Vidaliax VIDALIAX

¿Qué es una lesión de Bankart?

itxasari-fisioterapia.es

Una lesión de Bankart es un desgarro del labrum glenoideo, tejido que rodea la cavidad de la articulación del hombro y contribuye a su estabilidad. Suele ocurrir cuando la cabeza del húmero se desplaza hacia delante fuera de la cavidad, dañando este anillo de cartílago. Este tipo de lesión puede dejar la articulación inestable y tener un mayor riesgo de dislocaciones recurrentes, incluso después de que el hombro se haya recolocado. A continuación se describen definición, frecuencia, causas, síntomas, diagnóstico, opciones de tratamiento y pronóstico, así como dudas frecuentes relacionadas.

Definición y alcance

La lesión de Bankart es un desgarro del labrum glenoideo, el anillo de cartílago que rodea la cavidad glenoidea y que ayuda a sostener la articulación del hombro en su lugar. Cuando el hombro se disloca hacia delante, puede romper este labrum o incluso desprenderlo del hueso. Esta lesión por sí sola no siempre se corrige con la recolocación del hombro, y puede dejar una inestabilidad persistente que facilita futuras dislocaciones. En términos simples, se trata de una lesión estructural que compromete la capacidad de la articulación para mantenerse estable durante movimientos habituales.

Frecuencia y variantes

Las dislocaciones del hombro son entre las lesiones más comunes de esta articulación y afectan a aproximadamente 1% de la población. La mayoría de estas dislocaciones son anteriores, es decir, hacia la parte frontal de la cavidad. Entre las dislocaciones anteriores, se estima que entre 87% y 100% provocan un desgarro de la labrum glenoideo, lo que significa que, si alguien ha sufrido una dislocación de hombro, existe una probabilidad muy alta de haber desarrollado una lesión de Bankart.

Lesión de Bankart ósea

Existe una variante llamada Bankart ósea cuando, además del desgarro del labrum, también hay daño en el hueso de la cavidad glenoidea. En estas lesiones, no solo se daña el tejido blando, sino que hay una fractura del hueso que sustenta la cavidad. Las lesiones óseas de Bankart son menos frecuentes que las blandas, pero pueden ocurrir junto con la lesión del labrum. Se ha observado que, aproximadamente, el 73% de las dislocaciones anteriores involucran una Bankart ósea, en mayor o menor grado.

Síntomas y causas

Qué causa la lesión

  • Desplazamiento traumático del hombro: una dislocación, habitualmente de alta energía, provoca que la cabeza del húmero abandone la cavidad y ejerza fuerza sobre el labrum.
  • Las causas típicas incluyen accidentes de tráfico, lesiones deportivas y caídas, entre otros eventos en los que se aplica una fuerza significativa a la articulación del hombro.

Qué señales son típicas

  • Dolor en el hombro: puede ser dolor generalizado de la articulación o dolor localizado en la parte anterior inferior de la cavidad del hombro. A menudo persiste a pesar de reposo y descanso.
  • Rango de movimiento limitado: dificultad para realizar movimientos habituales como levantar, lanzar o alcanzar objetos, e incluso vestir o abrocharse una prenda o cinturón.
  • Síntomas mecánicos: sensación de rozamiento, chasquido o bloqueo cuando la articulación se mueve en ciertas direcciones, o la sensación de que la clavija (el hueso) se trabó temporalmente y luego doler al liberarse.
  • Inestabilidad: sensación de que la articulación es menos estable, o que el hombro se “mueve” más de lo normal al rotar. En algunos casos puede ocurrir una dislocación recurrente.

Diagnóstico y pruebas

El proceso diagnóstico empieza con una historia clínica detallada y un examen físico orientado a identificar signos de inestabilidad en el hombro. El profesional de la salud preguntará cuándo ocurrió la lesión, cómo fue el mecanismo de la dislocación y si ha habido episodios previos. Se evalúa la amplitud de movimiento, la fuerza muscular y la estabilidad articular.

Para confirmar la lesión y determinar su extensión, se emplean pruebas de imagen. Los radiografías (X-rays) permiten descartar fracturas óseas y valorar la alineación, mientras que la RMN (resonancia magnética) ofrece una visión detallada del labrum y de posibles daños en los tejidos blandos y en el hueso glenoideo. Estas pruebas ayudan a determinar si hay una lesión de Bankart, su severidad y si existe una variante ósea que necesite atención adicional.

Tratamiento y manejo

¿Necesitan cirugía?

  • No todas las lesiones del labrum glenoideo requieren cirugía; algunas pueden sanar con reposo, fisioterapia y cuidado conservador. Sin embargo, existen escenarios en los que la intervención quirúrgica puede ser la opción más adecuada.
  • La cirugía puede ser indicada si: el labrum está despegado del hueso y necesita ser reinsertado; hay una lesión ósea de Bankart con pérdida de hueso; hay inestabilidad recurrente pese a tratamiento conservador; o la actividad diaria o profesional depende en gran medida de la estabilidad del hombro.

¿Qué pasa si la lesión se deja sin tratar?

Es posible que la lesión sane por sí sola, pero en muchos casos no lo hace de forma adecuada y la articulación puede permanecer inestable. Esto aumenta el riesgo de que se repita la dislocación y de que se vuelvan a lesionar tanto el labrum como, potencialmente, otras estructuras de la articulación. Incluso sin cirugía, la articulación requiere un cuidado adecuado para favorecer una curación útil y prevenir recurrencias.

Reparación quirúrgica: en qué consiste

La reparación de Bankart implica eliminar tejido muerto o dañado y reparar la rotura en el tejido sano del labrum. Cuando es necesario, se reimplanta el labrum en la cavidad glenoidea y se fijan pequeños anclajes al hueso para asegurar que el labrum permanezca en su posición. De este modo, se restaura la estabilidad de la articulación y se reduce el riesgo de nuevas dislocaciones. En la actualidad, la reparación de Bankart suele realizarse mediante artroscopia, una técnica mínimamente invasiva que utiliza una cámara y herramientas a través de incisiones pequeñas. En casos más complejos o graves, puede requerirse una cirugía abierta.

Proceso de rehabilitación

Independientemente de si se opta por tratamiento conservador o quirúrgico, la recuperación exige reposo y rehabilitación. Inicialmente, la articulación se mantiene inmovilizada con un cabestrillo durante varias semanas para favorecer la cicatrización y prevenir esfuerzos que puedan agravar la lesión. Luego comienza la fisioterapia, con un plan de ejercicios progresivos para recuperar fuerza y rango de movimiento, así como para restablecer la estabilidad de la articulación. La adherencia a la rehabilitación es clave para reducir el riesgo de recurrencia y lograr una recuperación funcional adecuada.

Pronóstico y perspectivas

El pronóstico tras una lesión de Bankart puede ser favorable con tratamiento adecuado, ya sea conservador o quirúrgico. En la mayoría de los casos, las personas se recuperan bien, aunque la recuperación completa puede demora hasta seis meses en algunos pacientes. El riesgo principal tras la curación es la inestabilidad persistente, que podría conducir a nuevas dislocaciones y a un eventual nuevas lesiones en el labrum. Este riesgo es menor cuando se realiza una reparación quirúrgica adecuada y se completa la rehabilitación física de manera rigurosa.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre una lesión de Bankart y una lesión de Hills-Sachs?

Una lesión de Hills-Sachs es un defecto en la cabeza del húmero provocado por la fuerza de la dislocación que impacta contra el borde de la cavidad glenoidea. Este impacto puede crear una impresión o “hendidura” en la superficie articular del húmero. Por lo general, una Bankart y una Hills-Sachs pueden ocurrir al mismo tiempo, ya que ambas resultan de la misma dislocación traumática, afectando distintas superficies de la articulación.

¿Qué diferencia a una lesión de Bankart de una lesión SLAP?

Una lesión SLAP es otro tipo de desgarro del labrum que afecta la región superior del labrum, de anterior a posterior (de delante hacia atrás). A diferencia de Bankart, SLAP no surge típicamente por una dislocación traumática aislada y suele asociarse a movimientos forzados o cargas repetitivas. Ambas lesiones pueden provocar dolor y inestabilidad, y pueden requerir reparación quirúrgica, dependiendo de la severidad y del afecto funcional.

la lesión de Bankart es un desgarro del labrum glenoideo asociado frecuentemente a dislocaciones anteriores del hombro, con posibilidad de causar inestabilidad recurrente. Su manejo se decide en función de la severidad de la lesión (labrum despegado, lesión ósea), la frecuencia de las dislocaciones y las demandas de la actividad del paciente. El diagnóstico se apoya en historia clínica, exploración física y pruebas de imagen (radiografías y RMN), y el tratamiento puede ser conservador o quirúrgico, seguido de un programa de rehabilitación para restablecer la fuerza, la movilidad y la estabilidad articular.

Vídeo sobre ¿Qué es una lesión de Bankart?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.