Radioterapia guiada por imágenes (IGRT)
La radioterapia guiada por imágenes (IGRT) es una modalidad de radioterapia externa que emplea imágenes para identificar con precisión las áreas tumorales y ajustar la terapia durante el proceso de tratamiento. Su objetivo es compensar movimientos corporales, como la respiración, para dirigir la energía de forma exacta al tumor y minimizar el daño al tejido sano cercano. A continuación se detallan indicaciones, funcionamiento, preparativos y consideraciones clave para comprender esta técnica avanzada.
Definición y fundamentos de IGRT
La IGRT es una forma de radioterapia externa (EBRT), en la que se utiliza un acelerador lineal (LINAC) para emitir haces de radiación de alta energía dirigidos específicamente a las células malignas o masas tumorales. A diferencia de otros enfoques, la máquina no entra en contacto con el cuerpo del paciente. En IGRT, los especialistas en oncología radioterápica obtienen imágenes antes e durante las sesiones de tratamiento para confirmar la posición del tumor y, si es necesario, reajustar de inmediato la orientación de los haces, de modo que la dosis llegue al objetivo deseado y se reduzca la exposición de los tejidos sanos circundantes.
La clave de esta técnica es el uso de imágenes para guiar el tratamiento con una precisión elevada. Este enfoque se apoya en la integración de imágenes en tiempo real o casi real durante la sesión, lo que permite adaptar la irradiación a los cambios dinámicos que pueden ocurrir entre una sesión y otra. De este modo, el objetivo terapéutico permanece enfocado en el tumor, incluso cuando éste se desplaza durante la respiración o por otras variaciones anatómicas.
Áreas y escenarios de uso habituales
Los especialistas suelen recurrir a la IGRT para tumores situados en zonas que pueden moverse o requerir una focalización extremadamente precisa. Entre las entidades clínicas más comunes se encuentran:
- Cáncer de pulmón, donde el movimiento torácico por la respiración exige una localización dinámica del blanco.
- Cáncer de próstata, que puede presentar desplazamientos significativos en el espacio pélvico durante el tratamiento o entre sesiones.
- Cáncer cerebral, para tratar lesiones intracraneales o metastásicas con una dosis bien confinada.
- Cáncer abdominal, donde órganos como el hígado pueden desplazarse por la respiración y la motilidad intestinal.
- Cáncer ginecológico (p. ej., ovario, útero o vagina), en los que la precisión es crucial para proteger estructuras cercanas.
- Cáncer de cabeza y cuello, donde hay estructuras sensibles cercanas que deben preservarse.
Es frecuente que la IGRT se combine con otras tecnologías de radioterapia de alta precisión, como la técnica de radioterapia de intensidad modulada (IMRT) o la radioterapia estereotáxica corporal (SBRT), con el objetivo de optimizar la conformación de la dosis y la eficiencia del tratamiento.
Detalles del procedimiento
Preparación para IGRT
Antes de iniciar la IGRT, el oncólogo radiólogo explica al paciente qué ocurrirá antes, durante y después de cada sesión. En muchas ocasiones se realiza una simulación de tratamiento, una sesión previa en la que el equipo planifica la dosis y la distribución de la irradiación tomando imágenes y realizando mediciones de precisión con láser para adaptar el plan a la anatomía del paciente. Durante la simulación, se obtienen imágenes y se utilizan estas referencias para establecer la geometría de cada sesión real.
La simulación y la planificación permiten al equipo definir la posición de cada individuo y anticipar cambios. El médico y el equipo explican al paciente qué esperar y si hay indicaciones específicas que deben seguirse antes de la sesión de simulación o de tratamiento real, como la necesidad de mantener una posición estable, evitar movimientos innecesarios o ajustar la ingesta de ciertos líquidos o alimentos.
Qué ocurre durante la IGRT
Durante la sesión de IGRT, el paciente permanece acostado en una mesa de tratamiento, y un Lina o sistema de acelerador dirige la energía hacia el tumor. En cada sesión, el equipo de oncología radioterápica obtiene imágenes nuevos y las compara con las imágenes obtenidas en la simulación para confirmar la localización exacta del tumor y la orientación de los haces.
Las modalidades de imagen que pueden emplearse incluyen:
- Radiografías (X-ray) simples o en series para verificar la posición ósea y la geometría de la región tratada.
- Tomografía computarizada (TC) para reconstrucción tridimensional de la anatomía y verificación de la ubicación del tumor.
- Imagen por resonancia magnética (RM) para contrastar tejidos blandos y definir con mayor precisión las fronteras tumorales cuando es necesario.
- Tomografía por emisión de positrones (PET) para evaluar metabólicamente el tumor y confirmar su extensión.
- Ultrasonido como técnica complementaria en determinadas regiones para facilitar la evaluación en tiempo real.
En algunas instalaciones, la máquina de IGRT incorpora equipos de imagen integrados, de modo que la verificación se realiza sin necesidad de mover el paciente a otro equipo. En otros casos, puede ser necesario desplazar la mesa de tratamiento hacia equipos de imagen situados en la misma sala o en áreas adyacentes para realizar las comparaciones y confirmar la alineación.
Duración típica de una sesión
La mayor parte de las sesiones de IGRT se realizan en torno a 15 a 20 minutos. Sin embargo, puede haber sesiones más largas de 30 minutos a una hora, especialmente cuando se requieren varias imágenes o ajustes finos de la posición. En algunos casos, el protocolo contempla irradiar primero y, a continuación, realizar imágenes para comparar con las referencias y, si es necesario, modificar la orientación de los haces o la posición en la mesa. Este proceso de verificación y ajuste continuo es lo que distingue a la IGRT de otras modalidades de radioterapia que no incorporan imagen durante la sesión.
Beneficios y consideraciones de seguridad
Beneficios de la IGRT
- Precisión elevada: la disponibilidad de imágenes antes y durante cada sesión permite dirigir la dosis exactamente al tumor y mantener intactos los tejidos sanos circundantes.
- Adaptación a movimientos: la capacidad de reajustar en tiempo real ayuda a compensar desplazamientos del tumor debidos a la respiración, la deglución o cambios en la postura.
- Conformidad de la dosis: la combinación con técnicas como IMRT o SBRT posibilita una distribución de dosis muy precisa, reduciendo la irradiación de estructuras críticas.
- Exposición de radiación controlada: algunas investigaciones señalan que la información de imagen adicional utilizada para planificar y ajustar puede asociarse a una exposición de radiación incremental limitada que, en conjunto, se considera tolerable frente a los beneficios terapéuticos.
Riesgos y efectos secundarios
La IGRT comparte, en general, el perfil de seguridad de la EBRT. Los efectos adversos dependen de la dosis total, la región tratada y la duración del curso terapéutico. Entre los efectos más comunes se encuentran:
- Diarrea o alteraciones intestinales cuando se irradian regiones abdominales o pélvicas cercanas a intestinos.
- Fatiga, una sensación de debilidad asociada al tratamiento oncológico.
- Náuseas y vómitos, especialmente si la irradiación afecta el tracto gastrointestinal o si se asocia con otros tratamientos.
- Cambios en la piel, como irritación, enrojecimiento o picor en la zona tratada.
Es importante que cada paciente reciba información específica acerca de los posibles efectos secundarios de su plan particular, ya que la intensidad y la duración pueden variar. El equipo médico monitorizará de cerca cualquier efecto y ajustará el manejo sintomático según sea necesario.
Recuperación y evolución postratamiento
El tiempo de recuperación tras la IGRT depende de varios factores, entre ellos:
- Programa de tratamiento: la duración total del curso y la fracción diaria influyen en la percepción de la recuperación.
- Efectos secundarios: la presencia y severidad de diarrea, fatiga, náuseas o irritación cutánea pueden retrasar la recuperación en el corto plazo.
- Estado general: la salud previa y la respuesta individual a la radiación pueden modificar el curso de la recuperación.
En la mayoría de los casos, los efectos secundarios son autocorregibles o manejables con tratamiento de apoyo. La duración de estos síntomas suele correlacionarse con la duración de la terapia y con la dosis total recibida. El equipo de atención proporcionará pautas para el cuidado en casa y cuándo acudir si persisten o empeoran. Mantener una buena comunicación con el equipo oncológico es esencial para optimizar la experiencia terapéutica y minimizar las complicaciones.
Cuándo contactar al equipo de atención médica
Es aconsejable ponerse en contacto con el equipo tratante si aparecen o persisten efectos secundarios que no ceden en el tiempo esperado o que se vuelven más intensos de lo anticipado. En particular, debe informarse de inmediato sobre:
- Síntomas que no mejoran con el paso de los días, o que se agravan.
- Señales de irritación cutánea intensa, sangrado o dolor persistente en la zona irradiada.
- Fiebre, debilidad marcada, deshidratación, o síntomas gastrointestinales severos.
- La necesidad de cambios en la medicación o en el cuidado de apoyo recomendado por el equipo sanitario.
Preguntas frecuentes y diferencias con otras técnicas
¿Cuál es la diferencia entre IGRT e IMRT?
La IGRT y la IMRT son enfoques complementarios dentro de la radioterapia de alta precisión. En la IMRT, los rayos se planifican a partir de imágenes del tumor y se programan para distribuir múltiples haces de distinta intensidad que se adaptan a la forma tridimensional del objetivo. En la IGRT, las imágenes se emplean para planificar y, sobre todo, para verificar y/o ajustar la posición durante cada sesión de tratamiento. En muchos casos, se aprovecha una combinación de ambas: la IMRT proporciona la configuración de la dosis y la IGRT garantiza la precisión a lo largo de todas las sesiones, compensando movimientos y cambios anatómicos.
¿Cuál es la diferencia entre IGRT y SBRT?
En la SBRT (radioterapia estereotáctica corporal), la planificación se realiza con antelación y se emplean imágenes en la fase de planificación para delinear con gran exactitud el tumor, con el objetivo de entregar dosis altas en unas pocas sesiones. En la IGRT, la toma de imágenes se realiza antes y durante cada sesión para verificar y ajustar la localización del tumor en tiempo real. la SBRT se apoya en una planificación detallada previa; la IGRT añade verificación y ajuste continuo durante el curso de tratamiento. En la práctica clínica, estas modalidades pueden integrarse para optimizar la precisión y la eficacia del tratamiento.
La IGRT, la IMRT y la SBRT representan enfoques avanzados de la radioterapia externa (EBRT), todos orientados a aumentar la precisión de la dosis, reducir la exposición de estructuras sanas y mejorar los resultados oncológicos. Cada paciente recibe un plan personalizado que considera el tipo de tumor, su localización, el grado de movimiento esperado y las comorbilidades, con el objetivo de equilibrar eficacia y seguridad a lo largo de todo el tratamiento.
Vídeo sobre Radioterapia guiada por imágenes (IGRT)
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.