etaria implica que la vigilancia y la educación sobre manejo en casa son importantes para la población adulta mayor.

Frecuencia y magnitud

El VPPB es, de lejos, el trastorno del oído interno más común. En el conjunto de pacientes evaluados por mareo, se estima que alrededor de una quinta parte de las personas recibe un diagnóstico de VPPB. Esta alta prevalencia subraya la importancia de reconocerlo y tratarlo de forma adecuada para reducir la incomodidad y el riesgo de caídas asociadas a los episodios de vértigo.

¿Es permanente?

En muchos casos, el VPPB tiende a resolve por sí solo con el tiempo. Sin embargo, puede recurrir y volverse a presentar meses o incluso años después si no se trata correctamente. Por ello, aunque la enfermedad no suele indicar un problema mayor de salud, es relevante saber cómo manejar los episodios y cuándo buscar atención médica para optimizar el pronóstico y la calidad de vida.

Síntomas y causas

Síntomas característicos

El síntoma central es el vértigo, una sensación de giro o movimiento que puede ser de intensidad variable y durar desde unos segundos hasta aproximadamente 1 minuto. Además del vértigo, pueden presentarse otros síntomas asociados:

  • Mareo o sensación de inestabilidad al cambiar de posición.
  • Mareo ligero o sensaciones de desmayo inminente.
  • Problemas de equilibrio al intentar mantenerse de pie o caminar.
  • Náuseas y vómitos durante o después de un episodio.
  • Visión borrosa o doble visión temporal durante el vértigo.
  • Nistagmo (movimientos oculares rápidos e involuntarios) que puede ser observable por un profesional durante la exploración.

En la mayoría de los casos, estos síntomas afectan a un único oído a la vez, aunque es posible que, en algunas personas, ocurran episodios en ambos oídos a lo largo del tiempo.

Qué desencadena el VPPB

  • Un cambio en la posición de la cabeza: puede ocurrir al acostarse, al incorporarse, o al inclinar la cabeza hacia atrás o hacia un lado.
  • Con la edad, las estructuras del oído interno pueden presentar desgaste natural, lo que facilita el movimiento de las otoconias.
  • El VPPB puede asociarse a otras condiciones del oído interno, como labyrinthitis o neuritis vestibular, o a procesos como neurinoma vestibular.
  • Puede acompañar a migrañas o desarrollarse tras un evento traumático, como una caída, un accidente o una lesión deportiva.

Por qué se producen estos cambios en la cabeza

La patogénesis del VPPB se basa en la presencia de la pequeña materia cristalina de calcio denominada otoconia, que debe permanecer en el utrículo. Cuando se desprenden, pueden migrar a los conductos semicirculares y de esa manera, al realizar movimientos de la cabeza, las otoconias ruedan y presionan las células ciliadas dentro de estos conductos. Estas células son las que transmiten señales sobre la posición y el movimiento de la cabeza al cerebro. Al estimular las células ciliadas con otoconias desplazadas, se desencadena la sensación de vértigo característica del VPPB.

Diagnóstico y pruebas

Cómo se diagnostica

El diagnóstico se realiza principalmente durante una consulta clínica. El profesional de la salud evalúa la historia clínica y realiza un examen físico para identificar la presencia de signos compatibles con VPPB, especialmente aquellos relacionados con cambios en la posición de la cabeza. A partir de la combinación de síntomas y hallazgos clínicos, se establece el diagnóstico sin necesidad de pruebas de laboratorio específicas en muchos casos.

Manejo y tratamiento

Qué es lo más eficaz para tratarlo

Los tratamientos más efectivos para el VPPB son ejercicios de terapia física dirigidos a reposicionar las partículas de otoconia dentro del oído interno. Estos ejercicios, también conocidos como procedimientos de reposicionamiento canalicular, tienen como objetivo mover las otoconias fuera de los conductos semicirculares y devolverlas al utrículo, donde es más probable que se resorban y no causen síntomas.

Además de las maniobras, pueden emplearse medicamentos para aliviar temporalmente los síntomas, como fármacos para el mareo. Sin embargo, estos medicamentos no constituyen una solución a largo plazo para el VPPB y no deben emplearse de forma prolongada.

Ejercicios de reposicionamiento de partículas

Los ejercicios de reposicionamiento de partículas suelen durar alrededor de 15 minutos y consisten en una serie de movimientos corporales coordinados que cambian la posición de la cabeza y del cuerpo. En la práctica clínica, una única sesión de este tipo de maniobras puede ser suficiente para resolver la gran mayoría de casos, con una efectividad estimada entre 80% y 90%. Si los síntomas persisten, pueden requerirse sesiones adicionales o ejercicios complementarios bajo supervisión médica.

  1. Paso 1: Siéntese en la cama o en una mesa y gire la cabeza 45 grados hacia el oído afectado.
  2. Paso 2: Rápidamente acuéstese de espalda manteniendo la cabeza girada hacia el oído afectado, con la cabeza inclinada ligeramente por encima del borde de la cama o mesa. Espere alrededor de un minuto o hasta que cesen los síntomas.
  3. Paso 3: Sin levantar la cabeza, gire rápidamente la cabeza en la dirección opuesta para que el oído “bueno” quede paralelo con el borde de la cama o mesa y, si es posible, ligeramente por encima de este. Espere alrededor de un minuto o hasta que cesen los síntomas.
  4. Paso 4: Rodéese hacia un lado y continúe girando la cabeza otros 90 grados en la misma dirección que en el paso anterior, de modo que la nariz quede dirigida hacia el suelo. Espere alrededor de un minuto.
  5. Paso 5: Manteniendo la barbilla inclinada hacia el hombro, incorpórese en la dirección en la que está orientado su cuerpo y siga las indicaciones post-reposicionamiento proporcionadas por su profesional de la salud.

Un profesional de la salud puede realizar estas maniobras durante una consulta y también puede enseñar al paciente cómo realizarlas correctamente en casa para manejar los síntomas cuando se produzcan episodios.

¿Puede el VPPB desaparecer por sí solo?

Sí. En muchos casos, el VPPB se resuelve de forma espontánea. No obstante, puede volver a aparecer en el tiempo. Si ocurre una recurrencia, el profesional de la salud puede indicar cómo reconocerla y cómo manejar los síntomas cuando se presenten, manteniendo así una buena calidad de vida y reduciendo riesgos de caída.

Pronóstico y perspectivas

Qué esperar si se presenta VPPB

La buena noticia es que el VPPB no indica un problema de salud grave. Aun así, la experiencia de los síntomas puede ser angustiante y limitante. Un profesional de la salud puede enseñar ejercicios de reposicionamiento para que el paciente las realice en casa ante un inicio de síntomas, lo que facilita un manejo temprano y efectivo.

Duración típica de un episodio

La mayoría de los episodios de VPPB duran entre 1 y 2 minutos. Los síntomas pueden variar desde molestias leves hasta crisis lo suficientemente intensas como para provocar vómitos o caídas durante la deambulación. La posibilidad de desequilibrio real durante la parálisis de la movilidad subraya la importancia de hacer reposicionamientos con la supervisión adecuada cuando sea necesario.

Prevención y seguridad

Qué se puede hacer para reducir el riesgo y manejar el VPPB

En general, no existe una forma de prevenir de manera definitiva el VPPB, ya que la liberación de las otoconias puede ocurrir por causas diversas, incluida la edad. Sin embargo, se pueden adoptar estrategias para disminuir el impacto de los episodios y reducir el riesgo de trauma en caso de un ataque:

  • Ejercicios de reposicionamiento: practicar las maniobras adecuadas puede ayudar a prevenir la recurrencia y a aliviar los síntomas de manera rápida cuando se presenten.
  • Seguridad en casa y actividades: evitar caídas durante ataques y, si se realiza actividad física, tomar precauciones para no perder el equilibrio.
  • Protección ante traumatismos craneales: usar casco cuando se participe en actividades de alto riesgo (bicicleta, deportes de contacto, etc.) para reducir el riesgo de trauma, que podría precipitar o empeorar el VPPB.

Vivir con VPPB

Cuándo consultar o buscar atención

Si ha experimentado un episodio de VPPB, es recomendable programar una cita con su profesional de la salud para demostrar ejercicios de fisioterapia que pueden ayudar a reducir los síntomas. es esencial buscar atención de emergencia si se presentan síntomas acompañados de:

  • Dolor de cabeza intenso
  • Pecho doloroso o ritmo cardíaco irregular

La atención temprana y la educación sobre las maniobras de reposicionamiento pueden facilitar el control de los síntomas y disminuir el impacto en la vida diaria.

Glosario de términos

  • Canales semicirculares: estructuras en forma de conductos dentro del oído interno que funcionan como un giroscopio para detectar la rotación y el movimiento de la cabeza; asociados con el equilibrio.
  • Cúpula (cupula): estructura sensorial que detecta el flujo de líquido dentro de los conductos semicirculares y ayuda a percibir el movimiento.
  • Utrículo: órgano vestibular que contiene las otoconias y participa en el control del equilibrio al detectar la posición de la cabeza respecto a la gravedad.
  • Otoconia: diminutas cristales de calcio que pueden desprenderse del utrículo y migrar hacia los conductos semicirculares, desencadenando el VPPB.
  • Cóclea (cochlea): estructura en forma de espiral que transforma las vibraciones sonoras en impulsos nerviosos enviados al cerebro.

Vídeo sobre Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB): tratamiento, síntomas y causas

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.