Reemplazo de dispositivos electrónicos cardíacos implantables
La sustitución de un dispositivo cardíaco implantable (CIED) es un procedimiento para cambiar el generador que controla el ritmo cardíaco, ya sea un marcapasos o un desfibrilador cardioversor automático (ICD). Usualmente se realiza de forma ambulatoria, con una recuperación rápida y sin necesidad de hospitalización prolongada. Los motivos principales son la vida útil de la batería, la posibilidad de una versión más avanzada, fallos del equipo o infecciones que requieren la retirada del dispositivo. A continuación se detallan los pasos, las personas involucradas, los beneficios y los posibles riesgos, así como señales de alarma para buscar atención médica.
Qué es la sustitución de dispositivos cardíacos implantables
La sustitución de CIED se refiere a reemplazar el generador alimentado por batería que se encuentra bajo la piel. En la mayor parte de los casos, no es necesaria una cirugía mayor para desconectar y retirar los cables (las líneas o electrodos que llegan al corazón). Sin embargo, en ciertas situaciones puede ser necesario retirar o sustituir todo el dispositivo, incluidos los electrodos, lo que constituye un procedimiento más complejo y extenso. En los pacientes con marcapasos sin cables (leadless), la intervención puede implicar apagar el dispositivo existente y colocar uno nuevo, o bien extraer el antiguo a través de una vena mediante un catéter, ya que estos dispositivos son notablemente más pequeños que los convencionales.
Quiénes requieren una sustitución de CIED
La necesidad de realizar una sustitución de CIED no es rara y se debe a diferentes motivos. El motivo más frecuente es la agotación de la batería o la incapacidad de mantener la carga. Las baterías de estos dispositivos suelen durar entre seis y diez años, lo que implica que a lo largo de la vida una persona puede someterse a múltiples sustituciones. El médico revisa periódicamente el generador durante las consultas para saber cuándo la batería está próxima a agotarse y planificar la sustitución antes de que falle el dispositivo.
- El médico recomienda una versión más nueva del dispositivo o una versión con capacidad adicional.
- El dispositivo implantado falla o deja de funcionar por completo.
- Se presenta una infección que requiere la retirada del dispositivo (caso poco frecuente).
Detalles del tratamiento
Quién realiza la sustitución de CIED
La sustitución de un CIED la lleva a cabo un profesional de la salud, con frecuencia un cirujano cardíaco, un cardiólogo o un electrofisiólogo (un médico especializado en los impulsos eléctricos del corazón). Estas intervenciones se realizan con técnicas estériles y monitorización adecuada para garantizar la seguridad del procedimiento y la correcta conexión entre el nuevo generador y los cables que llegan al corazón.
Qué ocurre antes de la sustitución
Antes de la intervención, el equipo de atención comunicará instrucciones detalladas sobre la preparación. Entre las indicaciones habituales pueden figurar:
- Posible cese de ciertos medicamentos antiinflamatorios o antiplaquetarios (por ejemplo, aspirina) para reducir riesgos de sangrado.
- Realización de pruebas cardíacas previas, como un electrocardiograma (EKG) o una ecocardiografía, para valorar la función cardíaca.
- Análisis de sangre para confirmar que se está en condiciones adecuadas para la cirugía.
Qué ocurre durante la sustitución
La mayor parte de las sustituciones implican cambiar el generador alimentado por batería que está bajo la piel y que suministra la energía para el dispositivo. En muchos casos no es necesario retirar los electrodos que se conectan al corazón. No obstante, a veces puede resultar necesario retirar o sustituir todo el conjunto, incluido el dispositivo y sus cables, lo cual es un procedimiento más complejo.
- Se administra sedación intravenosa a través de una vena del brazo para relajar al paciente.
- Se realiza una incisión en la piel sobre el lugar donde está el dispositivo.
- El generador se separa de los electrodos y se retira.
- Se implanta un nuevo generador y se **conecta** a los electrodos existentes, o, si corresponde, se colocan otros nuevos.
- La incisión se cierra con puntos o adhesivo médico, dejando la zona protegida para la recuperación.
Para pacientes con pacemakers leadless, existen dos enfoques posibles: apagar el dispositivo existente y colocar uno nuevo manteniendo el antiguo en su sitio, o bien extraer el antiguo a través de una vena mediante un catéter. La extracción por catéter es viable porque los leadless pacemakers son significativamente más pequeños que los modelos tradicionales, permitiendo un acceso venoso para retirar el equipo viejo si es necesario.
Qué ocurre después de la sustitución
Tras el procedimiento, la mayor parte de las personas permanece en un centro quirúrgico ambulatorio o en la unidad de recuperación durante varias horas para observar la recuperación de la sedación y garantizar que no hay complicaciones inmediatas. En la mayoría de los casos, los pacientes pueden regresar a casa el mismo día de la intervención, sin necesidad de hospitalización prolongada. El equipo de atención se asegurará de que se entiendan las señales de alarma y las pautas de cuidado.
Beneficios y riesgos de la sustitución
Beneficios de la sustitución
- La función del dispositivo implantable se mantiene adecuada para proteger la salud cardíaca.
- Un dispositivo que funciona bien ayuda a prevenir ritmos cardíacos peligrosos y puede reducir el riesgo de desenlaces graves.
- Una sustitución planificada evita interrupciones en la vigilancia del ritmo
Riesgos de la sustitución
- Riesgo de reacción alérgica a la sedación.
- Puede haber sangrado excesivo o formación de coágulos de sangre.
- Infección de la incisión o alrededor de los electrodos si requieren reemplazo.
Recuperación y pronóstico
Qué esperar durante la recuperación tras la sustitución
La recuperación inicial suele requerir reposo y evitar esfuerzos intensos durante varios días. Es posible que se observe hinchazón o molestias alrededor de la zona de la incisión durante unos días. Si se experimenta dolor, el equipo médico puede indicar medicación para aliviarlo, que va de leve a moderada intensidad. se proporcionarán instrucciones específicas sobre:
- Cómo limpiar y cuidar la incisión durante la curación.
- Cómo monitorizar la nueva función del dispositivo.
- Cuándo reanudar las actividades habituales de forma gradual y segura.
Es fundamental seguir las recomendaciones para la curación de la herida y para asegurar que el dispositivo se adapte correctamente a la salud del corazón y al estilo de vida del paciente. La vigilancia médica postoperatoria suele incluir revisiones de la batería y del funcionamiento del generador para confirmar que está operando dentro de los parámetros deseados.
Cuándo consultar al médico
Señales que requieren atención médica inmediata
Debes contactar a tu profesional de atención sanitaria si experimentas alguno de estos síntomas:
- Dolor en el pecho intenso o que no cede.
- ⬤ Fiebre o otros síntomas similares a la gripe.
- ⬤ Disnea o dificultad para respirar.
- ⬤ Signos de infección en la zona de la incisión, como pus o drenaje con mal olor.
También debes llamar a tu médico si detectas signos que podrían indicar que el dispositivo no funciona correctamente, lo cual podría requerir atención rápida. Entre estos signos se incluyen:
- Mareos o sensación de aturdimiento.
- Desmayo o pérdida de la conciencia.
- Ritmo cardíaco inusualmente rápido o lento.
- Name: tic o hipo persistente que acompañe a síntomas cardíacos.
La detección temprana de cualquier anomalía en el funcionamiento del CIED es clave para prevenir complicaciones graves y asegurar una recuperación estable y un ritmo cardíaco controlado.
Vídeo sobre Reemplazo de dispositivos electrónicos cardíacos implantables
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.