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¿Qué es una endarterectomía carotídea?

mayoclinic.org

La endarterectomía carotídea es una intervención quirúrgica diseñada para eliminar la placa lipídica y el colesterol acumulados en las paredes de la arteria carótida, con el objetivo de restablecer el flujo sanguíneo al cerebro y reducir el riesgo de ictus. Esta técnica es una opción en personas con enfermedad de la carótida, flujo sanguíneo deficiente, antecedentes de ataque isquémico transitorio y estenosis significativa, y requiere una evaluación previa, un manejo perioperatorio cuidadoso y un seguimiento a largo plazo para prevenir recaídas.

¿Qué es exactamente la endarterectomía carotídea?

La endarterectomía carotídea es una cirugía para retirar la placa que se forma en las paredes de las arterias carótidas, que son dos vasos sanguíneos situados a ambos lados del cuello y que llevan sangre al cerebro. La eliminación de la placa mejora el flujo sanguíneo hacia el cerebro y reduce la probabilidad de sufrir un ictus por oclusión arterial. La intervención puede realizarse en el lado izquierdo o derecho del cuello, dependiendo de la localización de la estenosis.

Beneficio central: disminuir el riesgo de ictus futuro al restituir un flujo sanguíneo adecuado al cerebro. En personas mayores de 80 años, la experiencia sugiere que muchos conservan una esperanza de vida razonable tras la intervención, si la cirugía transcurre sin complicaciones graves. Sin embargo, como cualquier cirugía mayor, implica riesgos y requiere un equipo quirúrgico experimentado y una adecuada selección de pacientes.

Cuándo se recomienda realizarla

  • Enfermedad de la carótida confirmada, por ejemplo cuando una ecografía muestra que la arteria carótida está al menos en la mitad de su diámetro bloqueada por placa.
  • Flujo sanguíneo deficiente en la vía carótida que suministra al cerebro.
  • Antecedentes de ataque isquémico transitorio (TIA) o de un ictus leve atribuido a una enfermedad significativa de la carótida.
  • Estrechamiento severo o bloqueo de la carótida, incluso si no hay síntomas, que se considera de alto riesgo para un ictus futuro.

Detalles del tratamiento

Cómo prepararse para el procedimiento

  • Podría requerirse pruebas de imagen para evaluar las carótidas y el cerebro, como angiografía cerebral, angiografía por TC o por RM, entre otras pruebas.
  • Informar al equipo de atención médica sobre todos los medicamentos que toma, incluidos fármacos sin receta, hierbas y suplementos.
  • Interrumpir ciertos fármacos cerca de la fecha de la cirugía; por lo general, muchas personas continúan tomando aspirina durante el procedimiento, pero la indicación debe ser individualizada.
  • Abandonar el hábito de tabaquismo y seguir las indicaciones específicas de la atención médica para la preparación.
  • Recibir instrucciones detalladas del equipo médico para la preparación preoperatoria, higiene y ayuno si es necesario.

Qué ocurre durante la endarterectomía carotídea

La intervención se realiza en un hospital y tiene una duración aproximada de una o dos horas. El anestesiólogo puede administrar anestesia general (el paciente está dormido) o anestesia regional (el área quirúrgica está anestesiada y el paciente puede estar despierto, con medicación para relajarse).

  1. Se realiza una incisión de unos 4 cm a lo largo del cuello, en la región donde se encuentra el bloqueo de la arteria.
  2. El equipo evalúa si es necesario mantener el flujo sanguíneo al cerebro de ese lado durante la intervención. Si es necesario, se coloca un conducto o un derivación temporal para desviar la sangre alrededor de la zona afectada o aislarla durante la extracción de la placa.
  3. Se realiza la incisión a lo largo de la porción de la arteria que contiene la placa.
  4. Se retira la placa y se cierra la apertura; con frecuencia se utiliza un injerto o parche para ensanchar la arteria y disminuir el riesgo de que vuelva a estrecharse.
  5. Se restablece el flujo sanguíneo hacia el cerebro por la vía habitual.

Existe una variante llamada endarterectomía por inversión (eversion), en la que el cirujano invierte la carótida para retirar la placa. Esta técnica puede ser más rápida y, en algunos casos, evita la necesidad de un parche.

Beneficios y riesgos de la intervención

La endarterectomía carotídea busca prevenir ictus futuros. En general, la mayoría de las personas tolera bien la cirugía. En un estudio sobre pacientes mayores de 80 años, muchos estaban vivos después de cinco años; entre quienes no alcanzaron ese tiempo, la mayoría falleció por causas ajenas a la intervención. Los riesgos dependen de factores individuales y de la experiencia del equipo, entre otros.

  • Beneficios potenciales: reducción del riesgo de ictus futuro y mejora del flujo sanguíneo cerebral.
  • Riesgos y complicaciones posibles:
    • Sangrado
    • Infección
    • Coágulos sanguíneos
    • Daño nervioso
    • Convulsiones
    • Daño cerebral
    • Reestenosis (nueva estrechez) de la arteria tratada
    • Ictus
    • Infarto de miocardio

El riesgo global es menor en manos de un cirujano experimentado y depende de factores como la severidad de la enfermedad carótica, la ubicación de la estenosis, antecedentes de ictus, y la presencia de otras condiciones médicas como enfermedad cardíaca, diabetes o enfermedad renal. La edad avanzada y, en algunos casos, el sexo pueden influir en la probabilidad de complicaciones.

Recuperación y perspectiva a corto y largo plazo

Qué sucede después de la endarterectomía

Después de la cirugía, la mayoría de las personas permanece una noche en el hospital para vigilancia. Es común poder comer y beber varias horas después. En algunos casos puede colocarse una drenaje temporal en el cuello para eliminar líquidos; este drenaje suele retirarse al día siguiente. El dolor en el cuello es una complicación frecuente y suele durar alrededor de dos semanas, manejable con analgésicos de venta libre.

Podría ser necesario reiniciar o iniciar la toma de antiplaquetarios como aspirina, clopidogrel u otros fármacos para evitar coágulos. El equipo médico explicará el régimen adecuado para cada paciente después de la intervención.

Tiempo de recuperación y cuidados en casa

La recuperación es típicamente rápida y la mayoría de las personas puede regresar a casa al día siguiente. En casa se puede tomar una ducha, evitando frotar la cola de la sutura o exponerla a chorros de agua directos. Se recomienda revisar la incisión diariamente y evitar aplicar cremas sobre la zona. Es normal que la zona alrededor de la mandíbula y la piel detrás de la oreja permanezca con hormigueo o adormecida durante varios meses y a veces hasta un año.

La mayoría de las personas puede retomar la mayoría de sus actividades habituales dentro de una a dos semanas, incluida la posibilidad de volver a trabajar. La conducción suele permitirse cuando la herida ha sanado lo suficiente y ya no hay dolor al girar la cabeza. Un periodo de entumecimiento en la zona de la incisión puede prolongarse, pero suele disminuir con el tiempo.

Seguimiento y control a largo plazo

  • Se programan consultas de seguimiento aproximadamente a un mes tras la intervención.
  • Posteriormente, se programan revisiones cada seis meses durante dos años y luego cada año.
  • Se utilizarán ecografías para vigilar el estado de ambas arterias carótidas, incluso la que no recibió tratamiento, con el objetivo de detectar una posible reestenosis.
  • La presencia de una cicatriz de alrededor de 4 pulgadas (aproximadamente 10 cm) en el cuello es normal, y con el paso de los meses suele desvanecerse su visibilidad.

¿Cuándo debe contactar a su médico?

  • Fiebre, escalofríos o dolor intenso en la incisión
  • Secreciones de la herida con color amarillo o verde
  • Dificultad para tragar
  • Dolor o pecho
  • Hinchazón en las piernas
  • Cambios visuales, mareo, debilidad o hormigueo inusual
  • Dificultad para respirar
  • Enrojecimiento o secreción anormal en la incisión
  • Dolor de cabeza, confusión o dificultad para entender el lenguaje

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre endarterectomía carotídea y un stent?

La endarterectomía elimina físicamente la placa de la pared de la arteria carótida. En cambio, un stent es un pequeño tubo de malla que se coloca para mantener la arteria abierta tras realizar una angioplastia, ensanchando la vía por donde circula la sangre. Ambos enfoques persiguen mejorar el flujo sanguíneo y reducir el riesgo de ictus, pero se seleccionan en función de las características de la enfermedad, la anatomía de las arterias y la experiencia del equipo, sin que uno sea necesariamente superior al otro en todos los casos.

¿Qué opciones de tratamiento existen si no se realiza la endarterectomía?

En ausencia de la intervención, puede considerarse manejo médico intensivo que incluye control estricto de factores de riesgo (presión arterial, colesterol, diabetes, peso), modificación de hábitos (dejando de fumar, ejercicio regular) y tratamiento farmacológico para disminuir la probabilidad de eventos cerebrovasculares. Algunas circunstancias pueden hacer más adecuada la opción de stent o un manejo conservador, según la evaluación clínica individual.

Vídeo sobre ¿Qué es una endarterectomía carotídea?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.