Tipos de audífonos: estilos y cómo funcionan
Los audífonos son dispositivos destinados a corregir la pérdida auditiva y se presentan en múltiples tipos, cada uno con ventajas y limitaciones. La elección adecuada depende de factores como la severidad de la pérdida, la anatomía del oído, la destreza manual, la disponibilidad de tecnologías actuales y las preferencias personales. En la actualidad muchos modelos son recargables y pueden conectarse a teléfonos y otros dispositivos mediante Bluetooth.
Factores clave para la elección de un audífono
La decisión sobre qué tipo de audífono adquirir se apoya en varios criterios prácticos y clínicos. A continuación se destacan los aspectos más relevantes que deben considerar las personas que buscan tratamiento auditivo.
- Gravedad de la pérdida: la magnitud de la pérdida auditiva (leve, moderada, severa o profunda) determina qué dispositivos pueden ser eficaces y en qué rangos de frecuencia trabajan mejor.
- Tamaño y forma del oído: la anatomía auricular influye en qué formato de audífono puede colocarse de forma cómoda y segura.
- Destreza manual: la facilidad para manipular pequeños objetos y colocar el audífono influye en la elección entre modelos más simples o aquellos con menos componentes pequeños.
- Disponibilidad de tecnologías: el acceso a funciones modernas como la conectividad Bluetooth, la reducción de ruido, la reducción de zumbidos (tinnitus) y las características de ajuste pueden marcar la diferencia en la experiencia diaria.
- Preferencias personales: la visibilidad del dispositivo, el confort, la duración de la batería y la facilidad de uso son consideraciones importantes para la adherencia al tratamiento.
Tipos de audífonos
A continuación se describen las categorías más comunes, con notas sobre para qué situaciones suelen ser más adecuadas y qué aspectos prácticos requieren.
Audífonos detrás de la oreja (BTE)
Los audífonos tras la oreja son aptos para una amplia gama de pérdidas auditivas, desde leve hasta profunda. El cuerpo del audífono se ubica detrás de la oreja y se conecta a un molde personalizado o a un tubing fino que llega al oído. Al estar compuestos por varias piezas, requieren cierta destreza manual para su inserción y colocación adecuada. Este formato suele ser cómodo para personas con pérdidas en un amplio espectro y permite altas potencia y durabilidad.
Audífonos en la oreja (ITE)
Los audífonos en la oreja ocupan todo el pabellón o una parte de la concha. Son especialmente recomendados para personas que buscan dispositivos menos visibles o que pueden tener dificultad para manipular piezas muy pequeñas. En general, se sugieren para pérdidas de moderadas a severas, equilibrando visibilidad, fácil manejo y rendimiento sonoro. Existen variantes de plenitud total (full-shell) o media cáscara (half-shell) según la forma de la oreja.
Audífonos receptor en el oído (RITE)
Los audífonos RITE son similares a los BTE, pero con un receptor situado en el oído. El cuerpo del audífono permanece detrás de la oreja, mientras que un cable fino lleva la señal hasta una salida suave en el canal auditivo. Esto puede ofrecer un sonido más natural al reducir la medición de la distancia entre micrófono y parlante. Requieren destreza manual para colocación del receptor y son adecuados para pérdidas de leve a severa.
Audífonos en el canal (ITC) y posibles opciones profundamente en el canal
Los audífonos ITC se sitúan más adentro del canal auditivo que los ITE, lo que los hace menos visibles. Su tamaño reducido implica usar baterías más pequeñas y, a veces, manejar puede resultar más desafiante. En función del canal y la anatomía, algunas personas pueden calificar para audífonos CIC, que se colocan aún más profundo en el conducto auditivo y son prácticamente invisibles. Estas opciones priorizan la discreción, pero requieren habilidad para su manejo y pueden presentar limitaciones en la duración de batería y en la potencia disponible.
CROS y BiCROS
El sistema CROS (Contralateral Routing of Signals) o BiCROS se recomienda cuando existe audición normal o cercana a normal en un oído y pérdida significativa o no funcional en el otro. En estos modelos, se coloca un micrófono en el oído con peor audición y el sonido se canaliza al oído bueno para su procesamiento. En BiCROS, el oído con mejor audición también recibe micrófono adicional para mejorar la captación de sonidos desde el lado de la pérdida severa. Estos dispositivos permiten escuchar mejor desde el lado afectado, especialmente cuando alguien habla desde ese costado.
Audífonos de venta libre: ¿se pueden comprar sin receta?
En un cambio regulatorio significativo, se estableció una nueva categoría para audífonos de venta libre. Esta opción facilita el acceso para personas con pérdida leve a moderada y con menos condiciones complejas. Sin embargo, para pérdidas severas, profundas o con condiciones auditivas complejas, es necesario consultar a un profesional de la salud para pruebas adecuadas, diagnóstico y tratamiento. Es fundamental entender que la venta libre no sustituye una evaluación clínica cuando existen dudas sobre la causa de la pérdida o la intensidad de los síntomas.
¿Qué tipo de batería elegir?
Las baterías de audífonos pueden ser desechables o recargables. En la actualidad, la mayoría de los modelos nuevos funcionan con baterías recargables. Estas baterías se cargan mediante un cargador o una base de acoplamiento cuando no se usan. La comodidad de una batería recargable incluye la posibilidad de eliminar el manejo frecuente de baterías pequeñas y de disfrutar de una autonomía diaria que puede adaptarse a la rutina del usuario. Aun así, algunos modelos más antiguos o específicos pueden seguir utilizando baterías desechables, que requieren reposición periódica según el uso y la capacidad de la batería.
¿Qué audífono es el mejor para cada condición clínica?
Existen diversas condiciones que pueden influir en la elección del tipo de audífono. Aunque la prioridad siempre debe ser la recomendación de un profesional, a continuación se describen escenarios comunes en los que ciertos formatos suelen ser preferidos.
- Tinnitus: algunos audífonos ofrecen programas o ajustes específicos para el tinnitus, que pueden reducir la percepción de zumbidos o pitidos al realzar otros sonidos y mejorar la comodidad del usuario.
- Enfermedad de Ménière: la presencia de desequilibrios y cambios en la audición pueden beneficiarse de dispositivos que ofrezcan claridad en frecuencias relevantes y buena gestión de ruidos, a la vez que mantengan facilidad de uso.
- Pérdidas en altas frecuencias: muchos modelos están diseñados para optimizar las frecuencias altas, mejorando la comprensión de la voz en entornos ruidosos o con múltiples hablantes.
- Pérdidas en bajas frecuencias: puede requerirse un diseño que potencie la voz y los tonos graves para una experiencia auditiva equilibrada.
- Pérdida sensorineural (por daño en el oído interno): los audífonos modernos pueden mejorar la claridad y la inteligibilidad al procesamiento del sonido, aunque la ganancia máxima estará condicionada por el daño subyacente.
- Pérdidas leves a moderadas: a menudo se benefician de opciones más discretas o de modelos de rango medio que ofrecen buena sonoridad y facilidad de manejo.
- Pérdidas severas o profundas: pueden requerir dispositivos potentes, mayor capacidad de amplificación y, en algunos casos, considerar otras opciones terapéuticas según la evaluación clínica.
- Persona con destreza manual limitada: pueden favorecer modelos con mayor estabilidad, menos piezas pequeñas y/o opciones recargables que simplifiquen el uso diario.
¿Qué hacer si los audífonos no funcionan como se espera?
Para algunas personas, los audífonos pueden no lograr la mejora deseada. En casos de pérdida severa o profunda, podría evaluarse la posibilidad de opciones alternativas como implantes cocleares o implantes auditivos anclados al hueso. Estas decisiones deben discutirse con un profesional de la salud para valorar la adecuación, beneficios esperados, riesgos y objetivos del tratamiento.
Cuándo acudir a un profesional de la salud
Si la pérdida auditiva está afectando la calidad de vida, es recomendable concertar una cita con un profesional de la salud audióloga o médico. Ellos pueden determinar la magnitud de la pérdida y valorar si los audífonos pueden aportar beneficios significativos. Si ya se usan audífonos, es aconsejable pasar revisión con un audiólogo al menos dos veces al año. es conveniente realizar una revisión auditiva cuando aparecen nuevos síntomas o hay cambios en la audición.
Preguntas útiles para plantear al profesional de la salud
Antes de decidirse por un audífono, estas preguntas pueden ayudar a orientar la conversación y facilitar una elección informada.
- ¿Realmente puede ayudarme un audífono a mejorar mi audición? ¿Qué beneficios específicos puedo esperar en mi caso?
- ¿Qué tipo de audífono(s) recomiendan para mi situación? ¿Qué modelos o formatos serían más adecuados para mis necesidades y mi estilo de vida?
- ¿Qué sucede si no hago nada? ¿Qué impactos podría tener la ausencia de tratamiento en mi calidad de vida y en mi comunicación diaria?
Notas sobre evaluación y seguimiento
Es fundamental entender que la elección de un audífono debe basarse en una evaluación clínica completa que incluya pruebas de audición y, cuando sea necesario, pruebas complementarias. El seguimiento regular con un profesional permite ajustar programaciones, verificar ajustes y garantizar que el dispositivo cumpla con las expectativas en diferentes escenarios (trabajo, casa, espacios ruidosos). La comunicación abierta con el profesional facilita adaptar el tratamiento a cambios en la audición o en las preferencias personales a lo largo del tiempo.
Vídeo sobre Tipos de audífonos: estilos y cómo funcionan
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.