¿Te deprimen los niveles altos de colesterol?
Los fármacos antihiperlipidémicos son tratamientos diseñados para reducir los niveles de colesterol en la sangre, con el objetivo de disminuir el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Actúan por distintos mecanismos, ya sea disminuyendo la producción de colesterol en el hígado, reduciendo su absorción intestinal o aumentando el colesterol “bueno” (HDL). Este texto resume las clases principales, beneficios, posibles efectos secundarios y pautas de uso.
Propósito y uso
Los antihiperlipidémicos se indican cuando la dieta y el ejercicio no alcanzan las metas de colesterol establecidas por el equipo de atención médica. Estas metas se ajustan a los factores de riesgo personales de cada persona. Los fármacos pueden emplearse de forma individual o en combinación para optimizar el control lipídico y, por tanto, la reducción del riesgo de eventos cardiovasculares.
El objetivo es mejorar el perfil lipídico mediante cambios en distintos componentes de la sangre, principalmente LDL (lipoproteína de baja densidad, a veces llamada “colesterol malo”), HDL (lipoproteína de alta densidad, el “colesterol bueno”) y triglicéridos. Las decisiones sobre qué fármaco utilizarán las personas en función de su riesgo cardiovascular, de la comorbilidad existente y de posibles interacciones con otros tratamientos.
Clases de fármacos antihiperlipidémicos
Estatinas
Las estatinas son un tipo muy conocido de fármacos para reducir el colesterol y se consideran tratamiento de primera línea para la mayoría de las personas con niveles elevados de colesterol. Su mecanismo de acción consiste en bloquear la enzima HMG CoA reductasa, la cual es crucial para la síntesis de colesterol en el hígado. Además de disminuir el LDL, las estatinas presentan beneficios adicionales:
- Mejoran la función del endotelio (la capa interna de los vasos sanguíneos).
- Disminuyen la inflamación y el daño en los vasos sanguíneos.
- Reducen la probabilidad de formación de coágulos al disminuir la adhesión de plaquetas.
- Hacen que las placas de ateroma sean menos propensas a romperse.
- Estas ventajas pueden ayudar a prevenir enfermedad cardiovascular en personas que ya han tenido eventos o que están en riesgo.
Inhibidores de PCSK9
Los inhibidores de PCSK9 se unen a una proteína específica en la superficie de las células hepáticas, lo que reduce el LDL en la sangre. Pueden emplearse junto con estatinas y se administran por inyección. Están indicados para personas con alto riesgo de enfermedad cardíaca que no han conseguido reducir el LDL de forma adecuada con otros tratamientos.
Derivados del ácido vírico (fibratos)
Los derivados del ácido fibírico o fibratos son antihiperlipidémicos que ayudan a reducir los lípidos en sangre, con especial efecto sobre los triglicéridos. También pueden aumentar el HDL y disminuir la producción de LDL en el hígado. No obstante, no suelen ser la primera opción en todos los casos y se evitan en ciertas condiciones graves de hígado o riñón.
Las personas con enfermedad renal severa o enfermedad hepática grave no deberían usar fibratos.
Agrupadores de ácidos biliares (resinas secuestrantes)
Los resines secuestrantes de ácidos biliares actúan en el intestino al unirse a la bilis, un líquido que contiene colesterol. Este enlace impide la reabsorción de colesterol, lo que reduce el LDL y puede aumentar ligeramente el HDL.
Las formulaciones en polvo deben mezclarse con un líquido; si la medicación es de este formato, no debe consumirse en seco. los resins pueden requerir espaciar la toma de otros fármacos para evitar interacciones: otros medicamentos deben tomarse una hora antes o cuatro horas después de la resina.
Inhibidores de absorción selectiva de colesterol (ezetimiba)
Los inhibidores de absorción de colesterol actúan en el intestino para impedir la absorción de colesterol de los alimentos. Estos fármacos reducen el LDL y pueden disminuir los triglicéridos y/o aumentar el HDL. A veces se utilizan en combinación con estatinas para mejorar el control lipídico.
Nicotínico ácido (niacina)
La niacina es una vitamina del complejo B en ciertas formulaciones. Reduce LDL y triglicéridos y aumenta el HDL. Se puede obtener sin receta, aunque algunas presentaciones requieren prescripción. No se recomienda en personas con gota o con ciertas enfermedades hepáticas severas.
Ácidos grasos omega-3 y ésteres de ácidos grasos (PUFAs)
Los ácidos grasos omega-3 (conocidos popularmente como aceites de pescado) se emplean para disminuir los triglicéridos. Algunos productos son de venta libre y otros requieren receta. Los aceites pueden interactuar con otros fármacos y algunas personas pueden ser alérgicas al pescado o a los mariscos. No todos los productos sirven para todas las personas; la decisión debe tomarse con un profesional de salud.
Inhibidores de ATP-citrato liasa (ACL) (ácido bempedoico)
Los inhibidores de ACL actúan en el hígado para disminuir la producción de colesterol. Su uso suele combinarse con estatinas, pero la dosis debe ajustarse si se utilizan ciertos fármacos estatínicos como la simvastatina o la pravastatina.
Riesgos y beneficios
Ventajas de los antihiperlipidémicos
- Reducción del riesgo de infarto de miocardio y de accidente cerebrovascular.
- Disminución del LDL.
- Disminución de la VLDL (lipoproteína de muy baja densidad).
- Disminución de los triglicéridos.
- Aumento del HDL (colesterol “bueno”).
Efectos secundarios
Como con cualquier fármaco, los antihiperlipidémicos pueden producir efectos adversos. Es importante comunicar cualquier molestia persistente al equipo de atención para valorar alternativas. A continuación se detallan, por clase, los posibles efectos.
Estatinas
- Molestias gastrointestinales: estreñimiento, náuseas.
- Dolor o malestar general, dolor de cabeza.
- Sintomatología tipo resfriado.
- Molestias musculares y dolor muscular.
- Elevaciones de enzimas hepáticas en pruebas de laboratorio.
- Aumento de la glycemia (glucosa en sangre).
- Posible afectación de la memoria de forma reversible.
En caso de intolerancia a la estatina, puede considerarse cambiar de fármaco dentro de la misma clase. En algunos casos, ciertos productos pueden interactuar con la toronja o con el consumo de alcohol, aumentando el riesgo de efectos adversos hepáticos o musculares. Ante dudas, consultar al médico o al farmacéutico sobre posibles interacciones.
Inhibidores de PCSK9
- Dolor, incluyendo dolor muscular y dolor de espalda.
- Inflamación o hinchazón en el sitio de inyección.
- Síntomas similares a una gripe o resfriado.
El costo puede ser una desventaja y, a veces, requieren aprobación especial por parte de la aseguradora.
Fibratos
- Estreñimiento o diarrea.
- Pérdida de peso, sensación de plenitud, eructos o malestar estomacal.
- Dolor de cabeza o dolor de espalda; dolor muscular o debilidad.
Resinas secuestrantes de ácidos biliares
- dolor de garganta, congestión nasal.
- Estreñimiento o diarrea; pérdida de peso.
- Eructos, sensación de gases o hinchazón; náuseas y vómitos; dolor abdominal.
Si la forma de la medicación es en polvo, asegúrese de no tomarla en seco y mezclarla con líquido; para otros fármacos debe respetarse el intervalo de tiempo entre tomas para evitar interacciones:
- Tomar otros medicamentos una hora antes o cuatro horas después de la resina.
Inhibidores de absorción de colesterol (ezetimiba)
- Diarrrea, fatiga o dolor en las articulaciones.
Nicotínico ácido (niacina)
- Flushing (enrojecimiento facial y del tercio superior del cuerpo), que puede mejorar al comer o al tomar aspirina unos 30 minutos antes de la niacina.
- Otros efectos: picor en la piel, dolor de cabeza, malestar estomacal, aumento de la glucosa en sangre y tos.
Omega-3 y ésteres de ácidos grasos
- Eructos, molestias cutáneas como erupciones o picor, gases, sabor a pescado y alteración de la coagulación en menor ritmo tras una herida.
ACL inhibitors
- Infección respiratoria superior, dolor de estómago, espalda o músculos.
- Aumento de los niveles de ácido úrico; posible lesión tendinosa.
Recuperación y progreso
Autocuidado y adherencia
Los antihiperlipidémicos funcionan con mayor eficacia cuando se acompasan con una alimentación saludable para el corazón y con ejercicio regular. El equipo de atención puede remitir a un dietista para ayudar con hábitos alimentarios. La medicación solo ayuda si se toma de forma adecuada. Algunas pautas para optimizar la adherencia son:
- Sigue las instrucciones de tu médico para tomar los antihiperlipidémicos y consulta cualquier duda.
- No reduzcas la dosis por motivos económicos sin consultar; si el costo es un obstáculo, pregunta por opciones de ayuda financiera o descuentos.
- Rellena tus prescripciones con regularidad y no esperes a quedarte sin medicación para la próxima recarga.
- Establece una rutina para tomar la medicación a la misma hora cada día; utiliza un organizador de pastillas, calendario o aplicación móvil si ayuda.
- Si olvidas una dosis, tómatela cuando lo recuerdes a menos que esté casi la hora de la siguiente dosis; no tomes dosis dobles para compensar.
Si viajas, lleva contigo la medicación para cumplir el plan; en viajes largos, conserva dosis extras y copias de las recetas por si cambias de planes.
Comunica a tu equipo de salud cualquier medicamento nuevo, incluyendo los de venta libre y suplementos herbales o dietéticos. Pueden requerir ajustar la dosis de tu antihiperlipidémico. Informa también a tu dentista y a otros proveedores antes de procedimientos que impliquen anestesia general.
Cuándo llamar al médico
Señales para consultar
Consulta a tu profesional de la salud si aparecen efectos secundarios que no mejoran o que resultan molestos. Ellos pueden evaluar la necesidad de cambiar a otro medicamento dentro de la misma clase o ajustar la dosis.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa con el uso de arroz de levadura roja o esteroles vegetales (fitosteroles) en lugar de fármacos para bajar el colesterol?
Muchas personas prefieren tratamientos “naturales” frente a fármacos. Sin embargo, no todo lo natural es seguro o adecuado para todas las personas, y la regulación de los suplementos no es tan estricta como la de los fármacos. El arroz de levadura roja realmente contiene una sustancia similar a ciertas estatinas prescritas; en algunos casos podría acordarse su uso bajo supervisión médica y con monitorización adecuada. Los esteroles vegetales (fitosteroles) reducen la absorción de colesterol en el intestino y pueden adquirirse en cápsulas o en algunas alternativas de margarina.
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Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.