Quinta enfermedad
La quinta enfermedad, también conocida como eritema infeccioso, es una infección viral común en la infancia provocada por el parvovirus B19. Suele iniciarse con síntomas similares a los de la gripe y, tras varios días, aparece una característica erupción en las mejillas, a menudo descrita como “cachetadas”. En la mayoría de los niños es una enfermedad leve que se resuelve sin tratamiento específico. La transmisión se da principalmente por gotitas respiratorias, y la erupción típica no es contagiosa. A continuación se detallan la definición, presentación clínica, mecanismos, complicaciones potenciales, diagnóstico, manejo, pronóstico y medidas de prevención.
Qué es la quinta enfermedad
La quinta enfermedad es una entidad clínica producida por la infección por parvovirus B19. Recibe este nombre histórico porque, en su clasificación clásica de rashes virales infantiles, era la quinta entidad descrita en una lista de seis; las otras son el sarampión, la fiebre escarlata, la rubéola, la enfermedad de Dukes y la roséola. A pesar de su nombre, la enfermedad no es necesariamente “quinta” en todos los escenarios actuales, pero persiste como el término común para este cuadro infeccioso. El cuadro clínico puede variar entre niños y adultos, y su presentación típica se caracteriza por la erupción facial distintiva y, en ocasiones, por manifestaciones sistémicas menores o más relevantes en personas con condiciones médicas preexistentes.
Origen histórico del término
- Sarampión
- Fiebre escarlata
- Rubéola (sarampión alemán)
- Dukes’ disease
- Eritema infeccioso (quinta enfermedad)
- Roseola
Epidemiología y grupos afectados
La quinta enfermedad es una de las seis erupciones virales más comunes en la infancia. Normalmente afecta a niños entre 5 y 15 años, con mayor frecuencia durante las estaciones cálidas y de transición a la primavera y verano. La mayoría de los casos ocurren en la población infantil, y la incidencia en adultos es relativamente baja. Una vez que la infección se ha producido, la inmunidad resultante suele proteger a la persona de reinfecciones significativas en el futuro cercano.
¿Puede afectar a adultos?
Sí, puede afectar a adultos, pero es poco frecuente. Si una persona ya ha estado expuesta al parvovirus B19 en el pasado y ha desarrollado inmunidad, es menos probable que vuelva a presentar la enfermedad. En aquellos que sí se infectan en la edad adulta, es común que se observe la fase de fiebre o síntomas de gripe sin la erupción, y, con mayor frecuencia que en niños, aparezcan dolor e inflamación en las articulaciones.
Síntomas y causas
Qué síntomas se asocian
La infección por parvovirus B19 suele empezar con síntomas compatibles con una gripe: fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, fiebre de grado bajo (aproximadamente entre 37 °C y 38,5 °C), congestión nasal y dolor de garganta. En la fase inicial, el virus es especialmente contagioso. Aproximadamente el 20% de los niños con infección por parvovirus B19 no presenta estos síntomas, pero aun así pueden transmitir la infección a otras personas.
Tras varios días de síntomas tipo gripe, puede aparecer la erupción facial característica: un enrojecimiento intenso de las mejillas que da la impresión de haber recibido un frote o golpe suave. Este aspecto se describe como la erupción en las mejillas o “cachetadas”. Con el tiempo, puede desarrollarse un exantema adicional en otras zonas del cuerpo, que suele presentar un aspecto “encaje” o ‘lacey’ y puede afectar a los brazos, piernas, tronco y glúteos. En la mayoría de los niños, la erupción puede ser pruriginosa, aunque no siempre causa molestia severa. La erupción facial suele aparecer cuando ya han disminuido o desaparecido los síntomas de gripe inicial.
En torno al 10% de los niños con quinta enfermedad experimentan dolor e hinchazón en las articulaciones. En adultos, es común que aparezca dolor articular sin la erupción cutánea y, en muchos casos, la afectación articular es más persistente.
Síntomas en adultos
Los adultos infectados por parvovirus B19 con frecuencia presentan síntomas de gripe sin erupción, y, de forma notable, alrededor del 80% experimentan dolor en las articulaciones, especialmente en las muñecas, las manos y las rodillas. Este cuadro articling puede durar semanas o, en algunos casos, meses, y suele resolverse con el tiempo sin necesidad de tratamiento específico, a menos que existan complicaciones preexistentes.
Causa
La causa es la infección por el parvovirus B19, un virus humano distinto de los parvovirus que pueden afectar a perros y gatos. La erupción típica de color rojizo aparece usualmente entre cuatro y catorce días después de la infección inicial por el virus. El parvovirus B19 se transmite principalmente por gotitas respiratorias procedentes de la saliva, la nariz o las secreciones de las vías respiratorias de una persona infectada.
Contagio y contagiosidad
El parvovirus B19 es altamente contagioso y se propaga con facilidad por gotitas respiratorias cuando una persona infectada habla, tose o estornuda cerca de otras personas. También puede transmitirse por exposición a sangre en casos raros, por ejemplo, de una transmisión de una madre embarazada al feto. Sin embargo, una vez que surge la erupción roja típica en la piel, la personas ya no se considera contagiosa para otros. la fase más contagiosa es la fase previa a la erupción, durante los síntomas de gripe, y la erupción en sí suele marcar el fin de la contagiosidad en la mayoría de los casos.
Complicaciones potenciales
En personas sanas
En la mayoría de niños y adultos sanos, la quinta enfermedad rara vez provoca complicaciones serias. Sin embargo, en ciertas condiciones médicas preexistentes, puede haber efectos significativos debido a que el virus puede afectar la producción de glóbulos rojos, lo que en ocasiones lleva a una disminución notable de la cantidad de glóbulos rojos y, en casos graves, a la necesidad de transfusión. Entre las condiciones que elevan el riesgo se encuentran ciertos tipos de cáncer, el VIH y anemias específicas, así como trasplantes de órganos.
Complicaciones en adultos
Aproximadamente un 10% de los adultos que contraen la infección pueden desarrollar una artritis crónica en varias articulaciones, o polyartritis. Las mujeres presentan un mayor riesgo de este compromiso articular crónico que los hombres.
En embarazo
Si una mujer embarazada contrae la infección por parvovirus B19, puede transmitir el virus al feto y producir complicaciones, tales como aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina, y, en casos poco frecuentes, hidrops fetal (acumulación de líquido en tejidos y órganos fetales). Aunque estas complicaciones son raras, el riesgo de pérdida fetal se estima en aproximadamente el 2%, y el mayor riesgo de complicaciones suele ocurrir durante el segundo trimestre. El riesgo puede estar presente en cualquier momento del embarazo. Si una mujer embarazada ha estado expuesta a alguien con quinta enfermedad, debe contactar a su profesional de la salud para una valoración adecuada.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica
El diagnóstico de quinta enfermedad se basa principalmente en la presentación clínica. La presencia de la clásica erupción en las mejillas acompañada de síntomas compatibles de gripe es, en la mayoría de los casos, suficiente para establecer el diagnóstico en la consulta obstinacional; no se requieren pruebas de laboratorio. En casos muy poco habituales, el médico puede solicitar análisis de sangre para confirmar la infección, especialmente si hay dudas diagnósticas, si hay antecedentes de exposición cerca de un embarazo o si hay inmunosupresión que justifique una confirmación microbiológica.
Manejo y tratamiento
Tratamiento práctico
En la mayoría de los casos, la quinta enfermedad se resuelve en unas pocas semanas sin tratamiento específico. El manejo es principalmente de soporte y orientado a aliviar los síntomas. Las opciones de cuidado en casa incluyen el uso de analgésicos y antipiréticos de venta libre para manejar la fiebre, el malestar general, los dolores de cabeza y el dolor articular. Entre las opciones comunes se encuentran paracetamol (acetaminofén) y AINES como el ibuprofeno o el naproxeno, siguiendo siempre las indicaciones de dosificación y precauciones propias de cada medicamento. En personas con sistemas inmunitarios debilitados, o en casos de complicaciones, podría requerirse manejo hospitalario y evaluación especializada.
Uso práctico y pronóstico
Duración de la enfermedad
La erupción típica suele desvanecerse en 5 a 10 días desde que aparece. Si se presenta una segunda erupción, esta tiende a resolverse en 7 a 10 días; sin embargo, en algunos casos la erupción puede recurrir y permanecer durante varias semanas. La fiebre y otros síntomas de gripe suelen desaparecer antes de que aparezca la erupción o al poco tiempo de ella.
Regreso a la escuela o al trabajo
Durante la fase en que la persona presenta síntomas de gripe, es contagiosa y debe permanecer en casa para evitar la transmisión. Una vez que surge la erupción característica de la cara, la personas normalmente ya no es contagiosa; si se encuentran bien, puede regresar a la escuela o al trabajo. Es aconsejable que el retorno se haga cuando la persona se sienta suficiente y no presente fiebre.
Prevención
Medidas preventivas disponibles
No existe vacuna para prevenir la quinta enfermedad. Dado que el virus se transmite principalmente por gotitas respiratorias, las medidas de higiene son la estrategia principal para reducir el riesgo de transmisión. Entre estas medidas se incluyen: lavado frecuente de manos con agua y jabón; estornudar o toser en el pliegue del codo para evitar la dispersión de gotitas; y evitar el contacto cercano con personas infectadas. Mantener estas prácticas en casa, en la escuela y en el entorno laboral ayuda a reducir la propagación de la infección dentro de la familia y la comunidad.
Vida con la enfermedad
Cuándo consultar al profesional de salud
Se recomienda consultar a un profesional de la salud si hay sospecha de quinta enfermedad o si se ha estado expuesto al virus, especialmente en situaciones de mayor riesgo. Debe buscarse atención si se presentan alguno de los siguientes motivos: dolor articular severo, erupción con picor, embarazo en curso, sistema inmunitario debilitado o una anemia de base. En estos escenarios, la evaluación médica es crucial para descartar complicaciones o confirmar la necesidad de pruebas o manejo específico.
Preguntas útiles para hacer al médico
Si su hijo tiene quinta enfermedad, puede ser conveniente preparar una lista de preguntas para el profesional de la salud. Algunas preguntas útiles incluyen:
- ¿Cuánto tiempo seguiremos siendo contagiosos?
- ¿Cuánto tiempo debe permanecer mi hijo fuera de la escuela?
- ¿Cuánto debo ausentarme del trabajo para evitar contagios en casa?
- ¿Qué medidas puedo tomar para evitar que otros miembros de la familia se infecten?
- ¿Qué puedo hacer para aliviar síntomas como la erupción pruriginosa o el dolor articular?
- ¿Es necesario informar a la escuela o al trabajo sobre la infección?
- ¿Cuánto durará la erupción y podría volver?
- ¿Qué signos de complicaciones debo vigilar?
Íñigo Aranda