¿Qué son los testículos no descendidos?
Los testículos no descendidos, también conocidos como criptorchidismo, es una condición en la que uno o ambos testículos no descienden desde el abdomen hacia el escroto durante el desarrollo fetal o en los primeros meses de vida. Este artículo describe qué es, las posibles causas y complicaciones, cómo se diagnostica, las opciones de tratamiento y el pronóstico, además de pautas para el cuidado y el seguimiento a lo largo de la infancia.
Definición y alcance de la condición
Testículos no descendidos se refiere a la ausencia de descenso de uno o ambos testículos al escroto al momento del nacimiento o poco después. También se conoce como criptorchidismo. En la mayoría de los casos, el problema puede resolverse solo o con tratamiento oportuno, pero puede tener implicaciones para la función hormonal y la fertilidad a largo plazo si no se maneja adecuadamente.
Manifestaciones, causas y factores de riesgo
Síntomas
La manifestación principal es la ausencia de uno o ambos testículos en el escroto. En la mayoría de los casos no hay dolor ni otros síntomas obvios; el bebé puede parecer normal en desarrollo general. En algunas situaciones, la ubicación del testículo puede ser solo poco visible o palpable en la ingle o en el abdomen, lo que puede dificultar su detección inicial.
Causas y posibles factores de riesgo
La razón exacta por la que algunos bebés nacen con testículos no descendidos no siempre está clara. En algunos casos, se ha considerado una posible deficiencia de testosterona durante el desarrollo fetal que podría interferir en el descenso de los testículos. No existe evidencia de que lo que ocurre durante el embarazo se deba a acciones o hábitos de la madre que causen la condición.
Quiénes se ven más afectados
La condición puede afectar a cualquier bebé de sexo masculino. Sin embargo, es más frecuente en bebés prematuros, ya que no han tenido el tiempo de desarrollo completo antes del nacimiento. En algunos recién nacidos, el descenso puede ocurrir por sí solo en las semanas o primeros meses de vida.
Complicaciones asociadas
- Cáncer testicular: el cáncer de testículo es la neoplasia que puede presentarse con mayor frecuencia entre los varones con esta condición y, a lo largo de la vida, puede elevarse ligeramente el riesgo de carcinoma testicular.
- Torsión testicular: la torsión del cordón espermático es una emergencia dolorosa que corta el suministro de sangre a un testículo, pudiendo dañarlo gravemente si no se trata de inmediato.
- Hernia inguinal: la descamación de tejido o la debilidad de la pared abdominal pueden permitir que una parte de un órgano se desplace hacia la ingle.
- Hipogonadismo: la disminución de la producción de testosterona puede ocurrir si el testículo no desciende y permanece fuera del escroto.
Diagnóstico y pruebas
Detección y evaluación inicial
El diagnóstico suele hacerse mediante un examen físico realizado por el equipo de atención primaria al nacimiento o poco después. Si no se puede palpar el testículo afectado (impalpable), se puede derivar a un urología pediátrica para una evaluación más detallada. La exploración cuidadosa puede ayudar a determinar si el testículo está en la cavidad abdominal, en la ingle o ya no es palpable.
Pruebas complementarias
En algunos casos se pueden solicitar pruebas de imagen, como una ecografía pélvica, para intentar localizar el testículo. Sin embargo, en muchos casos la ecografía no es necesaria para tomar decisiones de tratamiento. La decisión de realizar pruebas de imagen puede depender de la ubicación estimada y de la experiencia del equipo médico.
Manejo y tratamiento
Tratamiento de elección
El tratamiento estándar para corregir un testículo no descendido es la orquiopexia. Durante este procedimiento, un cirujano realiza una incisión en la región inguinal para localizar el testículo no descendido, y luego crea un bolsillo en el escroto para fijarlo en su lugar. Si durante la intervención se detecta que el testículo no funciona, puede ser retirado en lugar de fijarlo.
Edad recomendada para la intervención
Si el testículo no ha descendido al cumplir los 6 meses, se debe consultar con un profesional de salud sobre el tratamiento. Si se indica una orquiopexia, la recomendación habitual es realizarla entre los 12 y 24 meses de edad.
Consecuencias de no tratar
La ausencia de descenso puede afectar la función testicular, incluida la producción adecuada de espermatozoides y la fertilidad en la vida adulta. Por ello, tratar la condición mejora las perspectivas de desarrollo sexual y reproductivo, aunque no elimina por completo todos los riesgos a largo plazo.
Recuperación, seguimiento y cuidados
La recuperación tras una orquiopexia es variable y depende de cada niño. Por lo general, se requieren controles de seguimiento para confirmar la posición y la función del testículo, y para vigilar complicaciones. A medida que el niño crece, es importante realizar revisiones y exámenes regulares de los testículos con el profesional de salud, especialmente al alcanzar la pubertad, para detectar posibles cambios.
Pronóstico y perspectivas a largo plazo
La cirugía para corregir un testículo no descendido tiene una alta probabilidad de éxito, con tasas de éxito cercanas al 98%. En la mayoría de los casos, el testículo queda ubicado correctamente en el escroto y puede desarrollar una función normal de producción de espermatozoides en la vida adulta. No obstante, existe un riesgo ligeramente mayor de cáncer testicular en comparación con la población general, por lo que se recomienda vigilancia regular y exámenes de autoevaluación testicular durante la adolescencia y revisiones periódicas con el equipo de salud.
Prevención
No existe una forma conocida de prevenir la aparición de testículos no descendidos. Dado que las causas no están completamente aclaradas y pueden estar relacionadas con el desarrollo temprano, la vigilancia y la detección temprana siguen siendo las estrategias clave para minimizar complicaciones.
Vida diaria y apoyo a la familia
Apoyo emocional y manejo del entorno
Puede haber una experiencia emocional significativa para los padres cuando se planifica una cirugía para corregir la condición. Informarse sobre el procedimiento y hacer preguntas al equipo de salud puede ayudar a mantener la calma y a apoyar al niño de manera adecuada. Expresar de forma serena y positiva ayuda a que el bebé perciba un ambiente tranquilo, lo que puede favorecer su bienestar antes del procedimiento.
Cuándo acudir a consulta
- Si el testículo no ha descendido después de los 6 meses de vida, se debe consultar para evaluar opciones de manejo.
- Tras la corrección quirúrgica, ponerse en contacto con el profesional si aparecen signos de sangrado abundante, signos de infección (cambios de color en la piel, fiebre, escalofríos o fatiga), dolor intenso en la ingle o fiebre persistente.
Preguntas útiles para el equipo de salud
- ¿Mi hijo necesita tratamiento para el descenso de los testículos?
- ¿A qué edad debe realizarse la intervención si es necesaria?
- ¿Cuáles son los riesgos quirúrgicos y posibles efectos hormonales?
- ¿Cuánto tiempo tomará la recuperación y qué cuidados debo seguir?
- ¿Qué seguimiento a largo plazo recomienda y qué signos deben motivar una consulta?
Preguntas frecuentes y aclaraciones prácticas
- ¿A qué edad debe resolverse la criptorchidismo? Si los testículos no descienden al cumplir los 6 meses, conviene consultar para evaluar tratamiento.
- ¿Puede un hombre tener hijos con un solo testículo descendido? Sí. En muchos casos, la fertilidad es similar a la de hombres sin la condición cuando queda un testículo funcional. Si ambos testículos no descendieran, la fertilidad podría verse afectada.
- ¿Se puede empujar un testículo no descendido hacia abajo? No; no es una maniobra segura ni efectiva para corregir el descenso.
- ¿Cuál es la diferencia entre testículos retráctiles y no descendidos?
- Los testículos retráctiles se mueven entre la ingle y el escroto debido a un reflejo muscular; suelen resolverse sin tratamiento a medida que el niño entra en la pubertad.
- Los testículos no descendidos permanecen fuera del escroto y requieren evaluación médica para determinar la necesidad de tratamiento.
Vídeo sobre ¿Qué son los testículos no descendidos?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.