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¿Qué es la radiocirugía estereotáxica?

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La radiosurgía estereotáctica (SRS) es una forma de radioterapia de alta precisión destinada a tratar tumores pequeños, principalmente en el cerebro. Aunque su nombre sugiere “cirugía”, no implica incisiones. En su lugar, un equipo administra haces de radiación de alta dosis que se dirigen desde distintas direcciones y se intersectan en el área afectada, logrando destruir o controlar el tumor preservando al máximo el tejido sano circundante. A continuación se detallan su definición, aplicaciones, procedimiento, recuperación y respuestas comunes a la pregunta más frecuente: qué resultados esperar.

Qué es la radiosurgía estereotáctica y sus aplicaciones

La SRS utiliza tecnología avanzada para dirigir radiación de forma precisa a un objetivo dentro del cerebro, con la finalidad de eliminar tumores benignos o malignos. En algunas situaciones, la SRS puede también aplicarse fuera del encefalo, extendiéndose a órganos como el hígado, los pulmones o el páncreas. Cuando la radiación se administra en el cuerpo, se la suele denominar radiación estereotáctica corporal (SBRT, por sus siglas en inglés).

  • Tumores intracraneales benignos que requieren tratamiento cuando la cirugía tradicional implica riesgos o no es posible.
  • Tumores intracraneales cancerosos o metastásicos que necesitan control local o reducción del tamaño del tumor.
  • Lesiones que se benefician de la destrucción de vasos anómalos, como las malformaciones arteriovenosas, para prevenir sangrados.
  • Secuelas de dolor o disfunción nerviosa que pueden mitigarse con el control de la lesión tumoral.
  • Tumores que requieren tratamiento adyuvante tras una cirugía para eliminar células cancerosas residuales.
  • Lesiones que causan dolor o dolor neuropático, como la neuralgia del trigémino, donde la radiación busca interrumpir señales nerviosas anómalas.

Entre las posibles condiciones que se tratan con SRS se incluyen tumores como acoustic neuroma, cordoma, craniopharyngioma, glioblastoma, glioma, hemangioblastoma, meningioma, tumores metastásicos cerebrales, paraganglioma, pineoblastoma y adenoma de la hipófisis. Su uso se justifica cuando la cirugía convencional representa un riesgo elevado por la proximity a estructuras vitales o por la necesidad de realizar una intervención mínima para lograr un control tumoral. En ciertos escenarios, la SRS puede emplearse para bloquear señales que provocan dolor o disfunción, como sucede en la neurotoxina al tratar la neuralgia del trigémino.

Como extensión de su objetivo cerebral, la SRS también permite dirigir la radiación a tumores fuera del cerebro. En estos casos se denomina radioterapia estereotáctica corporal (SBRT). El principio es el mismo: concentrar la dosis en el tumor y limitar la exposición de los tejidos sanos circundantes; la diferencia es la localización en otros órganos y la planificación adaptada a su anatomía y movilidad específica.

Detalles del procedimiento

Preparación para la SRS

  • Revisión del historial médico para identificar condiciones que podrían influir en el tratamiento, como alergias, medicaciones actuales o antecedentes de radiación previa.
  • Una explicación detallada del procedimiento para que sepas exactamente qué esperar y puedas hacer preguntas si surge alguna duda.
  • Indicación de ayuno o restricciones en ingestas y bebidas antes del tratamiento, según corresponda.
  • Instrucciones sobre la posible suspensión de ciertos medicamentos antes de la sesión, si tu equipo así lo estima necesario.
  • Preparativos para el día del tratamiento, como evitar el uso de joyas o maquillaje y la necesidad de inmovilización adecuada para minimizar el movimiento.

Qué sucede durante la SRS

Durante la realización, un equipo de atención clínica supervisa un computador que controla la unidad de SRS. Estarás en la sala con la unidad, mientras el operador usa un equipo separado para gestionar la planificación y la ejecución. El sistema emplea tecnología de imágenes para localizar con precisión el área de tratamiento, a veces en tiempo real durante la sesión, lo que se conoce como terapia de radiación guiada por imágenes.

La experiencia práctica puede variar según el tipo de unidad SRS empleada. Existen tres modalidades principales:

  • Gamma Knife: en este modo, te acuestas en una mesa de tratamiento y la cabeza queda inmovilizada mediante un marco o una máscara. La mesa se desliza dentro de la unidad y solo la cabeza queda expuesta para dirigir haces de radiación hacia el tumor.
  • Linac (LINAC): en esta modalidad, también te acuestas en una mesa y se inmoviliza la cabeza. Un brazo articulado del equipo se desplaza en arcos alrededor de ti para emitir rayos X o fotones al objetivo. A veces se conoce como CyberKnife o Varian Edge, dependiendo del fabricante y la configuración.
  • Terapia de protones: este enfoque utiliza haces de partículas de alta energía dirigidas con alta precisión. Es una versión más nueva y menos frecuente de la SRS para ciertos casos, ya que utiliza protones en lugar de fotones.

Durante el tratamiento, el equipo suele realizar los siguientes pasos:

  1. Se revisa y se muestran las expectativas del procedimiento, incluido un sistema de intercomunicación para que puedas conversar con el equipo en cualquier momento.
  2. Se coloca al paciente en la mesa de tratamiento y se emplean dispositivos de inmovilización para evitar movimientos que podrían exponer tejido sano a la radiación. En la práctica, puede ser necesario utilizar un marco para la cabeza o una máscara personal.
  3. Se realizan escaneos de imagen, como resonancias magnéticas (MRI), tomografías computarizadas (CT) y, en algunos casos, angiografías, para localizar con exactitud la ubicación del tumor y diseñar los haces de radiación.
  4. Se diseña el plan de tratamiento, determinando si recibirás una dosis única alta o dosis más bajas repartidas en varias sesiones. Las dosis fraccionadas se describen como tratamiento fraccionado o radioterapia estereotáctica.
  5. Se administra la radiación a través de la unidad de SRS. El procedimiento no suele ser doloroso y la mayoría de las personas no perciben dolor, aunque puede haber ruido o sensación de movimiento de la maquinaria.

Duración del procedimiento

La duración total puede oscilar entre una y cuatro horas, dependiendo de la modalidad utilizada y de la complejidad del plan. En el caso de Gamma Knife, la planificación y la entrega pueden realizarse en el mismo día. Con la SRS basada en LINAC, es posible que exista una cita en la que se diseña el tratamiento y, posteriormente, una o varias citas para la administración de la radiación. En muchos casos, la mayoría de las personas recibe el tratamiento en una única sesión, mientras que la dosificación fraccionada implica tres a cinco sesiones separadas.

Beneficios y riesgos

La SRS puede destruir o reducir tumores sin necesidad de incisiones, lo que conlleva menos riesgos inmediatos que una intervención quirúrgica convencional. En comparación con la radioterapia dirigida a todo el cerebro, la SRS suele presentar menores efectos secundarios y una mayor comodidad, ya que la mayor parte de los pacientes son dados de alta tras una única cita. Sin embargo, como toda terapia, tiene posibles riesgos y efectos adversos que dependen del sitio concreto que se trate y de características individuales del paciente. El equipo de atención proporcionará una explicación detallada de estos posibles efectos y su manejo.

Recuperación y pronóstico

Qué sucede después de la SRS

La mayoría de las personas pueden regresar a casa tras el tratamiento. En algunos casos, se puede pedir al paciente permanecer en las instalaciones sanitarias entre 30 minutos y unas pocas horas para observar posibles efectos secundarios. Entre los efectos secundarios habituales de la radioterapia se pueden observar:

  • Diarrrea
  • Fatiga
  • Pérdida de cabello
  • Dolores de cabeza
  • Náuseas y vómitos
  • Cambios en la piel

Tu equipo puede recetar medicación para aliviar estos síntomas y facilitar la recuperación.

Cuánto tiempo lleva recuperarse

Los efectos secundarios como la fatiga, las náuseas y los vómitos suelen ceder entre uno y dos días, o pueden durar varias semanas. En la mayoría de los casos, el cabello vuelve a crecer dentro de dos a tres meses tras el tratamiento. Es común programar una revisión de seguimiento aproximadamente en el mes siguiente para evaluar el estado general y realizar un examen neurológico para detectar posibles efectos tardíos.

Con el paso de los meses, se programarán estudios de imagen para valorar la respuesta tisular al tratamiento. En términos generales, la evolución suele ser la siguiente:

  • Los tumores cancerosos tienden a disminuir de tamaño en un plazo de meses.
  • Los tumores benignos suelen mostrar signos de mejoría dentro de un año o dos.
  • La mejora de los síntomas, como la neuralgia del trigémino, puede requerir semanas o meses para verse.

Cuándo contactar a tu equipo sanitario

Debes comunicarte con tu proveedor de atención médica si aparecen síntomas que podrían ser efectos tardíos de la radioterapia estereotáctica. Ellos te indicarán las medidas para manejar dichos efectos. En algunos casos, pueden recomendar:

  • Medicamentos corticosteroides para reducir la inflamación y la hinchazón cerebral.
  • Rehabilitación, como logopedia, terapia ocupacional y fisioterapia, según las necesidades.

Preguntas frecuentes y expectativas de resultado

¿Cuál es la tasa de éxito de la radiosurgía estereotáctica?

Las tasas de éxito varían en función de la salud general del paciente y del tipo de condición tratada. En un estudio reciente, la SRS para tumores cerebrales pequeños demostró ser tan eficaz como la radioterapia de cerebro completo en ciertos escenarios, y presentaba menos probabilidad de efectos adversos tardíos. No obstante, este es un escenario entre otros posibles, y la probabilidad de éxito debe basarse en tu situación particular. Consulta con tu equipo de radioterapia para conocer la estimación específica en tu caso.

Consideraciones finales y planificación del cuidado

La decisión de optar por la sRS debe basarse en una evaluación clínica integral que contemple el tamaño y la ubicación del tumor, la salud general del paciente y las alternativas terapéuticas disponibles. La planificación del tratamiento implica un análisis detallado de las imágenes, la definición de los haces de radiación y la duración óptima para lograr el equilibrio entre control tumoral y preservación de funciones. El seguimiento posterior es fundamental para monitorizar la respuesta del tejido tratado y gestionar cualquier efecto adverso de forma temprana.

Vídeo sobre ¿Qué es la radiocirugía estereotáxica?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.