¿Qué es la intubación?
La intubación es un procedimiento médico que consiste en colocar un tubo respiratorio a través de la boca o la nariz hasta la tráquea para mantener la vía aérea abierta y permitir la oxigenación y la ventilación. Este proceso puede facilitar la respiración mediante un equipo de ventilación mecánica y se realiza tanto en situaciones de emergencia como durante intervenciones quirúrgicas. A continuación se detallan los conceptos clave, indicaciones, pasos y riesgos asociados para entender cuándo y por qué se recurre a la intubación.
Qué implica la intubación endotraqueal
La intubación endotraqueal es una forma específica de intubación en la que se coloca un tubo dentro de la tráquea. El objetivo es garantizar una vía aérea permeable y segura, especialmente cuando la respiración podría verse comprometida o cuando el propio paciente no puede mantenerla de manera adecuada.
Nombres alternativos
- Airway intubation
- Endotracheal intubation (ETT)
- Tracheal intubation
Cuándo se necesita intubación
El equipo médico puede requerir la intubación cuando una obstrucción o daño en las vías aéreas impide la respiración, o cuando el paciente no puede respirar por sí mismo. Algunas situaciones que pueden llevar a la intubación incluyen:
- Lesiones o traumas en el abdomen, el tórax o el cuello que afecten las vías aéreas
- Pérdida de conciencia o un nivel de conciencia reducido que comprometa la vía aérea
- Necesidad de cirugía que impida respirar de forma autónoma
- Insuficiencia respiratoria
- Riesgo de aspiración de objetos o sustancias, como comida, vómito o sangre
- Obstrucción de la vía aérea
- Paro cardíaco súbito
- Aparente pausa respiratoria (apnea)
Frecuencia de la práctica
- En situaciones de cirugía, la intubación se realiza aproximadamente 15 millones de veces al año en el ámbito de intervención quirúrgica.
- Fuera del quirófano, se efectúan alrededor de 650.000 intubaciones anualmente, entre las que se incluyen unas 346.000 en servicios de urgencias.
Procedimiento de intubación endotraqueal
La mayor parte de las intubaciones se llevan a cabo dentro de un hospital. En algunas ocasiones, personal de servicios de emergencia extrahospitalarios también realiza este procedimiento. A continuación se describen los pasos generales que suelen seguirse durante la intubación endotraqueal:
- Se establece acceso venoso intravenoso (IV) para administrar medicamentos durante el procedimiento.
- Se administran fármacos a través de la vía IV para inducir sueño y analgesia, de modo que el paciente no sienta dolor durante la intervención (anestesia).
- Se coloca una máscara de oxígeno sobre la nariz y la boca para aumentar la oxigenación previa al procedimiento.
- Se inclina la cabeza hacia atrás y se introduce un laringoscopio por la boca (o, si es necesario, por la nariz). El laringoscopio es un instrumento con mango, iluminación y una hoja que facilita guiar el tubo traqueal.
- Se dirige el laringoscopio hacia la parte posterior de la boca, evitando los dientes.
- Se eleva el pliegue de tejido que cuelga en la parte posterior de la boca (epiglotis) para exponer la laringe y facilitar el paso al aparato respiratorio.
- Se avanza la punta del laringoscopio hacia la laringe y, finalmente, hacia la tráquea.
- Se infla un globo pequeño alrededor del extremo del tubo endotraqueal para asegurar que permanezca en su lugar y que todo el aire suministrado vaya a los pulmones.
- Se retira el laringoscopio con cuidado una vez colocado el tubo.
- Se fijan el tubo mediante cinta en los costados de la boca o con una correa alrededor de la cabeza para evitar desplazamientos.
- Se verifica la correcta posición del tubo, ya sea mediante una radiografía de tórax o comprobando la llegada de aire a través del tubo al inflar una bolsa y escuchando la respiración en ambos pulmones.
¿Cuánto tiempo tarda la intubación?
En una situación de emergencia, la intubación puede completarse en menos de un minuto, gracias a la capacitación y la experiencia del equipo médico.
¿Puede la persona hablar o comer durante la intubación?
No. El tubo endotraqueal pasa por las cuerdas vocales y bloquea la voz, por lo que no se puede hablar. Tampoco se puede tragar ni comer mientras el tubo permanece en su lugar. En función de la duración prevista de la intubación, pueden proporcionarse líquidos por vía intravenosa o, si es necesario, una nutrición enteral. En algunos casos, se puede administrar nutrición a través de una sonda que llega al estómago o al intestino delgado, insertada por la boca o la nariz.
Extubación: retirada del tubo
- Cuando el equipo considera que es seguro, retiran el tubo endotraqueal.
- Se elimina la cinta o correa que sujeta el tubo.
- Se utiliza un dispositivo de succión para limpiar la vía aérea de secreciones o residuos.
- Se desinfla el globo dentro del tubo y se solicita al paciente que inspire profundamente y tosa o exhale mientras se retira el tubo.
Tras la extubación, la garganta puede presentar dolor durante varios días y puede haber dificultad temporal para hablar.
Beneficios y riesgos
Beneficios
La intubación es una medida de vida útil y, en su uso adecuado, puede salvar la vida al mantener una vía aérea abierta y permitir una oxigenación y ventilación adecuadas en situaciones críticas. En general, los beneficios superan los riesgos posibles en las circunstancias para las que está indicada.
Tasa de supervivencia
La tasa de supervivencia varía en función de múltiples factores, como la razón de la intubación, la edad y la salud global del paciente. Según algunos estudios, la supervivencia en un entorno de urgencias puede situarse en torno a una proporción cercana a 7 de cada 10 pacientes.
Riesgos potenciales
- Aspiración: durante la intubación, existe el riesgo de inhalar contenido gástrico, sangre u otros líquidos hacia los pulmones.
- Intubación endobronquial: el tubo podría descender hacia uno de los bronquios, dificultando la ventilación adecuada.
- Intubación esofágica: si el tubo entra por el esófago en lugar de la tráquea, puede causar daño cerebral o incluso la muerte si no se corrige a tiempo.
- Fallo para asegurar la vía aérea: el intento de intubación puede no lograr el objetivo y requerir nuevas intervenciones.
- Infecciones: existe la posibilidad de infecciones, como sinusitis, tras el procedimiento.
- Lesiones orales o traqueales: pueden afectar la boca, dientes, lengua, cuerdas vocales o vías respiratorias, con posibles sangrados o inflamación.
- Complicaciones anestésicas: algunas personas pueden presentar emergencias relacionadas con la anestesia, como dificultad para despertar, fiebre, calambres musculares (hipertermia maligna) o daño nervioso temporal o permanente.
- Neumotórax a tensión: puede ocurrir cuando el aire queda atrapado en la cavidad torácica y provoca colapso pulmonar.
¿Quién no debe ser intubado?
En ciertas circunstancias, los médicos pueden decidir que la intubación no es segura o razonable. Esto puede ocurrir ante traumatismos graves de la vía aérea o ante una obstrucción que impide colocar el tubo de forma segura. En estas situaciones, podría considerarse una vía alternativa para abrir la vía aérea, como una traqueostomía.
Pronóstico y recuperación
Tiempo de recuperación
La mayor parte de las personas se recupera de la intubación en unas pocas horas o días. Si persisten problemas para toser, tragar o hablar unas semanas después de la intubación, es recomendable consultar a un profesional de la salud. En algunos casos, pueden derivar al paciente a un especialista en cabeza y cuello (otorrinolaringólogo) para evaluación adicional.
Cuándo contactar al profesional de la salud
Señales que requieren atención médica inmediata
- Dolor torácico intenso
- Dificultad para respirar, o disnea progresiva
- Dificultad o imposibilidad para hablar o tragar
- Dolor de garganta intenso o dolor persistente
- Hinchazón en la cara
Preguntas frecuentes
¿Qué tan grave es la intubación?
La gravedad depende de la razón por la que se necesita la intubación. En contextos de cirugía programada, la intubación es una parte planificada del procedimiento. En emergencias, actúa como soporte vital cuando la respiración no es posible por sí misma.
¿Cuál es la diferencia entre estar intubado y estar en ventilación mecánica?
La intubación es el proceso de colocar un tubo endotraqueal en la vía aérea. La ventilación mecánica es el uso de un equipo que impulsa aire u oxígeno a través de ese tubo para mantener la ventilación y oxigenación. En ocasiones, la ventilación puede suministrarse a través de una máscara sin un tubo, pero con frecuencia la intubación facilita un control más preciso de la vía aérea y de la ventilación.
¿Qué es la intubación nasotraqueal?
La intubación nasotraqueal consiste en colocar el tubo a través de la nariz en lugar de la boca. Se utiliza cuando la cirugía o la condición clínica requieren evitar la vía oral, como para ciertos procedimientos en la cabeza, la boca o el cuello, o para disminuir el riesgo de trauma cervical.
Vídeo sobre ¿Qué es la intubación?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.