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Tenotomía: Procedimiento, qué es y para qué se utiliza

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La tenotomía es un procedimiento pensado para aliviar el dolor provocado por problemas en tendones específicos. Consiste en cortar o liberar un tendón para reducir la tensión o la irritación. Puede realizarse de forma percutánea mediante aguja o mediante una incisión abierta. Este procedimiento se aplica a distintos tendones del cuerpo y su elección depende de la localización del daño, del nivel de actividad y de las preferencias del paciente. En este artículo se describen sus conceptos clave, variantes, indicaciones, pasos, beneficios y posibles riesgos, con un lenguaje claro y riguroso.

Qué es la tenotomía y para qué sirve

La tenotomía es una intervención destinada a tratar el dolor y la disfunción de un tendón. El objetivo principal es interrumpir parcialmente o totalment e la continuidad del tendón afectado para aliviar el dolor y la inflamación. Existen dos enfoques principales: la tenotomía percutánea por aguja y la tenotomía abierta. En la primera, se realiza la intervención sin grandes incisiones, a través de la piel, a menudo con guía de imagen. En la segunda, el cirujano realiza una incisión para exponer y cortar el tendón de forma controlada.

Áreas y tendones donde se utiliza habitualmente

La tenotomía puede emplearse en diferentes regiones del cuerpo, pero es más común en los tendones que conectan músculos con huesos y que, al lesionarse, generan dolor crónico o limitan la movilidad. Las áreas más habituales incluyen:

  • Tendones del bíceps que se insertan desde el músculo bíceps hacia la escápula o el hombro.
  • Tendones del codo, implicados en dolor de codo, pinchazo o rigidez.
  • Tendones del pie y del tobillo, incluyendo condiciones en la fascia plantar o tendones asociados.

Tenotomía del bíceps: ¿tenotomía o tenodesis?

Tenotomía del bíceps

En la tenotomía del bíceps, el tendón del bíceps se corta o secciona intencionadamente para aliviar el dolor. Tras la intervención, el músculo bíceps tiende a desplazarse hacia una posición más baja en el brazo, lo que puede cambiar la forma en que el brazo parece o se utiliza, pero a menudo reduce el dolor y la irritación tendinosa.

Tenodesis del bíceps

La tenodesis del bíceps es una técnica alternativa en la que se separa el tendón de su origen en el hombro y se fija en un nuevo punto de la cara superior del húmero mediante una apertura o canal creado en el hueso. Este procedimiento puede conservar la forma natural del bíceps en el brazo y puede ser preferible para algunas personas según su nivel de actividad y expectativas estéticas o funcionales. La elección entre tenotomía y tenodesis depende de factores como la actividad del paciente, el ritmo de recuperación deseado y la preocupación por cambios en la apariencia del brazo. Es importante discutir estas opciones con el profesional de salud para decidir la opción más adecuada para cada caso.

Tenotomía vs. tenolisis

La tenotomía y la tenolisis son procedimientos distintos aplicados a problemas tendinosos. La tenolisis, también conocida como liberación de tendón, se utiliza cuando un tendón queda trabado o “atrapado” tras un trauma o una cirugía previa. En la tenolisis, se abre una pequeña conducto o envoltura alrededor del tendón para ampliar el espacio y permitir un deslizamiento suave. Por otro lado, la tenotomía es una intervención para interrumpir o alargar ciertos tendones con el fin de reducir el dolor y la tensión. En la práctica clínica, la elección entre estas técnicas depende de la naturaleza exacta del daño, la estructura afectada y el objetivo terapéutico.

Qué condiciones trata la tenotomía

La tenotomía se utiliza para abordar una variedad de condiciones tendinosas. Las indicaciones más frecuentes incluyen:

  • Tendinitis del bíceps, inflamación o irritación del tendón del bíceps.
  • Tendinitis calcificada del hombro,formación de depósitos de calcio en el tendón.
  • Epicondilitis lateral y medial (codo de tenista, codo de golfista), dolor en los epicóndilos por irritación tendinosa.
  • Fascitis plantar, inflamación del tejido plantar en la planta del pie.
  • Pie zambullido u otras deformidades congénitas que afectan la función de pies y tobillos en recién nacidos.
  • Aparición de dedos en martillo y otros desordenes de dedos que limitan el deslizamiento de tendones.
  • Tendinitis rotuliana y síndrome patelofemoral (dolor en rodilla en relación con el tendón rotuliano).
  • Lesiones del tendón de Aquiles, que pueden presentarse como dolor, irritación o tensión en el tendón de la pantorrilla, a veces descritas como “heel cord” o tendon de Aquiles.

Detalles del tratamiento

Qué sucede antes de la tenotomía

Antes de considerar una tenotomía, suele explorarse un plan de tratamiento conservador para evitar intervenciones quirúrgicas innecesarias. Las medidas no quirúrgicas que suelen proponerse primero incluyen:

  • Reposo: evitar la actividad o deporte que irrita el tendón para permitir la reducción de la inflamación y el dolor.
  • Hielo e antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): aplicar frío en la zona afectada y usar AINEs de venta libre para controlar la inflamación y el dolor, si no existen contraindicaciones médicas.
  • Terapia física: ejercicios diseñados para estirar y fortalecer los músculos que rodean el tendón, con el objetivo de disminuir la tensión que soporta el tendón lesionado.
  • Inyecciones de corticosteroides: para reducir la inflamación en casos seleccionados, con deliberación sobre su uso y posibles efectos secundarios.

Qué sucede durante la tenotomía

Existen dos enfoques principales para realizar la tenotomía, dependiendo de la localización del tendón afectado y de la magnitud del daño:

Tenotomía percutánea con aguja

En la tenotomía percutánea, el procedimiento se realiza a través de la piel sin grandes incisiones. El especialista localiza el tendón afectado y, bajo anestesia local, introduce una aguja a través de la piel para perforar el tendón o eliminar fragmentos dañados. En ocasiones, se utiliza guía por ultrasonido para dirigir con precisión la aguja. Este enfoque busca generar una respuesta inflamatoria controlada que estimula la reparación natural del tendón, promoviendo la circulación sanguínea en el área y facilitando la regeneración de tejido sano. Este método suele ser menos invasivo y con un tiempo de recuperación más corto, aunque puede no ser adecuado para todos los tendones o para lesiones de mayor complejidad.

Tenotomía abierta

En la tenotomía abierta, el procedimiento implica una incisión para exponer directamente el tendón y realizar la sección necesaria. El cirujano puede emplear anestesia local o general, según la localización y la extensión de la intervención. Tras exponer el tendón, se realiza la incisión o corte del tendón para aliviar la tensión o el dolor, y se cierra la herida con suturas. En algunos casos, la liberación quirúrgica puede permitir que el tendón se regenere con menor rigidez o que el músculo quede en una posición más funcional. Aunque es una intervención más invasiva que la técnica percutánea, la tenotomía abierta puede ser necesaria para ciertos tendones o lesiones complejas y ofrece una visión directa para asegurar una liberación controlada y segura.

Riesgos y beneficios de la tenotomía

Ventajas y resultados esperados

  • Resultados rápidos: las dos formas de tenotomía pueden proporcionar alivio significativo del dolor y mejora de la movilidad en un periodo razonable tras la intervención.
  • Seguridad y eficacia: ambas opciones suelen ser seguras y efectivas para una variedad de condiciones tendinosas, con perfiles de complicaciones relativamente bajos cuando se realiza en centros y con equipos adecuados.
  • Procedimiento de duración corta: la mayoría de las tenotomías se realizan como intervenciones relativamente rápidas y, en el caso de la versión percutánea, con menor invasividad que la cirugía abierta.
  • Conservación de función en muchos casos: la reducción del dolor puede permitir recuperar parte de la función y volver a actividades diarias con menos molestias.

Posibles riesgos y efectos secundarios

  • Convulsiones o calambres: tras la tenotomía del tendón del bíceps, algunas personas pueden experimentar calambres en la zona tratada; en muchos casos no aparecen o desaparecen con el tiempo.
  • Fibrosis o tejido cicatricial: la formación de tejido cicatricial alrededor del tendón procedente de la intervención puede generar dolor o rigidez.
  • Recurrencia de síntomas: en algunos pacientes, los síntomas pueden reaparecer años después, especialmente si se repiten movimientos de alta demanda o sobreuso laboral/deportivo.
  • Infección o complicaciones locales: como con cualquier intervención quirúrgica o invasiva, existe un riesgo mínimo de infección o de otros problemas locales en la zona tratada.
  • Alteración estética o funcional: tras una tenotomía, especialmente de tendones del bíceps, puede haber cambios en la apariencia o en la biomecánica del miembro afectado, lo cual debe discutirse previamente.

Recuperación y perspectivas a corto y mediano plazo

La recuperación tras una tenotomía depende de varios factores, entre ellos el tipo de tenotomía realizada, la ubicación del tendón y la respuesta individual del paciente. En general, se recomienda evitar o limitar el uso del tendón operado durante un periodo de tiempo para favorecer la cicatrización y la curación inicial. Los cuidados posquirúrgicos pueden incluir vendajes, inmovilización temporal o el uso de férulas, seguidos de un plan de rehabilitación supervisado por fisioterapia.

El tiempo de recuperación varía y, en la mayoría de los casos, la reincorporación a actividades deportivas o de alta demanda puede demorar varios meses. Es fundamental seguir las indicaciones del profesional de salud respecto a la progresión de ejercicios, la carga permitida y las señales de alarma que requieren atención médica. En cualquier caso, la información proporcionada por el equipo sanitario debe adaptarse a las circunstancias particulares de cada persona y a la evolución clínica tras la intervención.

Cuándo hay que consultar o volver a contactar con el médico

  • Dolor que empeora o no mejora tras varios días: si el dolor persiste o se intensifica pese al tratamiento conservador, es necesario reevaluar la situación.
  • Hinchazón o edema creciente: la presencia de inflamación progresiva puede indicar complicaciones o infecciones.
  • Coloración anormal: cambios de color en la piel, enrojecimiento marcado o descoloración que sugieran problemas circulatorios o inflamatorios.
  • Dificultad o dolor al mover: incremento de la rigidez o dificultad para utilizar la parte del cuerpo afectada debe ser evaluado.
  • Trauma reciente: ante cualquier trauma nuevo o lesión súbita, es imprescindible acudir a revisión médica, especialmente si hay incapacidad para mover la articulación involucrada.

La tenotomía es una opción terapéutica que, en el contexto adecuado, puede disminuir el dolor y mejorar la función de tendones afectados. La elección entre las variantes percutánea y abierta, así como entre tenotomía y otras técnicas tendinosas como la tenodesis, debe hacerse mediante una discusión detallada entre el paciente y su equipo médico, considerando expectativas, nivel de actividad y posibles cambios estéticos o funcionales a futuro. Es esencial un seguimiento cercano tras la intervención para garantizar una recuperación adecuada y para ajustar el plan de rehabilitación según las respuestas individuales.

Vídeo sobre Tenotomía: Procedimiento, qué es y para qué se utiliza

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.