Vapeo (cigarrillos electrónicos): qué es, efectos secundarios y peligros
El vapeo consiste en la inhalación de un aerosol generado por dispositivos electrónicos que calientan líquidos con nicotina y sabores. A diferencia de la quema de tabaco, el vapeo produce un aerosol en lugar de humo. Este artículo presenta qué es, cómo funciona, qué contiene el líquido, riesgos para la salud, posibles efectos a corto y largo plazo y consejos para dejar de vapear.
Qué es el vapeo y cómo se utiliza
Vapeo es el uso de dispositivos portátiles —como cigarrillos electrónicos, bolígrafos o “mods”— para inhalar un aerosol formado al calentar un líquido. Este proceso difiere de la combustión del tabaco, que genera humo al quemar la hoja de tabaco. En el vapeo, no hay combustión; se genera una niebla que contiene sustancias suspendidas en el aire que luego se inhalan y se llevan a la boca y a las vías respiratorias.
Componentes y tipos de dispositivos
Los dispositivos de vapeo pueden adoptar diversas formas, pero comparten componentes básicos:
- Cartucho, tanque o pod que almacena el líquido (muchos son recargables).
- Un elemento calefactor que transforma el líquido en partículas respirables (aerosol, comúnmente llamado “vapor”).
- Una batería para alimentar el elemento calefactor.
- Un botón de encendido o control (en muchos modelos, se activa al inhalar gracias a sensores).
- Un boquilla o boca para inhalar el aerosol.
Las diferentes denominaciones empleadas para estos dispositivos incluyen vapes, vape pens o sticks, e-hookahs, hookah sticks, mods y vaporizadores personales (PVs). En conjunto, muchos de estos dispositivos se agrupan también como sistemas electrónicos de administración de nicotina (ENDS, por sus siglas en inglés).
Vapeo frente a fumar: diferencias clave
Aunque tanto el vapeo como fumar implican la exposición a nicotina y otros compuestos, existen diferencias importantes. El vapeo calienta un líquido para formar un aerosol; fumar quema tabaco para generar humo. El humo de los cigarrillos contiene una mezcla de miles de sustancias químicas, muchas de las cuales son cancerígenas. En el vapeo, la exposición a ciertas sustancias puede ser menor en algunos aspectos, pero no está libre de riesgos.
¿Es el vapeo peor que fumar?
El vapeo suele percibirse como más seguro, pero no es inocuo. Tanto el vapeo como el consumo de tabaco pueden generar adicción y exponer a sustancias potencialmente peligrosas. En muchos casos, la cantidad y la diversidad de químicos pueden ser menores al quemar tabaco, pero el aerosol inhalado puede contener nicotina, aromas, metales pesados y otros compuestos dañinos. La evidencia disponible indica que el vapeo no está libre de riesgos y que su uso debe evaluarse con cautela, especialmente en poblaciones vulnerables.
Impacto en las vías respiratorias y el cuerpo
Los componentes inhalados durante el vapeo pueden provocar inflamación e irritación en las vías respiratorias, con posibles consecuencias de daño pulmonar a corto y largo plazo. A pesar de que aún se investigan muchos efectos, se sabe que algunas sustancias presentes en el e-líquido pueden dañar tejidos, inducir cambios estructurales en las vías aéreas y afectar la función pulmonar.
¿El vapeo es sólo vapor de agua?
No. Aunque se hable de “vapor”, el aerosol generado por el vapeo contiene nicotina, metales y otras sustancias potencialmente dañinas, además de compuestos usados para dar sabor. Este aerosol no es agua y puede depositarse en las vías respiratorias con efectos adversos.
Qué contiene el e-líquido
El líquido que se utiliza en estos dispositivos, conocido también como e-líquido o e-juice, no es simplemente agua. Sus componentes habituales suelen incluir:
- Saborizantes, cada uno con su propio conjunto de sustancias.
- Nicotine, la sustancia adictiva presente en muchos líquidos (la concentración puede variar entre productos).
- Propilenglicol y glicerina, usados para generar el vapor.
el e-líquido y sus saborizantes pueden contener otros ingredientes, entre ellos:
- Cancerígenos identificados como carcinógenos tales como acetaldehído y formaldehído.
- Sustancias asociadas a enfermedades pulmonares, como acroleína, diacetilo y otros compuestos.
- Posibles trazas de THC (tetrahidrocannabinol) en líquidos adquiridos de fuentes no reguladas.
- Vitamina E acetato, asociado a lesiones pulmonares relacionadas con el vapeo (EVALI) en ciertos casos.
- Metales como níquel, estaño, plomo y cadmio que pueden desprenderse de los componentes del dispositivo.
- Partículas ultrafinas que pueden penetrar profundamente en las vías respiratorias.
Riesgos y posibles beneficios
Riesgos principales del vapeo
Las conductas de vapeo pueden asociarse a daño pulmonar y de otros órganos, problemas respiratorios, adicción y otros efectos adversos. Aunque algunas personas pueden creer que el vapeo es más seguro que fumar, no es una opción libre de riesgos. Los riesgos más relevantes incluyen:
- Asma y condiciones respiratorias: el vapeo puede aumentar la probabilidad de desarrollar asma o empeorar condiciones respiratorias existentes.
- Cicatrización y daño en estructuras pulmonares: sustancias como diacetilo pueden causar bronquiolitis obliterante, una cicatrización permanente de los pequeños conductos de aire.
- Daño a órganos: la nicotina y otros componentes pueden afectar el corazón y el cerebro, influir en el desarrollo cerebral, aumentar la presión arterial y estrechar las arterias.
- EVALI (lesión pulmonar asociada al uso de productos de vapeo): puede ser grave y, en algunos casos, fatal.
- Adicción: la nicotina es altamente adictiva y puede dificultar dejar el consumo; incluso líquidos declarados libres de nicotina pueden contener trazas de esta sustancia.
- Pasivo: la exposición de quienes rodean al vapeador a nicotina y otros químicos, aunque no haya humo.
- Explosiones y lesiones: se han reportado incidentes con baterías que han causado quemaduras graves.
- Cáncer: algunos componentes presentes en e-líquidos se asocian a riesgos oncológicos.
Qué es EVALI
EVALI es la sigla de “e-cigarette, or vaping, product use associated lung injury” (lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o productos de vapeo). Es una condición pulmonar seria vinculada al vapeo. La acetato de vitamina E se ha señalado como posible causa entre los líquidos usados para vapeo. A fines de 2019 y principios de 2020 se produjo un brote que llevó a hospitalización de miles de personas y a decenas de fallecimientos. Desde entonces, los casos han descendido, pero pueden ocurrir en cualquier persona que use vapeo con nicotina o THC.
Entre los pacientes hospitalizados con EVALI, la mayoría eran menores de 35 años y utilizaban vapes que contenían THC obtenido por vías no reguladas. Los síntomas pueden incluir:
- tos
- disnea o dificultad para respirar
- dolor en el pecho
- fiebre
- vómitos
- diarrea
- dolor abdominal
- taquicardia
Efectos secundarios a corto plazo
Además de los efectos graves posibles, el vapeo puede provocar efectos adversos de corta duración, como:
- tos
- disnea
- irritación ocular
- dolores de cabeza
- boca y garganta secas o irritadas
- náuseas
¿Existen beneficios del vapeo?
Se ha planteado la idea de que el vapeo podría ser una alternativa para dejar de fumar. Sin embargo, no está aprobado como método para dejar de fumar y, en general, no aporta beneficio si la persona ya no fuma. Aunque algunas personas que cambian de fumar a vapeo podrían abandonar el tabaco, muchas otras quedan adictas a la nicotina a través del vapeo. no hay un beneficio claro para la salud al vapeo si no se fuma previamente; y en cualquier caso, el vapeo introduce sustancias potencialmente peligrosas en el organismo.
¿Puede sanar el vapeo los pulmones?
Algunas lesiones pulmonares y otros daños pueden mejorar con tratamiento médico y tiempo, pero no todas las secuelas son reversibles. El daño inflamatorio repetido y la irritación crónica pueden contribuir, a largo plazo, a condiciones como asma o enfermedades obstructivas de las vías respiratorias. En general, la recuperación depende del grado de daño, de las sustancias inhaladas y de la duración del uso.
¿Puede haber muerte por vapeo?
Sí. En casos graves de lesiones pulmonares asociadas al vapeo, como EVALI, la complicación puede ser fatal. El brote epidémico de 2019-2020 evidenció que algunas personas fallecieron a causa de estas lesiones; por ello, vigilar síntomas y buscar atención médica ante signos respiratorios es crucial.
¿Es seguro vapear durante el embarazo?
No. Vapear durante el embarazo no es seguro. La exposición a la nicotina y a otros químicos puede influir en el desarrollo fetal, aumentar el riesgo de bajo peso al nacer y ocasionar daño en los pulmones y el desarrollo cerebral del feto.
Preguntas frecuentes sobre dejar de vapear
¿El vapeo ayuda a dejar de fumar?
El vapeo no está aprobado como método para dejar de fumar. Las estrategias aprobadas incluyen parches, inhaladores, pastillas y gomitas de nicotina. Aunque un estudio reciente indicó que alrededor del 18% de las personas que pasaron a vapear lograron dejar de fumar, ese grupo mostró además que alrededor del 80% de quienes dejaron de fumar siguieron vaporizando nicotina. Por otro lado, entre quienes emplearon otros métodos para dejar de fumar, aproximadamente el 91% dejó de usar productos de nicotina por completo. Estos números subrayan que el beneficio del vapeo para la cesación puede ser limitado y que muchos pueden continuar usando nicotina a través del vapeo.
¿Cómo dejar de vapear?
Dejar de vapear es un proceso gradual similar a dejar de fumar, y es útil planificar con anticipación. Algunas estrategias recomendadas incluyen:
- Establecer metas: fijar un plan para reducir gradualmente el consumo o fijar una fecha de abandono.
- Consultar a un profesional: buscar apoyo de un profesional de la salud, terapeuta o consejero escolar para diseñar un plan personalizado y recibir apoyo.
- Explorar recursos de ayuda: consultar recursos gratuitos de ayuda, como servicios de apoyo en línea, mensajes de texto, líneas telefónicas o aplicaciones.
- Contar con apoyo social: informar a amigos y familiares para obtener apoyo y responsabilidad.
- Escribir las razones para dejarlo: redactar una lista de motivos y consultarla durante el proceso.
- Evitar desencadenantes: identificar y evitar situaciones que desencadenen el vapeo o reemplazarlas por actividades alternativas.
- Incorporar ejercicio: la actividad física puede distraer y mejorar el ánimo.
- Gestionar antojos: reconocer que pueden aparecer deseos y, si es necesario, emplear ayudas para la abstinencia como chicles o parches de nicotina según indicación médica.
- Aprender a relajarse: practicar técnicas de relajación como yoga, meditación y respiración profunda para manejar la ansiedad y el estrés.
Si estás pensando en dejar de vapear, habla con un profesional de la salud para obtener un plan adaptado a tus circunstancias y para recibir apoyo durante el proceso.
Vídeo sobre Vapeo (cigarrillos electrónicos): qué es, efectos secundarios y peligros
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.