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Sialadenitis (Infección de la glándula salival): Síntomas y tratamiento

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La sialadenitis es la inflamación de una o varias glándulas salivales. Estas glándulas producen la saliva, sustancia que facilita tragar, descompone parcialmente los alimentos y ayuda a proteger los dientes frente a bacterias. Existen tres glándulas salivales principales: las parótidas situadas delante de cada oreja; las submandibulares en la parte posterior de la boca, bajo la mandíbula; y las sublinguales bajo la lengua en el piso de la boca. hay cientos de glándulas salivales menores distribuidas en los labios, las mejillas internas y a lo largo de las superficies de la boca y la garganta. La sialadenitis afecta con mayor frecuencia a las glándulas parótidas y submandibulares. Puede presentarse de forma aguda, crónica o recurrente y, aunque es poco común, requiere atención para evitar complicaciones.

Definición y glándulas afectadas

Glándulas salivales principales

  • Parótidas: ubicadas delante de cada oreja; son las mayores y suelen verse afectadas con mayor frecuencia.
  • Submandibulares: situadas en la parte posterior de la cavidad bucal, bajo la mandíbula.
  • Sublinguales: ubicadas bajo la lengua, en el suelo de la boca.

Glándulas salivales menores

Además de las glándulas principales, existen numerosas glándulas menores repartidas por los labios, la mucosa de las mejillas y a lo largo de las superficies de la boca y la garganta. Aunque estas glándulas son más pequeñas, también pueden inflamarse, aunque la afectación clínica suele comprender principalmente las glándulas mayores.

Patrones de la sialadenitis

  • Aguda: inicio súbito con inflamación y dolor que puede evolucionar en infección.
  • Crónica: inflamación persistente a lo largo de un periodo extendido.
  • Recurrente: episodios que se presentan de forma intermitente a lo largo del tiempo.

Factores de riesgo y población afectada

  • La condición es más frecuente entre los adultos mayores de 50 años, especialmente si existen cálculos en las glándulas salivales.
  • Puede presentarse en infantes
  • Personas que están enfermas o en convalecencia tras una cirugía.
  • Aquellas con deshidratación, malnutrición o inmunosupresión (situación en la que el cuerpo tiene menor capacidad para combatir infecciones).

Gravedad y complicaciones potenciales

Sin un tratamiento adecuado, la sialadenitis puede extenderse a los tejidos profundos de la cabeza y el cuello, originando una infección más grave. Por ello, es importante acudir a un profesional de la salud ante la presencia de signos compatibles con la enfermedad, para confirmar la causa y definir el manejo adecuado.

Síntomas y causas

¿Qué síntomas debe vigilar?

  • Aumento de volumen y dolor en una o más glándulas salivales, que a veces cambia de coloración de la piel sobre la zona afectada.
  • Fiebre, especialmente cuando la inflamación está acompañada de infección.
  • Disminución de la saliva, lo que puede ocurrir tanto en la forma aguda como en la crónica.
  • Dolor al comer, que puede intensificarse durante la ingesta de alimentos.
  • Xerostomía o sequedad bucal persistente.
  • Hinchazón en la región de la mejilla o en el cuello.

Principales causas

  • Infección bacteriana o viral, que provoca inflamación de la glándula.
  • Deshidratación, que reduce el flujo de saliva y favorece la congestión y la infección.
  • Enfermedad o proceso reciente que puedan predisponer a la inflamación.
  • Medicamentos que reducen la producción de saliva, como diuréticos, antihistamínicos o betabloqueantes.
  • Sjögren, un trastorno autoinmune que afecta las glándulas exocrinas y puede predisponer a la sialadenitis.
  • Higiene bucal deficiente, que facilita la colonización bacteriana y la inflamación.

¿Es contagiosa?

La contagiosidad depende de la causa. Si la sialadenitis se debe a una infección, la transmisión puede ocurrir por vías respiratorias o por contacto con saliva infectada (por ejemplo, al estornudar o toser). Si la causa es un cálculo en la glándula salival, no hay riesgo de contagio para otras personas.

Diagnóstico y pruebas

Cómo se diagnostica la sialadenitis

El diagnóstico suele basarse en una exploración física y en la historia clínica de los síntomas. El profesional puede palpar las glándulas y evaluar signos de inflamación, dolor o infección. En algunos casos se utiliza un endoscopio (una diminuta cámara con luz) para examinar la glándula afectada y descartar otras causas.

Pruebas complementarias

  • Una ecoografía de la glándula salival para detectar obstrucciones o acumulaciones.
  • Una tomografía computarizada (CT) para evaluar la extensión de la inflamación o la presencia de abscesos.
  • En determinadas situaciones, puede requerirse la evaluación por un otorrinolaringólogo (especialista en oídos, nariz y garganta) para una revisión más detallada y tratamiento específico.

Manejo y tratamiento

Enfoque general

El tratamiento de la sialadenitis se adapta a la severidad y a la causa subyacente y puede incluir medidas conservadoras, fármacos y, si fuera necesario, intervención quirúrgica. El objetivo es controlar la inflamación, eliminar la infección si está presente y restablecer el flujo normal de saliva.

Antibióticos

Los antibióticos suelen ser la primera línea terapéutica cuando hay infección bacteriana. Los fármacos más utilizados en este contexto pueden incluir dicloxacilina, cefalo­sporinas o clindamicina, según la edad del paciente, alergias y el cuadro clínico. Es fundamental completar el tratamiento según indicación médica, incluso si la inflamación mejora antes de terminar el esquema.

Remedios caseros y medidas de apoyo

  • Hidratación adecuada para favorecer el flujo de saliva y la limpieza de la glándula afectada.
  • Beber líquidos con regularidad y, cuando corresponde, consumir bebidas con sabor cítrico suave (por ejemplo, jugo de limón) o chupar caramelos ácidos para estimular la salivación.
  • Aplicar compresas tibias sobre la zona afectada para aliviar el dolor y favorecer la drenación.
  • Masajear suavemente la glándula para facilitar la salida de saliva almacenada o bloqueada.
  • Mejorar la higiene bucal con cepillado y uso de hilo dental, para reducir la carga bacteriana en la boca.

Tratamientos no quirúrgicos

En algunos casos, especialmente cuando hay inflamación que no es severa, puede indicarse tratamiento intravenoso (IV) en un hospital para mantener la hidratación y administrar antibióticos, a la vez que se controla la infección. Este abordaje busca acelerar la respuesta al tratamiento y estabilizar al paciente.

Tratamientos quirúrgicos

Si la sialadenitis no responde a enfoques conservadores o si se identifica un absceso o una obstrucción persistente, puede requerirse intervención quirúrgica. En concreto, si se forma un absceso, es necesario drenar la colección de pus y eliminar cualquier cálculo o bloqueo que impida el flujo de saliva. En algunos casos se utiliza una sialendoscopia, una técnica endoscópica para explorar la glándula y tratar la obstrucción desde dentro.

Tiempo de recuperación

Con frecuencia, las infecciones de las glándulas salivales se resuelven en aproximadamente una semana con manejo conservador. Si se ha requerido cirugía, la recuperación completa puede demorarse alrededor de dos semanas, durante las cuales puede haber hinchazón, dolor y hematomas leves.

Puede la sialadenitis mejorar por sí sola?

En muchos casos, la glándula inflamatoria puede mejorar con tratamiento conservador o incluso desaparecer sin intervención. Sin embargo, ante la persistencia de síntomas como hinchazón, dolor, fiebre o dificultad para tragar, es fundamental contactar a un profesional de la salud de forma inmediata, pues podría requerirse tratamiento de emergencia.

Pronóstico y perspectivas

Qué esperar tras el diagnóstico

En la mayoría de las personas, la sialadenitis mejora con tratamiento conservador en aproximadamente una semana. Si hay necesidad de cirugía, el periodo de recuperación para la hinchazón y los hematomas puede extenderse hasta dos semanas. Es posible que la inflamación vuelva a ocurrir en algunas personas, es decir, puede haber recurrencias.

Factores que pueden reducir el riesgo de recurrencia

  • Buena higiene bucal para disminuir la carga bacteriana en la boca.
  • Hidratación adecuada para favorecer un flujo salival normal.
  • Evitar el tabaquismo y la exposición a otros irritantes que afecten las glándulas salivares.

¿Puede ser fatal?

Si una infección de la glándula salival no se trata, puede extenderse a los tejidos profundos de la cabeza y el cuello, lo que constituye una situación potencialmente mortal. Ante signos de dificultad para respirar o tragar, se debe acudir de forma urgente a los servicios de emergencia o llamar al número local de emergencias.

Prevención

Medidas para reducir el riesgo de sialadenitis

  • Beber suficiente agua para mantener la saliva fluida y evitar la sequedad oral.
  • Practicar una buena higiene oral mediante cepillado regular y cuidado de la salud de las encías.
  • Seguir una dieta equilibrada que aporte los nutrientes necesarios para la salud oral y general.
  • No fumar ni usar productos de tabaco que afecten las glándulas salivales.

Vida diaria y cuándo buscar ayuda

Cuándo consultar a un profesional de la salud

  • Si persisten síntomas de sialadenitis, como hinchazón facial y fiebre durante más de tres días.
  • Si hay dolor intenso, aumento progresivo de la hinchazón o dificultad para tragar.

Cuándo acudir a emergencias

  • Si aparece dificultad para respirar o dificultad para tragar.
  • Si se detecta una marcada alteración del estado general o signos de infección severa que requieren atención inmediata.

En cualquier caso, el manejo óptimo de la sialadenitis depende de una evaluación clínica adecuada para identificar la causa y adaptar el tratamiento. Si presenta síntomas compatibles, es aconsejable acudir a un centro de salud para una valoración adecuada y evitar complicaciones.

Vídeo sobre Sialadenitis (Infección de la glándula salival): Síntomas y tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.