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¿Qué es una fundoplicatura de Nissen?

mayoclinic.org

La fundoplicatura de Nissen es una intervención quirúrgica destinada a reducir o eliminar el reflujo ácido en personas con enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Consiste en envolver el fundus, la parte superior del estómago, alrededor de la unión inferior del esófago para reforzar el esfínter esofágico inferior y evitar que el ácido estomacal regrese hacia el esófago. Existen variantes de la técnica (360°, 270°, 180°) que se eligen según la anatomía del paciente y la severidad de los síntomas. La decisión de operar suele plantearse cuando otros tratamientos no alivian adecuadamente los síntomas. A continuación se describen la preparación, los diferentes enfoques quirúrgicos, los beneficios y riesgos, el proceso de recuperación y las expectativas a largo plazo.

Qué implica la fundoplicatura de Nissen

La cirugía tiene como objetivo restaurar una función adecuada del límite entre el esófago y el estómago. Normalmente, el esfínter esofágico inferior se relaja para permitir la entrada de alimento al estómago y luego se tensa para impedir que el ácido gástrico suba. En la fundoplicatura, el fundus (la parte superior del estómago) se envuelve alrededor de la parte baja del esófago, creando una especie de anillo reforzado que aumenta la presión en el esfínter y dificulta el reflujo.

Variantes de fundoplicatura

  • Nissen 360°: se envuelve todo el fundus alrededor de la parte inferior del esófago, creando una circunferencia completa. Esta es la forma clásica de la intervención.
  • Toupet 270°: el giro se realiza alrededor de una sección de la cara posterior del esófago, no cubre toda la circunferencia.
  • Dor anterior 180°: una reconstructión de la porción del esófago junto al diafragma, envolviendo aproximadamente la mitad inferior del esófago y anclando la porción envolvente al diafragma.

Detalles del tratamiento

Preparación para la fundoplicatura

Antes de la intervención, el equipo quirúrgico puede realizar pruebas para evaluar posibles estrecheces en el esófago y la presencia de hernia de hiato, que es un abultamiento del estómago en la parte superior del esófago y puede agravar los síntomas. En caso de hernia, se puede reparar durante la cirugía. Las pruebas habituales incluyen:

  • Manometría esofágica: mide la presión y la coordinación de los músculos del esófago durante la deglución.
  • Radiografías GI: estudios de imágenes para evaluar la anatomía del tracto gastrointestinal superior.
  • Monitoreo del pH para detectar ácido en el esófago y cuantificar la exposición ácida.
  • Endoscopía alta: exploración visual del interior del esófago y estómago para valorar mucosas y detectar complicaciones.

El equipo explicará las indicaciones y preparaciones específicas. En algunos casos, puede indicar ayuno entre la noche anterior y la mañana de la intervención, especialmente para evitar complicaciones durante la anestesia general.

Qué ocurre durante una Nissen fundoplicatura

La intervención puede realizarse por cirugía abierta o por cirugía laparoscópica, ambas bajo anestesia general. A continuación se describen las variantes principales y los pasos generales. La duración típica de la intervención es de una a tres horas.

Cirugía abierta

  1. Se realiza una incisión amplia en el abdomen para acceder a las estructuras abdominales.
  2. Se envuelve la parte superior del estómago (fundus) alrededor de la parte inferior del esófago para reforzar el esfínter.
  3. Se cierran las incisiones con métodos de sutura o grapas según la preferencia del equipo.

Cirugía laparoscópica

  1. Se realizan de cuatro a seis pequeñas incisiones en el abdomen para introducir los instrumentos y el laparoscopio (un instrumento con cámara).
  2. Con la ayuda de la cámara, el cirujano manipula y envuelve el fundus alrededor del cuello del esófago para formar la fundoplicatura.
  3. Se cierran las incisiones con suturas, y, en algunas ocasiones, con grapas.

La técnica laparoscópica suele asociar una recuperación más rápida y un menor dolor posoperatorio en comparación con la cirugía abierta, aunque la elección depende de las características anatómicas y de la experiencia del equipo quirúrgico.

Beneficios, riesgos y resultados

Beneficios potenciales

  • Alivio de los síntomas de reflujo ácido cuando otros tratamientos no han sido eficaces.
  • Disminución de los episodios de reflujo que pueden afectar la calidad de vida y el sueño.
  • Reducción del riesgo de desarrollar esófago de Barrett, una condición que puede asociarse a un mayor riesgo de cáncer esofágico cuando persiste la ERGE.

Riesgos y complicaciones posibles

  • Infección como con cualquier cirugía.
  • Recurrencia de síntomas a largo plazo, pudiendo requerir una intervención adicional en algunos casos.

Efectos secundarios y efectos a largo plazo

Entre los efectos secundarios a largo plazo más comunes se encuentran:

  • Vientre hinchado o distensión abdominal.
  • Dificultad para vomitar en algunas situaciones, ya que la intervención puede dificultar el vaciado del estómago.
  • Disfagia, es decir, dificultad para tragar, especialmente al inicio de la recuperación o con ciertos dineros alimentarios.

Es importante entender que, paradójicamente, la misma intervención que evita que el ácido suba puede, en ciertos casos, dificultar la expulsión de contenido gástrico durante el vómito; sin embargo, la mayoría de los pacientes experimenta una mejora significativo en los síntomas de reflujo a largo plazo.

¿Qué tan exitoso es el procedimiento?

Las tasas de éxito varían según el tipo de fundoplicatura y las características del paciente. Algunos estudios reportan que una parte de las personas puede necesitar una segunda intervención a lo largo del tiempo, con cifras que se sitúan alrededor de un porcentaje cercano a el 10% en ciertas series. La decisión de repetir la cirugía se toma considerando la recurrencia de los síntomas y la respuesta a tratamientos no quirúrgicos.

Recuperación y pronóstico

Qué sucede después de la cirugía

Después de la intervención, tanto usted como su hijo pueden permanecer en el hospital durante uno o varios días, dependiendo de la técnica utilizada y de la evolución clínica. Los cuidados típicos posoperatorios incluyen:

  • En algunos casos de fundoplicatura abierta, puede colocarse temporalmente una sonda nasogástrica para permitir que los jugos digestivos sean eliminados mientras la herida curación progresa.
  • Se administrarán líquidos por vía intravenosa para evitar la deshidratación durante las primeras horas o días.
  • La nutrición puede proporcionarse por vía intravenosa hasta que se reporten gases o deposiciones, señales de recuperación del sistema digestivo.

Tiempo de recuperación y reintegración

En general, se recomienda una fase de reposo durante los primeros días tras la cirugía. Posteriormente, la mayoría de las personas puede retomar sus actividades diarias habituales. Sin embargo, para quienes realizan esfuerzos físicos intensos, el equipo quirúrgico puede indicar realizar ejercicios ligeros durante varias semanas. El calendario de regreso al trabajo o a las rutinas normales depende de la naturaleza del trabajo y de la forma en que cada organismo se recupera.

Recomendaciones dietéticas tempranas

Los pacientes, especialmente los que han pasado por una fundoplicatura, pueden necesitar una dieta de transición. En la primera etapa, se recomiendan alimentos blandos durante la primera semana a 10 días, con progresión gradual hacia Texturas más sólidas conforme se tolere. Sugerencias frecuentes incluyen empezar con batidos y bebidas proteicas, y luego pasar a yogur, huevos revueltos y pasta suave. Estas pautas buscan facilitar la deglución y la curación de la zona operada mientras se restablece la función normal del sistema digestivo.

Cuándo contactar a su equipo sanitario

Debe ponerse en contacto con su profesional de la salud si observa alguno de los siguientes signos o síntomas, que podrían indicar complicaciones o complicaciones infecciosas:

  • Sangrado en la herida o sangrado excesivo alrededor de la incisión.
  • Signos de infección en la piel de la incisión, como hinchazón marcada, fiebre, enrojecimiento o calor al tacto.
  • Fiebre persistente o empeoramiento de los síntomas a pesar del reposo y la medicación habitual.
  • Recurrencia de síntomas de reflujo después de la cirugía, especialmente si son intensos o acuden a requerir tratamiento adicional.

Este resumen enfatiza que la fundoplicatura de Nissen es una opción quirúrgica para ERGE cuando los tratamientos no quirúrgicos no han logrado controlar la enfermedad. La decisión debe ser individualizada, basada en la anatomía específica, el estado general de salud y las preferencias del paciente. Es fundamental contar con un equipo quirúrgico experimentado y seguir de forma estricta las indicaciones posquirúrgicas para optimizar la recuperación y los resultados a largo plazo.

Vídeo sobre ¿Qué es una fundoplicatura de Nissen?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.