¿Qué significa la tasa de mortalidad infantil?
La mortalidad infantil se refiere al fallecimiento de un lactante dentro de los primeros 12 meses de vida. Este indicador, junto con la mortalidad neonatal (fallecimientos en los primeros 28 días), se utiliza para entender las causas y las estrategias de prevención, así como para identificar desigualdades sociales y regionales en salud. señala el progreso de los sistemas de atención médica y la calidad de los recursos disponibles para madres y recién nacidos.
Definiciones y conceptos básicos
¿Qué se entiende por mortalidad infantil?
La mortalidad infantil describe la muerte de un bebé durante el primer año de vida. Este término es fundamental para estudiar por qué ocurren estas muertes y qué medidas pueden reducirlas. Se distingue de la mortalidad neonatal, que se refiere específicamente a las muertes ocurridas dentro de los 28 días tras el nacimiento.
Relación entre mortalidad infantil y neonatal
La mortalidad neonatal es una parte de la mortalidad infantil, ya que concentra las defunciones ocurridas en las primeras semanas de vida. Aunque son conceptos vinculados, su análisis separado permite señalar problemas que se presentan inmediatamente después del parto frente a aquellos que se manifiestan durante el primer año de vida.
Impacto social y determinantes de la salud
Las tasas de mortalidad infantil no hablan solo de enfermedades; reflejan la salud de comunidades enteras y el grado de acceso a recursos esenciales. Los determinantes sociales de la salud incluyen condiciones no sanitarias que influyen en resultados de embarazo y en la supervivencia de los bebés. Cuando las madres no pueden acceder a una atención prenatal adecuada, a servicios de salud maternoinfantil u otros recursos básicos, aumenta la probabilidad de complicaciones y de pérdidas. Investigadores y profesionales trabajan para reducir estas desigualdades y brindar a todas las familias una oportunidad más equitativa de tener embarazos y bebés saludables.
Principales causas de la mortalidad infantil
Factores que impactan a nivel de toda la población
- Anomalías congénitas (defectos estructurales o funcionales presentes al nacer).
- Nacimiento pretérmino y bajo peso al nacer, que aumentan el riesgo de complicaciones graves.
- Síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS), una causa inesperada de fallecimiento en bebés sanos.
- Lesiones accidentales, como accidentes de tráfico o afixias.
- Complicaciones del embarazo que pueden afectar el desarrollo y la viabilidad del feto.
Causes específicas en recién nacidos
- Sepsis bacteriana (infección grave en el periodo neonatal).
- Síndrome de dificultad respiratoria (dificultad para respirar en el recién nacido).
- Enfermedad congénita del corazón que compromete la circulación y la oxigenación.
- Hemorragias y otros problemas hemorrágicos que pueden ocurrir alrededor del parto o poco después.
Contexto histórico de la mortalidad infantil
Las causas de la mortalidad infantil han cambiado a lo largo del tiempo. A finales del siglo XIX, en Estados Unidos, la mayoría de las muertes infantiles se atribuían a enfermedades infecciosas como diarreas, difteria, sarampión, neumonía, influenza, escarlatina, tuberculosis, fiebre tifoidea y tos convulsa. Hacia 1920, la incidencia de estas enfermedades había disminuido significativamente gracias a esfuerzos de salud pública. Medidas como la saneamiento del agua y la pasteurización de la leche de vaca jugaron un papel crucial para proteger a los lactantes de infecciones peligrosas. La vacunación también ha reducido la prevalencia y la severidad de muchas enfermedades infecciosas.
A medida que avanzó el siglo XX y las prácticas de salud pública y medicina se perfeccionaron, las enfermedades infecciosas dejaron de ser la principal amenaza para los bebés. En 1900, aproximadamente 61,6% de todas las muertes infantiles se debían a enfermedades infecciosas; para 1998, esa proporción cayó a 2%.
Qué significa la IMR (tasa de mortalidad infantil)
IMR significa tasa de mortalidad infantil. Los investigadores la definen como el número de muertes infantiles por cada 1.000 nacidos vivos. Es importante señalar que los nacimientos ocurridos en el curso de un embarazo que termina en parto pretérmino, aborto o mortinato no se cuentan en la IMR. La IMR se calcula para grupos definidos de personas, por ejemplo, a nivel de estado, nación o poblaciones determinadas por factores como raza, etnia, nivel de ingresos o edad de la madre. Estas métricas permiten identificar quién podría necesitar más recursos para un embarazo y un parto saludables, y también proporcionan una visión de la salud de poblaciones más amplias, ya que la mortalidad infantil suele reflejar condiciones generales de acceso a servicios de salud y recursos comunitarios.
Aplicaciones de la IMR
La IMR se utiliza para orientar estrategias de apoyo a embarazos sanos y a la salud de los recién nacidos. También sirve para informar políticas públicas y para evaluar el impacto de intervenciones en grupos poblacionales amplios, con el objetivo de reducir las desigualdades y mejorar la salud maternoinfantil en una sociedad.
Ejemplos de tendencia de la mortalidad infantil en Estados Unidos
Situación reciente y comparaciones internacionales
En 2022, la IMR en Estados Unidos fue de 5,6 muertes infantiles por cada 1.000 nacidos vivos. Entre 2002 y 2021, la IMR cayó, pero entre 2021 y 2022 se observó un incremento. Las investigaciones actuales señalan que la IMR de Estados Unidos es más alta que la de la mayoría de los países europeos.
Desigualdades raciales y étnicas
La distribución de la mortalidad infantil muestra diferencias notables entre grupos. Por ejemplo, entre personas no hispanas de raza negra, la IMR fue de 10,9 por 1.000 nacidos vivos en 2022, prácticamente el doble de la media nacional. Entre pueblos indígenas o nativos de Alaska no hispanos, la IMR fue de 9,1. Estas disparidades no son nuevas: en 1940, la IMR de bebés negros era de 72,9 frente a 43,2 para recién nacidos blancos. Los expertos analizan las causas profundas de estas diferencias y, mientras tanto, se prioriza aumentar el acceso a la atención prenatal para apuntalar la supervivencia de todas las familias.
Variaciones entre estados
La mortalidad infantil varía ampliamente entre estados. Datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran diferencias regionales. En 2022, algunos de los estados con IMR más altas fueron Mississippi, Dakota del Sur, Arkansas, Delaware, Luisiana y West Virginia. En contraste, entre los estados con IMR menor se encuentran Massachusetts, New Hampshire, New Jersey, Rhode Island, California y Connecticut.
Desigualdades entre países
Las tasas varían de forma marcada entre naciones. El Grupo del Banco Mundial mantiene actualizados indicadores de IMR para cada país. En 2022, destacan entre las cifras más altas países como Sierra Leona, República Centroafricana, Nigeria, Somalia, Chad y Sudán del Sur. Por otro lado, las IMR más bajas se observan en Estonia, Japón, Noruega, Singapur, Eslovenia e Italia. En Sierra Leona, la IMR fue de 76 por 1.000 nacidos vivos, mientras que en Japón fue de 2. Estas diferencias ilustran que las probabilidades de que un bebé llegue a su primer año de vida dependen en gran medida del lugar y de los recursos disponibles allí.
Prevención y medidas prácticas
No es siempre posible evitar por completo la mortalidad infantil. Algunas causas escapan al control individual, incluso con la mejor tecnología médica. Sin embargo, la atención adecuada durante el embarazo puede marcar una diferencia significativa en los resultados. La inequidad en el acceso a la atención y a recursos relacionados es un problema que requiere esfuerzos sostenidos de investigadores, responsables de políticas y comunidades para solucionarlo. Idealmente, las sociedades deben eliminar barreras y garantizar que todas las personas tengan acceso a los recursos necesarios para promover la salud materna y la de sus hijos.
- Consultar a un profesional de la salud de forma regular antes de intentar concebir, para gestionar condiciones subyacentes que podrían afectar el embarazo.
- Asistir a las citas de atención prenatal siguiendo el calendario recomendado por el equipo de salud.
- Seguir las indicaciones médicas sobre qué hacer o evitar durante el embarazo para reducir riesgos.
- Crear un entorno de sueño seguro para el bebé, con prácticas que reducen el riesgo de SIDS.
- Adoptar prácticas de seguridad en el transporte, como el uso correcto de asientos para automóviles.
Cuidados posnatales y vigilancia neonatal
Los profesionales de la salud realizan evaluaciones del bebé justo después del nacimiento. La atención neonatal de rutina en el hospital facilita la detección temprana de problemas y la administración rápida de tratamientos cuando es necesario. Estos controles permiten abordar de inmediato cualquier condición que pueda comprometer la vida o el desarrollo del recién nacido, mejorando así las perspectivas a corto y largo plazo.
Vídeo sobre ¿Qué significa la tasa de mortalidad infantil?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.