Terapia de compresión: tipos y beneficios
La terapia de compresión es un tratamiento diseñado para mejorar el flujo sanguíneo en las extremidades inferiores, especialmente en las piernas. Se aplica mediante medias, vendajes o dispositivos que ejercen presión de forma gradual para evitar que la sangre se acumule y que se desarrolle hinchazón. Este enfoque ayuda a reducir molestias, favorece la circulación y puede apoyar la cicatrización de lesiones y úlceras en la pierna.
Qué es la terapia de compresión
La terapia de compresión utiliza presión externa para facilitar el retorno de la sangre desde las piernas hacia el corazón. Al ejercer una compresión adecuada, se reduce la acumulación de sangre y líquido en tobillos y pies, se disminuye la inflamación y se mejora la eficiencia del sistema venoso. Este tratamiento puede emplearse solo o junto a otras intervenciones para abordar problemas circulatorios.
Tipos de dispositivos de compresión
- Medias o calcetines compresivos: son la forma más común de compresión y suelen llegar hasta la rodilla. Si la hinchazón se extiende por encima de la rodilla, pueden requerirse modelos más largos que cubran hasta la cintura.
- Vendajes y envolturas elásticas: son envoltorios que pueden ser más fáciles de colocar para algunas personas y suelen aplicarse en varias capas para ajustar el nivel de presión. Envoltorios pueden incluir tiras de Velcro para facilitar su uso.
- Dispositivos inflables: prendas que cubren toda la pierna y se inflan para generar presión. Se usan con mayor frecuencia en contextos deportivos o en cuidados de alto soporte.
La presión que proporcionan los fabricantes se mide en mmHg (milímetros de mercurio). La cantidad de compresión necesaria depende de la condición de cada persona y del objetivo terapéutico. En general, las categorías de presión se describen así:
- Baja (<20 mmHg).
- Media (20–30 mmHg).
- Alta (>30 mmHg).
Las medias de baja compresión suelen estar disponibles sin receta y pueden ser útiles para personas que permanecen de pie o sentadas durante largos periodos, o durante el embarazo. En muchos casos, las medias con presión de 20 mmHg o más requieren prescripción médica. Consulta a tu profesional de la salud antes de adquirir medias de compresión de venta libre.
¿Cuándo se recomienda la compresión?
La compresión se recomienda para condiciones provocadas por una circulación deficiente en las venas de las piernas. Entre ellas se encuentran:
- Insuficiencia venosa crónica: una condición frecuente en la que las paredes venosas son débiles y las válvulas venosas no funcionan adecuadamente, dificultando que la sangre regrese al corazón y provocando acumulación en las piernas.
- Venas varicosas: venas agrandadas y torcidas que derivan de la insuficiencia venosa crónica y pueden generar hinchazón y dolor. La compresión ayuda a reducir la inflamación y la molestia.
- Trombosis venosa profunda (DVT): coágulos que se forman en venas profundas, a menudo en las piernas, y que pueden obstaculizar el flujo sanguíneo. La compresión puede considerarse para reducir riesgo de complicaciones cuando se ha evaluado el estado del coágulo y bajo supervisión médica.
- Edema (hinchazón) de pies, tobillos o piernas: la acumulación de líquido se ve favorecida por la gravedad; la compresión ayuda a mover el líquido y a prevenir que se acumule.
- Úlceras y heridas en la pierna: las personas con úlceras o lesiones en la pierna, especialmente asociadas a mala circulación o venas varicosas, pueden beneficiarse de la compresión para favorecer la curación y prevenir recurrencias.
- Hipotensión ortostática: caída rápida de la presión arterial al ponerse de pie, que puede causar mareo. Al mejorar el retorno venoso, la compresión puede contribuir a estabilizar la presión en algunas personas.
¿Qué papel tienen los deportistas?
Algunos deportistas de resistencia usan compresión en las piernas durante o tras el ejercicio con el objetivo de mejorar la recuperación muscular y disminuir dolores. Existe evidencia que apoya efectos beneficiosos en ciertas circunstancias, aunque la utilidad puede variar entre individuos y tipos de actividad.
Detalles del tratamiento
Qué ocurre antes de iniciar la terapia de compresión
Antes de prescribir o indicar el uso de compresión, el profesional de la salud evaluará la necesidad y elegirá el nivel adecuado de presión. Otras consideraciones clave incluyen:
- Tamaño y ajuste: la talla debe adaptarse correctamente a la circunferencia de la pierna en varios puntos para asegurar la eficacia y evitar daños en la piel.
- Forma de colocación: aprender a colocar correctamente las medias o envolturas para evitar pliegues que generen puntos de presión excesiva.
- Duración del uso: determinar cuántas horas al día y durante cuántos días se debe llevar la compresión, según la condición tratada.
- Accesorios y ayudas: para personas con dificultad para colocarse las medias, pueden existir dispositivos o ayudas que facilitan el proceso.
Qué ocurre durante la terapia
Durante la aplicación, la compresión comprime las venas superficiales y profundas de las piernas, promoviendo que la sangre retorne al corazón y se reduzca la acumulación de líquido. Este efecto puede aliviar la hinchazón, disminuir dolor y favorecer la cicatrización de lesiones. En algunos casos, la compresión puede emplearse sola o en combinación con otros tratamientos, como medidas de movilidad, medicamentos o intervenciones indicadas.
Frecuencia de uso
En términos generales, se recomienda usar las medias o vendajes mientras la persona permanece despierta y retirarlas al dormir, a menos que el médico indique lo contrario para condiciones específicas (por ejemplo, ciertas úlceras o heridas que requieren cobertura durante la noche). Es fundamental seguir las indicaciones del profesional de la salud sobre duración diaria y ajustes.
Qué es la compresión en fisioterapia
En fisioterapia, la compresión puede formar parte de un plan de rehabilitación para reducir la inflamación y facilitar la recuperación. Los terapeutas pueden combinar la compresión con ejercicios, movilización suave y otras técnicas para optimizar el retorno venoso y la función de la pierna afectada.
Beneficios y riesgos
Ventajas de la compresión
- Mejora de la circulación sanguínea en las piernas y reducción de la estasis venosa.
- Disminución del dolor y la hinchazón en casos de insuficiencia venosa, edema y venas varicosas.
- Apoyo en la curación de úlceras y heridas asociadas a la acumulación de sangre y líquidos.
- Prevención de complicaciones como la trombosis venosa profunda en individuos de alto riesgo, cuando se utiliza de forma adecuada y supervisada.
- Contribución a la estabilidad hemodinámica en situaciones de hipotensión ortostática o de retorno venoso comprometido.
Riesgos y precauciones
- Irritación cutánea o irritación local en la piel por el contacto continuo con el material de compresión.
- Molestia o dolor si la talla es inapropiada o si existen pliegues que generan presión desigual.
- Riesgo de infecciones o problemas cutáneos en piel dañada si no se cuidan adecuadamente las medidas de higiene y el estado general de la piel.
- Hinchazón o malestar en la parte distal (pie y dedos) si la presión es demasiado alta o si hay complicaciones circulatorias no evaluadas.
- Raramente, pueden ocurrir efectos graves como daño nervioso, lesiones de tejidos blandos o embolia superficial, especialmente si la compresión se aplica de forma inapropiada o sin supervisión médica.
Recuperación y pronóstico
Cómo minimizar los riesgos de la compresión
Para reducir posibilidades de complicaciones, sigue estas pautas:
- Valoración y ajuste: asegúrate de que la prenda sea la adecuada para tu talla y condición; un ajuste correcto es esencial para evitar pliegues y zonas de presión excesiva.
- Comprobación de pliegues: revisa que las medias o vendajes no tengan arrugas o dobleces que generen presión irregular en la piel.
- Extremidad seca: mantén la piel completamente seca antes de colocar la compresión para evitar irritaciones.
- Protección de la piel: utiliza calzado o sandalias que protejan la piel de rozaduras y golpes.
- Reemplazo oportuno: sustituye las medias o vendajes cuando estén desgastados, estirados o debilitados para mantener la eficacia y la comodidad.
Cuándo llamar al médico
Señales que requieren atención médica inmediata
- Cambios cutáneos como enrojecimiento, irritación creciente o signos de infección en la piel tratada.
- Dolor intenso que no cede con el reposo o con ajustes de compresión.
- Sensación de hormigueo, entumecimiento o debilidad en la pierna que podría indicar afectación nerviosa o circulación comprometida.
Vídeo sobre Terapia de compresión: tipos y beneficios
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.