¿Qué es un uro-ginecólogo?
Un urogynecólogo es un médico especializado en trastornos del suelo pélvico en mujeres. Este campo aborda los músculos y tejidos que sostienen los órganos reproductivos y urinarios, y su debilidad o lesión puede afectar la función de la vejiga, la vagina y otros órganos. Los síntomas pueden incluir incontinencia, prolapso y dolor. El enfoque combina diagnóstico, educación y tratamientos que pueden ser farmacológicos, conservadores o quirúrgicos.
Qué es un urogynecólogo
Un urogynecólogo es un profesional de la salud que se dedica a diagnosticar y tratar trastornos del suelo pélvico que afectan principalmente a la anatomía y función femenina. Estos trastornos pueden surgir a raíz de cambios en el embarazo, el parto y la menopausia, entre otros factores. Aunque los problemas del suelo pélvico pueden presentarse en cualquier persona, la urogynecología se centra en la experiencia y las condiciones propias de la anatomía femenina y su impacto en la salud urinaria y reproductiva.
Relación con otras especialidades
- Urólogos: diagnostican y tratan condiciones que afectan el sistema urinario, que incluye la vejiga, los riñones, los uréteres y la uretra. Tratan afecciones urinarias en personas de cualquier sexo y también pueden abordar problemas relacionados con el sistema reproductivo masculino.
- Ginecólogos: diagnostican y tratan condiciones que afectan el sistema reproductivo femenino y, además, vigilan la salud mamaria. Pueden diagnosticar y tratar algunas condiciones que involucran el sistema urinario.
- Urogynecólogos: se especializan en diagnosticar y tratar condiciones que surgen de un suelo pélvico dañado o debilitado. Si bien trabajan con la anatomía femenina y con trastornos que afectan el sistema reproductivo, también tratan problemas que involucran la vejiga o la uretra.
Aunque la urología y la ginecología son campos con larga trayectoria, la urogynecología no fue reconocida como área oficial de especialidad hasta 2011. Los médicos comenzaron a obtener certificaciones en urogynecology (conocida oficialmente como Female Pelvic Medicine and Reconstructive Surgery) en 2013. Esta trayectoria refleja la necesidad de un enfoque especializado para los trastornos del suelo pélvico femenino.
Requisitos educativos para convertirse en urogynecólogo
- Tras la escuela de medicina, los médicos en formación realizan una residencia en ginecología o en urología. Algunos programas permiten entrenamiento en ambas especialidades para abordar de forma integral las disfunciones del suelo pélvico.
- Posteriormente completan un fellowship en Female Pelvic Medicine and Reconstructive Surgery (FPMRS), que es la formación avanzada centrada en medicina pélvica femenina y cirugía reconstructiva.
- deben aprobar un examen de certificación que acredita su dominio en esta área.
- La trayectoria total puede requerir hasta siete años adicionales después de terminar la facultad de medicina, dependiendo de las rutas formativas y la regulación regional.
Qué hace un urogynecólogo
Los urogynecólogos están especializados en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos del suelo pélvico. Aunque estos trastornos pueden afectar a cualquier persona, la mayoría de las condiciones que atienden reflejan experiencias femeninas como el embarazo, el parto y la menopausia. A continuación se describen las condiciones más comunes que tratan y las estrategias terapéuticas que emplean.
Trastornos que atiende con frecuencia
- Incontinencia urinaria: problemas para controlar la vejiga, que pueden manifestarse como incontinencia de esfuerzo (pérdida de orina al toser, estornudar o realizar esfuerzos), incontinencia por urgencia (fugas ante la necesidad de orinar) y vejiga hiperactiva (disponibilidad para orinar con frecuencia o de forma urgente).
- Prolapso de órganos pélvicos (POP): cuando uno o más órganos pélvicos se desplazan fuera de su posición debido a una disminución de soporte del suelo pélvico. Pueden verse afectados la vejiga, el útero, el recto o la vagina, y a veces el POP está asociado a problemas urinarios.
- Incontinencia fecal: pérdida involuntaria de heces o dificultad para controlar las heces debido a debilitamiento de los músculos del suelo pélvico.
- Disfunción del suelo pélvico: falta de coordinación entre los músculos del suelo pélvico que controlan la micción y la defecación, lo que puede provocar dificultad para orinar o para defecar, dolor vaginal y dolor durante las relaciones sexuales.
- Fístulas vaginales: aparición de un conducto o paso anómalo entre la vagina y otro órgano (por ejemplo, uretra o recto) que puede permitir paso de orina o heces hacia la vagina a causa de una lesión o condiciones médicas previas.
Tratamientos que pueden emplearse
- Medicamentos: fármacos que ayudan a controlar la vejiga y a regular el movimiento intestinal, contribuyendo a estabilizar la función del suelo pélvico.
- Dispositivos: dispositivos de soporte insertados en el cuerpo para sostener los órganos pélvicos. Por ejemplo, un pessary vaginal puede usarse en casos de POP para mantener los órganos en su lugar.
- Procedimientos quirúrgicos: intervenciones para devolver los órganos a su posición normal o para mejorar el control de la vejiga. Las cirugías pueden utilizar tejido y ligamentos propios o materiales de apoyo (como mallas) para reforzar músculos debilitados o dañados del suelo pélvico.
- Ejercicios del suelo pélvico: técnicas de fortalecimiento, como los ejercicios de Kegel, que fortalecen los músculos responsables del soporte pélvico. Estos ejercicios pueden practicarse con orientación de un profesional y, a menudo, acompañado de técnicas de biofeedback para aumentar la conciencia de contracciones y relajación.
- Cambios en el estilo de vida: ajustes en la dieta, la hidratación y la gestión del estrés, así como la programación de pausas para orinar o para defecar que ayuden a disminuir los síntomas y a proteger la función del suelo pélvico.
¿Cuándo consultar a un urogynecólogo?
Podrías considerar consultar a un urogynecólogo si presentas alguno de los siguientes síntomas o situaciones:
- Goteo o fuga de orina o de deposiciones.
- Necesidad de orinar con mayor frecuencia.
- Dificultad para llegar al baño a tiempo.
- Sensación de plenitud o presión en la vagina o en la pelvis.
- Sensación, o la impresión previa, de que algo está “bajando” o cayéndose desde la vagina.
Qué ocurre en la primera consulta con un urogynecólogo
La experiencia puede variar según la razón de la consulta, pero, en la mayoría de los casos, se siguen estos pasos:
- Se revisa la historia clínica y antecedentes médicos con el urogynecólogo.
- Se preguntará sobre los síntomas: cuándo comenzaron, cuánto duran y cómo afectan a su vida diaria.
- Se realiza un examen físico similar a un examen pélvico para observar de forma más detallada los órganos y tejidos del suelo pélvico.
- Con base en los hallazgos, se recomendarán tratamientos específicos o pruebas adicionales necesarias para confirmar el diagnóstico.
Preguntas útiles para hacerle a tu urogynecólogo
- ¿Qué podría haber causado mis problemas del suelo pélvico?
- ¿Qué tan severo es el daño a mi suelo pélvico?
- ¿Qué tratamientos me recomendaría y por qué?
- ¿Cuánto podría mejorar la fuerza de mi suelo pélvico tras el tratamiento?
- Qué cambios en mi rutina diaria podrían ayudar a conservar la función del suelo pélvico?
Vídeo sobre ¿Qué es un uro-ginecólogo?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.