Vidaliax VIDALIAX

Saliva

dentaldavila.es

La saliva es un líquido claro producido por las glándulas salivales y desempeña funciones esenciales para la salud bucal y general: ayuda a digerir, lubrica, protege los dientes y favorece el gusto. Este texto explica qué es la saliva, de dónde proviene, qué la compone, qué trastornos pueden afectar su cantidad o calidad, cuándo consultar al médico y respuestas a preguntas frecuentes, sin añadir información no presente en la fuente original.

Qué es la saliva y sus funciones

La saliva es un líquido mayoritariamente acuoso que se secretan en la boca a través de conductos de las glándulas salivales. Sus funciones son múltiples y convergen en mantener la boca funcional y protegida. Entre sus roles destacados se encuentran:

  • Humedecer la boca y la garganta para evitar molestias y facilitar la masticación y la deglución, gracias a un manto lubricante que protege las mucosas de la boca frente a irritaciones.
  • Lubricar y facilitar la deglución: al humedecer los alimentos, la saliva los transforma en un bolo que desciende por la garganta con mayor facilidad.
  • Iniciar la digestión: contiene una enzima llamada amilasa que ayuda a descomponer almidones en la boca, iniciando el proceso digestivo.
  • Proteger frente a infecciones: aporta enzimas como la lisozima que atacan a ciertas bacterias y contribuyen a mantener bajo control las poblaciones microbianas orales.
  • Protección dental: aporta calcio y fosfatos, hidrato de calcio y otros componentes que ayudan a prevenir la pérdida de minerales de los dientes y a lavar restos de comida, reduciendo el riesgo de caries y enfermedades de las encías.
  • Mantener el pH oral: ayuda a regular el rango de pH de la boca (aproximadamente entre 6.0 y 7.5) tras la ingesta de alimentos que pueden alterar la acidez.
  • Reparación de tejidos: contiene proteínas y factores de crecimiento que facilitan la regeneración y la cicatrización de tejidos orales tras lesiones menores.
  • Facilitar el sentido del gusto: la humedad es necesaria para que las papilas gustativas perciban sabores, especialmente en alimentos que tienden a secarse.

Origen y organización anatómica

¿De dónde proviene la saliva?

La saliva se genera en las glándulas salivales y se libera en la cavidad bucal a través de conductos. En total se distinguen tres pares de glándulas salivales principales y un conjunto de glándulas accesorias menores.

Glándulas salivales principales

  • Glándulas parótidas: ubicadas delante de las orejas; la saliva producida por estas glándulas sale a la boca mediante conductos cercanos a los dientes molares superiores. Son las glándulas salivales más grandes.
  • Glándulas sublinguales: situadas bajo la lengua, en la parte inferior de la cavidad oral.
  • Glándulas submandibulares: localizadas debajo de la mandíbula y, como las sublinguales, liberan saliva desde debajo de la lengua.

Estas glándulas principales contribuyen aproximadamente al 90% de la saliva total, mientras que las glándulas menores, de las que existen cientos, aportan el resto (10%). En condiciones normales, los adultos producen entre 0.5 y 1.5 litros de saliva al día.

Qué activa la salivación

La regulación de la salivación está controlada principalmente por el sistema nervioso autónomo (SNA), que regula las funciones automáticas del cuerpo. Dos ramas del SNA influyen en la saliva:

  • Sistema nervioso simpático: prepara al cuerpo para situaciones de estrés o peligro (respuesta de “lucha o huida”) y tiende a producir saliva de mayor viscosidad.
  • Sistema nervioso parasimpático: se asocia a procesos de reposo y digestión y genera saliva más acuosa, lo que facilita la masticación y la deglución.

La estimulación parasimpática tiene un efecto más significativo y duradero sobre la saliva que la simpática.

Situaciones cotidianas y alimentos pueden influir en el grado de salivación. Por ejemplo, los alimentos ácidos o ácidos en general estimulan la producción de saliva para diluir la acidez y proteger dientes y aparato digestivo. pensar en comida puede aumentar la salivación, y la producción de saliva tiende a ser mayor durante el día, disminuyendo notablemente por la noche, en un fenómeno ligado a ritmos circadianos.

Composición de la saliva

La saliva se compone principalmente de agua (aproximadamente 99%) y una fracción menor de proteínas, electrolitos y otros compuestos (1% en peso). Se han identificado más de mil proteínas en la saliva, aunque sólo una pequeña proporción se encuentra en alta abundancia. Entre las proteínas más relevantes se destacan:

  • Amilasa: enzima que facilita la digestión de carbohidratos; es mayoritariamente producida por las glándulas salivales y, en menor medida, por el páncreas.
  • Péptidos ricos en prolina (PRP): familia amplia de proteínas salivares, representando una gran parte de la proteína total. Los PRP ácidos pueden formar una película protectora en la superficie de los dientes (película de la película películar) que ayuda a la protección dental.
  • Péptidos de defensa (defensinas y otros): participan en la respuesta inmune local frente a infecciones e inflamación.
  • mucinas: proteínas grandes que lubrican y forman una barrera física para bloquear bacterias, hongos y virus.
  • Inmunoglobulina A secretora (IgA): anticuerpo que se une a patógenos y microbios comensales, contribuyendo a la defensa de la boca.

Además de las proteínas, la saliva contiene otros componentes orgánicos como:

  • Glucosa (azúcar en pequeña cantidad.
  • Urea (producto de desecho metabólico).
  • Cortisol y otras hormonas relacionadas con el estrés.
  • Hormonas sexuales como estrógeno y testosterona en niveles variables.
  • Compuestos dependientes del grupo sanguíneo que pueden estar presentes en la saliva.

Condiciones y trastornos relacionados con la saliva

Hipo-salivación (hiposalivación)

La hiposalivación, o producción insuficiente de saliva, se denomina también función salival reducida. Este déficit provoca sequedad bucal (xerostomía) y puede acarrear diversos problemas en la boca.

Entre las posibles consecuencias se incluyen:

  • Mal aliento (halitosis).
  • Molestias en la boca y la garganta.
  • Problemas de higiene oral, con mayor riesgo de caries y otras enfermedades bucales.
  • Dificultad para adaptarse a dentaduras y para hablar o tragar.

Entre las causas de la sequedad bucal se enmarcan:

  • Deshidratación y estados de hidratación insuficiente.
  • Trastornos autoinmunes como síndrome de Sjögren, lupus y artritis reumatoide.
  • Infecciones virales, por ejemplo VIH o hepatitis C.
  • Diabetes mal controlada que favorece la deshidratación crónica.
  • Enfermedad de Alzheimer u otras condiciones que afectan la salivación.
  • Hipertensión arterial.

la sequedad bucal es un efecto secundario de más de 500 medicamentos diferentes. Entre los fármacos comunes que pueden disminuir la saliva se incluyen:

  • Medicamentos ansiolíticos y antidepresivos.
  • Anticolinérgicos, usados para tratar incontinencia urinaria, vejiga hiperactiva y EPOC.
  • Antihistamínicos, descongestionantes y algunos analgésicos.
  • Algúnos fármacos para la presión arterial, como betabloqueantes.
  • Quimioterápicos.
  • Medicamentos para la enfermedad de Parkinson.

La radioterapia, especialmente dirigida a la cabeza y el cuello, es una causa frecuente de hiposalivación.

Hipersalivación (sialorrea)

La hipersalivación, o sialorrea, ocurre cuando las glándulas producen saliva en exceso, lo que puede provocar babeo. No es la única causa de babeo, ya que debilidad de ciertos músculos de la boca o la garganta también puede contribuir (figura común en bebés).

La babeo severa o crónica puede acarrear complicaciones, como:

  • lesiones cutáneas alrededor de la boca por irritación

  • angiulo hembras o estomatitis angular en casos extremos
  • riesgo de aspiración o atragantamiento, que puede derivar en neumonía por aspiración

La hipersalivación puede ser un efecto adverso de ciertos fármacos, especialmente algunos antipsicóticos (un ejemplo es la clozapina).

Entre las causas asociadas se destacan:

  • Cavidades dentales no tratadas que aumentan la producción para intentar mantener limpia la boca.
  • Reflujo gastroesofágico (GERD), que provoca que el ácido estomacal suba y estimule las glándulas para expulsar saliva.
  • Náuseas, que inducen la salivación adicional para proteger la boca de los ácidos del estómago.
  • Embarazo, que puede aumentar temporalmente la salivación debido a estímulos glandulares y náuseas.

Cuándo consultar al médico acerca de problemas con la saliva

Si la sequedad bucal o la saliva excesiva persisten y no se resuelven, es recomendable consultar a un profesional de la salud. El médico puede realizar un examen físico y solicitar pruebas para identificar la causa subyacente. En muchos casos existen tratamientos que pueden ayudar a aliviar o corregir el problema.

Preguntas frecuentes sobre la saliva

  1. ¿Por qué mi saliva es espesa? La saliva espesa o pegajosa ocurre cuando hay menos agua de lo habitual. A veces la mucosidad puede mezclarse con la saliva y contribuir a esa sensación. Las causas comunes incluyen deshidratación, tabaquismo y alergias crónicas. La forma principal de resolverlo es mantenerse bien hidratado bebiendo suficiente agua. Si la saliva espesa persiste a lo largo del tiempo, conviene consultar al médico para descartar otras causas.

Vídeo sobre Saliva

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.