Succión por traqueostomía
La succión de traqueostomía es un procedimiento destinado a eliminar mucosidad y secreciones del tubo traqueostómico cuando la tos por sí sola no es capaz de expulsarlas. El objetivo es mantener abierta la vía aérea y facilitar una respiración adecuada. Las personas con traqueostomía suelen presentar secreciones; la tos es la forma más eficaz de eliminarlas, pero en ocasiones no basta. La succión ayuda a despejar la vía aérea y a mejorar la oxigenación cuando la autoexpulsión no es suficiente.
Propósito y alcance de la técnica
La succión traqueostomía tiene como finalidad retirar mucus espeso y secreciones de la tráquea y de la vía respiratoria inferior que no se pueden eliminar con la tos. Este procedimiento puede realizarse en entornos hospitalarios u oftal_initialmente en casa bajo indicación y supervisión de un profesional de la salud. Su uso correcto permite abrir la vía aérea de manera temporal y sostenida, de modo que la respiración vuelva a ser más eficaz y cómoda para la persona que tiene una traqueostomía.
Señales que indican la necesidad de realizar la succión
Si usted o la persona a su cargo con traqueostomía presenta alguno de los signos siguientes, puede ser indicativo de que la traqueostomía necesita ser aspirada para eliminar las secreciones y mejorar la respiración:
- Tos húmeda o que no logra despejar completamente las secreciones.
- Imposibilidad para despejar las secreciones de la garganta.
- Dificultad para respirar o sensación de no disponer de suficiente aire.
- al abrir la traqueostomía (mucosidad o burbujas en la apertura de la traqueostomía).
- Sono resoplante o carraspos al respirar.
- Abertura nasal expandida o “flaqueo” de las fosas nasales al respirar.
- respiración entrecortada o agitada con inicio o empeoramiento de la disnea.
- Ruido silbante proveniente del tubo traqueostomía.
- Retracciones torácicas o hundimiento de la pared torácica al respirar.
- Coloración azulado alrededor de la boca (cianosis), señal de oxigenación reducida.
- Piel fría y pegajosa (clama o sudoración), sensación de irritabilidad o agitación.
- Sospecha de bloqueo o bloqueo aparente del tubo traqueostomía.
Detalles del procedimiento
Preparación y equipo
Antes de iniciar la succión, reúne todo lo necesario para realizarla de forma segura y rápida:
- Aparato de succión traqueostomía en funcionamiento.
- Catéter de succión limpio adecuado para traqueostomía.
- Conjunto de tubería o conductos que conecta el equipo de succión a la fuente de vacío.
- Una taza o cuenco con agua limpia o destilada para aclaraciones si es necesario.
- Guantes desechables de uso general.
- Jabón antibacteriano y agua para la higiene de manos, además de toallas limpias.
- Recipiente para desechar materiales usados y guantes después del procedimiento.
Qué ocurre durante el procedimiento
La realización de la succión puede ser necesaria para el propio paciente o para quien cuida de alguien con traqueostomía. Se deben seguir pautas para garantizar la seguridad y la comodidad del paciente. A continuación se detallan los pasos habituales, que deben ser explicados y supervisados por un profesional de la salud cuando se trate de una persona que lo realiza en casa por primera vez.
Lavarse las manos de forma adecuada con jabón antibacterial y agua corriente. Secarlas con una toalla limpia. - Posicionarse de forma cómoda, sentado o acostado, con la cabeza y el cuello bien apoyados para facilitar el acceso seguro al tubo traqueostomía.
- Encender la máquina de succión y ajustar la presión a un nivel bajo o medio. La presión recomendada para la succión traqueal suele estar entre 80 y 120 mmHg. Es crucial no exceder 120 mmHg para evitar daño en la tráquea; ante cualquier duda, consultar con el profesional de salud antes de iniciar.
- Colocarse guantes limpios; no requieren guantes estériles para este procedimiento, aunque sí deben ser limpios y secos.
- Conectar el catéter de succión limpio al extremo de la tubería que va a la máquina, asegurando una conexión firme. Verificar que el otro extremo de la tubería esté correctamente conectado al equipo de succión.
- Tomar unas respiraciones profundas antes de introducir el catéter. Es normal que no se respire bien durante la aspiración cuando el catéter está dentro de la tráquea.
- Introducir suavemente el catéter en el tubo traqueostomía, siguiendo la longitud indicada por el fabricante del tubo. En general, la inserción debe ser apenas ligeramente más allá de la longitud del tubo traqueostomía y nunca forzada. Si hay resistencia, detenerse. Asegurarse de que el dedo no cubra la válvula de aspiración.
- Retrasar la inserción un poco antes de empezar a succionar para dejar espacio de maniobra.
- Iniciar la succión cuando esté listo. Cubrir la ventilación de control con el pulgar para activar la succión. Si se siente molestias, retirar el dedo de la válvula. No realizar la succión durante más de 10 segundos cada intento.
- Retirar el catéter de la tráquea y retirarlo mientras se realiza una pequeña torsión para evitar dañar la mucosa.
Si no se observa ni se escucha mucosidad cerca de la abertura de la traqueostomía, se considera que la sesión ha terminado. En ocasiones pueden requerirse varias pasadas. En ese caso, esperar al menos 30 segundos entre sesiones. Si el conducto de succión presenta obstrucción, se puede enjuagar con agua o cambiar por un catéter nuevo. Si tras tres intentos no se logra aspirar secreciones, esperar 10 minutos antes de intentar de nuevo. En caso de dificultad respiratoria severa, se debe pedir ayuda médica de inmediato o llamar al servicio de emergencias local.
Tiempo estimado del procedimiento
La duración de la succión no está establecida en un tiempo fijo. En general, no debería ser largo, pero la duración real depende de la comodidad del paciente y de cuántas pasadas sean necesarias para eliminar la mucosidad acumulada.
Frecuencia recomendada
La práctica habitual es realizar la succión de traqueostomía dos veces al día, una al despertar y otra antes de acostarse. se recomienda succionar antes de las comidas y después de cualquier tratamiento respiratorio que se haya realizado, para mantener la vía aérea despejada y evitar acumulación de secreciones durante o después de las intervenciones respiratorias.
Qué hacer después del procedimiento
Una vez finalizada la succión, es necesario limpiar y cuidar el equipo para evitar infecciones y garantizar que el siguiente uso sea seguro:
- Verter agua limpia o destilada en un cuenco o baso.
- Usar el catéter de succión para enjuagar la línea de conexión con el agua, limpiando así el trayecto desde el catéter hasta el equipo.
- Apagar la máquina de succión.
- Desconectar el catéter de la tubería. Si el catéter es desechable, desecharlo en la basura; si no lo es, enjuagarlo y reservarlo para desinfección posterior.
- Colgar la tubería de succión en la máquina con la punta orientada hacia arriba para evitar que el agua de enjuague vuelva al sistema.
- Lavado del cuenco o baso con jabón antibacterial y agua tibia para eliminar residuos.
- Retirar los guantes y desecharlos.
- Lavarse las manos de nuevo con jabón antibacterial y agua corriente y secarlas con una toalla limpia.
Beneficios y posibles riesgos
Beneficios fundamentales
- Autonomía en el manejo de la traqueostomía: aprender a realizar la succión en casa puede reducir la necesidad de visitas a la consulta o al hospital para este procedimiento y otorga mayor autonomía para mantener la vía aérea despejada cuando es necesario.
- Mejora de la respiración: cuando las secreciones son demasiado espesas, la succión puede ser necesaria para facilitar una respiración más cómoda y efectiva.
- Prevención de complicaciones: mantener despejada la tráquea reduce el riesgo de obstrucción y de episodios de dificultad respiratoria asociados a la retención de secreciones.
Riesgos y posibles complicaciones
- Sangrado ocasional debido a la irritación de la mucosa traqueal o a la manipulación durante la inserción del catéter.
- Infección si no se siguen prácticas adecuadas de higiene y limpieza del equipo, o si hay contaminación de los componentes.
- Estimulación del nervio vago, que puede provocar bradicardia (descenso de la frecuencia cardíaca) y/o disminución de los niveles de oxígeno durante la maniobra.
- Dolor o malestar asociado a la introducción del catéter o a la presión de succión.
Cuándo contactar al profesional de la salud
Cuándo llamar o buscar atención médica
Consulte a su profesional de salud siempre que tenga dudas sobre la traza o la realización de la succión traqueostomía. Debe contactarse de inmediato si nota secreciones con olor fétido o mucosidad de color amarillo, verde, rojo o marrón, ya que estos cambios pueden indicar una infección u otra complicación que requiere evaluación clínica.
Si no logra succionar con éxito o si, aun después de la succión, se siente apenas con aire o sin mejoría respiratoria, debe comunicarse de inmediato con su proveedor o acudir a un servicio de urgencias para una valoración. En algunas situaciones, si la mucosidad es demasiado espesa para ser aspirada, puede ser necesario reemplazar el tubo traqueostomía.
La vigilancia clínica y la educación para el manejo de la traqueostomía deben ser proporcionadas por un equipo de salud, con instrucciones claras para la frecuencia, técnicas de higiene y señales de alarma que indiquen la necesidad de atención médica rápida.
Vídeo sobre Succión por traqueostomía
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.