¿Qué es una hernia obturatriz?
La hernia obturatriz es una protrusión de contenido del abdomen a través del canal obturador, un espacio abierto en la pelvis. Es una condición poco frecuente, que suele afectar a personas de sexo femenino de edad avanzada y puede provocar obstrucción intestinal, una situación médica de emergencia si se complica. En este artículo se describen qué es, sus causas y factores de riesgo, síntomas, diagnóstico, opciones de tratamiento, posibles complicaciones y pautas de seguimiento a largo plazo.
Qué es la hernia obturatriz
Una hernia obturatriz ocurre cuando una porción de intestino o grasa del abdomen se desplaza hacia el canal obturador, que es un orificio en la pelvis. Este hueco está rodeado por músculos y tejidos que forman el suelo pélvico, y la debilidad de estas estructuras puede permitir la salida de tejido hacia el canal obturador. Aunque puede involucrar diferentes segmentos del intestino, con mayor frecuencia afecta al intestino delgado, y en ocasiones puede involucrar al intestino grueso.
Factores de riesgo y causas
Factores de riesgo
- Edad avanzada: con el paso de los años, los músculos del suelo pélvico pueden debilitarse y la membrana que cubre la abertura del canal obturador puede volverse más susceptible a protrusión.
- Estreñimiento crónico: el esfuerzo repetido al defecar contribuye a la debilidad de los músculos pélvicos y facilita la salida de tejido hacia el canal.
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (COPD): la tos crónica genera presión repetida en la pared abdominal, lo que puede afectar la integridad de las estructuras del suelo pélvico.
- Bajo peso o malnutrición: un índice de masa corporal de 18,5 o por debajo puede influir en la cantidad de grasa en el canal obturador, dejando menos acolchamiento y haciendo más probable la herniación.
Causas subyacentes y características
La hernia obturatriz se produce cuando existe una zona débil en el suelo pélvico que permite que el tejido y una porción del intestino empujen hacia el canal obturador. La debilidad puede ser consecuencia de la edad, de factores anatómicos o de la combinación de factores de riesgo descritos anteriormente. Esta condición puede permanecer asintomática durante algún tiempo y presentarse cuando el tejido protruye lo suficiente para generar síntomas o complicaciones.
Complicaciones asociadas
- Hernia obturatriz incarcerada: la hernia queda atrapada entre los músculos del suelo pélvico, lo que puede provocar obstrucción intestinal si el contenido entra en el canal pero no puede regresar a la cavidad abdominal.
- Hernia obturatriz strangulada: el flujo sanguíneo hacia el intestino dentro de la hernia se ve comprometido, lo que puede provocar necrosis del tejido intestinal si no se trata de forma adecuada y rápida.
Diagnóstico y pruebas
Cómo diagnosticarse
El diagnóstico de una hernia obturatriz se basa en la valoración clínica y en pruebas de imágenes. El profesional de la salud preguntará sobre los síntomas, su inicio y la evolución, y realizará un examen físico para valorar signos compatibles con la presencia de una hernia y para descartar obstrucción o complicaciones. En algunos casos, se pueden realizar pruebas específicas para confirmar la presencia de la hernia.
Pruebas diagnósticas
- Prueba de Howship-Romberg: en este examen, se moviliza la cadera para evaluar si el movimiento causa dolor en la región del muslo interno, lo que puede sugerir afectación del canal obturador.
- Prueba de Hannington-Kiff: durante la exploración, se golpea ciertos puntos de la tibia o del fémur para observar si se produce una contracción de los músculos de la cadera; esta prueba ayuda a orientar el diagnóstico en algunos casos.
- Tomografía computarizada (TC): la TC es una prueba de imagen clave para confirmar la presencia de la hernia en el canal obturador y valorar la extensión del contenido herniado, así como posibles signos de obstrucción o necrosis intestinal.
Tratamiento y manejo
En qué consiste el tratamiento
El tratamiento definitivo de una hernia obturatriz es la cirugía para reparar la hernia y corregir la debilidad de la pared abdominal. El objetivo es reducir el contenido herniado y asegurar que no vuelva a desplazarse, fortaleciendo el área afectada para prevenir recurrencias. La cirugía puede realizarse por diferentes enfoques, según las características individuales del paciente y la experiencia del equipo médico.
Opciones quirúrgicas
- Cirugía abierta: se realiza una incisión en la región inferior del abdomen o en la ingle para acceder directamente a la hernia, reducir el contenido y reparar la debilidad de la pared.
- Cirugía por vía laparoscópica: se utilizan instrumentos largos y una cámara para reparar la hernia a través de pequeñas incisiones en el abdomen, con menos trauma quirúrgico y, a menudo, recuperación más rápida.
- Reparación robótica: una variante de la reparación laparoscópica que utiliza tecnología robótica para mejorar la precisión de la reparación en determinadas situaciones.
Colectomía y otras intervenciones
En casos en los que haya daño al intestino dentro de la hernia, puede ser necesario realizar una colectomía para retirar la porción de intestino afectada. Este procedimiento se realiza cuando la circulación sanguínea al intestino está comprometida o se ha producido necrosis, y puede requerir un plan de recuperación más prolongado.
Complicaciones de la cirugía
- Sangrado durante o después de la intervención.
- Daño al nervo obturador, que puede afectar sensorial y motoramente a estructuras de la región.
- Infección de la herida quirúrgica o del área reparada.
Recuperación y recuperación funcional
La recuperación varía según el tipo de intervención y las circunstancias del paciente. En general, la recuperación puede ser más rápida tras cirugía laparoscópica que tras una reparación abierta, ya que el trauma quirúrgico es menor y la movilización precoz suele ser posible. Si se ha realizado una colectomía, la recuperación puede requerir más tiempo y cuidados adicionales. Factores como el estado de nutrición, la presencia de enfermedades crónicas (por ejemplo, COPD) y la salud general influyen en el tiempo de regreso a las actividades diarias. Tu equipo médico te indicará el plan de cuidado, la progresión de la actividad física y las señales de alarma para buscar atención si fuese necesario.
Pronóstico y cuidado a largo plazo
La reparación de la hernia obturatriz suele resolver los síntomas y curar la hernia en muchos casos. Sin embargo, esta intervención no modifica condiciones subyacentes que pueden haber contribuido a la debilidad pélvica o a factores de riesgo como la malnutrición o la COPD. Por ello, pueden requerirse cuidados médicos continuos para manejar estas comorbilidades y reducir el riesgo de recurrencia o de complicaciones. Un seguimiento periódico con el equipo de cirugía general o de hernias permite evaluar la evolución, confirmar la integridad de la reparación y adaptar el plan de salud a las necesidades del paciente.
Cuándo buscar atención médica
Debes consultar a un profesional de la salud si experimentas dolor abdominal persistente o dolor en la cadera o el muslo que no cede. Estos síntomas pueden estar relacionados con una hernia obturatriz y requieren evaluación clínica para descartar una complicación.
Cuándo acudir a urgencias
- Dolor abdominal intenso y de aparición rápida, acompañada de malestar general.
- Náuseas o vómitos severos que no ceden, especialmente si se combinan con dolor abdominal.
La presencia de dolor abdominal súbito y severo con signos de obstrucción o de compromiso del flujo sanguíneo al intestino puede indicar una situación de hernia obturatriz estrangulada, que requiere atención emergente para evitar complicaciones graves.
Vídeo sobre ¿Qué es una hernia obturatriz?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.