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Síndrome del túnel del tarso: síntomas, causas y tratamiento

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El síndrome del túnel tarsiano (STT) es una neuropatía provocada por la compresión o daño del nervio tibial al atravesar el túnel tarsiano en el tobillo. Esta irritación nerviosa puede manifestarse con dolor en la cara interna del tobillo y en la planta del pie, acompañado de sensaciones de calor, hormigueo, entumecimiento y debilidad muscular. Su origen es variado, desde traumatismos y uso excesivo hasta deformidades del pie, y su manejo se centra en medidas conservadoras iniciales con opción a intervención quirúrgica si persiste o es severa.

Definición y fundamentos

Etiología y factores de riesgo

El STT aparece cuando se lesionas o comprime el nervio tibial, que transcurre por el túnel tarsiano en el tobillo. Diversos factores pueden desencadenarlo:

  • Pies con arco aplanado o pies planos.
  • Arcos altos que alteran la biomecánica del apoyo.
  • Lesiones agudas o crónicas como esguinces de tobillo o fracturas.
  • Crecimientos anormales como quistes ganglionares, espolones óseos o varices que comprimen el nervio.
  • Masa cercana al nervio tibial, como lipomas o tumores, que generan presión local.
  • Condiciones sistémicas como hipotiroidismo, diabetes o artritis, que pueden predisponer a daño nervioso.
  • En muchos casos, el STT forma parte de una lesión por uso excesivo. En más de la mitad de las personas con STT existe antecedente de lesiones de tobillo, como esguinces, que han contribuido al desarrollo de la compresión.

Manifestaciones clínicas

El STT da señales de dolor y afectación nerviosa. Los signos más característicos son:

  • Dolor en la cara interna del tobillo y/o en la planta del pie.
  • Sensación de ardor en la zona afectada.
  • Entumecimiento y hormigueo o sensaciones de “hilos” o pinchazos.
  • Debilidad muscular en los músculos del pie, que puede afectar la marcha o la sujeción de objetos con los dedos.
  • Los síntomas suelen empeorar durante o después de la actividad física, y pueden estar presentes de forma continua si la lesión es severa o crónica.

Diagnóstico y pruebas

En qué consiste la evaluación

Para confirmar el STT, el profesional de la salud realiza una historia clínica detallada y un examen físico centrado en el tobillo y la plantilla del pie. Se buscan signos de irritación o daño del nervio tibial y de estructuras cercanas que puedan comprimirlo.

Pruebas diagnósticas clave

  • Prueba de Tinel: el médico golpea suavemente el nervio tibial en el túnel tarsiano. Si este toque reproduce dolor, hormigueo o parestesias en la planta o el pie, sugiere STT.
  • Electromiografía (EMG): una prueba en dos etapas que utiliza impulsos eléctricos para evaluar la función del nervio y de los músculos. Ayuda a determinar el grado de afectación y a descartar otras causas de dolor en el pie.
  • Resonancia magnética (RM): la RM proporciona imágenes detalladas de tejidos blandos y huesos para detectar daños, inflamación o una masa que esté comprimiendo el nervio tibial.

Tratamiento y manejo

Enfoque inicial no quirúrgico

La mayoría de las personas con STT pueden controlar o aliviar los síntomas con medidas conservadoras en el periodo inicial. Las estrategias habituales incluyen:

  • Descanso relativo o reducción de actividades que agraven el dolor, para permitir la recuperación del nervio.
  • Aplicación de hielo en la zona afectada, varias veces al día, durante periodos de 15 a 20 minutos para disminuir la inflamación y el dolor.
  • Compresión y elevación: el uso de una venda compresiva o un soporte para el tobillo, junto con la elevación del pie, ayuda a reducir la inflamación.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs) como ibuprofeno o naproxeno para disminuir el dolor y la inflamación, siempre conforme a indicación médica.

Opciones no quirúrgicas avanzadas

  • Ortésis, férulas o yesos que inmovilizan el pie o el tobillo para reducir la presión sobre el nervio y facilitar la curación.
  • Ortotésicos a medida o inserts para calzado que restauran un arco adecuado y limitan la movilidad que comprime el nervio tibial. Una pisada estable reduce la tensión en la región nerviosa.
  • Terapia física: un fisioterapeuta puede prescribir ejercicios y estiramientos para mejorar la fuerza, la flexibilidad y el rango de movimiento del tobillo y del pie.
  • Inyecciones de esteroides o tratamiento con esteroides orales para disminuir el dolor y la inflamación, cuando la irritación nerviosa lo justifica.

Cuándo considerar la intervención quirúrgica

Si los síntomas persisten de forma significativa a pesar de las medidas conservadoras, el médico puede proponer una intervención quirúrgica. Las opciones suelen enfocarse en:

  • Liberar el nervio tibial para aliviar la presión dentro del túnel tarsiano.
  • Ensanchamiento del túnel tarsiano para proporcionar más espacio al nervio y reducir la compresión.
  • Extirpación de masas o eliminaciones de estructuras que estén presionando el nervio, si se identifica una causa concreta como una lipoma, un quiste u otra lesión.

Perspectiva y pronóstico

Duración y evolución

La evolución de los síntomas depende de la causa subyacente. En muchos casos, la resolución de los síntomas se logra al tratar o eliminar la causa primaria, por ejemplo cuando se corrige una masa o se maneja un factor de sobrecarga. Si la etiología es crónica o está asociada a una condición persistente, como una artritis, la probabilidad de una desaparición completa de los síntomas disminuye, y la gestión a largo plazo se centra en el control de los síntomas y la función.

Posibles efectos a largo plazo si no se trata

Sin tratamiento, el STT puede provocar daño nervioso progresivo. A largo plazo, este daño puede ser irreversible y dificultar la deambulación, la práctica de ejercicio y las actividades diarias. Por ello, es importante iniciar el manejo ante la aparición de los signos y trabajar con el equipo de salud para determinar la estrategia más adecuada. Con tratamiento oportuno, muchas personas logran controlar o incluso mejorar significativamente los síntomas.

Prevención y hábitos saludables

Medidas para reducir el riesgo de desarrollo del STT

  • Descansar entre sesiones de ejercicio para evitar sobrecargas repetitivas en el pie y el tobillo.
  • Realizar estiramientos periódicos de los músculos y tendones del pie y del tobillo para mantener la flexibilidad de la cadena articular.
  • Calentamiento adecuado antes de cualquier actividad física intensa para preparar las estructuras del pie y disminuir el riesgo de lesiones.
  • Calzado adecuado y con soporte suficiente que se ajuste correctamente al pie, evitando zapatos que compriman o deformen la plantilla.

Vivir con STT: preguntas útiles para su consulta

Qué preguntar al profesional de la salud

  • ¿Cuál es la causa más probable de mi STT?
  • ¿Existen ejercicios que pueda hacer en casa para reducir el dolor?
  • ¿Qué opciones de tratamiento son adecuadas para mi caso?
  • ¿Cuándo debo considerar la cirugía?
  • ¿Qué medidas pueden reducir el riesgo de recurrencia tras el tratamiento?

Preguntas frecuentes y condiciones similares

¿Qué otros trastornos podrían confundirse con el STT?

Existen condiciones en los pies que comparten síntomas similares y pueden requerir diagnóstico diferencial cuidadoso. Entre ellas se encuentran:

  • Bursitis de la zona del tobillo o del talón.
  • Síndrome de compartimento en el pie o en la pierna, que puede generar dolor intenso y dolor al tacto.
  • Fascitis plantar, inflamación de la fascia en la planta del pie, que provoca dolor en el talón y la planta.
  • Tendinitis de tendones del pie y del tobillo, que produce dolor y debilidad en la marcha.

La correcta evaluación por un profesional de la salud es imprescindible para distinguir entre estas condiciones y confirmar el diagnóstico de STT, ya que las opciones de tratamiento pueden variar significativamente entre ellas.

Vídeo sobre Síndrome del túnel del tarso: síntomas, causas y tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.