¿Qué hago con las quemaduras?
Las quemaduras son lesiones de la piel y, en ocasiones, de tejidos más profundos, provocadas por la acción de calor, frío extremo, radiación, sustancias químicas, electricidad o fricción. Su gravedad depende de la profundidad del daño y de la superficie afectada. Este texto describe qué son las quemaduras, sus tipos, síntomas, causas, complicaciones, diagnóstico y tratamiento, así como prevención y cuidados a largo plazo para un manejo seguro y efectivo.
Definición y clasificación
Qué son las quemaduras
Una quemadura es una lesión resultante de la exposición a agentes que dañan las células y los tejidos. La severidad se relaciona con la profundidad del daño en la piel y, en casos más graves, puede extenderse a músculos, nervios y otros tejidos. Las quemaduras son extraordinariamente comunes y, en muchos casos, resultan de accidentes que podrían prevenirse con medidas básicas de seguridad y primeros auxilios apropiados.
Tipos de quemaduras
- Quemaduras térmicas (calor o frío extremo): dañan las células por temperaturas extremas a las que se expone la piel, ya sea por contacto con objetos muy calientes o muy fríos.
- Quemaduras eléctricas: ocurren cuando una corriente eléctrica sobrecarga las células y genera calor que provoca daño tisular.
- Quemaduras por fricción: se producen cuando una superficie se desliza con fuerza contra la piel, generando calor y, a menudo, otros daños por la fuerza de roce.
- Quemaduras por radiación: consecuencia de la exposición a formas de radiación que dañan las células, provocando su destrucción.
- Quemaduras químicas: ocurren por contacto con sustancias químicas, a menudo ácidas o alcalinas, que reaccionan con la piel y dañan las células.
Grados o severidad de las quemaduras
La clasificación tradicional ha evolucionado; actualmente se evalúa principalmente la profundidad del daño:
- Quemaduras superficiales (parecidas a las de primer grado): afectan solo la epidermis, la capa más externa de la piel. Suelen ser leves y pueden tratarse de forma ambulatoria sin necesidad de intervención médica compleja.
- Quemaduras de espesor parcial (parecidas a las de segundo grado): penetran más allá de la epidermis e afectan las capas superficiales de la dermis. Pueden presentar ampollas, cambios de color o textura y pueden ser dolorosas.
- Quemaduras de espesor total (parecidas a las de tercer grado): atraviesan todas las capas de la piel y, a veces, alcanzan tejidos más profundos como grasa subcutánea. Suelen estar asociadas a daño de terminaciones nerviosas y, por ello, pueden presentar poco dolor en la zona afectada, aunque la superficie circundante puede ser muy dolorosa.
- Cuarto grado (técnicamente menos común y utilizado en algunos sistemas de clasificación): cuando el daño se extiende a músculos, tendones o huesos. Es una complicación grave y requiere atención urgente.
Síntomas y causas
Síntomas de las quemaduras
- Dolor: las quemaduras superficiales pueden ser muy dolorosas, especialmente en áreas sensibles como manos o cara. En las quemaduras de espesor total, la zona central puede no doler debido a la destrucción de terminaciones nerviosas, aunque el tejido circundante suele ser doloroso.
- Cambios en la apariencia o textura de la piel: las quemaduras superficiales pueden provocar descamación; las de espesor parcial conllevan ampollas; las más profundas pueden hacer que la piel adquiera una textura áspera, rígida o “cuero”.
- Cambios de color: en las quemaduras superficiales la piel puede volverse roja; las de espesor parcial pueden presentar ampollas y coloración variable; las de espesor total pueden oscurecer o ennegrecer la piel, o volverse grisácea, con la piel que no se recupera de forma normal.
C sonidos y causas
- Contacto con fuentes de calor o frío extremos: estufas, frituras, líquidos calientes o hielo seco, entre otros.
- Contacto con aire caliente o frío: llamas abiertas, seco o viento frío severo que puede provocar congelación en piel expuesta.
- Contacto con líquidos muy calientes o muy fríos: agua hirviendo, derrames químicos fuertes, etc.
- Corriente eléctrica: a través de objetos con energía eléctrica que pasan por el cuerpo, como líneas caídas, cables dañados o baterías; la electricidad puede generar calor interno y daño profundo.
- Caídas sobre superficies ásperas y fricción prolongada, como raspones sobre pavimentos o telas ásperas al rozar la piel.
- Exposición prolongada al sol sin protección adecuada.
- Tratamientos médicos como radioterapia, entre otros efectos de procedimientos médicos.
- Sustancias químicas: contacto con productos de limpieza, solventes o sustancias utilizadas en la construcción y la industria.
Complicaciones
Complicaciones comunes
- Infecciones: la piel dañada pierde la barrera protectora frente a gérmenes, aumentando el riesgo de infección.
- Cicatrización: las quemaduras profundas pueden cicatrizar con tejido cicatricial en lugar de regenerar piel normal.
- Inflamación y edema: hinchazón alrededor de la zona quemada y, a veces, en áreas distantes de la quemadura.
Complicaciones más graves o raras
- Deshidratación y shock por pérdidas de fluidos y sangre en quemaduras extensas.
- Síndrome compartimental debido a la hinchazón que restringe la circulación sanguínea.
- Dificultad para respirar por lesión en vías respiratorias o complicaciones asociadas.
- Hipotermia por afectación de la capacidad de regulación de la temperatura de la piel dañada.
- Daño u fallo de órganos a medida que los riñones o el hígado intentan filtrar tejido dañado.
- Problemas de digestión y metabolismo que pueden derivar de la respuesta inflamatoria o de complicaciones asociadas.
- Sepsis, una respuesta inmunitaria sistémica ante infección que puede poner en peligro la vida.
- Trombosis o coágulos sanguíneos profundos, especialmente en pacientes con lesiones extensas.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostican
El diagnóstico de una quemadura se realiza principalmente mediante la exploración física del equipo de atención sanitaria y mediante la historia de lo ocurrido. Si no puede provenir información de la persona afectada, pueden aportar datos los primeros respondedores u otras personas presentes en el momento del accidente.
Qué pruebas complementarias se pueden realizar
Las pruebas de laboratorio o de imagen no se utilizan para confirmar el diagnóstico de una quemadura en sí, pero pueden ser útiles para detectar complicaciones o monitorizar el estado de órganos. Entre estas pruebas pueden incluirse:
- Análisis de sangre y orina: para identificar signos de daño orgánico o infección.
- Tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM): pueden ayudar a detectar daño tisular profundo en casos seleccionados, aunque no siempre son necesarias.
Tratamiento y manejo
Qué implica el tratamiento
El manejo de una quemadura depende de la profundidad y de la extensión de la lesión. Las quemaduras superficiales suelen tratarse de forma ambulatoria, pero las quemaduras de espesor parcial o total requieren atención médica profesional.
Cuidados básicos inmediatos
- Detener la fuente de la quemadura de inmediato (por ejemplo, retirar prendas empapadas de líquido caliente para limitar la extensión de la lesión).
- Enfriar la zona con agua templada durante varios minutos, salvo en quemaduras químicas donde se debe seguir la pauta específica para el lavado.
- Mantener la zona limpia y protegida cuando sea posible.
- Buscar atención médica para quemaduras de espesor parcial que sean grandes (> la extensión de la mano) o para cualquier quemadura de espesor total.
No hacer
- No aplicar remedios caseros peligrosos como lejía, mantequilla u otros ungüentos no indicados para quemaduras.
- No usar ungüentos o cremas en quemaduras que podrían ser de espesor parcial o total sin asesoría profesional.
- No aplicar hielo directamente sobre las quemaduras, ya que puede empeorar el daño.
- No romper ampollas, ya que aumentar el riesgo de infección.
Control del dolor y cuidados de la herida
- El control del dolor puede lograrse con analgésicos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno, o según indicación médica. Consulte a un profesional de la salud para recomendaciones individualizadas.
- La limpieza suave, el desbridamiento cuando sea necesario y la cobertura cuidadosa de la herida ayudan a prevenir infecciones y promueven la curación.
- Las heridas moderadas o graves pueden requerir vendajes especializados, seguimiento de la evolución y, en algunos casos, cirugía.
- En quemaduras que requieren más intervención, se pueden considerar intervenciones como cirugía, injertos de piel y manejo avanzado de la herida.
- La atención de la herida puede incluir tratamientos complementarios como cuidado de heridas, manejo de apósitos y, cuando sea apropiado, terapias avanzadas.
- La rehabilitación funcional, con fisioterapia y/o terapia ocupacional, puede facilitar la recuperación de la movilidad y la fuerza después de quemaduras graves.
- La salud mental es parte importante del proceso de recuperación ante lesiones traumáticas; puede requerir apoyo psicológico para manejar ansiedad, depresión o síntomas de estrés postraumático.
Pronóstico y resultados esperados
Qué esperar según la severidad
- Quemaduras superficiales: suelen sanar en pocos días y sin cicatrices aparentes.
- Quemaduras de espesor parcial: pueden tardar hasta tres semanas en sanar; las cicatrices suelen ser leves y tienden a desvanecerse con el tiempo, especialmente en quemaduras menos profundas.
- Quemaduras de espesor total: pueden tardar más de tres semanas en sanar; el proceso de curación prolongado puede dejar cicatrices significativas si no se maneja adecuadamente y, por ello, suelen requerir atención médica y seguimiento especializado.
Además de la profundidad, otros factores —como la edad, la salud general, el tamaño de la quemadura y la presencia de complicaciones— influyen en el pronóstico y en el tiempo de recuperación. El equipo de atención médica puede ofrecer información adaptada a cada caso.
Prevención
¿Las quemaduras son prevenibles?
Gran parte de las quemaduras son prevenibles. Entre las medidas más efectivas se destacan:
- Educación y supervisión de los niños: enseñarles a no manipular fuego ni electricidad y vigilar siempre las fuentes de riesgo.
- Reducción del riesgo de escaldaduras: usar recipientes de viaje para líquidos calientes y mantener los líquidos calientes fuera del borde de encimeras; ajustar la temperatura del agua del calentador a 120 °F (49 °C); probar la temperatura del agua en el baño antes de que participe un niño y no dejar a niños pequeños sin supervisión en la bañera.
- Seguridad en la cocina: usar guantes protectores, evitar improvisar con toallas, apagar la cocina cuando se termina de cocinar, girar las asas de las ollas en dirección opuesta a uno mismo y mantener a niños y mascotas fuera de la zona de preparación.
- Desconexión de dispositivos: desenchufar aparatos eléctricos cuando no se estén utilizando (rizadores, planchas, planchas de ropa, etc.).
- Precauciones eléctricas: no sobrecargar regletas o enchufes, cubrir tomas para evitar que los niños accedan, mantener dispositivos eléctricos alejados de agua y evitar cables expuestos.
- Protección solar: usar protector solar con SPF 50 o superior y volver a aplicar cada dos horas o con mayor frecuencia si hay exposición intensa o actividad física que provoque sudoración.
Vida diaria y manejo a largo plazo
¿Cuándo buscar atención médica?
Busca atención médica si:
- La quemadura no mejora en unos días o parece empeorar.
- El dolor persiste pese a analgésicos u observable que no mejora.
- El dolor es desproporcionadamente intenso para la apariencia de la quemadura.
Cuándo acudir a urgencias
- Una quemadura parcial de espesor o total que afecte a ojos, oídos, cara, manos, pies o áreas genitales.
- La herida está drenando líquido o tiene mal olor.
- Síntomas de infección como fiebre, hinchazón alrededor de la quemadura, mareos o calor en la piel adyacente.
Preguntas para el profesional de salud
Antes de la consulta o de un traslado, algunas preguntas útiles pueden ser:
- ¿Cuánto tiempo tardará en sanar mi quemadura?
- ¿Necesitará mi quemadura tratamientos adicionales?
- ¿Qué puedo hacer en casa para ayudar a la curación?
- ¿Qué actividades debo evitar durante la recuperación?
- Qué señales deben indicarme que debo volver a consultar o acudir a urgencias?
Vídeo sobre ¿Qué hago con las quemaduras?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.