¿Qué es una lumpectomía?
Una lumpectomía es una cirugía de tratamiento del cáncer de mama que elimina el tumor manteniendo intacta la mayor parte de la mama. También conocida como cirugía conservadora de mama, mas a menudo se realiza para extirpar el cáncer sin necesidad de remover toda la glándula. En la mayoría de los casos, se acompaña de radioterapia para reducir el riesgo de recurrencia, y el objetivo clave es eliminar las células cancerosas conservando la forma y función de la mama.
Propósito y alcance de la lumpectomía
La lumpectomía busca erradicar el aumento canceroso respetando la apariencia y sensación de la mama. Aunque originalmente se consideraba la opción menos agresiva para cánceres tempranos, la evidencia ha mostrado que, en muchos escenarios adecuados, la combinación de lumpectomía con radioterapia ofrece resultados de supervivencia y recurrencia similares a la mastectomía. Este enfoque se denomina cirugía conservadora de mama y se decide tras una valoración individual que contempla el tipo de cáncer, el estadio y otras características histológicas. En particular, se evalúan factores como el tamaño relativo del tumor dentro del volumen de la mama y la posibilidad de conservar suficiente tejido para remodelar la mama tras la extracción del tumor.
Tipos de procedimientos de lumpectomía
A continuación se describen las modalidades más habituales, con sus objetivos y características principales:
- Biopsia excisional: procedimiento diagnóstico en el que el cirujano retira el tumor como parte de una biopsia. Posteriormente, un patólogo analiza el tejido para determinar si el hallazgo es canceroso o benigno.
- Extirpación local amplia (wide local excision): cirugía destinada a tratar el cáncer retirando el tumor junto con un borde pequeño de tejido mamario sano circundante. Un patólogo evaluará el margen para confirmar que no haya células cancerosas en la frontera removida. Si no hay células cancerosas en los márgenes, se considera que la extirpación ha sido adecuada.
- Cuadrantectomía: resección de aproximadamente un cuarto de la mama, incluyendo el tumor, un margen de tejido sano y la zona que contiene los conductos mamarios. Este enfoque puede usarse cuando el tumor es relativamente grande en comparación con el tamaño total de la mama o cuando se busca preservar la mayor cantidad posible de tejido sano.
- Reexcisión de márgenes: procedimiento posterior para ampliar márgenes tras una extirpación amplia si los análisis muestran células cancerosas en la frontera sana. En estos casos, puede requerirse reabrir la zona quirúrgica para retirar más tejido y asegurar que no persistan células cancerosas.
¿Quiénes pueden necesitar una lumpectomía?
La decisión de realizar una lumpectomía depende de la posibilidad de eliminar el cáncer con bajo riesgo de recurrencia manteniendo la forma de la mama. En general, pueden considerarse candidatos si se cumplen varias condiciones clínicas y anatómicas:
- El cáncer afecta solo a una zona de la mama, y no se ha extendido de manera difusa.
- El tumor es relativamente pequeño en relación con el tamaño total de la mama, permitiendo conservar un volumen suficiente de tejido después de la extirpación.
- Se estima que quedará suficiente tejido mamario para reconstruir la mama o al menos para mantener una apariencia estética aceptable.
- La salud general y la logística del tratamiento permiten completar la radioterapia u otros tratamientos complementarios posteriores.
Situaciones en las que podría no ser adecuada
La lumpectomía podría no ser la opción adecuada en las siguientes circunstancias:
- Múltiples tumores en la misma mama.
- Tumor grande en relación al tamaño de la mama, que dificulte una remodelación estética adecuada.
- Cáncer que ha invadido la piel de la mama o la pared torácica.
- Algún tipo de cáncer de mama que se comporta de forma altamente agresiva o de crecimiento rápido, como ciertos casos de cáncer inflamatorio.
- Antecedentes familiares o hallazgos genéticos que aumentan el riesgo de recurrencia, como mutaciones BRCA u otros factores de riesgo relevantes.
- Recurrencia del cáncer tras una lumpectomía previa con radioterapia.
Detalles del procedimiento
Preparación para la lumpectomía
Antes de la operación, es fundamental:
- Conocer las opciones de tratamiento y comprender por qué la cirugía conservadora es la mejor alternativa en su caso, así como qué esperar después, incluyendo la necesidad de radioterapia o posibles opciones de reconstrucción.
- Seguir las indicaciones sobre fármacos, hierbas, vitaminas y suplementos que deben evitarse o cambiarse antes de la cirugía.
- Asegurarse de disponer de un conductor que pueda acompañar a casa tras la anestesia, ya que la mayor parte de los pacientes llega a casa ese mismo día.
Qué sucede el día de la cirugía
Durante la jornada quirúrgica, ocurren varias etapas clave:
- Un radiólogo realiza pruebas de imagen, como ultrasonido o mamografía, para localizar con precisión el tumor dentro de la mama. En función de la localización, se introduce un marcador (un chip o un alambre) para señalar la zona que el equipo quirúrgico debe extirpar.
- Se administra anestesia para evitar dolor y comodidad durante la intervención. En la mayoría de los casos se utiliza anestesia general, que coloca al paciente bajo sueño, aunque algunas situaciones permiten sedación moderada y anestesia local que adormece solo la zona del tumor.
- El cirujano utiliza los marcadores para retirar el tumor junto con un margen de tejido sano circundante, con el objetivo de asegurarse de eliminar la mayor parte posible de la lesión cancerosa.
- Se administra medicación para reducir el dolor postoperatorio y se colocan clip’s o marcadores en el área donde estaba el tumor. Estos marcadores ayudan al equipo de radioterapia a dirigir la dosis adecuada cuando se inicie la radiación.
- Se cierran las incisiones con suturas, que típicamente son suturas absorbibles, lo que evita una retirada posterior.
¿Qué pasa con los ganglios linfáticos?
Durante la lumpectomía es habitual realizar una biopsia del ganglio linfático centinela (blasto o SNB) en la axila más cercana al tumor. Este procedimiento evalúa si las células cancerosas han comenzado a diseminarse fuera del tumor a los ganglios. Si el ganglio centinela contiene células cancerosas, podría ser necesario realizar pruebas adicionales y/o tratamientos complementarios para abordar la extensión de la enfermedad.
Opciones de reconstrucción
En algunos casos, puede involucrarse un cirujano reconstructivo para modelar y reparar la mama de forma inmediata tras la lumpectomía. En otros, la reconstrucción se pospone para permitir que el tejido sane y que la forma de la mama se estabilice. La necesidad y el momento de la reconstrucción dependen del tamaño del tumor, del resultado estético deseado y de la recuperación general de la paciente. Si el tumor es pequeño, podría no requerirse una reconstrucción adicional.
Duración aproximada
La lumpectomía acompañada de la biopsia del ganglio centinela suele realizarse con cirugía ambulatoria. En conjunto, localizar el tumor y extirparlo suele durar entre una y dos horas. Si además se realiza una reconstrucción mamaria, la duración puede prolongarse. Tras la intervención, la mayor parte de las personas puede regresar a casa el mismo día una vez que se han estabilizado los signos vitales.
Qué ocurre después de la lumpectomía
Tras la intervención, un patólogo examina las células del tumor y de los ganglios linfáticos para confirmar la presencia de cáncer y determinar el siguiente curso de tratamiento. Los resultados de esta evaluación guían las decisiones subsecuentes:
- Si no se detecta cáncer en los ganglios y los márgenes son negativos, se considera que la extirpación ha eliminado la mayor parte de la enfermedad en esa área, reduciendo la necesidad de cirugías adicionales en esa zona.
- Si hay signos de cáncer en los ganglios, o si los márgenes son positivos (con células cancerosas en el borde), pueden requerirse pruebas adicionales o una intervención quirúrgica adicional para asegurar la eliminación de todas las células cancerosas.
- Si se identifican características moleculares concretas de las células cancerosas (por ejemplo, receptores hormonales), puede ser necesario planificar terapias específicas, como la hormonoterapia, para bloquear el crecimiento de las células sensibles a hormonas.
- Un plan de tratamiento adicional, que puede incluir radioterapia y, en algunos casos, terapias dirigidas según el perfil tumoral, se establecerá con el equipo oncológico.
Radioterapia tras lumpectomía
La mayoría de las personas que se someten a una lumpectomía reciben radioterapia diaria durante un periodo de tres a seis semanas. Este componente es clave para disminuir la probabilidad de recurrencia local. En ciertas situaciones, puede que no sea necesaria la radioterapia, por ejemplo, en cánceres con riesgo muy bajo de recurrencia o en escenarios específicos descritos por su equipo médico. La pauta exacta se determina según el diagnóstico individual.
Riesgos y beneficios
Beneficios de la lumpectomía
Entre los beneficios más relevantes destacan:
- Eliminación del cáncer conservando la mayor parte posible de la mama.
- Preservación de la forma y sensación de la mama, lo que favorece la apariencia estética y la autoestima.
- En muchos casos, la combinación de lumpectomía y radioterapia ofrece resultados de supervivencia y recurrencia similares a los de la mastectomía, pero con menos intervención quirúrgica definitiva sobre la mama.
- La decisión de conservar la mama depende de múltiples factores y debe ser discutida con el equipo médico para adaptar la estrategia a cada caso.
Riesgos y complicaciones posibles
Como cualquier intervención quirúrgica, la lumpectomía conlleva posibles efectos adversos, entre ellos:
- Infección en la zona de la incisión.
- Acumulación de líquido claro (seroma) o de sangre (hematoma) alrededor de la herida.
- Cicatrización tardía o cambios visibles en la piel por la radiación futura (fibrosis radiada).
- Aparición de edema linfático (linfedema) en el brazo o la mano del lado afectado.
- Pain o dolor punzante que puede sentirse en el brazo, la axila o el pecho y que generalmente mejora en semanas.
- Cambios estéticos en la mama que pueden requerir evaluación por un cirujano cosmético si no se consideran satisfactorios.
Recuperación y evolución
Tiempo de recuperación
La mayor parte de las personas se siente completamente recuperada alrededor de las dos semanas siguientes a la cirugía. En las primeras jornadas pueden presentarse mayor cansancio, dolor leve, hinchazón y moretones. En muchos casos se recomienda usar una bolsa de hielo colocada en el sostén para disminuir la hinchazón. A medida que progresan los días, estos síntomas suelen mejorar de forma progresiva.
Ejercicio y actividades
La pauta de actividades debe individualizarse según la recuperación y las indicaciones del equipo médico. En general, se aconseja seguir las recomendaciones para evitar esfuerzos excesivos o movimientos que afecten la zona quirúrgica durante el periodo de curación. Es fundamental respetar las indicaciones sobre el levantamiento de objetos pesados y la realización de ejercicios fuertes hasta que el cirujano permita lo contrario.
Cuidados durante la recuperación
Las recomendaciones pueden incluir:
- Mantener la herida limpia y seca, siguiendo las indicaciones sobre duchas y cuidado de la incisión.
- Control del dolor con los fármacos indicados y evitar automedicarse sin consultar.
- Vigilar signos de alarma: dolor intenso que empeora, enrojecimiento creciente, fiebre, drenaje purulento o incremento pronunciado de la hinchazón.
- Seguir las pautas para la retirada de puntos si corresponde y acudir a las revisiones programadas.
Cuándo contactar al equipo sanitario
Debe comunicarse con su equipo de salud si observa alguno de los siguientes signos o síntomas, especialmente en el área de la mama o la axila:
- Enrojecimiento y hinchazón que se vuelven más intensos.
- Piel caliente al tacto alrededor de la zona operada.
- Drenaje purulento o de aspecto anormal.
- Fiebre, sudores nocturnos o escalofríos.
- Acumulación de líquido alrededor de la mama o un aumento de la hinchazón.
- Dolor que se intensifica o no mejora con el paso de los días.
Un seguimiento adecuado con el equipo de atención oncológica es imprescindible para valorar la respuesta al tratamiento, ajustar terapias y planificar la radioterapia u otras intervenciones según la evolución clínica y los resultados de laboratorio y patología.
Vídeo sobre ¿Qué es una lumpectomía?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.