¿Quién tiene una cicatriz de la vacuna contra la viruela?
Una cicatriz de la vacuna contra la viruela es una marca pequeña en el brazo que suele permanecer tras la vacunación. Este artículo explica qué es esa cicatriz, qué vacunas la producen, por qué aparece, cuándo puede no dejarse ver y cómo se relaciona con la protección frente a mpox. También se describen los métodos de administración y los factores de riesgo de cicatrización, para comprender mejor cuándo podría haber o no cicatriz.
Qué es la cicatriz de la vacuna contra la viruela
La cicatriz es una marca que permanece en la piel tras la vacunación y que suele ser indicativa de que el organismo respondió a la vacuna. En la mayoría de los casos, la cicatriz es redonda y puede presentar bordes irregulares. A veces puede verse ligeramente más baja que la piel circundante. Este resultado es una parte normal del proceso de creación de defensa frente a la viruela.
Vacunas que suelen dejar cicatriz
- ACAM2000: es la vacuna que actualmente utilizan los profesionales de la salud para proteger contra la viruela. Se administra a trabajadores de laboratorio que trabajan con ciertos virus y a algunas personas del personal militar. En la actualidad, la población general ya no la necesita porque las campañas de vacunación anteriores lograron la erradicación de la virus que causa la viruela, y la propagación mundial es inexistente.
- Dryvax: fue la vacuna utilizada antes de la aprobación de ACAM2000. Muchas personas en Estados Unidos la recibieron durante las campañas de vacunación en la mitad del siglo XX. La vacunación de rutina terminó en 1972. A partir de entonces, solo grupos seleccionados (como profesionales de la salud y personal militar) recibían Dryvax. En 2008, se dejó de usar Dryvax y se sustituyó por ACAM2000.
¿Por qué deja cicatriz la vacuna contra la viruela?
La vacuna contra la viruela deja cicatriz porque provoca una infección menor en la piel. El cuerpo combate esa infección, y aunque la lucha se resuelve, deja una pequeña marca en el lugar de la infección y la inflamación relacionada.
La vacuna ACAM2000 (y, anteriormente, Dryvax) utiliza una aguja de dos puntas para generar una infección pequeña y controlada en la piel. El profesional de la salud moja la aguja en la solución vacunal y perfora la piel varias veces, en un área reducida del brazo superior.
Con este proceso se forma una infección localizada, es decir, en esa zona de la piel. Es un resultado normal esperado de la vacuna y activa al sistema inmunitario para que desarrolle defensas.
Es importante señalar que la vacuna no provoca una infección por la viruela real. En su lugar utiliza el virus vaccinia. Este virus está relacionado con el variola, por lo que al generar inmunidad frente a vaccinia se obtiene también protección frente a variola.
- Entre 3 a 4 días, aparece una marca roja, elevada y con picor en el sitio de la vacunación. Este es un signo de que la vacuna está funcionando y de que la “take” (la respuesta) se está produciendo.
- La marca evoluciona a una ampolla llena de pus, que aumenta de tamaño alrededor del día 10.
- Con el tiempo la ampolla se seca. Al sanar, se forma una costra y, a medida que la piel se cura, queda una pequeña cicatriz con hendidura.
- Entre 14 a 21 días después de la vacunación, la costra se cae; en su lugar queda la cicatriz.
Esta cicatriz es una señal de que la vacuna ha funcionado y ha proporcionado inmunidad frente a la viruela. Sin embargo, la inmunidad no es necesariamente de por vida; la investigación sugiere que la protección puede disminuir aproximadamente entre 3 a 5 años tras la vacunación. Por ello, ciertos grupos (como los trabajadores de laboratorio) podrían necesitar vacunas repetidas para mantener la protección.
¿Qué pasa si no aparece una cicatriz?
Si recibió la vacuna recientemente y no observa una cicatriz, puede deberse a que la vacuna no “hizo efecto” o no dejó una marca visible. Los profesionales de la salud suelen buscar signos de “take” en la primera semana después de la vacunación para confirmar que la respuesta está en curso. Si no hay signos de toma, es posible que se necesite una vacunación adicional. El profesional le orientará sobre cuál es la mejor opción en su caso específico.
Las personas que recibieron la vacuna hace años pueden seguir conservando cicatrices. En algunos casos, estas cicatrices pueden desvanecerse con el tiempo. También hay personas que optan por procedimientos de revisión de cicatriz para reducir su apariencia.
¿La vacuna contra mpox deja cicatriz?
La aparición de cicatriz tras la vacuna frente a mpox depende de la vacuna que se use. Los virus que causan viruela y mpox están estrechamente relacionados, lo que permite usar vacunas contra viruela para proteger frente a mpox. Quienes reciben ACAM2000 desarrollarán una cicatriz de vacuna. Sin embargo, en Estados Unidos se prefiere utilizar la vacuna JYNNEOS para la protección frente a mpox, ya que tiene un menor riesgo de efectos secundarios graves.
Para la vacuna JYNNEOS existen dos modalidades de administración:
Modalidades de la vacuna JYNNEOS
- Intradérmica: se administra habitualmente en la cara interna del antebrazo. El profesional utiliza una aguja pequeña para inyectar la vacuna entre las capas superiores de la piel (epidermis y dermis). La piel del antebrazo contiene numerosas células inmunitarias, por lo que una dosis más reducida puede estimular eficazmente la respuesta inmunitaria. En situaciones de brote, usar dosis más pequeñas permite vacunar a un mayor número de personas.
- Subcutánea: se administra en la cara superior del brazo. La vacuna se inyecta en la capa más profunda de la piel (hipodermis).
Ambas modalidades se consideran seguras y eficaces. Sin embargo, la intradérmica puede provocar irritación de la piel y cambios en su coloración. Normalmente estos cambios son temporales, pero en algunas personas puede aparecer cicatrización de larga duración. Las personas con mayor riesgo de cicatrización incluyen aquellas con antecedentes de cicatrices graves o queloides, así como personas con piel más oscura, que puede presentar mayor tendencia a desarrollar queloides.
En términos generales, aquellas personas con alto riesgo de cicatrización no deben recibir la vía intradérmica; en su lugar, deben recibir la vía subcutánea. El profesional de la salud evaluará su historia médica, incluido cualquier antecedente de cicatrización, antes de administrar la vacuna y se asegurará de elegir el método más adecuado para cada persona.
¿La cicatriz de la vacuna contra viruela implica inmunidad frente a mpox?
La capacidad de una cicatriz para indicar inmunidad contra mpox debe ser determinada por un profesional de la salud. Diversos factores pueden influir en el nivel de protección, entre ellos:
- Qué vacuna recibió (p. ej., ACAM2000 o JYNNEOS).
- Cuándo se recibió la vacuna.
- Cuánto tiempo aporta protección esa vacuna específica.
El profesional de la salud puede evaluar la inmunidad basándose en su historial de vacunas y en la evidencia más reciente sobre la durabilidad de la defensa proporcionada por la vacuna. Es importante recordar que el hecho de notar una marca en el brazo que se parece a una cicatriz de viruela no garantiza haber recibido una vacuna contra la viruela. En algunas personas nacidas fuera de EE. UU., podría existir una cicatriz de la vacuna BCG (contra la tuberculosis), que también deja una marca en el brazo, pero la BCG protege frente a una enfermedad distinta y no ofrece protección frente a mpox. Por lo tanto, no se está protegido contra mpox a menos que se reciba una vacuna diseñada y aprobada específicamente para ese objetivo.
una cicatriz de vacuna contra viruela puede ser un indicio de inmunidad frente a esa infección, pero la protección frente a mpox depende del tipo de vacuna utilizada, del momento de la vacunación y de otros factores individuales. Ante cualquier duda sobre su estado de inmunidad, lo más adecuado es consultar con un profesional de la salud, quien podrá valorar su historial vacunal y la situación actual con base en las pautas vigentes.
Vídeo sobre ¿Quién tiene una cicatriz de la vacuna contra la viruela?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.