TMS (Estimulación Magnética Transcraneal): Qué es
La estimulación magnética transcraneal (EMT, también conocida como TMS) es un tratamiento no invasivo que utiliza una bobina magnética para influir en la actividad eléctrica natural del cerebro. Desarrollada en la década de 1980, hoy se aplica de forma general para distintos trastornos mentales y condiciones neurológicas. Este artículo describe cómo funciona, las variantes existentes, cuándo se utiliza, en qué consiste cada sesión, beneficios y riesgos, así como lo que se puede esperar durante la recuperación y cuándo buscar ayuda médica.
Qué es la estimulación magnética transcraneal (EMT)
Fundamento físico y biológico
La EMT se apoya en dos principios básicos de la física: electricidad y magnetismo. Un imán genera un campo magnético que no se ve, pero que crea una zona magnéticamente activa en su entorno. Al acercar ese campo a un tejido que conduce electricidad, se induce una corriente eléctrica en las células nerviosas del cerebro, especialmente en las neuronas. La estimulación se dirige a regiones específicas del cerebro relacionadas con emociones, toma de decisiones, placer y otros procesos afectivos y cognitivos. Para activar el efecto deseado, es necesario que el imán se encienda y apague de forma controlada, lo que se logra mediante la electrólisis de una bobina de alta potencia en un equipo especializado. Este enfoque permite modular la actividad eléctrica de circuits neuronales sin necesidad de intervención quirúrgica.
Variantes de EMT
- Fuerza del imán: la intensidad se mide en teslas (T). En general, los sistemas de EMT generan campos magnéticos entre 1.5 T y 2 T, similar a algunas características de la resonancia magnética, pero con una zona de afectación mucho más limitada debido al tamaño de la bobina y el objetivo terapéutico.
- Frecuencia de pulsos: cada encendido y apagado del campo magnético constituye un pulso. La frecuencia se expresa en hertzios (Hz). Existen pulsos de baja frecuencia (1 Hz) y de alta frecuencia (5–10 Hz). La EMT que emplea pulsos repetidos se denomina EMT repetitiva o rTMS.
- Patrones de pulso: la EMT puede aplicar distintos ritmos de estímulo. Un ejemplo es la estimulación theta-burst (TBS), en la que se envían tríadas de pulsos a 5 Hz, con un total de 15 pulsos por segundo. Este tipo de patrones puede acelerar el tratamiento, reduciendo la duración total en comparación con métodos convencionales.
- Tipo de bobina y objetivo de estimulación: existen diversas bobinas con geometrías distintas para alcanzar diferentes estructuras cerebrales. La EMT profunda (dTMS) utiliza una bobina en forma de H para llegar a regiones más profundas del cerebro que las técnicas convencionales. La evidencia sugiere eficacia en determinadas condiciones como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) cuando se emplea dTMS.
Propósito y alcance clínico
Por qué se realiza la EMT
La EMT suele considerarse cuando otros tratamientos no han logrado mejorar los síntomas o cuando se desea evitar intervenciones invasivas. Su carácter no invasivo la convierte en una opción atractiva para pacientes que no pueden someterse a cirugía o a terapias más intensivas. También puede considerarse como alternativa cuando no hay respuesta adecuada a terapias farmacológicas o a otras intervenciones psiquiátricas, especialmente en casos de depresión mayor o TOC, entre otros trastornos.
Indicaciones aprobadas y uso regulatorio
Las indicaciones aprobadas pueden variar entre países. En particular, hay aprobación para:
- Trastorno depresivo mayor (TDM), incluidas formas resistentes al tratamiento
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
- Migrañas
- Ayuda para la cesación del tabaquismo
Además de las indicaciones aprobadas, la investigación clínica continúa explorando su uso en otros trastornos, entre los que se incluyen, entre otros, adicciones, la enfermedad de Alzheimer, trastorno bipolar, trastorno de personalidad límite, dolor crónico, trastornos de la alimentación, temblor esencial, fibromialgia, enfermedad de Parkinson, TEPT, esquizofrenia, complicaciones tras un ictus, tinnitus y daño cerebral traumático. Es importante recordar que, en función del marco regulatorio de cada país, la EMT puede no estar aprobada para todas estas condiciones y la evidencia disponible puede variar.
Frecuencia y disponibilidad
La EMT está ampliamente disponible en numerosos países, con proveedores acreditados y titulados para realizar el tratamiento. Aunque hay información global limitada sobre cuántas personas se someten a EMT cada año, la oferta clínica es extensa y se adapta a distintos sistemas de salud. Los planes de tratamiento suelen requerir varias sesiones por semana durante un periodo que puede abarcar varias semanas, según la indicación y el protocolo específico.
Detalles del tratamiento
Antes de la EMT
- La decisión de iniciar EMT debe ser tomada por un profesional de la salud con experiencia en este tratamiento, que evaluará criterios clínicos y seguridad.
- Contraindicaciones importantes incluyen implantes electrónicos o materiales magnéticos en la cabeza o el cuello, como implantes cocleares, placas o tornillos metálicos en el cráneo. El campo magnético fuerte puede desplazar o interactuar con estos dispositivos, provocando dolor o lesiones.
- Si existe antecedentes de convulsiones, epilepsia u otras condiciones que afecten la actividad cerebral, puede requerirse ajuste de medicación o la elección de un enfoque distinto. Aunque es poco frecuente, la EMT puede aumentar el riesgo de convulsiones en algunos pacientes.
- Si se determina que la EMT es adecuada, se acuerda un plan de tratamiento que especifica el número de sesiones, la duración y posibles ajustes durante el curso, así como las metas terapéuticas.
Durante la EMT
La EMT es un procedimiento no invasivo. Antes de empezar, se recomienda quitar objetos metálicos y gafas con marcos de metal como medida de seguridad. El equipo emplea una bobina magnética dentro de una carcasa no magnética; algunos sistemas utilizan un casco especial o una configuración con brazo articulado para posicionar la bobina. El paciente debe sentarse en una silla diseñada para su comodidad, situada debajo o junto a la bobina, según el modelo.
Se proporcionan tapones o protección auditiva para evitar daños por el sonido que produce el disparo de cada pulso. Después de confirmar la colocación, se realizan pulsos de prueba para localizar la zona adecuada y ajustar la intensidad. A continuación se inicia la sesión: al principio se percibe un golpeteo suave a medida que la intensidad aumenta, y pueden aparecer espasmos finos en los músculos de la mano o el pulgar, que son respuestas normales y ayudan a calibrar la dosis correcta.
A medida que programes la pauta de estimulación, se emiten pulsos con patrones y ritmos específicos. Se pueden escuchar clics cuando la bobina se enciende y apaga. Entre series de pulsos, pueden producirse pausas para permitir que la bobina se refrigere y evitar un sobrecalentamiento. La duración de cada sesión depende del tipo de EMT y del protocolo utilizado, y puede variar desde varios minutos hasta aproximadamente 30 minutos. El equipo le indicará de antemano cuánto durará cada sesión.
Después de la EMT
Al terminar la sesión, la mayoría de las personas retoman sus actividades habituales de inmediato. Si persisten efectos como hormigueo, tensión en el cuero cabelludo o en el cuello, el personal de salud puede pedir que permanezca unos minutos más para observar la evolución. En general, la mayoría de los efectos secundarios son leves y de corta duración, aunque la experiencia individual puede variar.
Beneficios, eficacia y riesgos
Ventajas de la EMT
- No invasiva: no requiere cirugía ni anestesia; la persona puede volver a sus actividades normales tras la sesión.
- Segura: las convulsiones son un efecto adverso grave poco común; el riesgo por sesión se sitúa en torno a 0.01%, y la mayoría de efectos laterales son leves y transitorios.
- Eficacia: la evidencia científica apoya la utilidad de la EMT para ciertos trastornos, con variabilidad según la patología y la persona.
- Impacto en la vida: especialmente relevante en depresión mayor, con mejoras significativas en síntomas y, en algunos casos, remisión, lo que puede reducir el riesgo de conductas autolesivas y mejorar la calidad de vida.
- Sinergia con otros tratamientos: a menudo se emplea junto con medicación, psicoterapia u otros enfoques, dentro de un plan terapéutico global.
Riesgos, efectos secundarios y posibles complicaciones
- Convulsiones: el riesgo es muy bajo, estimado en ≈0.01% por sesión.
- Dolor de cabeza o dolor en la zona del cuero cabelludo o del cuello.
- Mareos o sensación de aturdimiento.
- Parestesia en la cara o en el cuero cabelludo.
- Tinnitus temporal (pitidos en los oídos) o hiperacusia (mayor sensibilidad al sonido).
Recuperación, pronóstico y vida diaria
Tiempo de recuperación
La mayor parte de las personas puede retomar sus actividades habituales inmediatamente después de una sesión de EMT. En algunos casos, puede requerirse un breve periodo para que desaparezcan los efectos secundarios, pero esto es poco frecuente y, cuando ocurre, es temporal.
Cuándo acudir al médico
Cuándo consultar o buscar atención médica
Es fundamental cumplir con el plan de sesiones recomendado para maximizar la eficacia de la EMT. Si aparecen efectos secundarios moderados o persistentes, o si los síntomas cambian de forma notable, se debe avisar al profesional de salud para ajustar el protocolo. También se debe buscar orientación médica de inmediato ante cualquier empeoramiento de los síntomas psicológicos o emociones inestables.
Cuándo acudir a urgencias
Para trastornos como el trastorno depresivo mayor o TOC, el riesgo de ideación suicida puede aumentar. Se debe buscar atención de emergencia si hay pensamientos de hacerse daño a uno mismo o a otros. En Estados Unidos, es posible contactar con la Línea Nacional de Crisis y Suicidio marcando 988, contactar líneas de crisis locales o llamar al 911 para emergencias. Si se encuentra en otro país, use el número de emergencias correspondiente y las líneas de crisis locales disponibles.
Detalles adicionales
¿Es perjudicial para el cerebro?
Diversos estudios han evaluado la seguridad de la EMT. En términos generales, la evidencia no ha mostrado que la EMT cause cambios dañinos en el cerebro. Existen casos extremadamente raros de efectos adversos significativos; sin embargo, la opinión de la mayoría de los expertos es que la EMT no produce daños cerebrales en la mayoría de las personas cuando se aplica adecuadamente y bajo supervisión clínica.
Vídeo sobre TMS (Estimulación Magnética Transcraneal): Qué es
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.