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Radiculopatía cervical (nervio pinzado en el cuello): síntomas y tratamiento

physiocheck.cl

La radiculopatía cervical es una afectación en la que una raíz nerviosa del cuello queda comprimida e inflamada, lo que genera dolor, debilidad o hormigueo que puede irradiar desde el cuello hacia el hombro, el brazo o el pecho. Aunque puede afectar a personas de distintas edades, es más frecuente en adultos. Su origen suele estar relacionado con cambios degenerativos de la columna cervical o con una hernia de disco; la mayor parte de los casos mejora con tratamiento conservador, aunque algunas personas pueden requerir intervención quirúrgica.

Qué es la radiculopatía cervical

La radiculopatía cervical se refiere a la disfunción neurológica causada por la compresión y la inflamación de las raíces nerviosas en la región cervical de la columna. Cuando una raíz nerviosa se comprime, las señales nerviosas no llegan de forma adecuada a los músculos y a la piel de las áreas que ese nervio inerva, provocando dolor y otros síntomas en zonas distantes de su origen.

Perfil anatómico y fisiológico

La columna cervical y sus componentes

La columna vertebral está formada por una serie de segmentos que protegen la médula espinal. En la región cervical hay siete vértebras, identificadas como C1 a C7. Entre cada par de vértebras se sitúan discos intervertebrales que actúan como cojines amortiguadores y permiten la movilidad del cuello. Los anillos externos de los discos son más duros y el centro gelificado tiene mayor consistencia blanda, semejante a una rosquilla gelatinosa.

Raíces nerviosas y su salida

Las raíces nerviosas salen de la médula a través de los orificios entre las vértebras, llamados forámenes. Cada raíz nerviosa se encarga de inervar áreas específicas del cuello, hombros, brazos y parte superior del tronco, dependiendo de su nivel de salida en la columna. Cuando una raíz se comprime, la señal nerviosa se altera y se manifiesta con dolor, debilidad o alteraciones sensoriales en la zona que esa raíz inerva.

Discos intervertebrales y su función

Los discos intervertebrales deben mantener el espacio entre las vértebras y aportar flexibilidad a la columna. Con el envejecimiento o con esfuerzos repetidos, los discos pueden perder altura, endurecerse y facilitar el contacto entre vértebras, lo que favorece la formación de osteofitos (proyecciones óseas) y la estrechez del foramen.

Quiénes pueden verse afectados

Cualquier persona puede desarrollar radiculopatía cervical, pero su presentación es más frecuente en adultos. Cuando la radiculopatía es causada por degeneración cervical (espondilosis), es más común en personas de mediana edad o mayores. En cambio, la radiculopatía debida a una hernia de disco cervical tiende a presentarse con mayor frecuencia en personas más jóvenes, hasta aproximadamente los 50 años. En personas de 70 años o más, la radiculopatía suele estar asociada a estrechez foraminal por artritis y otros cambios degenerativos de la columna.

Qué tan común es

La radiculopatía cervical es una condición relativamente común. Se estima que afecta aproximadamente a 85 por cada 100 000 personas. En la mayoría de los casos, la raíz afectada es la C7, aproximadamente en más de la mitad de los casos. Cerca de una cuarta parte de los pacientes presenta afectación de la raíz C6.

Síntomas y causas

Síntomas de la radiculopatía cervical

Las raíces nerviosas cervicales inervan áreas que se extienden desde el cuello hasta los hombros, brazos, pecho y parte superior de la espalda. Por ello, los síntomas pueden irradiar desde el cuello hacia una o varias de estas zonas y suelen presentarse de forma unilateral. Los síntomas neurológicos más habituales son:

  • Dolor que puede describirse como punzante, ardiente o intenso, y que empeora con ciertos movimientos del cuello.
  • Entumecimiento o sensación de hormigueo en el brazo o la mano.
  • Calambres o debilidad muscular en hombro, brazo o mano, que puede afectar la capacidad de realizar tareas cotidianas.
  • Disminución de los reflejos en el brazo afectado.

Caracter del dolor

El dolor típico se describe como agudo o quemante. En algunas personas, ciertos movimientos de la cabeza o del cuello, como extender o forzar la articulación, pueden intensificar el dolor. En algunas ocasiones, adoptar una posición con las manos apoyadas sobre la cabeza puede aliviar temporalmente la presión sobre la raíz nerviosa afectada.

Causas principales

La radiculopatía cervical se produce cuando una raíz nerviosa del cuello queda comprimida e inflamada. Existen dos causas principales y, a menudo, coexisten con otros procesos degenerativos:

Espondilosis cervical y radiculopatía

La espondilosis cervical es un término general para describir cambios degenerativos relacionados con la edad en la columna cervical. Con el tiempo, los discos pierden altura y se vuelven menos gelatinosos, lo que provoca que las vértebras se acerquen entre sí. En respuesta, el cuerpo puede formar osteofitos (espolones óseos) alrededor de los discos, lo que estrecha el foramen por donde salen las raíces nerviosas. Este estrechamiento puede comprimir la raíz y desencadenar la radiculopatía.

Hernia de disco cervical

Con envejecimiento o con un golpe/trauma, el disco cervical puede fisurarse y la porción interna, más gelatinosa, puede protruir hacia el exterior. Esta protrusión puede presionar las estructuras nerviosas adyacentes y provocar radiculopatía. Entre los factores que pueden contribuir a una hernia de disco cervical se encuentran: envejecimiento natural, movimientos repetidos del cuello, falta de ejercicio, mala postura, elevación o torsión inadecuadas y lesiones en el cuello.

Diagnóstico y pruebas

Cómo se diagnostica

Si los síntomas persisten pese a medidas conservadoras en casa, es necesario consultar a un profesional de la salud. El diagnóstico se basa en:

  • Historial médico y antecedentes de salud, lesiones previas y la evolución de los síntomas.
  • Examen físico orientado a la movilidad del cuello, la fuerza de los músculos del hombro y el brazo, los reflejos y la sensibilidad en manos y dedos.
  • Comprobación de la asimetría de los síntomas, ya que la radiculopatía cervical suele afectar un solo lado del cuerpo.
  • Evaluación de posibles desencadenantes y de movimientos que reproduzcan o alivien los síntomas.

Pruebas diagnósticas

Para confirmar el diagnóstico y descartar otras causas, pueden solicitarse las siguientes pruebas de imagen y de función nerviosa:

  • Radiografías de la columna cervical: ayudan a valorar el alineamiento de las vértebras, el estrechamiento de espacios discales y cambios óseos alrededor de los forámenes.
  • Resonancia magnética (RM): es la prueba de elección para evaluar tejido blando, discos herniados y compresión de raíces nerviosas.
  • Tomografía computarizada (TC) si hay necesidad de detallar estructuras óseas o ante lesiones traumáticas.
  • Electromiografía (EMG): mide la respuesta eléctrica de los músculos ante la estimulación nerviosa y ayuda a confirmar si un nervio está funcionando correctamente.

Tratamiento y manejo

Enfoque general

Afortunadamente, la gran mayoría de los casos de radiculopatía cervical mejoran sin intervenciones invasivas específicas en un periodo de aproximadamente 8 a 12 semanas. El plan de tratamiento suele ser individualizado, adaptándose a cada persona según la localización de la root afectada, la intensidad de los síntomas y la salud general.

Opciones de tratamiento

Las opciones terapéuticas se organizan principalmente en enfoques no quirúrgicos, que son efectivos para la mayoría de los pacientes. Si estas medidas no producen mejoras adecuadas, se evalúa la necesidad de intervención quirúrgica.

  • Inmovilización parcial para periodo corto: a veces se recomienda el uso de un collar cervical suave para limitar movimientos y disminuir la irritación de la raíz nerviosa. Su uso suele ser breve, normalmente no más de una o dos semanas, para evitar atrofia muscular.
  • Medicamentos para aliviar dolor y inflamación:
    • Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como ibuprofeno o naproxeno pueden ayudar a disminuir la inflamación alrededor de la raíz nerviosa y aliviar el dolor.
    • Corticosteroides orales de corta duración pueden reducir la inflamación y el dolor, solicitando prescripción médica.
  • Fisioterapia: ejercicios suaves de rango de movimiento, fortalecimiento y estiramientos de los músculos del cuello ayudan a mejorar la movilidad y reducir síntomas. El plan suele ajustarse a la evolución del dolor y a la capacidad física de cada persona, progresando desde ejercicios suaves hacia actividades de fortalecimiento a medida que mejora la tolerancia.
  • Inyecciones epidurales cervicales de esteroides: consisten en la administración de un esteroide en el espacio epidural alrededor de las raíces nerviosas para disminuir la inflamación y el dolor. Estas inyecciones no eliminan la presión mecánica provocada por un foramen estrechado o por una hernia discal, pero pueden facilitar la recuperación permitiendo que el nervio se recupere. Aproximadamente entre 40 % y 84 % de las personas que reciben esta inyección experimentan alivio parcial o completo del dolor. Pueden existir efectos secundarios o complicaciones, por lo que es importante discutir beneficios y riesgos con el profesional de salud.
  • Cirugía: se recomienda cuando el dolor es intenso y persistente a pesar de al menos 6 a 12 semanas de tratamiento no quirúrgico, o si existen problemas neurológicos graves o progresivos. Existen varias técnicas quirúrgicas, y la elección depende de factores como la localización de la raíz afectada, la salud general del paciente y las manifestaciones clínicas.

¿Es curable?

Las opciones no quirúrgicas suelen ser eficaces para controlar los síntomas de la radiculopatía cervical, pero no hay una cura para los cambios degenerativos de la columna cervical que pueden provocarla. Estos procesos son en gran medida consecuencia de la edad y la desgaste de las estructuras óseas y de los discos, por lo que el objetivo del tratamiento es mejorar la calidad de vida, reducir el dolor y evitar la progresión de los síntomas.

Pronóstico y perspectivas

Qué esperar a largo plazo

El pronóstico depende de varios factores, entre ellos qué nervio está afectado, la causa subyacente de la radiculopatía, la severidad de los síntomas y la salud general del individuo. En la mayor parte de los casos que reciben manejo no quirúrgico, los síntomas se resuelven o se controlan adecuadamente, y las personas pueden retornar a sus actividades habituales. Sin embargo, la recurrencia de los síntomas ocurre en aproximadamente un tercio de los pacientes tras una mejoría inicial.

Afrontar la radiculopatía cervical: prevención y estilo de vida

Medidas para reducir el riesgo

Aunque no siempre es posible prevenir la radiculopatía cervical, pueden tomarse medidas para disminuir el riesgo o retrasar su aparición:

  • Mantener un peso corporal saludable y un estado físico adecuado.
  • Practicar una buena higiene postural en actividades diarias, en el trabajo y durante el uso de dispositivos electrónicos.
  • Realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para el cuello y la espalda para mantener la flexibilidad y la estabilidad.

Factores de riesgo específicos

Entre los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar radiculopatía cervical se encuentran:

  • Labor manual que implique levantamiento de peso, esfuerzos repetidos o uso de equipos con vibración.
  • Historia de tabaquismo crónico.
  • Antecedentes de radiculopatía lumbar previo (en la espalda baja).
  • Participación en actividades como el golf, que pueden exigir movimientos repetidos del cuello.

Vida diaria y seguimiento médico

Cuándo acudir a consulta

Es recomendable buscar atención médica si presenta dolor que se irradian desde el cuello hacia el brazo y no mejora tras un periodo de reposo razonable, o si aparecen signos más severos como debilidad marcada en el brazo, caída de la muñeca, o cambios notables en los reflejos. Ante dolor de cuello tras un accidente, es aconsejable acudir a un servicio de urgencias o a su médico de cabecera para una valoración inmediata.

Qué esperar en la consulta

Durante la consulta, el profesional de la salud evaluará los antecedentes, realizará un examen físico detallado y, si corresponde, solicitará pruebas de imagen para confirmar la radiculopatía cervical y descartar otras causas de dolor y debilidad.

Plan de cuidado individualizado

El plan terapéutico debe adaptarse a las necesidades de cada persona y puede combinar:

  1. Medidas de alivio del dolor a corto plazo.
  2. Ejercicios de fisioterapia progresivos para mejorar la movilidad y la fuerza del cuello y la espalda.
  3. Opciones farmacológicas para el control de la inflamación y el dolor.
  4. Consideración de inyecciones o intervención quirúrgica en casos seleccionados.

Notas finales

La radiculopatía cervical no es una condición extraña, y con un manejo adecuado la mayoría de las personas puede recuperar la función y reducir de forma significativa el dolor. Es importante seguir las indicaciones del equipo de salud, mantener un estilo de vida activo pero seguro, y consultar ante cualquier cambio pronunciado o recurrencia de los síntomas.

Vídeo sobre Radiculopatía cervical (nervio pinzado en el cuello): síntomas y tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.