Radioterapia intraoperatoria (IORT) para el cáncer
La radioterapia intraoperatoria (IORT) es un enfoque oncológico que administra radiación durante la cirugía para tratar el área donde se extrajo un tumor. Después de la resección, el oncólogo de radiación dirige una dosis focal al lecho tumoral para reducir la probabilidad de recurrencia local. Aunque se utiliza en varios tipos de cáncer, es especialmente frecuente en el manejo del cáncer de mama. A continuación se explican qué es la IORT, qué condiciones trata, cómo se realiza, sus beneficios y consideraciones, así como su comparación con la radioterapia de haz externo.
Qué es la IORT y cuál es su objetivo
La radioterapia intraoperatoria es un tratamiento oncológico que se administra durante la cirugía. Tras la extirpación del tumor canceroso, el oncólogo de radiación aplica una dosis dirigida al área en la que se encontraba la lesión. Este enfoque busca concentrar la radiación en el lecho quirúrgico y reducir la probabilidad de que el cáncer vuelva a aparecer en esa región, al mismo tiempo que protege los tejidos sanos circundantes. La intención es lograr un control local eficaz del cáncer con una mayor precisión en la zona en la que se ha intervenido.
Qué condiciones pueden tratarse con IORT
La IORT puede emplearse en distintos escenarios oncológicos. Los proveedores de atención médica pueden usar esta técnica para:
- Cáncer de mama
- Cánceres de piel
- Cánceres de colon
- Cánceres ginecológicos
- Cánceres de columna
La selección de pacientes para IORT depende de varios factores, entre ellos el tipo de cáncer, el tamaño del tumor y el estado general de salud. Estas variables influyen en la decisión de realizar IORT y en la estrategia quirúrgica y radioterápica que se siga. El equipo quirúrgico y el oncólogo de radiación trabajan de forma conjunta para determinar si la IORT es adecuada en cada caso particular, con el objetivo de optimizar la eficacia del tratamiento y la seguridad del paciente.
Quiénes pueden ser candidatos para IORT
La decisión de emplear IORT se toma considerando una variedad de factores. En primer lugar, está el tipo de cáncer que se maneja, ya que no todos los tumores se benefician de este enfoque. También es crucial el tamaño del tumor, ya que tumores más grandes pueden requerir enfoques complementarios. Por último, la salud general del paciente influye en la capacidad de tolerar la cirugía y la radiación durante el mismo acto quirúrgico. El equipo médico evaluará estos aspectos y discutirá con el paciente los beneficios potenciales y las posibles limitaciones antes de decidir si la IORT es la opción adecuada para ese caso concreto.
Detalles prácticos del tratamiento
El día del procedimiento, el paciente recibe anestesia general para permanecer dormido durante la intervención. Durante la IORT, se siguen las siguientes etapas:
- El cirujano retira o reseca el tumor.
- El oncólogo quirúrgico coloca un aplicador en la zona en la que se eliminó el tumor para dirigir la radiación al lecho tumoral.
- El oncólogo de radiación prescribe una cantidad específica de radiación que viaja a través del aplicador para dirigirla hacia los tejidos circundantes y tratar las áreas afectadas.
- Se retira el aplicador una vez completada la entrega de la dosis.
- El cirujano cierra la incisión y se completa la intervención.
Este enfoque se realiza en el marco de la intervención quirúrgica planificada, con la intención de optimizar la precisión de la dosis y la efectividad del tratamiento, reduciendo la exposición de tejidos sanos fuera del área operada.
Ventajas y consideraciones clave
La IORT ofrece varias ventajas en comparación con enfoques radioterapéuticos convencionales. Entre las más destacadas se incluyen:
- Menos sesiones de tratamiento — la dosis necesaria de radiación se administra en una única sesión durante la cirugía, evitando la necesidad de múltiples visitas posteriores para completar el tratamiento.
- Menor daño a tejidos circundantes — al dirigir la radiación directamente al lecho tumoral, se reduce la exposición de tejidos sanos circundantes, lo que puede disminuir el impacto adverso en estructuras cercanas.
- Menor riesgo de efectos secundarios — al disminuir la exposición de tejido sano y al concentrar la dosis en la región tumoral, se observa un menor riesgo relativo de efectos secundarios en comparación con algunos regímenes de radioterapia tradicional.
Es importante señalar que, antes de iniciar el tratamiento, el oncólogo discutirá contigo las probabilidades de recurrencia local del tumor, así como los riesgos y beneficios de la IORT. Esta conversación busca proporcionar una visión clara para que puedas tomar una decisión informada en conjunto con el equipo médico.
Recuperación, resultados y expectativas a largo plazo
La evidencia disponible indica que las tasas de supervivencia pueden ser similares con IORT en comparación con la radioterapia tradicional, y que, en muchos casos, se observan menos complicaciones asociadas al tratamiento. Sin embargo, la decisión de usar IORT debe basarse en la valoración individual de cada caso, en la que se contemplen el tipo de tumor, su localización, el tamaño, las características histológicas y la salud general de la persona. El equipo de atención revisará contigo los posibles beneficios y riesgos, así como la probabilidad de recurrencia local, para que puedas entender qué esperar durante el proceso y en el seguimiento posterior al tratamiento.
Cuándo contactar al equipo de atención médica
Después de IORT, debes comunicarte con tu proveedor de atención médica si experimentas cualquiera de estos signos o síntomas, que pueden requerir evaluación:
- Sangrado en el sitio de la incisión.
- Secreción o descarga en la incisión, que podría indicar infección o irritación.
- Fiebre o escalofríos, que pueden sugerir una respuesta inflamatoria o infecciosa.
Comparación entre EBRT y IORT
Es útil entender las diferencias entre la radioterapia de haz externo y la radioterapia intraoperatoria para valorar cuál opción puede ser más adecuada en un caso concreto:
Radioterapia de haz externo (EBRT)
En la EBRT, una máquina ubicada fuera del cuerpo dirige haces de radiación hacia la persona. Este enfoque entrega radiación al tumor y a parte de los tejidos circundantes, y se administra con dosis diarias más bajas para minimizar los riesgos a las estructuras sanas. El tratamiento se realiza en múltiples sesiones a lo largo de varias semanas, lo que requiere visitas repetidas al centro de atención y una planificación cuidadosa para proteger los tejidos adyacentes.
Radioterapia intraoperatoria (IORT)
En la IORT, un oncólogo quirúrgico coloca un aplicador de radiación dentro del cuerpo durante la cirugía. Este aplicador entrega la radiación directamente al tejido que rodea la cavidad tumoral, lo que permite administrar una dosis más alta de forma localizada y reducir la exposición de tejidos no involucrados fuera del lecho operatorio. Esta focalización busca optimizar el control local del cáncer con un único acto terapéutico concomitante a la cirugía.
En conjunto, la elección entre EBRT e IORT depende de múltiples factores clínicos y de la valoración del equipo multidisciplinario. Cada enfoque tiene sus propias ventajas y consideraciones, y la decisión debe basarse en la situación individual, los objetivos terapéuticos y las preferencias del paciente, siempre con una comprensión clara de los posibles beneficios y riesgos.
Vídeo sobre Radioterapia intraoperatoria (IORT) para el cáncer
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.