Tumor atípico teratoide/rabdoide
El AT/RT (tumor atípico teratoide/rhabdoide) es un tumor del sistema nervioso central de crecimiento rápido. Sus células pueden originarse en el cerebro o en la médula espinal, y con frecuencia se presenta en el cerebelo o en el tronco encefálico. Afecta principalmente a niños y, a menudo, su tratamiento requiere un enfoque multidisciplinario. Su curso puede ser impredecible y la información sobre pronóstico depende de múltiples factores clínicos y genéticos.
Qué es AT/RT
Naturaleza y alcance del tumor
AT/RT es un tipo poco frecuente de cáncer del cerebro que afecta al sistema nervioso central (SNC), es decir, al cerebro y la médula espinal. Su desarrollo rápido y su capacidad de diseminarse con rapidez hacen que la identificación y el manejo sean complejos desde etapas tempranas.
Riesgo y población
En Estados Unidos, se estimó que unas 470 personas viven con AT/RT, lo que equivale a aproximadamente 73 diagnósticos nuevos por año. solo una fracción pequeña de las personas diagnosticadas son adultas, lo que destaca la prevalencia de este tumor en la población pediátrica.
Síntomas y causas
Síntomas habituales
Los signos y síntomas de AT/RT pueden variar según la edad y la ubicación exacta del tumor en el SNC. Los síntomas pueden aparecer de forma súbita y empeorar con rapidez. Entre ellos se incluyen:
- Dolores de cabeza, normalmente en la mañana, que pueden disminuir tras el vómito.
- Náuseas y vómitos.
- Fatiga o disminución de la energía.
- Cambios en la actividad física o el nivel de energía (disminución de la vitalidad).
- Consecuencia de afectación de equilibrio, coordinación y marcha.
En lactantes, uno de los signos observables puede ser un aumento del tamaño de la cabeza, debida a la acumulación de líquido o al crecimiento tumoral, aunque en niños mayores puede ser menos evidente.
Causas y genética
La causa de AT/RT está asociada a una alteración genética en uno de dos genes supresores de tumores: SMARCB1 o SMARCA4. Estas alteraciones provocan que las células pierdan el control sobre su crecimiento, lo que facilita la formación de tumores en el SNC.
AT/RT y la herencia
La mayoría de los casos no se heredan; las alteraciones genéticas pueden ocurrir de forma esporádica. Sin embargo, en algunos casos puede haber una alteración germinal que se transmissiona a los hijos a través de los padres biológicos. Esto implica que, en determinadas circunstancias, el riesgo de AT/RT puede tener un componente hereditario.
Factores de riesgo
La mayor parte de los AT/RT se presenta en niños menores de 3 años. Aunque típicamente se observa en la infancia, la enfermedad puede presentarse a cualquier edad, afectando tanto a niños como a adultos en casos aislados.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica
El diagnóstico de AT/RT se realiza mediante una combinación de exploración clínica, evaluación neurológica y pruebas de diagnóstico por la imagen y de laboratorio. En la evaluación se recaban datos sobre los síntomas, antecedentes médicos y antecedentes familiares. Las pruebas pueden incluir:
- Resonancia magnética (RM) del cerebro y/o de la médula espinal para localizar y caracterizar el tumor.
- Punción lumbar para analizar el líquido cefalorraquídeo cuando corresponde.
- Pruebas genéticas para identificar mutaciones en SMARCB1 o SMARCA4.
- Biospia del tumor para confirmar el diagnóstico histológico y la biología tumoral.
Gestión y tratamiento
Qué opciones de tratamiento existen
El tratamiento del AT/RT es individualizado y suele requerir múltiples enfoques. Las opciones principales que pueden emplearse, a menudo en combinación, son:
- Cirugía de resección: Un neurocirujano busca extirpar la mayor cantidad de tumor posible. La intervención quirúrgica puede ser seguida por otros tratamientos para eliminar células cancerosas residuales.
- Quimioterapia: Los fármacos antineoplásicos pueden administrarse por vía oral o endovenosa, o mediante quimioterapia intratecal (inyección en el líquido que rodea la médula espinal) dependiendo del protocolo y la ubicación del tumor.
- Radioterapia: Uso de rayos X de alta energía para destruir células tumorales o frenar su crecimiento. En niños menores de 3 años, se aplica una dosis reducida para minimizar efectos sobre el crecimiento y desarrollo.
- Trasplante de células madre: Después de quimioterapia en dosis altas, se pueden reinfundir células madre para reemplazar las células que fueron eliminadas durante el tratamiento.
- Terapia dirigida: Enfoques más recientes que buscan bloquear componentes específicos de las células tumorales para frenar su crecimiento y reproducción; suelen encontrarse actualmente en ensayos clínicos para AT/RT.
- Inmunoterapia: Estrategias que buscan estimular la respuesta del sistema inmunitario para combatir el cáncer; también se está investigando en ensayos clínicos para AT/RT.
- Cuidados paliativos: Enfoque orientado a aliviar síntomas, mejorar la comodidad y la calidad de vida cuando la curación no es posible o cuando se busca soporte adicional durante el tratamiento.
La elección de tratamiento se decide tras revisar los resultados de las pruebas diagnósticas y de imagen. En muchos casos, puede ser necesario combinar distintos enfoques para optimizar el control tumoral y la función neurológica. Por ello, el seguimiento posterior es crucial para evaluar la respuesta al tratamiento y vigilar la posibilidad de recurrencia.
Equipo de atención
- Pediatras o médicos de atención primaria que coordinan la atención general.
- Neurocirujanos encargados de la intervención quirúrgica.
- Oncólogos radioterápicos para la planificación y administración de la radioterapia.
- Neurólogos para manejo de síntomas neurológicos y seguimiento.
- Consejeros genéticos para explicar el componente hereditario y las pruebas familiares cuando corresponda.
Efectos secundarios y manejo de las secuelas
Todas las modalidades de tratamiento pueden provocar efectos secundarios. El equipo de atención explicará qué efectos pueden ocurrir, cuándo pueden aparecer y cómo manejarlos. Algunos efectos pueden presentarse durante el tratamiento, mientras que otros pueden aparecer meses después. Es vital comunicar cualquier síntoma nuevo o inesperado al equipo tratante para una intervención temprana.
Perspectivas y pronóstico
Qué influye en el pronóstico
- Edad del menor al momento del diagnóstico.
- Herencia genética y presencia de mutaciones germinales que afecten al riesgo familiar.
- Grado de rescate quirúrgico: cuánta parte del tumor puede ser removida de forma segura durante la cirugía.
- Extensión de la enfermedad: si hay diseminación a otras partes del cuerpo o del SNC.
El pronóstico de AT/RT es variable y, en general, corresponde a una enfermedad agresiva. La información más precisa sobre el pronóstico se obtiene a partir de la evaluación clínica individual y de los resultados de pruebas diagnósticas específicas. Si surgen dudas sobre qué esperar, el equipo tratante puede proporcionar estimaciones basadas en la situación particular del niño.
Supervivencia y posibilidad de curación
Debido a la rareza de AT/RT, no existen datos suficientes para definir tasas de supervivencia o de curación aplicables a todos los casos. Los médicos que atienden a cada niño tienen a su disposición la información más actualizada para ese caso concreto y pueden discutirla con la familia, explicando qué esperar a corto y largo plazo.
Prevención
¿Puede prevenirse AT/RT?
No existe una forma conocida de prevenir AT/RT en la población en general. Si se planifica ampliar la familia, puede ser conveniente consultar a un asesor genético para analizar el riesgo de tener un hijo con una posible alteración genética que pudiera predisponer al desarrollo de AT/RT y para entender las opciones de prueba genética disponible.
Vivir con AT/RT
Preguntas útiles para hacer al equipo de atención
- ¿Dónde está exactamente el tumor en el cuerpo de mi hijo?
- ¿Qué tipo de tratamiento recomiendan y por qué?
- ¿Qué efectos secundarios pueden esperarse y cómo se gestionarán?
- ¿Cómo afectará el tratamiento al crecimiento y desarrollo de mi hijo?
- ¿Qué pronóstico tiene mi hijo?
Vídeo sobre Tumor atípico teratoide/rabdoide
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.