¿Qué es un tercer pezón?
Un pezón supernumerario es la presencia congénita de un pezón adicional a lo largo de las líneas mamarias. Aunque suele ser inofensivo, puede variar en tamaño, forma y ubicación, y existen varios subtipos. En la mayoría de los casos no requiere tratamiento, pero puede requerir vigilancia médica para descartar cambios o molestias. A continuación se presenta una visión clara y rigurosa sobre qué es, cómo se clasifica y qué esperar en la vida diaria.
Concepto y clasificación
El término pezón supernumerario describe la existencia de uno o más pezones adicionales más allá de los dos típicos. Estos pueden acompañarse o no de areola (la zona oscura alrededor del pezón) y de tejido mamario subyacente. La clasificación se realiza según el tamaño, la presencia de areola y el tejido mamario, entre otros rasgos. A continuación se detallan los tipos más frecuentes, que pueden aparecer solos o en combinación:
- Polythelia: pezón adicional sin areola ni tejido mamario subyacente. Es la forma más común de pezón supernumerario.
- Polythelia areolaris: presencia de una areola, pero sin pezón ni tejido mamario de fondo.
- Polythelia pilosa: presencia de una zona pilosa sin pezón ni areola.
- Polymastia: pezón adicional que sí tiene areola y tejido mamario subyacente, similar en estructura al tejido mamario normal.
- Pezón supernumerario sin areola: pezón con tejido mamario por debajo, pero sin areola.
- Pezón supernumerario sin pezón: hay tejido mamario y areola, pero no pezón visible.
- Tisular glandular aberrante: tejido mamario presente sin pezón ni areola.
- Pseudomama: alrededor del pezón hay una areola, pero, en lugar de tejido mamario, hay tejido graso subyacente.
Quiénes pueden verse afectados
La presencia de pezones supernumerarios puede ocurrir en cualquier persona. Durante el desarrollo embrionario se forman las líneas de leche que recorren el lado derecho e izquierdo del cuerpo, y pueden dar lugar a pezones adicionales en diferentes sitios. En general, los hombres presentan estos pezones con mayor frecuencia que las mujeres, aunque pueden aparecer en cualquiera de los sexos.
Frecuencia y variabilidad poblacional
La prevalencia varía entre poblaciones. En algunos lugares, la incidencia es muy baja, mientras que en otras regiones puede ser más común. Por ejemplo, se han reportado porcentajes muy bajos en determinadas comunidades, mientras que en otros países puede afectar a una parte de la población. En términos aproximados, se estima que un porcentaje significativo de la población podría presentar alguno de los tipos de pezón supernumerario, aunque muchos casos pasan desapercibidos porque son pequeños o no llaman la atención.
Síntomas y factores desencadenantes
¿Qué aspecto tiene?
Un pezón adicional suele presentar un aspecto similar al de un pezón normal, aunque a menudo es más pequeño y puede parecer una mancha, marca de nacimiento o bulto. Por lo general, se ubica a lo largo de las líneas mamarias, que se extienden desde la axila hacia la región inguinal. En la mayoría de los casos aparece de forma aislada, aunque pueden existir varios pezones supernumerarios en la misma persona. La apariencia puede variar desde un granito pequeño hasta una pequeña protuberancia con coloración similar a la piel o levemente más rosada o morena.
¿Qué causa estos pezones?
Las causas exactas no están completamente determinadas. Se sabe que se forman durante las primeras etapas del desarrollo embrionario, cuando las líneas mamarias "maduran" y la tela cutánea se transforma en tejido mamario potencial. Si estas líneas no se atenuan por completo, pueden quedar restos de tejido que se manifiestan como pezones adicionales. Aunque la mayoría de las formaciones ocurren dentro de estas líneas mamarias, aproximadamente un pequeño porcentaje puede aparecer fuera de ellas, en áreas como cuello, espalda, genitals, muslos o incluso pies.
Herencia
La mayor parte de los casos parece ocurrir de forma esporádica. Sin embargo, existen reportes aislados de transmisión familiar que sugieren un patrón hereditario, descrito como autosómico dominante en algunas familias. Aun así, no se ha establecido un vínculo hereditario definitivo ni una predicción fiable de herencia para todos los casos.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se llega al diagnóstico
El diagnóstico suele realizarse mediante revisión clínica y examen físico. El profesional de la salud registrará cuántos pezones hay, su ubicación exacta y si hay presencia de areola o tejido mamario subyacente. Se busca descartar anomalías asociadas y otros hallazgos que pudieran requerir mayor atención.
Cuándo se requieren pruebas adicionales
Normalmente, no se requieren pruebas complejas para confirmar un pezón supernumerario. Se debe buscar atención médica adicional si se presentan síntomas como:
- Erupciones o rash en la zona
- Molestia o dolor en el área
- Nódulos o tejido endurecido
- Drenaje o secreción anormal
Manejo y tratamiento
La mayoría de las personas no necesita tratamiento para un pezón supernumerario. En general, estos pezones no implican condiciones médicas subyacentes y no requieren intervenciones. Sin embargo, algunas personas pueden optar por la extracción por motivos estéticos o si el pezón causa dolor o incomodidad.
Opciones de tratamiento
La opción más frecuente es una intervención quirúrgíca de eliminación del pezón, que suele ser de carácter no invasivo. Las características de la cirugía incluyen:
- Anestesia local para adormecer la zona.
- Incisiones mínimas para acceder al pezón adicional.
- Extirpación del pezón y, si fuera necesario, del tejido mamario subyacente asociado.
Después de la intervención, puede haber hinchazón que suele mejorar en aproximadamente dos semanas, así como una cicatriz que puede tardar hasta dos años en aclarar y desvanecerse por completo. El sangrado, el dolor intenso o signos de infección deben comunicarse de inmediato al profesional de la salud. En la mayoría de los casos, la recuperación es rápida y la función mamaria no se ve afectada.
Pronóstico y posibles complicaciones
El pronóstico de un pezón supernumerario es, en la gran mayoría de los casos, benigno y sin repercusiones para la salud. Si no hay molestias o indicios de anomalías, no hay necesidad de tratamiento. En raros escenarios, la presencia de un pezón adicional podría señalar una condición subyacente, por lo que se recomienda vigilancia clínica si se detecta alguno de los siguientes riesgos:
- Defectos congénitos del desarrollo mamario
- Enfermedad renal
- Presencia de tumores o crecimiento anómalo
- Cáncer de mama o de riñón
Prevención y vigilancia
No es posible prevenir la formación de un pezón supernumerario, ya que se origina durante el desarrollo embrionario y su causa exacta no está determinada. Aunque no existen medidas preventivas específicas, mantener un seguimiento regular con el equipo de atención médica ayuda a detectar cambios atípicos y a decidir, si procede, intervenciones oportunas.
Vida diaria y seguimiento
Cuándo buscar asesoría médica
Es recomendable consultar a un profesional de la salud si:
- El pezón adicional causa dolor, molestias o hinchazón persistente.
- La zona alrededor del pezón se endurece, aparece una nueva protuberancia o cambia de tamaño.
- Surgen erupciones, sangrado o secreciones inusuales.
- Se observan cambios en la piel o en la consistencia que difieren de lo descrito previamente.
Monitoreo y cuidado a largo plazo
Se recomienda realizar revisiones físicas periódicas y comunicar cualquier cambio en los pezones o en la piel circundante. Aunque el riesgo de complicaciones graves es bajo, la vigilancia regular permite descartar condiciones asociadas y asegura una intervención oportuna si se decide realizar una extracción por motivos estéticos o de molestia.
Vídeo sobre ¿Qué es un tercer pezón?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.