Vidaliax VIDALIAX

¿Qué son los uréteres?

nci-media.cancer.gov

Los uréteres son conductos del sistema urinario que transportan la orina desde los riñones hasta la vejiga. Son tubos estrechos y recubiertos de músculo, cuya función principal es llevar la orina por contracciones rítmicas hasta su almacenamiento final. En este artículo se describe qué son, cómo funcionan, su anatomía y las principales condiciones que pueden afectarlos, síntomas, métodos de diagnóstico, opciones de tratamiento y pautas de cuidado para la prevención.

Qué son los uréteres

Los uréteres son una parte esencial del aparato urinario. En la mayoría de las personas existen dos uréteres: uno a cada lado del cuerpo, conectando cada riñón con la vejiga. Su función es transportar la orina producida en los riñones hacia la vejiga para su almacenamiento y eliminación final. Este transporte ocurre gracias a contracciones musculares coordinadas que empujan la orina en dirección descendente, proceso conocido como peristalsis. Cuando la vejiga está llena y lista para vaciarse, se produce la contracción de la vejiga que facilita el paso de la orina hacia la uretra y su salida del cuerpo.

Función de los uréteres

La acción de los uréteres se realiza en concierto con el resto del sistema urinario para mantener la eliminación de la orina. Después de que los riñones generan la orina, los uréteres la desplazan mediante contracciones en ondas que impulsan el flujo hacia la vejiga. Al llegar a la vejiga, la orina permanece almacenada hasta que se desencadena la micción. En ese momento, la contracción de la vejiga y la apertura de la salida urinaria permiten que la orina salga del cuerpo a través de la uretra. La coordinación entre el flujo de orina desde los riñones y la capacidad de almacenamiento de la vejiga es crucial para mantener un sistema urinario funcional y evitar estasis o retrocesos de orina que podrían favorecer infecciones o daños en las vías urinarias.

Anatomía de los uréteres

Ubicación y recorrido

Cada uréter se une a su riñón correspondiente: el uréter izquierdo conecta con el riñón izquierdo y el uréter derecho con el riñón derecho. Cada uréter se conecta a un lateral de la vejiga. Los riñones se encuentran justo por debajo de la caja torácica, más hacia la espalda, mientras que la vejiga está situada más abajo en la cavidad abdominal y hacia la parte anterior del cuerpo. Los uréteres se extienden desde la zona abdominal hasta la región pélvica, recorriendo un trayecto que los coloca entre estructuras de la cavidad abdominal y la pelvis para alcanzar la vesícula urinaria.

Estructura de los uréteres

Los uréteres están formados por tres capas, cada una con funciones específicas:

  • Capa externa (adventicia): una capa de tejido conectivo resistente que proporciona soporte estructural y contiene nervios, vasos linfáticos y el suministro sanguíneo de los uréteres.
  • Capa media (muscularis): compuesta por láminas de músculo liso que se organizan en capas. Estas fibras musculares generan las contracciones peristálticas que impulsan la orina desde los riñones hacia la vejiga a lo largo de todo el trayecto del uréter.
  • Capa interna (mucosa): recubierta por epitelio de transición que protege las superficies de los uréteres y facilita el paso de la orina, además de secretar moco para mantener una lubricación adecuada y reducir la irritación.

Dimensiones típicas

En la población adulta, los uréteres suelen medir entre 25 y 30 centímetros de longitud y tienen un diámetro aproximado de 3 a 4 milímetros. Aunque pueden presentar variaciones entre personas, estas medidas son representativas para entender su función y posibles problemas que puedan dificultar el tránsito de la orina.

Condiciones y trastornos que pueden afectar los uréteres

Entre las condiciones que pueden involucrar a los uréteres se encuentran procesos infecciosos, obstructivos y estructurales, así como anomalías congénitas y neoplasias. A continuación se resumen las entidades más relevantes y sus características principales.

Trastornos y causas comunes

  • Infección del tracto urinario (ITU) que puede ascender: las ITU pueden extenderse a través de los uréteres hasta los riñones, provocando inflamación renal (pielonefritis).
  • Obstrucción ureteral: bloqueo en uno o ambos uréteres que impide el paso de la orina. Las causas pueden incluir una próstata agrandada, tejido cicatricial, coágulos sanguíneos o cálculos ureterales. Este bloqueo puede provocar reflujo y acumulación de orina en las vías urinarias, con edema y dilatación de la vía afectada (hidroureteronefrosis cuando se acompaña de edema de los riñones y uréteres; hidronefrosis cuando es solo de los riñones).
  • Cálculos ureterales: formaciones dentro del riñón que pueden migrar hacia el uréter y quedar atrapadas si son grandes. También se consideran una forma de obstrucción ureteral, con dolor intenso y posible sangrado.
  • Ureterocele: anomalía congénita que provoca un abultamiento en la porción inferior del uréter al conectarse con la vejiga, presente desde el nacimiento y que puede afectar el flujo urinario.
  • Reflujo vesicoureteral (VUR): condición en la que la orina puede retroceder desde la vejiga hacia los uréteres y, a veces, hacia los riñones, aumentando el riesgo de infecciones.
  • Uréter ectópico: uréter que no se conecta de manera normal entre el riñón y la vejiga; es una anomalía congénita en la que la vía urinaria puede drenar fuera del lugar esperado.
  • Riñón dúplice (uréteres duplicados): anomalía congénita en la que un riñón tiene dos uréteres que llegan a la vejiga, en lugar de uno.
  • Megauréter: condición congénita en la que uno de los uréteres es más ancho de lo habitual, lo que puede dificultar el paso de la orina.
  • Cáncer ureteral: neoplasia que afecta a los uréteres, una causa menos frecuente de síntomas urinarios pero relevante por su manejo terapéutico específico.

Señales y síntomas típicos de problemas ureterales

  • Fiebre y malestar general cuando hay infección o inflamación.
  • Náuseas y vómitos asociados a dolor intenso o fiebre.
  • Sensación de necesidad de orinar inmediata o frecuente, acompañada a veces de dolor.
  • Urgencia urinaria constante o frecuente para orinar.
  • Incontinencia urinaria en ciertos cuadros o incontinencia funcional.
  • Disminución de la cantidad de orina o ausencia de orina en casos de obstrucción severa (anuria en situaciones extremas).
  • Orina turbia o con mal olor, que puede indicar infección.
  • Sangre en la orina (hematuria), que puede presentarse en cálculos o trauma.
  • Dolor o disuria al orinar, que puede acompañar infecciones o irritación local.
  • Infecciones urinarias recurrentes que se presentan de forma repetida.
  • Distensión abdominal o edema, en algunos cuadros con acumulación de orina o efectos sistémicos.

Dónde pueden sentirse los dolores

En caso de lesión o alteración de uno o ambos uréteres, el dolor puede manifestarse en diferentes zonas: en la región abdominal, en la pelvis, o en la región lumbar o flanco. En algunas situaciones, el dolor puede acompañar a la micción, y la intensidad varía según la extensión y localización de la afectación.

Cómo identificar un daño en el uréter

Un profesional de la salud puede confirmar la existencia de una afección que afecte a uno o dos uréteres mediante una combinación de evaluación clínica y pruebas específicas. Las pruebas o respuestas generales pueden incluir:

  • Estudio por imágenes: ecografía, tomografía computarizada (TC) y/o resonancia magnética (RM) para visualizar el tracto urinario y detectar obstrucciones, cálculos, anomalías o inflamación.
  • Análisis de orina: examen de la orina para buscar signos de infección, sangre, glucosa u otros indicios de enfermedad urinaria.
  • Análisis de sangre: pruebas para detectar infección y valorar la función renal al observar creatinina y otros parámetros.
  • Renal scan (escaneo renal): una modalidad de medicina nuclear que evalúa cómo fluye la orina por el sistema urinario y la función renal.
  • Espirometría por cistouretrograma de vaciado (VCUG) o una técnica similar de imagen que realiza un trazado con un medio de contraste para examinar la salida urinaria y posibles reflujos.
  • Ureteroscopia: exploración endoscópica de los uréteres y otras partes del sistema urinario mediante un ureteroscopio, que permite visualizar directamente el interior y, a veces, tratar de forma mínimamente invasiva determinadas condiciones.

¿Se puede reparar un uréter dañado?

La posibilidad de reparación o corrección depende de la condición específica que afecte al uréter. Las estrategias de manejo pueden clasificarse en farmacológicas, endoscópicas y, cuando sea necesario, quirúrgicas.

Tratamientos farmacológicos y no quirúrgicos

  • Antibióticos para tratar o prevenir infecciones urinarias asociadas a daño ureteral o a vías urinarias bajas.
  • Alfa-bloqueadores para relajar los músculos de ciertas estructuras que pueden contribuir a la obstrucción o al estrechamiento asociado con algunas condiciones prostáticas o de la vía urinaria en hombres, facilitando el flujo de orina cuando corresponde.
  • Finasteride para disminuir el tamaño prostático y, en cierto contexto, mejorar el flujo urinario que podría afectar la salida de orina y la función de los uréteres.
  • En general, estos fármacos pueden formar parte de un plan de manejo para condiciones asociadas o comórbidas que influyen en la vía urinaria, complementando otras intervenciones.
  • Tratamientos específicos para la función renal o la inflamación pueden requerir ajustes según la etiología particular de la afectación ureteral.

Dispositivos y procedimientos endoscópicos

  • Stents ureterales: pequeños tubos que se colocan temporalmente para mantener abiertos los uréteres y permitir el paso de la orina cuando hay obstrucción, inflamación o recuperación posquirúrgica.
  • Ureteroscopia y litotricia de cálculos: uso de un ureteroscopio para ver el interior de los uréteres y, si corresponde, fragmentar cálculos con energía o técnicas mecánicas para permitir su expulsión.

Intervenciones quirúrgicas y reparadoras

  • Ureteroureterostomía: creación de una nueva conexión entre uréteres cuando es necesario desviar o unir segmentos afectadas para restablecer el flujo urinario.
  • Ureteral reimplantation o reimplante ureteral: fijar o reubicar la salida del uréter en la pared de la vejiga para asegurar una conexión adecuada y prevenir reflujo o fuga.
  • Derivación urinaria: establecimiento de una vía alternativa de salida de la orina cuando la vía ureteral no es reparable de forma directa, para permitir la continencia y la evacuación adecuada de la orina.
  • Pieloplastia (o intervención para eliminar obstrucción o estrechez): reparación quirúrgica para corregir obstrucciones o estrecheces en la vía de salida de la orina, mejorando el flujo hacia la vejiga y previniendo daños renales.

Cuidado y prevención

Estas prácticas pueden ayudar a prevenir ciertas condiciones que afectan a los uréteres o a detectar problemas en etapas tempranas:

  • Beber abundante agua para mantener una buena dilución de la orina y favorecer un flujo urinario regular.
  • Alcohol y cafeína en moderación, ya que pueden irritar la vía urinaria o contribuir a un patrón de consumo que afecte la micción en algunas personas.
  • Actividad física regular para mantener un peso adecuado y favorecer la salud general del sistema urinario.
  • Mantener un peso saludable ayuda a reducir el riesgo de obesidad y de condiciones asociadas que pueden impactar la función urinaria.
  • Reducción de la ingesta de sal para mantener una presión adecuada en el sistema urinario y la función renal.
  • Limitación de proteínas animales dentro de una dieta equilibrada, que puede influir en la función renal y en la hemodinámica urinaria en ciertos pacientes.
  • No retener la orina: permitir la micción cuando siente la necesidad para evitar cambios de presión y estasis urinaria.
  • Prevención de ITU o tratamiento oportuno ante síntomas urinarios para evitar complicaciones y la progresión hacia infección o daño renal.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cuál es la diferencia entre un uréter y una uretra?

Los uréteres son conductos que conectan los riñones con la vejiga, permitiendo que la orina producida en los riñones llegue a la vejiga para su almacenamiento y eliminación. Por otro lado, la uretura es el conducto que va desde la vejiga hasta la salida del cuerpo, permitiendo que la orina salga al exterior durante la micción. los uréteres trasladan la orina desde los riñones a la vejiga, mientras la uretra transporta la orina desde la vejiga fuera del cuerpo.

Conocer estas diferencias ayuda a entender por qué ciertos síntomas, pruebas y tratamientos se dirigen específicamente a los uréteres o a la uretra, y por qué algunas condiciones pueden involucrar una parte del sistema urinario de forma más que de la otra.

Vídeo sobre ¿Qué son los uréteres?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.