¿Qué se considera bajo peso?
Estar por debajo del peso se refiere a que el peso corporal está por debajo del rango considerado saludable para cada persona. En adultos, el índice de masa corporal (IMC) sirve como referencia: un IMC inferior a 18.5 se considera subpeso para la mayoría de los adultos mayores de 15 años. En niños, el subpeso se define como un IMC por debajo del percentil 5. Este estado puede estar asociado a una ingesta insuficiente de nutrientes o a condiciones de salud que afecten la absorción o el gasto energético, y requiere evaluación médica para identificar causas y guiar el manejo adecuado.
Qué implica estar por debajo del peso
El subpeso no es solo una cifra; puede reflejar una desnutrición o una situación de salud que requiere atención. Aunque algunas personas pueden permanecer sanas con un IMC bajo, la mayor parte de las personas con bajo peso presenta algún grado de desnutrición. Identificar la causa subyacente y corregir deficiencias nutricionales es fundamental para evitar complicaciones y recuperar la vitalidad.
Señales y causas
Síntomas del subpeso
- Debilidad y fatiga: sensación de cansancio persistente y menor rendimiento físico.
- Mareos o aturdimiento: episodios breves que pueden acompañar a una presión arterial baja o a desequilibrios nutricionales.
- Pulso y presión arterial bajos: signos de inadecuación en la circulación o en la capacidad del organismo para mantener la hemodinámica normal.
- Afecciones del cabello: adelgazamiento o pérdida de cabello que puede indicar deficiencias nutricionales.
- Frecuentes enfermedades y recuperación lenta: mayor susceptibilidad a infecciones y tiempos de curación prolongados.
- Alteraciones del estado de ánimo: irritabilidad, apatía o depresión pueden estar vinculadas a la ingesta insuficiente de calorías y nutrientes.
- Ciclos menstruales irregulares o ausencia de la menstruación en personas asignadas al sexo femenino al nacer; puede haber impacto en la fertilidad.
- Problemas para concebir o dificultades reproductivas que pueden asociarse a un peso insuficiente.
- En niños, puede haber un crecimiento más lento o un desarrollo retardado en comparación con sus pares, aunque si el peso ha sido bajo desde siempre, esto podría parecer normal para la familia.
Causas posibles del subpeso
La delgadez o el subpeso pueden surgir por una combinación de factores. Algunas personas tienden a ser más delgadas por su genética, sus hábitos alimentarios o su estilo de vida. Algunas condiciones de salud a largo plazo pueden influir, aunque no siempre causan subpeso por sí solas; pueden facilitar caer por debajo del rango saludable. condiciones de salud agudas o crónicas pueden provocar pérdidas de peso más rápidas o más marcadas.
Diversos factores pueden contribuir a un bajo peso, entre ellos:
- Limitación en el acceso a la comida: cuando la disponibilidad de alimentos es reducida o hay aversiones a lo que se ofrece, puede resultar difícil consumir la cantidad de calorías necesarias. Dificultades para moverse, o negligencia hacia personas vulnerables como niños o adultos mayores, también pueden influir.
- Condiciones de salud mental: trastornos de la conducta alimentaria y trastornos de ánimo como la depresión pueden hacer que una persona restrinja la ingesta de alimentos. El consumo de sustancias, estrés severo o demencia pueden afectar la memoria de comer.
- Barreras físicas para comer: diversas enfermedades y algunos medicamentos pueden provocar náuseas o pérdida de apetito, dificultando la ingesta adecuada. También pueden existir problemas para masticar o deglutir.
- Trastornos de malabsorción: condiciones como la insuficiencia pancreática exocrina (EPI) o la enfermedad inflamatoria intestinal (IBD) pueden dificultar la absorción de calorías y nutrientes; la diarrea crónica puede agotar calorías.
- Necesidad de calorías extra: el ejercicio excesivo o un metabolismo hiperactivo pueden aumentar las necesidades energéticas. Situaciones como el embarazo, la lactancia o el crecimiento infantil también requieren una mayor ingesta de calorías.
Factores de riesgo
- Edad: las personas mayores pueden estar más expuestas a condiciones que afecten el aporte o la absorción de calorías; los niños tienen una mayor necesidad de calorías y, por ello, un mayor riesgo de malnutrición.
- Estatus económico: un acceso limitado a alimentos puede dificultar consumir lo necesario para las necesidades del cuerpo; también puede aumentar el riesgo de infecciones que afecten el balance calórico.
- Antecedentes biológicos familiares: en algunos casos, el subpeso puede presentarse de forma familiar, ya sea por genética o por hábitos y actitudes vinculados a la alimentación.
Complicaciones asociadas al subpeso
- Anemia, que puede derivar en fatiga, debilidad y menor capacidad de oxigenación de tejidos.
- Pérdida de masa ósea (osteoporosis) y masa muscular, aumentando el riesgo de fracturas y debilitando la estructura corporal.
- Sistema inmunitario debilitado, con mayor vulnerabilidad a infecciones y a procesos de recuperación lentos.
- Retrasos en el crecimiento en niños y adolescentes, con posibles efectos a largo plazo en la estatura y el desarrollo.
- Infertilidad y complicaciones durante el embarazo, que pueden afectar tanto a la salud de la madre como del feto.
- Nacimiento de infantes con bajo peso, un hallazgo asociado a mayores riesgos perinatales y de salud posteriores.
Diagnóstico y pruebas
Cómo evalúan los médicos el subpeso
Si un profesional de la salud sospecha que puede existir subpeso, comenzarán midiendo la altura y el peso para calcular el IMC y determinar si se encuentra por debajo del rango saludable. También pueden emplear otros métodos para corroborar la evaluación, como medir la circunferencia de la parte media del brazo, que puede aportar información sobre la masa muscular y la nutrición.
Si el peso está por debajo de lo que se considera normal y saludable, el equipo médico buscará:
- Deficiencias de nutrientes, como vitaminas y minerales que podrían estar comprometidos.
- Complicaciones asociadas, como osteoporosis o anemia, que requieren manejo específico.
- Una condición subyacente que pudiera necesitar tratamiento dirigido.
Para aclarar estas cuestiones, pueden solicitarse diversas pruebas médicas, entre ellas análisis de sangre y pruebas de imagen, según lo indique la historia clínica y los síntomas de cada persona.
Tratamiento y manejo del subpeso
¿Cómo se trata el subpeso?
La necesidad de tratamiento depende de si existen deficiencias nutricionales o complicaciones asociadas. Algunas personas con un perfil genético que favorece la delgadez podrían mantener un estado de salud adecuado sin intervención intensiva. Sin embargo, la mayor parte de las personas con bajo peso presentan algún grado de desnutrición y pueden requerir medidas médicas y nutricionales para evitar deterioro y corregir desequilibrios. También puede ser necesario tratar condiciones médicas subyacentes relacionadas con el peso.
Las opciones de manejo suelen incluir:
- Consulta con un dietista registrado o profesional de la nutrición para ajustar la dieta de forma adecuada.
- Plan de alimentación personalizado y recomendaciones sobre suplementos cuando sean necesarios, con enfoque en calorías y nutrientes clave para la recuperación.
- Realimentación supervisada, que puede incluir administración de líquidos por vía intravenosa (VI), nutrición parenteral o alimentación por sonda, según la necesidad clínica y la tolerancia del paciente.
- Tratamientos para condiciones relacionadas que puedan estar contribuyendo al bajo peso, evaluados y manejados según corresponda.
Durante la fase de recuperación, es fundamental incorporar alimentos ricos en nutrientes y no solo calorías vacías. Se recomienda añadir a la dieta alimentos que aporten densidad nutricional para favorecer un aumento de peso saludable, evitando excesos de calorías sin valor nutricional. Entre las recomendaciones habituales se destacan:
- Aguacates y aceites vegetales que aportan grasas saludables y calorías concentradas.
- Hummus y otras preparaciones de legumbres que suministran proteínas y fibra.
- Frutos secos y mantequillas de frutos secos para incrementar la densidad calórica de las comidas.
- Productos lácteos y alternativas enriquecidas que aporten proteína, calcio y grasa.
- Batidos de proteínas o suplementos nutricionales que complementen la ingesta diaria según indicación profesional.
El manejo debe ser supervisado por profesionales de la salud para asegurar que el aumento de peso sea gradual y seguro, evitando complicaciones como desequilibrios electrolíticos o trastornos metabólicos.
Pronóstico y vigilancia
Perspectivas para personas con subpeso
El subpeso puede conllevar riesgos para la salud a corto y largo plazo y, en ocasiones, puede ser la manifestación de una condición médica que requiere tratamiento específico. Si se detecta peso bajo y se realizan pruebas para identificar deficiencias de nutrientes, el tratamiento adecuado de dichas deficiencias puede ayudar a restablecer la fuerza corporal y prevenir complicaciones. Si no se aborda, el subpeso puede asociarse con una menor esperanza de vida y un mayor riesgo de complicaciones de salud. Por ello, la valoración médica y un plan de manejo personalizado son fundamentales para mejorar el estado nutricional y la calidad de vida.
En todos los casos, la decisión de iniciar o ajustar tratamiento debe basarse en la evaluación clínica individual, los resultados de pruebas y las necesidades particulares de cada persona, con un enfoque centrado en la seguridad, la nutrición adecuada y la salud general a largo plazo.
Vídeo sobre ¿Qué se considera bajo peso?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.