¿Qué es un anquilostoma?
El gusano intestinal, conocido como anquilostoma, es un parásito que reside en el intestino delgado humano. Las dos especies que más comúnmente infectan a las personas son Ancylostoma duodenale y Necator americanus. La infección se transmite cuando las larvas penetran la piel, migran por el cuerpo y se fijan en la mucosa intestinal, provocando anemia, dolor abdominal y malnutrición. La prevención se apoya en higiene y calzado, y el tratamiento en antiparasitarios y, si es necesario, suplementos de hierro.
¿Qué es el gusano intestinal (anquilostomas)?
Los anquilostomas son parásitos que viven dentro del intestino y se alimentan de la sangre de la mucosa intestinal. En su ciclo de vida, una vez que maduran, pueden producir huevos que se eliminan en las heces y, si las condiciones son adecuadas, continúan desarrollándose en el ambiente antes de infectar a una nueva persona.
¿Qué es un parásito?
Un parásito es un organismo que necesita vivir en o sobre otro ser para poder sobrevivir. En el caso de los anquilostomas, el huésped humano sirve como el ambiente en el que se alimentan, maduran y finalmente liberan huevos que pueden contaminar el entorno. Este tipo de relación biológica implica dependencia del parásito respecto a su huésped para completar su ciclo vital.
¿Qué tan común es?
¿Cuántas personas se ven afectadas?
La infección por gusano es una entidad global con una elevada carga en determinadas zonas. Se estima que hasta 740 millones de personas pueden estar afectadas por la enfermedad causada por estos parásitos a nivel mundial. Su mayor incidencia se registra en áreas tropicales y subtropicales donde las condiciones sanitarias son deficientes, la humedad es alta y el saneamiento básico no llega a todas las comunidades.
Síntomas y Causas
Manifestaciones clínicas
Muchas personas infectadas no presentan síntomas de forma inicial. Entre quienes sí manifiestan signos, estos suelen ser leves al principio y progresan a medida que la infección se intensifica. Entre los signos más frecuentes se encuentran:
- Erupción cutánea en la piel de los pies o las zonas que estuvieron en contacto con suelo contaminado.
- Fiebre.
- Tos o sibilancias.
- Dolor abdominal.
- Pérdida de apetito.
- Diarrea.
- Pérdida de peso.
- Anemia por deficiencia de hierro.
¿Cómo se infectan los humanos?
La infección tiene su origen en las deposiciones de una persona ya contaminada. Si estas deposiciones están presentes en el suelo, las larvas pueden desarrollarse en el ambiente y contaminarlo. El uso de excrementos humanos como fertilizante favorece que haya suelo infectado.
La vía de entrada habitual es la piel: al caminar descalzo sobre suelo contaminado, las larvas penetran por la piel, comúnmente de los pies. A partir de allí, las larvas realizan un recorrido por el cuerpo:
- Las larvas se desplazan por los vasos sanguíneos hacia el corazón y, desde allí, llegan a los pulmones.
- Se tosen para expulsar las larvas de los pulmones y luego son tragadas nuevamente.
- Las larvas siguen el tracto gastrointestinal hacia el intestino delgado, se adhieren a las paredes intestinales, maduran y liberan huevos.
- Los huevos son excretados con las heces, pudiendo infectar a otra persona.
- Todo el ciclo puede durar entre dos y tres meses; los gusanos pueden vivir en el organismo durante dos años o más.
¿El gusano es contagioso?
Sí. La infección puede propagarse al entrar en contacto con heces de una persona infectada o con suelo contaminado.
¿Puede contagiarse a través de mascotas u otros animales?
Las infecciones por gusanos en perros, gatos y otros animales suelen corresponder a especies distintas de las que infectan a los humanos. En algunos casos, los gusanos de origen animal pueden penetrar la piel humana, pero no maduran ni ponen huevos en un huésped humano. En ciertas circunstancias, pueden producir una erupción cutánea llamada larva migrans cutánea, que se manifiesta como una línea delgada, elevada y roja que se desplaza bajo la piel.
¿Quién está en riesgo?
La infección es más frecuente en zonas cálidas, húmedas y tropicales, y en entornos con saneamiento interior deficiente. Las personas que caminan descalzas en suelos potencialmente contaminados presentan un mayor riesgo.
¿Qué tan grave es?
Los anquilostomas se alimentan de sangre en la mucosa intestinal. En infecciones no tratadas y de mayor severidad, la pérdida de sangre puede ser significativa, dando lugar a anemia y a deficiencia de proteína. La anemia severa puede provocar mareos, fatiga, calambres musculares, dificultad para respirar y dolor en el pecho. En los niños que permanecen infestados durante largos periodos, la deficiencia de hierro y proteína puede repercutir de forma negativa en su desarrollo físico y mental.
Diagnóstico y Pruebas
¿Cómo se diagnostica?
Si hay una sospecha clínica de infección, el profesional de la salud solicitará un análisis de heces para buscar huevos de los gusanos mediante examen microscópico. En personas que recientemente han viajado a áreas donde la infección es común, puede recomendarse también pruebas de laboratorio en sangre.
Un conteo sanguíneo completo (CSC) puede mostrar eosinofilia, es decir, un aumento en el recuento de eosinófilos. Este hallazgo puede aparecer semanas antes de que los huevos sean detectables en las heces, y puede apoyar la sospecha diagnóstica incluso si las pruebas de heces son negativas inicialmente.
Manejo y Tratamiento
¿Cómo se eliminan los gusanos?
Si las pruebas confirman la infección por anquilostomas, el tratamiento consiste en administrar fármacos antiparasitarios por vía oral para erradicar los gusanos. En la mayoría de los casos, el tratamiento se realiza durante un periodo de entre uno y siete días.
Los fármacos antiparasitarios más usados son:
- Mebendazol.
- Albendazol.
si existe anemia provocada por la infección, puede indicarse la intervención con suplementos de hierro para corregir la deficiencia y mejorar la capacidad de transporte de oxígeno de la sangre.
¿Desaparecen por sí solos?
En algunas ocasiones, la infección puede resolverse sin tratamiento, pero ello puede requerir años y conlleva el riesgo de complicaciones graves como la malnutrición y la anemia. Con un manejo adecuado, es posible deshacer la infección y evitar complicaciones asociadas.
Pronóstico
El pronóstico de la infección por gusanos es favorable cuando se administra tratamiento adecuado y oportuno. La mayoría de los síntomas, incluida la anemia, suelen resolverse una vez que la infección es erradicada. La recuperación depende de la severidad inicial de la anemia y de la rapidez con que se restablezcan los niveles de hierro y proteína.
Prevención
La prevención de la infección por anquilostomas se apoya en medidas pragmáticas para dificultar la transmisión y la exposición a suelos contaminados:
- Usar calzado adecuado cuando se camina sobre suelos que podrían estar contaminados con heces.
- Mantener una buena higiene, especialmente lavarse las manos después de usar el inodoro y antes de comer.
- Disponer de las heces de forma adecuada y evitar el uso de excremento humano como fertilizante sin tratamiento.
Vida con la enfermedad
Cuándo consultar
Se recomienda consultar a un profesional de la salud ante la aparición de cualquiera de estos signos: erupción en la piel en el pie u otra zona expuesta, pérdida de peso inexplicada, disminución del apetito, fatiga o mareos.
Qué preguntas hacer a su médico
- ¿Debo preocuparme por la infección al viajar a otros países?
- ¿Qué medidas puedo tomar para prevenir la infección en áreas donde es frecuente?
- ¿Cuánto tiempo pueden vivir los gusanos en el intestino?
- ¿Necesito pruebas para detectar anemia?
Vídeo sobre ¿Qué es un anquilostoma?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.