Vidaliax VIDALIAX

¿Qué es una adrenalectomía?

mayoclinic.org

Una adrenalectomía es una intervención quirúrgica para eliminar una o ambas glándulas suprarrenales, ya sea por la presencia de un tumor maligno o por la producción excesiva de hormonas. La cirugía puede realizarse por vía laparoscópica, robótica o abierta, con diferencias en la invasividad, la recuperación y las posibles complicaciones. puede buscar restablecer el equilibrio hormonal, reducir el riesgo oncológico y aliviar síntomas. A continuación se presentan indicaciones, modalidades quirúrgicas, aspectos de preparación y cuidados tras la intervención.

Definición y alcance

La adrenalectomía consiste en extirpar total o parcialmente una glándula suprarrenal. En ciertos casos se realiza la extirpación de una sola glándula (adrenalectomía unilateral) cuando la otra glándula puede conservar suficiente función. En otros escenarios se extirpan ambas glándulas (adrenalectomía bilateral), lo que suele requerir manejo clínico específico para sustituir las hormonas que ya no se producen de forma natural. El objetivo principal de la intervención es eliminar tumores que comprometen la glándula, controlar la producción hormonal excesiva que genera síntomas o reducir el riesgo de progresión tumoral. En la práctica clínica actual, varias técnicas permiten realizar la cirugía con distintos grados de invasividad y recuperación.

Procedimientos disponibles

Adrenalectomía laparoscópica

La adrenalectomía laparoscópica es la opción más habitual cuando la anatomía y el tamaño de la glándula lo permiten. En este enfoque, el cirujano realiza entre una y cuatro incisiones pequeñas en la región abdominal. A través de estos orificios se introducen instrumentos quirúrgicos y una cámara que ofrece una visión ampliada del interior. La intervención se realiza de forma guiada por video, lo que permite al equipo operar con menor daño a estructuras circundantes y con una recuperación más rápida en comparación con métodos más invasivos. En la práctica habitual, se busca extirpar la glándula suprarrenal afectada sin necesidad de abrir una gran incisión.

Adrenalectomía robótica

La adrenalectomía robótica utiliza una consola de control y una cámara en 3D para facilitar la precisión de los movimientos del cirujano. Al igual que la técnica laparoscópica, se realizan de 1 a 4 incisiones pequeñas en el abdomen, pero los instrumentos articulados y la visualización tridimensional pueden aportar mayor maniobrabilidad en áreas complejas. Este enfoque busca combinar la naturaleza mínimamente invasiva con la precisión adicional que ofrece la tecnología robótica, siempre que el equipo quirúrgico determine que es adecuado para el caso concreto.

Adrenalectomía abierta

La adrenalectomía abierta es la vía tradicional y requiere una incisión mayor en la pared abdominal. Este enfoque se reserva cuando existe un tumor de gran tamaño, invasión local significativa o cuando no es factible completar la cirugía de forma mínimamente invasiva. También puede elegirse si existe diagnóstico de carcinoma cortical adrenocortical avanzado, donde la extensión de la enfermedad exige un acceso directo y amplio para obtener una resección adecuada. Aunque implica una recuperación más prolongada, ofrece una exposición amplia de la zona afectada para el equipo quirúrgico.

Selección del enfoque quirúrgico

La elección entre laparoscopia, robótica u open depende de varios factores específicos de cada paciente. Entre los elementos considerados están el tamaño y la localización del tumor, la presencia de adherencias o invasión a estructuras próximas, la experiencia del equipo quirúrgico y las condiciones generales de salud del paciente. En muchos casos, los cirujanos comienzan con la opción mínimamente invasiva y, si es necesario, pueden convertir a un abordaje abierto para garantizar una resección completa y segura. La duración típica de la adrenalectomía es de aproximadamente dos a tres horas, dependiendo del método empleado y de la complejidad del caso.

Preparación y planificación preoperatoria

Antes de la cirugía, se realizan preparaciones específicas para optimizar la seguridad y los resultados. Es habitual que el equipo de atención preoperatoria solicite estudios de imagen adicionales para definir con precisión la extensión de la glándula y la relación con estructuras vecinas. También pueden requerirse medicamentos o pautas dietéticas previas, según el perfil del paciente y la indicación clínica. El proveedor explicará con detalle qué esperar en el día de la operación y remitirá al paciente a las pruebas necesarias y a las indicaciones de ayuno, medicación y cuidados. Dado que el procedimiento se realiza con anestesia general, es esencial organizar que alguien acompañe y conduzca al paciente hacia la operación y de regreso a casa tras la cirugía. En algunos casos puede requerirse un periodo de observación adicional o pruebas complementarias antes de confirmar la intervención.

Qué ocurre durante la intervención

Durante la adrenalectomía, el equipo quirúrgico “extirpa” la glándula suprarrenal o parte de ella, dependiendo de la situación clínica, y de la técnica elegida. Los principales enfoques son:

  • Adrenalectomía laparoscópica: se realizan entre una y cuatro incisiones en el abdomen y se emplean instrumentos finos con una cámara para identificar y resecar la glándula afectada. Este método es predominantemente minimamente invasivo y suele permitir una recuperación más rápida y menos dolor postoperatorio en comparación con la cirugía abierta.
  • Adrenalectomía robótica: de manera similar a la laparoscopia, con incrementos en precisión gracias a la consola y la cámara en 3D, lo que puede facilitar la disección de estructuras cercanas y la conservación de órganos adyacentes cuando corresponde.
  • Adrenalectomía abierta: una incisión más amplia en el abdomen para exponer directamente la glándula y las estructuras adyacentes. Se selecciona cuando existen tumores grandes, una invasión marcada o condiciones que dificultan el acceso mediante abordajes mínimamente invasivos.

En términos prácticos, la duración de la intervención suele oscilar entre dos y tres horas, pero puede variar según la complejidad del caso, la necesidad de convertir una técnica mínimamente invasiva a una abordaje abierto, y la anatomía individual del paciente. Al finalizar la resección, el equipo evalúa el control de sangrado, la viabilidad de las estructuras circundantes y la integridad de la pared abdominal o de la incisión de las vías de acceso.

Complicaciones posibles

Como ocurre con cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos y posibles complicaciones. Aunque la mayoría de las adrenalectomías transcurren sin incidentes graves, es importante considerar las eventualidades que pueden presentarse, especialmente en ciertos enfoques. Las complicaciones probables incluyen:

  • Sangrado y coágulos de sangre
  • Daño a órganos cercanos (por ejemplo, estructuras adyacentes a la glándula)
  • Hernia en el sitio de la incisión
  • Infección en la zona quirúrgica o en la herida
  • Reacciones a la anestesia o a otros fármacos administrados durante el procedimiento
  • Problemas de cicatrización o retraso en la curación de la herida

La incidencia de complicaciones puede variar dependiendo del tipo de enfoque quirúrgico. En general, las técnicas mínimamente invasivas (laparoscópica o robótica) suelen asociarse con un menor riesgo de complicaciones graves y una recuperación más rápida en comparación con la adrenalectomía abierta, especialmente en pacientes seleccionados correctamente y con un manejo adecuado de las comorbilidades.

Recuperación y pronóstico

Qué ocurre después de la intervención

El curso postoperatorio depende del abordaje utilizado. En el caso de adrenalectomía laparoscópica o robótica, la mayor parte de los pacientes suele recibir el alta el mismo día o en un intervalo muy corto tras la intervención. Si se realizó una adrenalectomía abierta, es posible que la permanencia hospitalaria se extienda hasta cinco días para monitorizar la evolución y controlar el dolor. El equipo de atención proporcionará las indicaciones sobre medicación, visitas de seguimiento y cuidados necesarios para favorecer una recuperación adecuada. Entre las pautas generales se incluyen:

  • Descanso adecuado y evitar esfuerzos excesivos en los primeros días
  • Tomar las medicinas tal como se prescriben y no suspender fármacos sin consultar
  • Beber abundante agua para mantenerse hidratado
  • Seguir una dieta habitual si no provoca malestar; en caso de malestar gástrico, comenzar con alimentos poco irritantes
  • Presionar la zona de las incisiones o emplear un cojín al toser o al tomar una respiración profunda
  • Cuidar las incisiones siguiendo las pautas para la limpieza y el cuidado de las heridas
  • Reintroducción de actividades progresiva, como caminatas o retorno progresivo al trabajo, según se sienta cómodo y con la aprobación del equipo médico
  • Notas de seguimiento para controlar la evolución y detectar posibles complicaciones a tiempo

Tiempo de recuperación

La recuperación general tras la extirpación de las glándulas suprarrenales suele situarse entre una y dos semanas para la mayor parte de los pacientes, aunque puede prolongarse si hubo cirugía abierta o si existen complicaciones. Es normal experimentar dolor alrededor de las incisiones, que se maneja de forma habitual con fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como ibuprofeno o naproxeno, siempre bajo indicación médica. Cada persona se recupera a su propio ritmo, y muchas personas mejoran sin complicaciones en unas dos o tres semanas. Si se extirpó un tumor canceroso, el equipo clínico puede programar un seguimiento estrecho para asegurar que no haya recurrencia de la enfermedad.

Cuándo contactar a su médico o acudir a urgencias

Cuándo contactar a su médico

Debe comunicarse con su equipo de atención médica si experimenta alguno de los siguientes signos o síntomas durante la recuperación:

  • Dolor que no mejora a pesar de la medicación indicada
  • Incomodidad o aflojamiento de las suturas o apertura de la incisión
  • Señales de infección en la herida, como calor, enrojecimiento, sangrado, secreción purulenta o dolor intenso
  • Fiebre o escalofríos
  • Problemas para defecar o cambios significativos en los hábitos intestinales

Cuándo acudir a emergencias

Debe acudir de inmediato a los servicios de urgencias si experimenta cualquiera de estos síntomas:

  • Desmayo o pérdida de conciencia
  • Dificultad severa para respirar o síntomas respiratorios preocupantes
  • Dolor torácico intenso o sangrado al toser

Este conjunto de indicaciones busca facilitar una recuperación segura y, cuando corresponde, la detección temprana de complicaciones. La adherencia a las indicaciones médicas y las revisiones programadas son clave para garantizar un desenlace favorable y evitar complicaciones a largo plazo.

Vídeo sobre ¿Qué es una adrenalectomía?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.