¿Qué es la mastoiditis?
La mastoiditis es una infección bacteriana que afecta el mastioides, una pequeña porción del hueso temporal situada detrás del oído. Usualmente se origina a partir de una otitis media no tratada y, gracias a las vacunas y a los antibióticos, es una condición poco frecuente en la actualidad. Aunque puede ocurrir a cualquier edad, es especialmente frecuente en niños de 2 años o menos, por lo que reconocer sus signos y buscar tratamiento rápido es crucial para evitar complicaciones graves.
Definición y clasificación
La mastoiditis puede dividirse en dos grandes tipos según su evolución temporal y la presencia de infección crónica:
Tipos de mastoiditis
- Mastoiditis aguda: se desencadena típicamente pocos días después de una otitis media y, si se trata adecuadamente, suele resolverse en aproximadamente un mes. No es habitual que vuelva a aparecer tras el tratamiento correcto.
- Mastoiditis crónica: se asocia a una infección de oído de larga duración, por lo general presente durante al menos un mes, y puede requerir un manejo más prolongado o intervención quirúrgica.
Síntomas y causas
Qué síntomas presenta
Los síntomas de la mastoiditis suelen aparecer días o semanas después de una infección de oído. Entre los signos más comunes se encuentran:
- Dolor pulsátil en el oído que persiste y no cede con el tiempo.
- Desplazamiento o protrusión del oído afectado en comparación con el oído contralateral.
- Piel roja o hinchada detrás del oído, que puede verse purpúrea en personas con tonos de piel más oscuros.
- Rigidez o consistencia ósea “hueca” o blanda detrás de la oreja.
- Secreción del oído con pus.
- Propia disminución de la audición o empeoramiento del oído afectado.
- Dolor de cabeza y fiebre.
- Vértigo, confusión o visión doble en algunos casos más graves.
En niños muy pequeños (≤2 años) puede presentarse de forma algo diferente: el niño puede tirar del oído afectado, estar más irritable o menos activo de lo habitual, o mostrar signos inespecíficos de malestar, lo que dificulta el diagnóstico.
Causas
La mastoiditis suele ocurrir cuando una otitis media no se trata adecuadamente, permitiendo que la infección se extienda al mastoides, el hueso adyacente al oído medio. En raros casos, la mastoiditis se desarrolla sin una otitis media previa, y puede estar asociada a una condición llamada colesteatoma (crecimiento anormal de piel en el oído medio) que bloquea el drenaje de fluidos y facilita la infección.
Complicaciones
Si no se trata a tiempo, la infección puede propagarse y generar complicaciones graves, algunas de las cuales pueden afectar seriamente la salud:
- Parálisis facial por afectación de nervios faciales.
- Pérdida de audición parcial o total.
- Infección del oído interno (labriintitis).
- Infección de las membranas que rodean el cerebro (meningitis).
- Inflamación del cerebro o edema encefálico (encefalitis).
- Sepsis, una infección grave que se disemina por el cuerpo y puede ser potencialmente mortal.
Afortunadamente, las complicaciones graves son menos comunes hoy en día gracias a un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, pero aún así requieren atención médica urgente para prevenir daños a largo plazo.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica
La evaluación inicial suele realizarla un profesional de la salud mediante exploración del oído con un otoscopio para observar signos de infección. pueden emplearse las siguientes pruebas para confirmar el diagnóstico y valorar la extensión de la enfermedad:
- Análisis de sangre para detectar signos de infección o inflamación.
- Cultura del oído: análisis de la secreción proveniente del oído para identificar el germen responsable.
- Tomografía computarizada (CT) de la cabeza y oído para obtener imágenes detalladas de la anatomía y la extensión de la infección en el hueso temporal.
- Resonancia magnética (MRI) en ciertos casos para evaluar el área entre el oído y el cerebro.
Tratamiento y manejo
El manejo de la mastoiditis combina tratamiento médico y, cuando es necesario, intervenciones quirúrgicas. El objetivo es eliminar la infección, drenar fluidos acumulados y prevenir o tratar complicaciones.
Tratamiento inicial
Con frecuencia se administran antibióticos y, en algunos casos, esteroides para reducir la inflamación y el dolor. Si el drenaje de fluidos del oído no ocurre de forma natural, puede indicarse una miringotomía, que consiste en realizar un pequeño orificio en el tímpano para facilitar la salida del líquido infeccioso y permitir el drenaje continuo. A través de ese orificio, a veces se colocan pequeños tubos de drenaje (tubos de ventilación) que permiten que el líquido siga drenando y que el oído se ventile adecuadamente. Estos tubos suelen caerse por sí solos entre seis meses y un año.
Procedimientos para drenaje y manejo específico
Si no hay respuesta adecuada al tratamiento conservador o si se detecta un absceso en alguna parte del hueso temporal, puede requerirse una intervención quirúrgica llamada mastoidectomía. En esta cirugía se remueve el tejido óseo infectado para controlar la infección y prevenir daños mayores. La decisión de realizar una cirugía depende de la extensión de la infección, la respuesta al tratamiento y la presencia de complicaciones.
Cuidados y seguimiento
Después de iniciar el tratamiento, es fundamental completar la pauta de antibióticos tal como lo indique el profesional de salud, incluso si los síntomas mejoran rápidamente. En casos más graves o con complicaciones, pueden requerirse consultas de control para evaluar la audición y la evolución clínica a lo largo del tiempo.
Pronóstico
En la mayoría de los casos, los síntomas de la mastoiditis desaparecen en unos días tras comenzar el tratamiento con antibióticos. Es esencial terminar el esquema completo de antibióticos para evitar recurrencias. En situaciones más graves, especialmente cuando hay afectación del oído interno o de estructuras cercanas, puede requerirse seguimiento adicional para evaluar la audición y la posible necesidad de intervenciones futuras. Un manejo oportuno y adecuado reduce significativamente el riesgo de complicaciones a largo plazo.
Prevención
La prevención de la mastoiditis se centra en una adecuada atención de las infecciones del oído y en medidas de salud pública que reducen la vulnerabilidad a las otitis. Algunas recomendaciones útiles son:
- Vacunación: la vacunación contra neumococos protege frente a bacterias que con mayor frecuencia causan infecciones de oído que pueden llevar a mastoiditis.
- Limitación del uso prolongado de chupetes (pacificadores) ya que se ha asociado con un mayor riesgo de infecciones de oído en algunos niños.
- No fumar y evitar la exposición al humo de segunda mano cerca del niño, ya que el humo incrementa la probabilidad de otitis.
- Control de alergias para reducir la inflamación y la mucosidad que pueden bloquear la trompa de Eustaquio y predisponer a infecciones.
- Prevención de resfriados y evitar la exposición a niños enfermos para disminuir la transmisión de patologías respiratorias que desembocan en otitis.
Vida diaria y cuidado personal
Tras el tratamiento, siga las indicaciones del equipo de salud para el cuidado en casa. Algunas recomendaciones generales pueden incluir:
- Evitar nadar o sumergirse en agua durante un periodo recomendado por el médico para evitar que entre agua en el oído afectado o refluya la infección.
- En ciertas circunstancias, el profesional puede recomendar colocar una bolita de algodón cubierta con vaselina (péptica) en el canal auditivo externo al bañarse para mantener el agua fuera del oído.
- Reportar cualquier signo de recurrencia, como dolor de oído que no cede, fiebre persistente o secreción del oído.
Factores prácticos para conversar con el equipo de salud
- Qué tratamientos requerirá mi hijo para eliminar la mastoiditis y prevenir recurrencias.
- Necesitará hospitalización o manejo ambulatorio?
- Cuáles son los signos de alarma que indicarían una recaída o complicación?
- Qué medidas preventivas podemos adoptar para reducir futuras infecciones de oído?
- Mi hijo podría necesitar pruebas auditivas para evaluar posibles efectos en la audición?
En caso de padecer mastoiditis, es fundamental mantener una comunicación abierta con el equipo de salud, seguir las indicaciones y acudir a atención médica ante cualquier signo de alarma. Un manejo adecuado no solo alivia la infección actual, sino que también reduce el riesgo de complicaciones a largo plazo y favorece una recuperación más rápida y completa.
Vídeo sobre ¿Qué es la mastoiditis?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.