Recesión de las encías: causas, prevención, cirugía y tratamiento
La recesión gingival es una forma de enfermedad periodontal en la que el tejido de las encías se retrae, exponiendo las raíces de los dientes. Este hallazgo puede aumentar la vulnerabilidad a la caries y provocar mayor sensibilidad al cepillado, al calor o a sustancias dulces. Su grado varía y puede afectar a uno o varios dientes. En este texto se exponen causas, diagnóstico y opciones de manejo y prevención.
Qué es la recesión gingival
La recesión gingival describe el retroceso del borde de la encía que recubre el diente, dejando al descubierto la raíz dental. No es solo un problema estético: puede favorecer la progresión de la enfermedad periodontal y generar sensibilidad dental. Su evolución depende de la causa subyacente y de las medidas de tratamiento aplicadas.
Impacto y factores de riesgo
¿Quiénes se ven más afectados?
La recesión gingival puede presentarse en personas de distintas edades, pero es más frecuente en personas mayores de 65 años. Algunos factores que aumentan el riesgo son:
- Enfermedad periodontal (periodontitis o gingivitis avanzada)
- Tratamientos ortodónticos (fijación de dientes con brackets u otros dispositivos)
- Uso de tabaco para masticar o fumar
- Piercings en labios o lengua
- Cepillado agresivo o técnica inadecuada de higiene oral
Frecuencia
La recesión gingival es un problema común en odontología. En promedio, aproximadamente 88% de las personas mayores de 65 años presentan recesión en una o más superficies dentales.
Síntomas y causas
Síntomas
El signo más notable es la exposición de la raíz dental. Otros síntomas pueden incluir:
- Dolor o molestia alrededor de la línea de las encías
- Sensibilidad al calor, al frío o a lo dulce
- Sensibilidad durante cepillado y uso de hilo
- Sensibilidad durante limpiezas odontológicas
Si no se trata, la recesión puede avanzar y contribuir a la pérdida de hueso, movilidad dental o incluso la pérdida de dientes. Ante cualquiera de estos signos, es fundamental consultar al dentista.
Causas de la recesión
Las causas pueden ser diversas y a menudo coexisten:
- Cepillado demasiado fuerte o técnica inadecuada
- Placa dental y sarro acumulados
- Enfermedad periodontal
- Trauma o lesión en el tejido gingival
- Desalineación o mala posición dental
- Tabaco para masticar o fumar
- Piercings en labios o lengua
A menudo, una higiene oral deficiente puede contribuir, pero también existen personas con una predisposición genética a presentar tejido gingival más delgado. Independientemente de la causa, un diagnóstico oportuno y un manejo adecuado ayudan a prevenir problemas a largo plazo.
Diagnóstico y pruebas
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico lo realiza el dentista durante un examen de rutina. Se evalúa la cantidad de recesión en cada diente mediante un sondaje periodontal, que mide la profundidad de las bolsas alrededor de cada diente. se evalúa si hay pérdida ósea y la seguridad de las bolsas periodontales:
- Bolsas sanas: 1–3 mm
- Bolsas de gingivitis: ~4 mm
- Bolsas en enfermedad periodontal: 5 mm o más
Tratamiento y manejo
¿La encía puede volver a crecer?
Lamentablemente, la recesión gingival no suele regenerarse por completo. Sin embargo, existen medidas para evitar que empeore y para mejorar la salud de las encías y la sensibilidad.
Reducción de la sensibilidad
La sensibilidad dental asociada a la recesión puede tratarse con:
- Aplicación de barniz de fluoruro u otros agentes desensibilizantes
- Dentífrico desensibilizante para uso diario
- Los profesionales pueden administrar anestesia local para las limpiezas dentales y procedimientos que resulten incómodos
Elección de dentífrico desensibilizante
Los dentífricos adecuados suelen contener ingredientes que calman la excitabilidad de los nervios dentales, entre ellos:
- Potasio nitrato
- Fluoruro de estaño
- Arginina
- Cloruro de estroncio
El uso prolongado de estos productos ayuda a disminuir la sensibilidad, aunque puede tardar varias semanas en hacerse evidente.
Tratamientos no quirúrgicos
En casos leves a moderados, se pueden emplear enfoques no quirúrgicos, según la causa:
- Antibióticos tópicos (si hay infección periodontal) y limpieza profunda
- Desbridado y alisado radicular bajo anestesia local para eliminar bacterias debajo de la encía
- Injerto dental/colocación de resina compuesta para cubrir la raíz expuesta y reducir la sensibilidad
- Ortodoncia si la malposición dental contribuye a la recesión, con posibilidad de corregir la posición dental y, con ello, la encía
Cirugía de injerto de encía
La cirugía de injerto de encía es un tratamiento habitual y con alta predictibilidad para recesiones significativas. Un periodontista realiza el procedimiento y la fijación del injerto en la zona afectada.
Durante la cirugía, se coloca un injerto de encía para reemplazar el tejido ausente. Por lo general, el injerto se toma del techo de la boca, aunque en ocasiones puede utilizarse tejido de donante humano esterilizado. Existen varios tipos de injerto, y el profesional indicará el más adecuado para cada caso. Las técnicas actuales son mínimamente invasivas.
Recuperación de la cirugía
El tiempo de recuperación depende de cuántos dientes se traten, de la fuente del injerto y del tipo de técnica empleada. En la mayoría de los casos, las personas se sienten con normalidad en unas dos semanas. El profesional proporcionará instrucciones postoperatorias detalladas para favorecer una recuperación cómoda y exitosa.
Pronóstico
¿Es curable la recesión gingival?
La recesión gingival no es curable en el sentido de devolverse por completo a su estado original, pero puede manejarse con éxito mediante tratamiento adecuado y cuidados continuos para mantener la salud de las encías y evitar su progresión.
Prevención
Cómo reducir el riesgo
Aunque la recesión puede estar influenciada por factores genéticos, se pueden tomar medidas para reducir su aparición o progresión, entre ellas:
- Cepillado suave dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves
- Higiene interdental diaria (hilo dental o cepillos interdentales)
- Uso de enjuague antimicrobiano según indicación del dentista
- Seguimiento de las recomendaciones del profesional sobre limpiezas periódicas (frecuencia individual)
- No fumar ni usar tabaco para masticar
Si observa signos de recesión, consulte a su dentista para una evaluación temprana.
Vida diaria y cuándo consultar
Cuándo buscar atención
Si nota que las raíces son más visibles de lo habitual o presenta mayor sensibilidad, es importante consultar al dentista o al periodoncista lo antes posible. La detección y el tratamiento tempranos mejoran las perspectivas de salud bucal.
Preguntas útiles para su profesional de la salud
- ¿Qué tan avanzada está mi recesión?
- ¿Existen opciones no quirúrgicas que puedan funcionar para mí?
- Si no, qué tipo de cirugía de injerto recomienda?
- ¿Qué probabilidades hay de que vuelva a presentarse la recesión?
- Con qué frecuencia debo realizar limpiezas dentales?
Vídeo sobre Recesión de las encías: causas, prevención, cirugía y tratamiento
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.