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¿Qué es un quiste de la glándula de Skene?

reproduccionasistida.org

Los quistes de la glándula de Skene son sacos llenos de líquido que se forman cerca de la abertura uretral femenina. Las glándulas de Skene se localizan a ambos lados de la uretra y secretan un fluido lubricante. Aunque pueden presentarse, suelen ser benignos y, en muchos casos, no causan síntomas. Este artículo explica qué son, cómo se presentan, qué las provoca, cómo se diagnostican y qué opciones de tratamiento existen, además de consejos prácticos para la vida diaria y respuestas a preguntas habituales.

Definición, nombres y lugar anatómico

Quiste de la glándula de Skene es una cavidad llena de líquido que se forma en o junto a la uretra femenina. Estas glándulas se encuentran en los dos lados de la uretra y cumplen una función de lubricación. Otros términos que se utilizan para referirse a estas lesiones son quiste parauretral o quiste de conducto de Skene.

Frecuencia y antecedentes

Qué tan comunes son

Los quistes de la glándula de Skene son poco frecuentes. Los profesionales de la salud rara vez los reportan en adultos. En términos de incidencia, se ha estimado que existen casos congénitos (presentes al nacer) en aproximadamente 1 de cada 2.000 a 1 de cada 7.000 neonatos. En general, estas lesiones no son comunes en la práctica clínica diaria.

Síntomas y causas

Síntomas más habituales

La mayoría de los quistes de la glándula de Skene no provocan síntomas y pueden pasar desapercibidos. Cuando se manifiestan, los signos pueden incluir:

  • Micción frecuente (orinar con mayor frecuencia de lo habitual).
  • Dolor al orinar (disuria).
  • Retención urinaria (incapacidad para orinar).
  • Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
  • Infecciones urinarias frecuentes (ITU).
  • Una bulto perceptible o sensible bajo la piel, cerca de la abertura uretral, en uno de los lados.

Tamaño típico y variaciones

La mayoría de los quistes de Skene miden menos de 1 cm, aproximadamente del tamaño de un guisante. Aunque es poco común, pueden crecer considerablemente, alcanzando entre 7 y 8 cm de ancho, equivalente al diámetro de una lata de refresco. Este tamaño es excepcional, pero debe considerarse en el contexto clínico cuando hay dolor, molestia o infecciones recurrentes.

Causas

Las causas exactas de los quistes de la glándula de Skene en el periodo neonatal no están plenamente claras. En la población adulta, la causa más frecuente se relaciona con el bloqueo del conducto de Skene, lo que impide la salida del líquido lubricante y favorece la acumulación dentro de la glándula. Los bloqueos pueden estar asociados a infecciones bacterianas e procesos inflamatorios que irritan o estrechan el conducto.

Complicaciones posibles

En ocasiones poco frecuentes, una infección bacteriana de un quiste puede evolucionar a un absceso de la glándula de Skene. Un absceso requiere tratamiento con antibióticos para la infección y, en la mayoría de los casos, drenaje quirúrgico para eliminar el pus y aliviar el dolor.

Diagnóstico y pruebas

Clínica y exploración

Si aparecen síntomas que afectan la zona íntima, es necesario consultar a un profesional de la salud. En la mayor parte de los casos, el diagnóstico se realiza a partir de la observación de síntomas y una exploración pélvica cuidadosa. Identificar un quiste de Skene frente a otros hallazgos cercanos a la uretra puede requerir pruebas complementarias.

Pruebas de imagen y diferenciación

Para confirmar el diagnóstico y descartar condiciones con síntomas similares, pueden ser necesarias pruebas de imagen, entre las que se encuentran:

  • Ultrasonido de la pelvis
  • Resonancia magnética (RM o MRI) de la región pélvica

El divertículo uretral puede presentar síntomas parecidos a los quistes de Skene, por lo que a veces es necesario delimitar las dos entidades con estas pruebas. Identificar correctamente la lesión es importante para decidir el manejo más adecuado.

Manejo y tratamiento

¿Desaparece por sí solo?

En algunos casos, especialmente en recién nacidos, los especialistas pueden optar por una estrategia de vigilancia educativa o “esperar y observar”. Si el quiste no genera problemas, puede resolverse de forma espontánea sin tratamiento. En adultos asintomáticos, tampoco suele requerirse intervención.

Cómo se elimina un quiste de la glándula de Skene

Si la glándula de Skene ocasiona dolor u otros síntomas molestos, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico para retirarlo o drenar su contenido. Las opciones incluyen:

  • Aspiración terapéutica con aguja. Un cirujano utiliza una aguja muy fina para evacuar el líquido del quiste.
  • Marsupialización. El cirujano realiza una incisión en el quiste y fija los bordes con suturas para mantener la lesión abierta y permitir el drenaje continuo del fluido hasta que el quiste desaparezca.

¿Qué esperar tras el tratamiento?

Tras la aspiración terapéutica, pueden aparecer dolor o moretones en el sitio de la intervención, pero la mejoría suele comenzar en pocos días. En la marsupialización, el periodo de recuperación suele ser de dos a cuatro semanas. Durante la convalecencia, se recomienda seguir las indicaciones médicas y evitar esfuerzos que afecten la zona genital.

Pronóstico y perspectiva

Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, el pronóstico de un quiste de la glándula de Skene es bueno. Se trata de una lesión benigna, que no aumenta el riesgo de cáncer vulvar o vaginal, y, además, rara vez recurre después del manejo correcto. No obstante, es fundamental vigilar los síntomas y consultar ante cualquier cambio.

Prevención y cuidados prácticos

A nivel infantil

No existe un método conocido para prevenir el desarrollo de un quiste de Skene en el bebé. Ante la presencia de signos inusuales en la zona urinaria o genital, debe acudir a evaluación médica para descartar otras condiciones y definir la conducta adecuada.

Cuidados para adultos

En adultos, reducir el riesgo de quistes se relaciona con disminuir las infecciones bacterianas y las ITS. Medidas prácticas:

  • Prevención de ITS mediante uso de preservativos en cada relación sexual, pruebas periódicas y evitar relaciones sexuales si se sospecha infección.
  • Higiene adecuada. Limpiar suavemente la vulva con agua y jabón suave sin fragancias irritantes; evitar productos irritantes como productos perfumados, tampones con fragancia o ropa interior ajustada y sintética.
  • Evitar el duchado vaginal; la ducha frecuente no es necesaria y puede aumentar el riesgo de infecciones.
  • Lubricantes a base de agua para las relaciones sexuales para reducir la irritación.

Vivir con un quiste de la glándula de Skene

Cuándo consultar a un profesional

Debes buscar atención médica si tienes dificultad para orinar, dolor al orinar o dolor durante las relaciones sexuales, o si observas un bulto cerca de la abertura uretral de tu bebé. También se recomienda consultar si el flujo de orina se desvia en ángulo o si hay síntomas persistentes o recurrentes.

Situaciones que requieren atención de emergencia

Acude a la sala de emergencias si hay incapacidad para orinar o dolor extremo que no cede, ya que podría haber una complicación que requiere manejo inmediato.

Preguntas útiles para hacerle a tu profesional de la salud

Antes de cualquier intervención, es útil preguntar:

  • ¿Cómo confirmarás el diagnóstico de quiste de Skene?
  • ¿Qué tamaño tiene mi quiste?
  • ¿Hay presencia de absceso?
  • ¿Necesito tratamiento o podemos observar?
  • Si se necesita cirugía, qué enfoque recomiendas?
  • Cuáles son los riesgos potenciales del tratamiento quirúrgico?

Preguntas frecuentes y comparaciones clínicas

¿Las glándulas de Skene pueden obstruirse?

Sí. Las obstrucciones repetidas pueden predisponer al desarrollo de un quiste o, en casos raros, de un absceso. La intervención clínica busca aliviar la obstrucción y evitar complicaciones.

Quiste de Skene vs. divertículo uretral

Ambas condiciones pueden presentar síntomas semejantes, como dolor al orinar, dolor durante las relaciones y la presencia de un bulto. Sin embargo, el divertículo uretral es una cavidad que se forma a lo largo de la uretra y puede acumular orina, mientras que un quiste de Skene está ligado a la glándula de Skene y su conducto. El diagnóstico diferencial adecuado mediante exploración y pruebas de imagen es esencial para decidir el tratamiento.

Quiste de Skene vs. quiste de glándula de Bartholin

Un quiste de Bartholin afecta la glándula de Bartholin, situada a cada lado de la vulva, fuera de la uretra, y suele generar dolor durante las relaciones sexuales, con localización externa más distal respecto a la vulva. En cambio, un quiste de Skene se localiza cerca de la uretra y se asocia a las glándulas próximas a la abertura uretral. La diferenciación clínica y, a veces, la imagen complementaria permiten distinguir entre ambos tipos de quistes.

Quiste de Gartner vs. quiste de Skene

Un quiste de Gartner se origina en el conducto mesonéfrico (conducto de Wolff) y suele ubicarse en las paredes laterales de la vagina. Puede causar molestias abdominales, dolor durante el coito o dificultad para orinar o defecar. Aunque generalmente es benigno, a diferencia de los quistes de Skene, en algunos casos puede ser canceroso. El hallazgo suele ocurrir durante un examen pélvico o pruebas de imagen, y el manejo depende del tamaño y de los síntomas.

un quiste de la glándula de Skene es una lesión poco frecuente y, en la mayoría de los casos, benigno. El diagnóstico adecuado se apoya en la exploración clínica y, cuando corresponde, en pruebas de imagen para diferenciarlo de otras condiciones cercanas. El tratamiento varía desde la observación en casos asintomáticos hasta la intervención quirúrgica en aquellos con síntomas significativos o complicaciones, con un pronóstico favorable cuando se maneja adecuadamente.

Vídeo sobre ¿Qué es un quiste de la glándula de Skene?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.