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¿Qué es una gastroscopía?

cvadi.es

La endoscopia esofagogastroduodenal, conocida como EGD, es un procedimiento médico que permite examinar la parte superior del tracto digestivo mediante un endoscopio. Este instrumento, una cámara pequeña y luminosa al final de un tubo flexible, facilita la visualización del esófago, del estómago y del duodeno. Además de detectar enfermedades, la EGD permite tomar muestras para biopsias y realizar tratamientos menores en el mismo acto. A continuación se describen las indicaciones, los hallazgos posibles, las opciones terapéuticas, la preparación, el desarrollo del procedimiento, el cuidado posterior y las precauciones para la vida diaria.

Propósito y alcance de la EGD

Definición y objetivo

La endoscopia esofagogastroduodenal es un procedimiento diagnóstico y terapéutico que utiliza un endoscopio para observar directamente el interior de las vías altas del sistema digestivo. El objetivo principal es obtener una visión clara de las estructuras que componen el conducto alimentario superior y detectar alteraciones, inflamaciones, lesiones o tumores, así como evaluar la funcionalidad de estas áreas. En muchos casos la EGD se realiza cuando otros métodos, como la radiología, no han permitido confirmar un diagnóstico con suficiente precisión.

Qué permite examinar

Con la EGD se inspeccionan de forma detallada las siguientes zonas anatómicas: esófago (el conducto por donde se traga el alimento), estómago y duodeno (la primera porción del intestino delgado). La visualización se realiza a través de un monitor al que se envían las imágenes recogidas por la cámara del endoscopio durante el avance en el tracto digestivo superior.

Indicación clínica: ¿quién podría necesitar una EGD?

Signos y síntomas que pueden justificar la prueba

  • Dolor abdominal inespecífico o persistente
  • Náuseas y vómitos sin explicación clara
  • Dificultades para tragar (disfagia) o sensación de atascamiento de alimentos
  • Pérdida de peso no explicada
  • Acidez estomacal persistente o síntomas de reflujo gastroesofágico
  • Dolor torácico no relacionado con el corazón (dolor torácico no cardíaco)
  • Vómito con sangre o heces negras y con aspecto de hollín
  • Anemia de causa no determinada
  • Indigestión funcional o síntomas digestivos recurrentes que requieren evaluación

Qué condiciones puede diagnosticar la EGD

Patologías que se pueden confirmar mediante la exploración

La EGD ofrece una visión directa del tracto superior y, en muchos casos, puede ser más precisa que ciertos métodos de imagen para diagnosticar problemas digestivos. Entre las condiciones que puede ayudar a identificar se encuentran:

  • Reflujo gastroesofágico y su manifestación en el esófago (enfermedad por reflujo gastroesofágico, GERD)
  • Inflamación de las mucosas, como esofagitis, gastritis y duodenitis
  • Trastornos gastrointestinales como enfermedad celíaca y enfermedad de Crohn
  • Úlceras pépticas en el estómago o el duodeno
  • Trastornos de la deglución
  • Metaplasia intestinal (cambio celular en la mucosa)
  • Esofago de Barrett (cambio en la mucosa del esófago asociado a riesgo de cáncer)
  • Hernia hiatal
  • Cirrosis hepática y hipertensión portal (en contexto adecuado)
  • Tumores digestivos, tanto benignos como malignos

Qué puede tratar una EGD

Capacidades terapéuticas durante la endoscopia

Además de la exploración, los médicos pueden realizar intervenciones con el mismo endoscopio. En algunos casos se toma una biospia para análisis en laboratorio, lo que ayuda a confirmar el diagnóstico o a guiar el tratamiento. Con herramientas pequeñas acopladas al endoscopio se pueden realizar soluciones inmediatas para ciertos problemas, sin necesidad de cirugía mayor. Entre las acciones terapéuticas posibles se incluyen:

  • Reparación de perforaciones o defectos en la mucosa
  • Drenaje de abscesos que puedan formar en las capas internas
  • Apertura de conductos o pasajes estrechados que dificultan el paso de alimentos o de medicamentos
  • Colocación de dispositivos médicos para tratamiento específico
  • Controle o maneje sangrado de las vías digestivas altas
  • Extirpación de pólipos o crecimientos, y en ocasiones de objetos ingeridos
  • En algunas situaciones, extracción de tumores o lesiones sospechosas para evaluación

Detalles prácticos del procedimiento

Cómo prepararse para una EGD

  • Evaluación previa: debido a la sedación y, en algunos casos, a la anestesia general, se revisarán condiciones de salud para garantizar la seguridad durante la sedación.
  • Aptitud para el ayuno: se debe evitar comer durante al menos ocho horas antes del procedimiento para evitar aspiración de comida durante la intervención.
  • Medicaciones: podría ser necesario suspender temporalmente anticoagulantes o ajustar medicaciones para diabetes el día previo al estudio, según indicación del equipo médico.
  • Conducción y compañía: por la sedación, se recomienda que un acompañante responsable lleve a la persona a casa y la vigile tras la prueba; no se debe conducir ni manejar maquinaria pesada después de recibir la medicación.

Qué esperar antes del procedimiento

Al llegar al área de endoscopias, un profesional de la salud revisará signos vitales para asegurar que la persona esté en condiciones para el procedimiento. Se instala una vía intravenosa (IV) en una vena del brazo para administrar los fármacos. En función de la técnica utilizada, puede emplearse anestesia general, que induce un sueño profundo; o sedación consciente, que deja a la persona dormida o muy relajada, sin llegar a perder completamente la consciencia. Un anestesiólogo supervisa la sedación si se utiliza este enfoque. se aplica un spray anestésico local en la boca y la garganta para disminuir la molestia y la tos. Un protector bucal puede colocarse para proteger dientes y lengua, y la persona suele quedar en decúbito lateral izquierdo durante la prueba.

Ejecutando la endoscopia esofagogastroduodenal

Pasos clave de la intervención

  1. El operador desliza el endoscopio desde la boca hacia abajo, pasando por el esófago, luego al estómago y, finalmente, al duodeno.
  2. Se infla aire a través del endoscopio para distender las cavidades y mejorar la visualización de las paredes y pliegues de los órganos.
  3. Se observan las imágenes en un monitor y se realizan exploraciones, evaluaciones o tratamientos según sea necesario.
  4. Si es necesario, se pueden obtener biospias de mucosa para su estudio en laboratorio.
  5. En determinados casos, se ejecutan intervenciones terapéuticas directamente durante la exploración, sin necesidad de procedimientos adicionales.

La endoscopia es de carácter ambulatorio, lo que significa que la persona puede regresar a casa el mismo día. Aunque puede resultar incómoda, por lo general no se considera dolorosa. La duración típica del procedimiento es de 30 a 60 minutos.

Qué ocurre después de la EGD

Una vez retirado el endoscopio, el equipo puede succionar aire del estómago para facilitar la recuperación; es común que persista algo de gas durante las horas siguientes, con molestias como eructos o flatulencia. También puede haber dolor de garganta leve durante uno o dos días, que suele aliviarse con alimentos y bebidas frías. En la mayoría de los casos, el enjuague anestésico desaparece y la persona puede reanudar la alimentación normal según las recomendaciones del equipo médico.

En algunos escenarios, la conversación sobre los hallazgos se realiza inmediatamente; en otros, puede ser necesario concertar una cita posterior para discutir los resultados y las siguientes acciones. Si se tomaron biopsias, los resultados pueden tardar hasta dos semanas en estar disponibles.

Resultados y perspectivas

Interpretación de los hallazgos

Los resultados de una EGD pueden permitir confirmar un diagnóstico o guiar el manejo de la condición detectada. Cuando se requieren hallazgos citológicos o histológicos, se obtienen las biopsias para su análisis específico en el laboratorio. Una vez que el médico tenga los resultados, se explica lo encontrado, su significado y los siguientes pasos del tratamiento o vigilancia.

Cuándo contactar a un profesional de la salud

Señales que requieren atención médica urgente

  • Tos crónica o tos con sangre, o vómitos con sangre
  • Dificultad para tragar o dolor intenso al tragar
  • Fiebre o escalofríos persistentes
  • Sangrado rectal evidente (heces con color negro o con aspecto de hollín)
  • Dolor de garganta severo, dolor en el pecho o dolor abdominal intenso

Preguntas frecuentes sobre la EGD

¿Qué diferencia hay entre una EGD y una endoscopia?

La EGD es una de las distintas endoscopias que existen. Todas utilizan el mismo endoscopio para explorar diferentes partes del cuerpo. Los nombres varían según la región o el segmento que se examina. En concreto, la endoscopia esofagogastroduodenal se enfoca en el tracto gastrointestinal superior, es decir, el esófago, el estómago y el duodeno, que es la porción inicial del intestino delgado. A veces se le llama simplemente endoscopia superior.

Notas finales sobre la experiencia y la seguridad

La EGD es un procedimiento de bajo riesgo relativo cuando se realiza en entornos adecuados y por profesionales entrenados. Las complicaciones, cuando ocurren, pueden incluir reacciones alergias a la sedación (hipotensión, reducción de oxígeno en sangre), sangrado o infección en el tracto digestivo, o, de forma menos frecuente, perforación de la mucosa. Estos riesgos se discuten minuciosamente antes del procedimiento y se toman medidas para minimizarlos.

Vídeo sobre ¿Qué es una gastroscopía?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.